El mal menor

La verdad que ha sido un par de semanas un tanto complejas, cuando vote por Aylwin el ’89 prometí no volver a votar por un militante democristiano nunca más, menos por el senador que según los antecedentes fue uno de los militantes de ese partido que apoyo al dictador.

 

Hoy en día no veo grandes diferencias en lo que es la alianza y la concertación, es más, creo que existen un par de diferencia entre los dos bloques, el tema cultural y el de los Derechos Humanos.

Ambos candidatos son protegidos por la curia chilena y los dos son empresarios, compartiendo la cuna política (DC), y mi distancia con ese partido, data desde la década del 70, solo siendo merecedores de mis respetos Bernardo Leighton Guzmán, Renán Fuentealba Moena, Claudio Huepe G., Andrés Aylwin Azócar, Mariano Ruiz-Esquide, Belisario Velasco, quienes son parte de los que firmaron la llamada “carta de los 13”, y con ello demostraron su verdadero espíritu democrático.

Como me escribió Boris Cárdenas "La gente que tiene responsabilidades políticas no tenemos derecho a hacer lo que nos gusta. Tenemos que hacer lo que debemos hacer, y lo que debemos hacer es lo que resulta mejor para Chile y creemos que esto es lo que corresponde".

 

Ante eso me acogeré a las palabras de Marco Henriquez-Ominami “Ante esta coyuntura histórica, ante la incertidumbre de que la derecha pueda llegar a impedir la marcha de Chile hacia el futuro es de MI RESPONSABILIDAD, contribuir en lo que pueda para que eso no ocurra, por tanto declaro formalmente mi decisión de apoyar al Candidato de este pueblo, del 29 % de Chilenos que votaron el 13 de diciembre".

 

Lo peor que puede pasar, si gana Frei, es que nuevamente el pueblo concertacionista caiga en la resignación y el inmovilismo, y que los partidos sigan siendo el nido de individuos de baja calidad ética y moral (con algunas excepciones) que profitan de estas organizaciones enfermas y anacrónicas.

A VEINTE AÑOS DEL NO

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El triunfo del NO en 1988 produjo una inmensa alegría en nuestro país. Se terminaba con un régimen oprobioso, que había enlutado a la familia chilena, abriendo esperanzas de libertad, igualdad y oportunidades de progreso social para todos los ciudadanos.

Concentración económica, desigualdades sociales y exclusión política


A veinte años del triunfo del NO y luego de cuatro gobiernos de la Concertación, valoramos los avances que Chile ha experimentado en estos dos decenios, pero a la vez constatamos la existencia de una democracia imperfecta, en la que importantes anhelos populares se han visto frustrados. Se restablecieron las libertades básicas, pero se observa una decreciente participación ciudadana mientras siguen vigentes fuertes enclaves autoritarios. Destaca de forma preocupante el alto porcentaje de jóvenes que no ejercen su derecho a sufragio; un sistema electoral binominal que excluye tendencias políticas legítimas y cierra las puertas a nuevas fuerzas emergentes; una legislación laboral que dificulta el derecho a sindicalizarse, a negociar colectivamente y que desvirtúa el derecho a huelga mediante el reemplazo de los trabajadores; y, medios de comunicación bajo control de los principales núcleos de poder económico, que imponen un monopolio ideológico y limitan seriamente una auténtica libertad de expresión.

La economía del país ha logrado un crecimiento que le ha permitido más que duplicar el producto nacional, aumentar sus exportaciones, modernizar su infraestructura y mejorar el nivel de vida material de gran parte de sus habitantes. Sin embargo, el modelo económico ha puesto en evidencia graves falencias.

 

Las riquezas básicas, en particular el cobre, han sido entregadas de forma irresponsable a las empresas transnacionales extranjeras, obteniendo éstas inmensas ganancias, con escasos beneficios para los chilenos. El modelo de crecimiento devasta nuestros recursos, desprotege el medio ambiente y genera un futuro incierto a las próximas generaciones. Los frutos del crecimiento se han concentrado en unas pocas manos, persistiendo la mala distribución del ingreso y acentuándose las desigualdades sociales. La política económica se ha caracterizado por depositar su confianza en las decisiones del mercado, facilitando el accionar del gran capital, estrechando las oportunidades de progreso a los pequeños empresarios y privando de mayores oportunidades de empleo a todos los chilenos. Esta misma ceguera en el manejo de la política económica es la que ha provocado la reciente crisis financiera en los Estados Unidos, con efectos catastróficos en este país y sobre millones de seres humanos en todo el mundo.

 

Es cierto que el crecimiento económico y los mayores recursos destinados a los programas sociales disminuyeron la pobreza. Pero la vigencia inmoderada de la acción empresarial en salud, educación y previsión, con su lógica de acumulación de ganancias como criterio supremo, ha generado una brecha social de envergadura.

 

Se ha consagrado en el país una educación mediocre para los pobres y capas medias, junto a una educación privada empresarial para las familias de altos ingresos. La vulnerabilidad de la salud de los sectores de extrema pobreza y de capas medias es manifiesta, con hospitales en mal estado, largas esperas, médicos mal pagados y un programa AUGE que no ha contado con recursos suficientes para su adecuada aplicación. Al mismo tiempo el sistema paralelo de salud privada encarnado en las Isapres y sus clínicas sofisticadas, se basa en el tratamiento del seguro de salud como si fuera una mercancía más. Aunque hay que destacar el valor de la reforma previsional puesta en práctica, que introduce un pilar solidario con pensiones mínimas a quienes no tenían ese derecho y mejora las prestaciones más bajas, el sistema privado de AFP sigue siendo profundamente injusto y discriminatorio.

 

Finalmente, el modelo económico imperante ha colocado a los consumidores de escasos ingresos en condiciones de extrema vulnerabilidad, como consecuencia del sistema crediticio usurario que han impuesto los almacenes comerciales y supermercados.

 

El tratamiento distinto que se brinda a la población chilena en educación, salud y previsión así como la dramática precarización de los consumidores, según diferencias de ingresos, es éticamente cuestionable, políticamente insostenible y genera tensiones sociales peligrosas.

 

Creciente Inconformismo

 

Este inconformismo no es nuevo. Desde comienzos de los años noventa se han venido planteando al interior de la Concertación y de sus gobiernos, y muchas veces públicamente, puntos de vista críticos respecto a la evolución del proceso político y social de la pos-dictadura. Las tempranas percepciones de encapsulamiento gubernativo, la autocrítica de los grupos denominados por la prensa como “autoflagelantes”, el manifiesto “Chile entre dos derechas” y, entre otros, los documentos publicados bajo los títulos de “Enfrentar las desigualdades” y “La disyuntiva”, dan cuenta de una creciente insatisfacción. Por cierto, también, a lo largo de estos veinte años, la “izquierda extraparlamentaria” ha planteado vigorosos cuestionamientos, tanto al sistema político que la excluye como a la acumulación de desigualdades sociales y discriminaciones que afectan a la mayoría de la población chilena.

 

Fuertemente, el inconformismo se ha hecho manifiesto en el plano social. Los jóvenes han dado cuenta de él en las protestas de rechazo a una educación ineficaz; también los ciudadanos de a pie, cansados con un Transantiago que ha afectado sus vidas cotidianas y también los jóvenes de las poblaciones marginales, con una rebeldía anárquica y a veces violenta.

 

El oficialismo no ha sido capaz de enfrentar este balance con altura de miras, sentido autocrítico y espíritu consecuente con las raíces sociales del movimiento ciudadano que le dio origen. Se ha refugiado en el poder del Estado, que mantiene asociados a sus cuatro partidos, y en una permanente autoalabanza que genera falta de credibilidad. Más grave aún, no es capaz de abrir nuevas perspectivas. Quiere un quinto gobierno sin saber ni decir claramente para qué, salvo para continuar con el consenso explícito o implícito en estos veinte años con la derecha.

 

Es especialmente preocupante la relación entre política y poder económico que se ha tejido en estos años. Se ha abierto paso, de este modo, una situación de indeseable promiscuidad público-privada, para beneficio de unos pocos y la exasperante frustración de las mayorías postergadas o excluidas. Ejemplo claro de lo señalado es el paso de ex funcionarios de gobierno o incluso de ex dirigentes de partidos a cargos de confianza en grandes consorcios privados, que esperan verse beneficiados con su capacidad de influir en las decisiones públicas.

 

Es hora de hacer un giro, reponer los objetivos no logrados propuestos en el Programa de Gobierno de 1989 y agregar los desafíos surgidos en los últimos veinte años. Ya es tiempo de reconocer que si bien ciertos consensos al comienzo de la transición tuvieron una justificación política, los consensos que confunden gobierno con oposición, izquierda con derecha, progresistas con neoliberales, no la tienen. De necesidad, los consensos se han convertido mágicamente en virtud, sin una sola explicación clara a la ciudadanía.

 

Una Vez Más Decimos NO

 

Hay que reconocer con honestidad que varias tareas propuestas para la transición no pudieron realizarse. Faltó valentía y decisión política para abordarlas. Los desafíos siguen vigentes y no es admisible que, luego de veinte años, se archiven para poder justificar el discurso exitista y auto-alabancioso que proviene de la Concertación oficial.

 

El pueblo de la Concertación, el pueblo que votó NO a la continuidad de Pinochet y que se esperanzó con construir una sociedad con verdadera democracia y justicia social, debe una vez más decir NO.

 

NO a la apropiación del cobre por las transnacionales.

 

NO a las desigualdades que se perpetúan y crecen.

 

NO a la Constitución ilegítima.

 

NO al lucro en educación, salud y previsión.

 

NO a la desprotección del medioambiente.

 

NO a las ciudades concebidas para aumentar las ganancias de las inmobiliarias.

 

NO a la explotación financiera de los chilenos por los bancos y grandes tiendas, mediante el endeudamiento creciente y los intereses usurarios.

 

NO a la continuidad del sistema actual de AFP.

 

NO a la criminalización de los mapuches, los jóvenes y los pobres.

 

NO al negocio privado del Transantiago.

 

NO a la discriminación contra la mujer y minorías sexuales.

 

NO a la confusión entre negocios privados y asuntos públicos.

 

Y, desde luego, NO a la derecha retrógrada, colaboradora entusiasta del régimen oprobioso, que ahora espera recuperar la plenitud del poder en Chile, merced a la desafección y escepticismo generados en el pueblo por las inconsecuencias y contradicciones de la Concertación oficial.

 

No se puede seguir esperando

 

Llegó el momento de realizar un profundo viraje en la política del país, que permita enfrentar el modelo neoliberal con un proyecto que se proponga renacionalizar las riquezas mineras de Chile y otras de significación estratégica, como los recursos acuíferos; garantizar el derecho a la sindicalización y a la negociación colectiva para todos los trabajadores y trabajadoras; entregar oportunidades efectivas a los pequeños empresarios; proteger el medio ambiente de una devastación irresponsable; defender a los consumidores modestos de la expoliación financiera de bancos y grandes tiendas; favorecer el pluralismo en los medios de comunicación; realizar una profunda reforma tributaria que proporcione base de sustentación a un Estado de Bienestar moderno, y garantizar una educación pública gratuita y de calidad para todos los niños y jóvenes de familias populares y de clase media, desde la sala cuna hasta la educación superior.

 

Por otra parte, Chile no puede quedar al margen de la corriente progresista y avanzada que hoy prevalece en Latinoamérica. Chile debe volver a mirar a sus vecinos y comprometerse con el proceso de reformas económicas y políticas que han surgido en la región en respuesta al fracaso del neoliberalismo. Quienes encabezan los gobiernos y movimientos populares de nuestras naciones hermanas esperan que nuestro país se comprometa en ese proceso.

 

Pero también se requiere con urgencia un cambio que nos permita reinstalar la discusión abierta y recuperar el coraje para refrescar la vida política chilena. Tenemos que abrir nuevas sendas para enfrentar la corrupción, la parálisis y la falta de imaginación que hoy mantiene separadas a las fuerzas de avanzada social.

 

No es casualidad que en estos momentos en que conmemoramos el centenario del natalicio del Presidente Salvador Allende una mayoría espontánea, reflejada en una consulta organizada por un medio de comunicación masiva de gran cobertura nacional, lo haya ungido como “el chileno más grande de nuestra historia”. Eso revela que el sentimiento popular de admiración y adhesión por los genuinos líderes populares está intacto y que el pueblo de Chile requiere de dirigentes capaces de enfrentar los desafíos del tiempo presente y que sean dignos de su confianza.

 

Con un amplio acuerdo de todas las fuerzas democráticas y populares, desde la Concertación hasta la "izquierda extraparlamentaria" y con un compromiso efectivo con la sociedad civil y sus mayorías, podremos vencer a la derecha, reemplazar la constitución antidemocrática que impuso el régimen de Pinochet, terminar el actual sistema electoral excluyente y avanzar con éxito hacia un nuevo modelo de desarrollo nacional, que anteponga las personas por sobre las cosas y los derechos humanos por sobre el derecho de propiedad.

 

A veinte años del NO hay que reconstruir la esperanza.

Firman:

Jorge Arrate, Ex Ministro y Ex Presidente del Partido Socialista

Guillermo Tellier, Presidente del Partido Comunista

Manuel Jacques, Presidente de la Izquierda Cristiana

Cristián Cuevas, Presidente de la Confederación de Trabajadores Cobre

Néstor Jorquera, Presidente de la Confederación Minera

Roberto Aravena, Presidente CUT Valparaíso

Iván Vuskovic, Presidente de CONUPIA

Álvaro Isla, Secretario General de La FECH

Lautaro Carmona, Secretario General del P. Comunista

Bernarda Pérez, Secretaria General de la I. Cristiana

Marco Enríquez-Ominami, Diputado

René Alinco, Diputado

Tucapel Jiménez, Diputado

Ramón Farias, Diputado

Álvaro Escobar, Diputado

Sergio Aguiló, Diputado

Juan Andrés Lagos, Comisión Política P. Comunista

Carlos Donoso, Comisión Política I. Cristiana

Gonzalo Martner, Ex Presidente del Partido Socialista

Roberto Pizarro, Ex Ministro

Aníbal Palma, Ex Ministro

Sergio Viskovic, Ex Alcalde de Valparaíso

Rubén Andino, Comisión Política PS

Carlos Moya, Comité Central PS

Maya Fernández Allende, Candidata Concejal por Nuñoa

Paddy Ahumada, Presidente Regional PS Valparaíso

Rafael Araya, Presidente Regional América PS

Pedro Sepúlveda, Comité Central PS

Jorge Coulón, Inti Illimani

Fany Pollarolo, Ex diputada

Faride Zerán, Premio Nacional de Periodismo

Luis Casado, Economista

Esteban Silva, Comité Central PS

Sergio Trabucco, Cineasta

Salvador Muñoz, Presidente JS de La Reina

Carlos Ruiz, Dirigente SURDA

Eduardo Gutiérrez, Ex miembro Comisión Política PS

Roberto Irribarra, Ex miembro Comisión Política PS

Luis Sierra, Presidente Comunal Santiago PS

Eduardo Giesen, Ambientalista

Pedro Vallejos Hayden  Ex Dirigente JS

Armando Uribe Echeverría, Presidente Partido Socialista Comunal Francia

Octubre 5, 2008


"América latina es el hogar de los movimientos populares más significativos del mundo

Por Fernando Bossi

Rebanadas de Realidad - Correos para la Emancipación, 01/11/07.- Chomsky abarca distintos temas relacionados con el papel de EE.UU. en Nuestra América, su hegemonía y asimismo, da su opinión sobre el futuro de los pueblos que hoy luchan por su verdadera independencia.

Noam Chomsky, nuestro entrevistado para Correos para la Emancipación, nació en 1928 en Filadelfia, Pensilvania, EE.UU. En la Universidad de Pensilvania estudió filosofía y lingüística, donde se doctoró en 1955. Es doctor honoris causa de más de 30 universidades, entre ellas, las de Londres, Chicago, Georgetown, Buenos Aires, Columbia, Pisa, Harvard y Nacional de Colombia.

Su actividad como militante de la izquierda intelectual es reconocida internacionalmente. Durante la guerra de Vietnam se destacó como firme opositor a la misma, lo que fue el inicio de su trascendente postura crítica contra el sistema gubernamental estadounidense.

En su trabajo académico e intelectual se adentra en los terrenos de la lingüística, la comunicación, la política, la economía y la sociología. Su obra, la mar de prolífera, comprende más de treinta libros donde expone tanto su teoría lingüística (es reconocido como el padre de la gramática generativa transformacional) como su crítica al sistema, además de cientos de artículos de análisis político en los cuales analiza los mecanismos de censura y las debilidades del sistema democrático en el campo de la comunicación.

En nuestra entrevista con el director de Correos para la Emancipación, Fernando Bossi, Chomsky abarca distintos temas relacionados con el papel de Estados Unidos en Nuestra América, su hegemonía y asimismo, da su opinión sobre el futuro de los pueblos que hoy luchan por su verdadera independencia.

a.. Fernando Bossi: La opinión pública mundial es un campo de batalla donde muchas veces, y en los últimos años principalmente, las políticas imperialistas de los Estados Unidos han sufrido severas derrotas. El caso de la invasión a Irak es un ejemplo. Ahora, ¿qué otros casos usted podría mencionar? y ¿cómo analiza usted el hecho que si bien la opinión pública internacional se manifestó adversa a la invasión estadounidense a Irak, ésta no pudo evitarla?
Noam Chomsky: La administració n Bush ha sido sorprendente en su capacidad para antagonizar la opinión mundial, asunto tras asunto. Como muestran las encuestas internacionales habituales, el miedo y a menudo el odio hacia Estados Unidos se ha elevado paulatinamente durante los años de Bush, a alturas notables -aunque las encuestas más cuidadosas revelan que el miedo y el odio son dirigidos contra la política, no hacia la población o la sociedad-. Los casos más allá de Irak pueden ser seleccionados casi al azar. Tomemos Líbano, donde "hace un año las proporciones que vieron a Estados Unidos favorablemente (40 %) e infavorablemente (41 %) estaban casi niveladas" (Encuesta Gallup). Hacia septiembre-octubre de este año, Gallup encontró que "el doble de los libaneses está ahora inclinado a expresar probablemente una opinión negativa total contra Estados Unidos (59 %) como uno positivo (28 %). Casi la mitad de los libaneses (47 %) va tan allá como para decir que ellos tienen una 'muy desfavorable' opinión de Estados Unidos". La razón, desde luego, fue el ataque salvaje de verano que destruyó la mayor parte de Líbano una vez más, y que los libaneses, correctamente, lo consideran como una invasión Estados Unidos-Israelí .

La administració n también ha tenido éxito en antagonizar la opinión de la élite en su propia casa. La crítica dentro de la corriente principal de la élite ha sido de una dureza sin precedentes. En los círculos más respetados dentro de la erudicción estadounidense y de análisis político, Bush ha sido condenado por seguir el curso del fascismo japonés (Arthur Schlesinger) y conducir al mundo hacia "el juicio final" o hasta "el pronto Apocalipsis" (John Steinbrunner, Robert McNamara). Un comentarista distinguido, que escribe en el diario más moderado y respetable del país, acusa a los asesores jurídicos de Bush por "la articulación, de parte de la administració n Bush, de una visión de la autoridad presidencial que está del todo muy cercana al poder que Schmitt estaba dispuesto a conceder a su propio Führer", refiriéndose a "Carl Schmitt, el principal filósofo alemán en jurisprudencia durante el período Nazi y la verdadera eminencia gris de la administració n" (Sanford Levinson, en el diario de la Academia Americana de Artes y Ciencias). Y es fácil seguir. Palabras como estas son escuchadas rara vez en el corazón del Establishment.

La oposición global por la invasión de Irak fue aplastante. En Europa, el apoyo llegó escasamente hasta el 10 %. Esta era también la primera vez en siglos de Imperialismo Occidental que una guerra fue protestada masivamente- en Estados Unidos también - antes de que hasta oficialmente fuera iniciada (aunque descubrimos de documentos británicos escapados a la luz pública, que estaba ya en camino, contrario a las mentiras piadosas de Blair y Bush). Si las protestas hubieran sido sostenidas, es dudoso que Washington pudiera haber procedido. Pero las protestas no continuaron, al menos en un nivel suficientemente visible y enérgico. El poder centralizado sistemáticamente desatiende la opinión pública cuando se incurre en poco coste. Es muy fácil de ilustrar, a través de la historia. Sólo para revisar algunos ejemplos actuales, 2/3 de los americanos favorecen las relaciones diplomáticas con Cuba, números que han sido bastante estables ya que la encuesta comenzó hace 30 años (Gallup). La organización principal que supervisa actitudes públicas sobre asuntos internacionales encontró en noviembre que "una gran mayoría (75 %) prefiere tratar 'de construir mejores relaciones' con Irán, antes que 'presionarlo con amenazas implícitas como que Estados Unidos puede usar la fuerza militar contra ellos' (22 %)" (Programa sobre Actitudes Internacionales de Política). Tales resultados, que son usuales, tienen poco efecto sobre la política a no ser que las opiniones sean manifestadas en una manera que genere costes para el poderoso. En gran parte de las sociedades despolitizadas, en las cuales el pueblo siente que no puede desempeñar ningún papel serio en asuntos políticos, los centros de poder tienden a concluir que pueden actuar como prefieran.

a.. Fernando Bossi: ¿La actual hegemonía estadounidense a nivel planetario, será reemplazada por otra de características similares o existen posibilidades de avanzar hacia un mundo multipolar?
Noam Chomsky: Por ahora, la hegemonía americana descansa sobre bases inseguras. Al final de Segunda Guerra Mundial, los hechos fueron diferentes. Estados Unidos tenía literalmente la riqueza de la mitad del mundo y seguridad y poder incomparables. Los líderes políticos estaban bien conscientes de esto, y desarrollaron proyectos sofisticados para controlar la mayor parte del mundo bajo sus intereses - lo que significó, esencialmente, los intereses de grupos dominantes nacionales, principalmente el sector corporativo, para entonces moviéndose a su etapa multinacional. Como explicó más tarde el Departamento de Comercio de Reagan, el Plan Marshall "preparó el escenario para la inversión privada directa de grandes cantidades en Europa desde Estados Unidos", trazando el trabajo preliminar para las Corporaciones Transnacionales que cada vez más dominan la economía mundial. Esto era "la expresión económica" del "marco político" establecido por los planificadores de la posguerra, mientras "el negocio americano prosperó y se amplió bajo instrucciones de ultramar... abastecido al principio por los dólares del Plan Marshall" y protegido "de acontecimientos negativos" por "la sombrilla del poder americano" (Business Week, 1975).

Pero esa "edad de oro" de la intervención de Estado en la economía internacional fue desafiada según las economías industriales se recuperaron del desastre del tiempo de guerra, y la descolonizació n cambió el carácter del control global. Por los años 70, la participación de Estados Unidos en la riqueza global había declinado cerca de 25% - aproximadamente su nivel en la preguerra - y la economía internacional era "tripolar", con tres regiones aproximadamente comparables: Norteamérica, Europa, Asia, con Japón como base. En aquel tiempo las reglas neoliberales fueron impuestas donde fue posible, conduciendo sistemáticamente al desastre económico donde las reglas fueron seguidas (notablemente América Latina) mientras el crecimiento muy rápido ocurrió donde no hicieron caso de ellas (notablemente Asia Oriental). India y China están retornando lentamente a un papel importante en el mundo, aunque es poco probable que logren algo como su estado mundial antes de las conquistas europeas, cuando ambos países fueron los centros comerciales e industriales del mundo. Estados Unidos se mantiene como la economía más rica del mundo, con ventajas sin par, pero ya no reina en supremacía.

El bienestar a largo plazo de la economía también ha enfrentado serios embates por la administració n Bush, que un desconcertado observador marciano pudiera concluir se dedica a perjudicar a la población de Estados Unidos tan seriamente como sea posible - aparte de los muy ricos, que están prosperando con enorme empuje. Para citar solamente un ejemplo actual, los interventores de la Oficina de la Responsabilidad del Gobierno acaban de divulgar que las responsabilidades totales y las comisiones flotantes del gobierno se elevaron a cerca de $50 trillones, por encima de $20 trillones cuando Bush tomó posesión del cargo. Es uno de los muchos severos legados dejados a las futuras generaciones.

En una dimensión, Estados Unidos reina soberano: Poder militar. Sus gastos militares son aproximadamente iguales a aquellos del resto del mundo combinado, y tecnológicamente es más avanzado, y ahora moviéndose adelante para militarizar el espacio con la oposición casi unánime en las Naciones Unidas, además de analistas estratégicos, que advierten que estos pasos aumentan considerablemente la amenaza "del juicio final".

Sin embargo, la capacidad para controlar por la violencia ha estado disminuyendo. Irak es un ejemplo. Si Estados Unidos falla en mantener el control de Irak, el asimiento de parte de Estados Unidos de los principales recursos de energía del mundo podría ser amenazado, un golpe contundente a los principios fundamentales de la política global. América Latina es otro ejemplo, en este caso uno de profunda preocupación para Estados Unidos no sólo por lo material, sino también por motivos ideológicos. Si Estados Unidos no pudiera controlar a América Latina, el Consejo Nacional de Seguridad determinó hace años que, no podría esperar "alcanzar un dominio exitoso en otra parte del mundo".

No hay ninguna perspectiva plausible de surgimiento de otro poder hegemónico, y hay al menos aperturas para la posibilidad que los pueblos del mundo sean capaces de tomar un control mucho más significativo de su propio destino.

a.. Fernando Bossi: "Otro mundo es posible", es la consigna del Foro Social Mundial. ¿Cómo usted se imagina ese otro mundo posible y sobre qué ejes se podría construir?
Noam Chomsky: A través de la historia ha sido cierto que "otro mundo es posible", y la posibilidad ha sido llevada a cabo consecuentemente, al menos en parte. Es por eso que no vivimos conforme a las reglas de reyes o señores feudales, o toleramos la esclavitud y otras prácticas inhumanas, y por qué hubo, con el tiempo, éxitos sustanciales en la extensión de la justicia y la libertad. Voces de privilegiados han proclamado periódicamente "un final de la historia" en una utopía de los amos, y siempre han probado ser incorrectas. No hay ninguna razón de por qué este largo proceso histórico debiera llegar a un final. Constantemente hay nuevos desafíos, pero gracias a las luchas de nuestros precursores, éstos pueden ser enfrentados a un nivel más elevado que antes. ¿Cómo? Si hubiera alguna fórmula mágica, alguien seguramente nos habría dicho sobre ella. Los únicos caminos conocidos son aquellos que han sido usados en el pasado, a menudo con bastante eficacia. De manera consistente, la libertad y la justicia no han sido regalos concedidos desde arriba, sino más bien derechos ganados desde abajo, por la lucha popular y el compromiso, tomando muchas formas diferentes, como el cambio de las circunstancias y de objetivos, sin una fórmula fija.

Incluso, aunque muy a menudo no haya sido claramente articulado, podemos, pienso, discernir que un principio fundamental que ha motivado a los participantes en estas luchas es que la autoridad y dominación y la jerarquía no se "autojustifican" . Llevan una carga pesada de prueba. Deben demostrar que son legítimos, y si fallan en hacerlo, que es generalmente el caso, deberían ser desmantelados, como se ha hecho en el pasado. Hay un largo camino por andar en esta búsqueda de una existencia humana digna, y la oportunidad amplia de llevarla hacia adelante.

a.. Fernando Bossi: La agresiva política exterior de los Estados Unidos se sostiene también sobre un apoyo significativo de su propia ciudadanía ¿es correcta esta afirmación?, de ser así ¿es posible en estos momentos revertir esa tendencia? ¿Qué rol ocupará en un futuro, según su criterio, el bloque Latinoamericano Caribeño de Naciones? ¿Qué valor estratégico le otorga a la unidad de países de América Latina y el Caribe? ¿Se concretará en el siglo XXI el sueño de Simón Bolívar?
Noam Chomsky: El término "tolerancia" es generalmente más exacto que "apoyo". Ha habido épocas de verdadero apoyo a la política extranjera: por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial. Pero el apoyo es generalmente tibio, y tiene que ser despertado espantando a la población con las imágenes de demonios alrededor para destruirnos, alcanzando a veces proporciones que serían cómicas si los efectos no fueran tan trágicos. Por ejemplo, en 1985, cuando Reagan, temblando en sus botas de vaquero, declaró una Emergencia Nacional en el miedo por las hordas nicaragüenses que estaban solamente a dos días de viaje de Harlingen, Texas. Es bastante usual para el público oponerse a la política exterior, como en los casos que mencioné: Cuba e Irán. Y hay muchos otros. El abismo entre la opinión pública y la política pública es muy grande. Ambos partidos políticos están muy a la derecha de la población sobre una multitud de cuestiones primordiales, una razón de porqué las elecciones tienen que ser controladas de tal modo para evitar discusiones y enfocar en imágenes e ilusión. Las elecciones son controladas por las mismas instituciones que venden el dentífrico y automóviles con anuncios de TV, y mercadean a los candidatos de igual modo. Uno no espera aprender sobre una materia de un anuncio de TV, bien sea que lo que se esté mercadeado fuese un dentífrico o un candidato.

Hay poca duda que la tolerancia o el apoyo basado en el miedo fabricado pueden ser invertidos, como ha sucedido en el pasado. Pero tales acontecimientos no ocurren por sí solos. Requieren la acción concertada, y la solidaridad internacional - que, afortunadamente, en años recientes se ha elevado por entero a nuevos niveles, un desarrollo muy prometedor, simbolizado por los movimientos de solidaridad, los foros sociales, y mucho más.

Volviendo a América Latina, Centroamérica al menos temporalmente ha sido sometida por el terror Reaganita. México siempre ha sido sumamente volátil. En 1990, un Taller de Desarrollo de Estrategia de la América Latina en el Pentágono 1990 encontró que las relaciones estadounidenses con México eran "extraordinariament e positivas", aunque los participantes expresaran preocupaciones tales como que "una apertura democrática" en México podría poner a prueba la relación especial al llevar a la dirección un gobierno más interesado en "desafiar a Estados Unidos en los argumentos económicos y nacionalistas" . Un objetivo primario del Tratado de Libre Comercio (NAFTA) era "encerrar a México" dentro de las reformas neoliberales de los años 1980, que tenían sus consecuencias habituales, de modo que incluso si una temida "apertura democrática" ocurriera, los esfuerzos populares para "desafiar a Estados Unidos sobre razones económicas y nacionalistas" serían impedidos según las obligaciones del tratado, y según las disposiciones económicas y sociales que NAFTA institucionalizarí a. Pero aquella contienda está lejos de terminar.

Desde Venezuela a Argentina, América Latina ha estado sacudiéndose el control, y por primera vez desde las conquistas españolas está moviéndose hacia adelante en lo que podría ser la exitosa integración, un requisito previo para la independencia significativa. Ambos de los instrumentos tradicionales de predominio han estado perdiendo su eficacia: violencia y control económico. Y América Latina comienza a llegar a acuerdos en algunos de sus terribles problemas internos. Los siglos de predominio imperial dejaron las sociedades que en gran parte fueron separadas una de la otra, pero también bruscamente escindidas internamente, con una pequeña élite rica, típicamente blanca, orientados hacia el Oeste antes que a la región y con poco interés por la población nacional.

Los contrastes con el Asia Oriental en varias décadas pasadas son instructivos. América Latina es mucho más rica en recursos, pero se ha quedado muy atrás. Más bien generalmente, a partir de los años 1980 América Latina ha sido un estudiante fiel de las máximas neoliberales, y la vasta mayoría ha sufrido; Asia Oriental en gran parte no hizo caso de ellas, y se desarrolló. América Latina lidera al mundo en la desigualdad; Asia Oriental ha sido relativamente igualitaria. América Latina estaba más abierta a la inversión libre extranjera y a la importación de objetos de lujo para el rico, lo que algunos analistas han llamado "el encanto del extranjero". En Asia Oriental la inversión fue dirigida por la política nacional, que también insistió en la transferencia de tecnología, y las importaciones fueron enfocadas en bienes de capital para el desarrollo. El desarrollo económico latinoamericano permanece en gran parte concentrado en la exportación de bienes primarios, mientras Asia Oriental ha planificado su subida en la escala del desarrollo con la manufactura y avanzó en la tecnología en mucho mayor grado. Por estos y otros motivos el modelo de desarrollo ha sido drásticamente diferente.

Pero las cosas están cambiando. América Latina es el hogar de los movimientos populares más significativos del mundo. Hay un despertar de las poblaciones indígenas. Éstas son fuerzas poderosas para la democratizació n, justicia social, e independencia y progreso económicos. Por estos y muchos otros medios, Sudamérica se ha convertido en la región más apasionante del mundo. En parte como una consecuencia de su larga lucha contra la dominación extranjera, América Latina, en el pasado, ha conducido al mundo en el progreso hacia la justicia social y derechos humanos. El Nuevo Trato de Roosevelt estuvo inspirado en parte por la jurisprudencia latinoamericana liberal y la rebelión contra la autoridad impuesta. La Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas es un punto significativo de referencia para el progreso, lejos todavía de alcance, pero no menos relevante en articular y en guiar las aspiraciones. Su enfoque sobre derechos sociales, económicos y culturales debe mucho a iniciativas latinoamericanas en la formulación de la Declaración. Las palabras pueden adquirir un significado más rico por las nuevas fuerzas sociales que están emergiendo. Los pasos hacia la integración están vacilantes, pero son prometedores: dos ejemplos, sólo hace pocas semanas, la Conferencia de Líderes Sudamericanos en Cochabamba y los pasos adelantados hacia un Parlamento Mercosur en Brasilia un poco después.

Los asuntos humanos son notablemente difíciles de predecir - por una razón, porque los resultados dependen fuertemente de la voluntad y la elección. Podemos mirar esto como un pronóstico optimista.

El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de Fernando Bossi, Director de Correos para la Emancipación. / Web

Clodomiro Almeyda en el recuerdo



por Jorge Arrate

Recordar a Clodomiro Almeyda significa internarse en la historia socialista de la segunda mitad del siglo XX.

Almeyda vivió la política con actitud crítica, humanidad y serena pasión.


Fue actor principal de los grandes acontecimientos partidarios y nacionales. Luchó por ideas, nunca por intereses o poder personal. Firme en el debate, siempre respetó al adversario, buscó convencerlo con sus argumentos, jamás lo avasalló o lo excluyó.

Almeyda perteneció a una generación de sólida formación y vigorosa mística que, en la década de los cuarenta, cuando se apagaba ya el carisma de Marmaduke Grove y comenzaba a resplandecer la estrella de Allende, reconstruyó un Partido Socialista organizado y con definido perfil. A la consistencia política del notable Ampuero, al tesón de Aniceto Rodríguez, a la lucidez de Eugenio González, se sumaron dirigentes de la talla y raigambre de Carmen Lazo, Carlos Altamirano, Mario Palestro y el propio
Clodomiro Almeyda. Fue un grupo dirigente que construyó la alianza más duradera de la historia chilena: la unidad entre socialistas y comunistas, rota luego de la experiencia del Frente Popular y reconstruida con la fundación del FRAP en 1957.

Conocí a Almeyda cuando, a comienzos de los sesenta, colaboré con la revista  Arauco". Él era un opositor a Ampuero en las lides internas, aunque juntos habían apoyado, en 1951, la candidatura presidencial de Ibáñez (tras lo cual Salvador Allende se desafilió del Partido Socialista), y luego la reunificación partidaria y la formación del FRAP. Más tarde tuve el privilegio de compartir con Almeyda las reuniones del núcleo "Engels", de la Seccional Primera Comuna del Regional Santiago. Impresionaba por su
sencillez, la ausencia total de arrogancia y su libertad para pensar desde un marxismo que todos compartíamos pero que no asumíamos como dogma.

Era un tiempo impresionante. La Revolución Cubana abría nuevas esperanzas, los proyectos de lucha armada se extendían por el continente, los militares peruanos exhibían una veta latinoamericanista y de izquierda. El Partido Socialista rechazaba formatos ideológicos prefabricados, de acuerdo a su mejor tradición, y el debate interno abordaba las discusiones internacionales respecto del marxismo, la pugna chino-soviética, la autogestión y disidencia yugoslavas, las singularidades del comunismo italiano y las intervenciones militares soviéticas en Hungría y
Checoslovaquia.

Si bien tanto Almeyda como Altamirano habían sido activos participantes en la inolvidable campaña presidencial de 1964, en 1970 miraban con cierto escepticismo la persistencia de Allende. Sin embargo, una vez alcanzado el triunfo por la Unidad Popular, Allende supo con grandeza despejar todas las diferencias, nombró a Almeyda como Canciller y apoyó a Altamirano para la Secretaría General del Partido Socialista.

De esos tiempos recuerdo la brillante presentación que Almeyda hizo frente a los acreedores en la renegociación de la deuda externa chilena en el Club de París. Lo acompañaban en la testera Pablo Neruda y Orlando Letelier. Rememoro también una cena diplomática, para mí muy tensa, a la que el  compañero Canciller, con su habitual buen humor, me demandó asistir en mi calidad de jefe de CODELCO. Almeyda despedía, según el protocolo, al Embajador saliente de los Estados Unidos, Edward Korry, a quien yo había comunicado, por encargo del Presidente Allende, su decisión sobre rentabilidades excesivas de las empresas de cobre nacionalizadas.

Almeyda fue uno de los pilares del gobierno de la Unidad Popular. El día del golpe fue hecho prisionero por los militares y luego encarcelado en la isla Dawson. Volví a verlo en México, cuando él y Orlando Letelier, recién liberados, participaron en la sesión de la Comisión Investigadora de los Crímenes de la Junta Militar, en 1975. Poco tiempo después se trasladó a Berlín, República Democrática Alemana, donde yo cumplía funciones partidarias. La firme convicción de Almeyda, luego de lo que ha de haber
sido una importante reflexión durante su confinamiento en Dawson, era que la carencia de una dirección única de las fuerzas de izquierda y las debilidades orgánicas y direccionales del Partido Socialista habían sido factores de gran importancia en la derrota de la Unidad Popular. Los debates que surgieron en torno a estos puntos y a sus múltiples complejas aristas condujeron a la división de 1979, proceso en el que sostuve posturas contrarias a las de Almeyda. En aquellos años Almeyda fue un
ácido crítico de la "renovación" que, entre otras cuestiones, postulaba la necesidad de constituir amplias mayorías para llevar adelante proyectos significativos de cambio social. Tiendo a creer que su visión tan severa se fundaba, no en el rechazo a esa perspectiva, sino en el temor a una eventual evolución hacia posiciones que he denominado de "ultra renovación". Pudiera decirse que el tiempo ha confirmado esa prevención, a juzgar por los procesos de adaptación a las tendencias mundiales que
confunden sociedad con mercado y política con negocios, hoy manifiestas en el socialismo. También podría sostenerse que el peso de esas tendencias es la explicación principal, ya que el fenómeno ha afectado tanto a los "renovados" de entonces como a algunos de los más "ortodoxos" de aquel tiempo.

El socialismo chileno se dividió no sólo entre los dos sectores principales sino que también en varios otros grupos. El sector que se conoció como "Partido Socialista (Almeyda)" fue ampliamente mayoritario en Chile y llegó a constituir una fuerza de gran presencia social en el mundo estudiantil, poblacional y sindical. El sector de la "renovación", liderado en el interior por Ricardo Núñez, comenzó, por su parte, laboriosamente, a ocupar creciente espacio en la limitada política de entonces. Los fuegos de aquella disputa habían empezado a extinguirse cuando Almeyda hizo su
intrépido ingreso clandestino para romper el exilio forzado. Fue encarcelado por segunda vez, condenado, despojado de su condición ciudadana y confinado. Lo reencontré con motivo de mi visita al anexo Capuchinos de la Cárcel Pública, al día siguiente de mi regreso a Chile en 1987. Más tarde lo visité para proponerle que los socialistas, juntos, participáramos en la creación de un "partido instrumental" , fugaz, nada más que para controlar la votación del plebiscito. Pero, no obstante que la
reunificació n socialista estaba ya en el horizonte, impulsada por Almeyda y
Núñez, aún no existían las condiciones para ese emprendimiento conjunto.

Dos años más tarde, el 29 de diciembre de 1989 sellamos, como Secretarios Generales de los dos sectores principales, la unidad partidaria. A ella se incorporaron los otros grupos socialistas, figuras históricas como Raúl Ampuero y Aniceto Rodríguez, el Partido MAPU y ex militantes del MIR y el PC.

No fue fácil la unidad. Socialistas de mi sector estimaban que la base paritaria convenida era inadecuada, toda vez que el partido de Almeyda había elegido muchos menos diputados que el sector "renovado". Olvidaban que la presencia social organizada del "almeydismo" era mucho más poderosa. Por otra parte, fue preciso imponerse a quienes privilegiaban al Partido por la Democracia y aspiraban a que allí terminara integrándose una parte significativa de los socialistas, los "almeydistas" incluidos.


Finalmente, Almeyda asumió la presidencia del partido unificado y yo la Secretaría
General. Confirmé entonces la sencillez, generosidad y carencia de espíritu
protagónico de Clodomiro. La prensa, como era obvio, se dirigía a él, que era una gran figura histórica, pero él siempre intentaba que compartiéramos el rol público, para favorecerme incluso más allá de lo que hubiera sido equitativo. No era una cuestión personal, era su responsabilidad hacia la unidad, cuyas "Bases Doctrinarias" habíamos concordado luego de reelaborar un texto borrador que Almeyda preparó.

Clodomiro Almeyda comprendió tempranamente que, tras los fracasos de la línea insurreccional en 1986, la transición negociada era el camino más viable a la democratizació n. Antes de la unidad, condujo a su partido a la fundación de la Concertación y realizó una contribución mayor a la tarea de desplazar a la dictadura y reestablecer en Chile los derechos democráticos básicos. Pero la coalición que se constituía no incluyó a toda la izquierda. Coincidimos con él en que se trataba de un momento, de un cierto período, y así lo hicimos saber al Partido Comunista, en una visita conjunta de la que Luis Corvalán ha dado testimonio en sus memorias. Por
otra parte, el entendimiento con la Democracia Cristiana podía abrir, eventualmente, un capítulo en que el arco de las "fuerzas de avanzada social", para usar el lenguaje de Eugenio González, pudiera ampliarse a una nueva pluralidad. En esa misma línea Almeyda fue, en el Congreso Salvador Allende de 1990, el principal impulsor de la incorporación de la Izquierda Cristiana al Partido Socialista, a pesar de las inquietudes de sectores provenientes de la "renovación". Mi asunción como Presidente del Partido
Socialista en aquel Congreso y la de Manuel Almeyda como Secretario General, fue posible gracias al apoyo leal, decisivo, de Clodomiro. La unidad no había sido sencilla, más aún cuando la relación con el PPD no estaba dilucidada. Con Almeyda propusimos que el PPD se definiera como un movimiento en el que, con un estatuto regulatorio, participara el Partido Socialista. El esquema no halló la acogida necesaria, debimos aceptar la fórmula de la "doble militancia" y el PPD se desligó de su carácter original meramente instrumental.

Clodomiro Almeyda aceptó la Embajada en Moscú para representar al nuevo
gobierno democrático de Patricio Aylwin. Le interesaba vivir en el terreno mismo los momentos de cambio por los que atravesaba el régimen soviético luego del inicio de la "perestroika" y la caída del muro de Berlín. En Moscú dio una muestra de lealtad, al aceptar como asilado político a Erich Honnecker, que con gran solidaridad había cobijado en la República Democrática Alemana a muchos chilenos perseguidos por la dictadura.Contra la opinión del Partido Socialista, que me  correspondió representar al Presidente de la República, el gobierno chileno estimó que no cabía el derecho de asilo. Almeyda prefirió sacrificar su cargo a renunciar a la gratitud que la izquierda chilena, más allá de sus diferencias, debía a los comunistas alemanes.

Los últimos años de Almeyda fueron de permanente activismo. Continuó como actor de la vida socialista y sus aportes, publicados en revistas partidarias, apuntaron a una idea de partido apropiada para los nuevos tiempos. Nuestro mejor y verdadero homenaje sería releerlos. Estoy seguro que nos servirían.





(*) Jorge Arrate fue Presidente del Partido Socialista y es miembro del
Directorio de la Fundación Clodomiro Almeyda.

¿Qué queda de la tercera vía?

A finales de los años noventa, la denominada Tercera Vía aparecía como una posibilidad real para renovar el discurso de la izquierda. Esto implicaba renunciar a los aspectos más arcaicos de la vieja socialdemocracia y aceptar los elementos básicos del  liberalismo. Los socialistas prometían ofrecer una especie de "capitalismo de rostro humano". Esta estrategia era la respuesta obligada al desplome del Muro de Berlín y con el del socialismo real y al descrédito de las recetas socialdemócratas tradicionales. Con esta filosofía llegó al poder el New Labour de Blair o el Neu Mitte (Nuevo Centro) de Schröder. La fórmula más clásica de Jospin, con su izquierda plural ha desaparecido ante el vendaval del centro-derecha galo. A estas alturas es posible realizar una lectura de lo que de verdad ha supuesto la Tercera Vía en el gobierno. En este marco es interesante comparar el fracaso germano con el "éxito" británico.

Por lo que se refiere a Alemania, el SPD llegó al poder con una plataforma reformista que no ha sido capaz de llevar a la práctica. En retórica han quedado sus declaraciones a favor de liberalizar los mercados, sobre todo el laboral, de introducir modificaciones en los programas sociales etcétera. En casi nada se ha traducido la apuesta del canciller germano por recortar los impuestos y las cotizaciones sociales o su idea de modificar el sistema de pensiones. En el plano macroeconómico, Alemania no es capaz de cumplir los criterios presupuestarios incluidos en el Plan de Estabilidad y Crecimiento, su tasa de crecimiento económico ha sido de una mediocridad considerable en estos años y el paro no se ha reducido desde el ascenso de Schröder al poder. El país de Goethe se ha convertido en una de las economías menos dinámicas de Europa y su decadencia relativa sólo aparece enmascarada por la riqueza acumulada durante décadas.

En la práctica, Schröder se ha limitado a mantener con ligeras variaciones, una gestión presupuestaria peor, la misma política desplegada por Köhl en sus largos años al frente del gobierno alemán. Esto no es una novedad ya que constituye la tónica habitual del país desde la Gran Coalición de 1966. En los últimos cuarenta años, los sucesivos gabinetes alemanes han construido un modelo, el denominado capitalismo-renano, asentado sobre un gasto público y unos impuestos muy elevados, un extenso y costoso Estado del Bienestar, unos mercados regulados y una asociación Estado-empresas-sindicatos que ha hecho imposible aplicar estrategias modernizadoras y han fortalecido las rigideces de la estructura económica alemana. Este esquema no se ha visto alterado por el simpático canciller socialdemócrata.

El caso del Reino Unido es aún peor porque no resulta tan perceptible. Se suele ver al New Labour como un campeón del capitalismo frente a sus dinosáuricos homólogos continentales. En apariencia, Blair no ha modificado en lo sustancial la herencia socio-económica recibida de los conservadores pero la realidad es muy distinta. A través de la Employment Relations Act ha devuelto a los sindicatos parte del poder que Thatcher les arrebató, ha introducido el salario mínimo y el Libro Verde sobre Competitividad y Elección de diciembre de 2000 propone la puesta en marcha de una exhaustiva lista de regulaciones en el mercado laboral. Los ejemplos podrían multiplicarse. Según la Confederación de la Industria Británica las nuevas regulaciones han costado a las empresas 12,3 millardos de libras esterlinas. Una de las consecuencias de esta estrategia ha sido una caída media anual de la productividad del 2,3 por 100 desde 1997.

En el plano fiscal y presupuestario, el gabinete Blair ofrece una aparente imagen de ortodoxia. El laborismo ha mantenido las cuentas públicas en equilibrio y/o en superávit a costa de una fuerte subida de la fiscalidad. Los impuestos sobre el trabajo suponen ahora un 46,1 por 100 de la renta disponible de las familias frente al 42,1 por 100 de 1996. Esta ha sido la consecuencia de la puesta en vigor de 45 tributos ocultos (24 soportados por los individuos y los restantes por las compañías) que han extraído de los contribuyentes casi cuarenta millardos adicionales de libras esterlinas desde 1997. Esta modalidad de imposición se caracteriza porque pasa desapercibida para la mayoría de la población ya que no implica una subida directa de la tasa básica del impuesto sobre la renta. En una muestra arrolladora de justicia distributiva, el 20 por 100 de las familias más pobres es el que ha soportado la elevación de la carga fiscal (ver Mardsen K. Miracle o Mirage?, Centre for Policy Studies, mayo 2001).

Desde esta perspectiva, el discurso modernizador de la Tercera Vía o bien no se ha concretado, caso alemán, o bien constituye una versión edulcorada pero idéntica en la sustancia de las antiguas políticas socialistas: más regulación, más gasto, más impuestos. La diferencia estriba en que los laboristas británicos vieron condicionada su actuación por los cambios socio-económicos producidos por los gabinetes conservadores. El SPD alemán no ha tenido esa limitación. En consecuencia, su estrategia ha sido el inmovilismo. De cualquier manera, la experiencia "blairita" merece un análisis más detallado y a esa tarea dedicaré pronto un artículo.

La verdadera muerte de un Presidente

 

A la hora de la batalla final, con el país a merced de las fuerzas desencadenadas de la subversión, Salvador Allende continuó aferrado a la legalidad.

La contradicción más dramática de su vida fue ser al mismo tiempo, enemigo congénito de la violencia y revolucionario apasionado, y él creía haberla resuelto con la hipótesis de que las condiciones de Chile permitían una evolución pacífica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa.

 

La experiencia le enseñó demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno, sino desde el poder.

Esa comprobación tardía debió ser la fuerza que lo impulsó a resistir hasta la muerte en los escombros en llamas de una casa que ni siquiera era la suya, una mansión sombría que un arquitecto italiano construyó para fábrica de dinero y terminó convertida en el refugio de un Presidente sin poder.

Resistió durante seis horas con una metralleta que le había regalado Fidel Castro y que fue la primera arma de fuego que Salvador Allende disparó jamás.

El periodista Augusto Olivares que resistió a su lado hasta el final, fue herido varias veces y murió desangrándose en la asistencia pública.

Hacia las cuatro de la tarde el general de división Javier Palacios, logró llegar hasta el segundo piso, con su ayudante el capitán Gallardo y un grupo de oficiales. Allí entre las falsas poltronas Luis XV y los floreros de Dragones Chinos y los cuadros de Rugendas del salón rojo, Salvador Allende los estaba esperando. Llevaba en la cabeza un casco de minero y estaba en mangas de camisa, sin corbata y con la ropa sucia de sangre. Tenía la metralleta en la mano.

Allende conocía al general Palacios. Pocos días antes le había dicho a Augusto Olivares que aquel era un hombre peligroso, que mantenía contactos estrechos con la Embajada de los EE.UU. Tan pronto como lo vio aparecer en la escalera, Allende le gritó: "Traidor", y lo hirió en la mano.

Allende murió en un intercambio de disparos con esa patrulla. Luego todos los oficiales en un rito de casta, dispararon sobre el cuerpo. Por último un oficial le destrozó la cara con la culata del fusil.

La foto existe: la hizo el fotógrafo Juan Enrique Lira, del periódico El Mercurio, el único a quien se permitió retratar el cadáver. Estaba tan desfigurado, que la Sra. Hortensia Allende, su esposa, le mostraron el cuerpo en el ataúd, pero no permitieron que le descubriera la cara.

Había cumplido 64 en el julio anterior y era un Leo perfecto: tenaz, decidido e imprevisible.

Lo que piensa Allende sólo lo sabe Allende, me había dicho uno de sus ministros. Amaba la vida, amaba las flores y los perros, y era de una galantería un poco a la antigua, con esquela perfumadas y encuentros furtivos.

Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le de paró la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado y había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que lo había declarado ilegítimo pero que había de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la voluntad de los partidos de la oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que el se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro.

El drama ocurrió en Chile, para mal de los chilenos, pero ha de pasar a la historia como algo que nos sucedió sin remedio a todos los hombres de este tiempo, que se quedó en nuestras vidas para siempre.

Texto de Gabriel García Márquez

El Fondo Monetario Internacional: Deuda externa y subdesarrollo

La deuda externa posee una doble condición. Primero, es una expresión necesaria de la acumulación a escala mundial, un proceso que genera y profundiza las asimetrías geográficas. Y segundo, es también un instrumento para subordinar las políticas de los países periféricos a los intereses del gran capital multinacional y perpetuar la transferencia de recursos de la periferia al centro.



La injerencia del Fondo Monetario Internacional en las políticas de los países del Tercer Mundo constituye un hecho conocido. Un hecho que, avalado con argumentos económicos supuestamente irrefutables, pone en entredicho la soberanía de los pueblos y convierte la democracia en una forma vacía. Pero, más allá de denunciar el proceder de esta institución, es preciso analizar las razones que explican el endeudamiento de la periferia, hecho sobre el que el FMI basa su poder.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) surge, al igual que el Banco Mundial (BM), de la Conferencia de Bretton Woods (1944), que trata de sentar las bases del nuevo orden monetario que habrá de imperar finalizada la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos y Gran Bretaña impulsan las negociaciones para acordar dicho orden presentando sendas propuestas que, en definitiva, dejan traslucir la competencia intercapitalista entre dos potencias hegemónicas: una en declive desde comienzos de siglo y otra en un ascenso al que la guerra había proporcionado el espaldarazo definitivo.

Durante la guerra EE UU se convierte en el principal proveedor de armamento, cobrando buena parte de las partidas directamente en oro; de este modo, en 1945 el país posee las dos terceras partes de las reservas mundiales de este metal, porción que ascenderá posteriormente hasta el 80 por ciento. La combinación de este hecho con el propio poder económico estadounidense hacen de su divisa, el dólar, la moneda hegemónica.

El entramado jurídico e institucional de Bretton Woods expresa esa hegemonía económica, política, monetaria y militar. El nuevo orden monetario internacional establece un sistema de cambios muy rígido, con tipos de cambio fijos entre monedas. El dólar se establece como medio de pago internacional, determinándose su convertibilidad en oro a razón de 35 dólares la onza. En cuanto a la toma de decisiones, en el Fondo se determina que cada país miembro posea 250 votos, más uno adicional por cada 100.000 dólares de cuota, una proporción de votos que le permite a EE UU, en la práctica, vetar las decisiones de los demás países. El sistema de Bretton Woods confiere también al FMI una importante función crediticia.

Si un país no dispone en sus reservas de la cantidad suficiente de oro o divisa extranjera para compensar los desequilibrios de su balanza exterior, puede solicitar un préstamo. En función de su cuantía, los préstamos se ven sometidos a una creciente condicionalidad: para obtenerlo, el país debe comprometerse a implantar un plan de ajuste o estabilidad económica. A lo largo de los 60 y 70 el FMI habilitará líneas de crédito adicionales, permitiendo que los países contraigan créditos por un valor de hasta el 600 por ciento de su cuota. Se abre así la vía para un endeudamiento masivo de los países deficitarios.

Causas estructurales del endeudamiento

La mayoría de los países llamados periféricos comparten una característica común: su integración en la economía-mundo se ha producido a través de la estructura política del colonialismo. En los espacios geográficos "descubiertos" y colonizados, entre los siglos XVI y XVIII, los centros hegemónicos imponen, tras el pillaje inicial de metales preciosos, una economía basada en la producción de materias primas (agrícolas y mineras) a bajo coste.1 Sobre la base de esta primera "división internacional del trabajo" -que la Economía, mediante la Ley de las Ventajas Comparativas, tratará de vestir con ropaje científico- se produce una ingente transferencia de recursos de la periferia al centro. Sin ella, la Revolución Industrial de los países occidentales no habría sido posible.


La herencia más prominente del colonialismo consiste, precisamente, en dicha especializació n primaria. A pesar de la industrializació n de algunos países periféricos, esa especializació n constituye aún una característica común a la mayoría de ellos, que se reproduce en el tiempo como una fatalidad. En muchos casos, además, ésta se circunscribe a un número mínimo de mercancías, de modo que en algunos países el 80 ó 90 por ciento de los ingresos por exportaciones vienen determinados por uno o dos productos; basta, así, una pequeña modificación en su precio internacional para hacer zozobrar a estas economías.

La especializació n, además, se renueva a medida que se descubren nuevos minerales o cultivos estratégicos, que tienden a producirse mayoritariamente en la periferia, a bajo coste. Así ocurre, por ejemplo, con el coltán, elemento clave en la fabricación de componentes electrónicos y cuyas mayores reservas están en el Congo; o con la soja, producto sobre el que se sustentan los consumos cárnicos en Occidente, y cuyos cultivos ocupan millones de hectáreas de tierra fértil en América Latina.

Existe una tendencia, consustancial al funcionamiento del capitalismo, a que los valores de las materias primas desciendan en relación a los de las mercancías industriales. Desde comienzos del siglo XX, las series estadísticas de precios internacionales atestiguan un paulatino empeoramiento de los términos de intercambio de los países periféricos. Su especializació n en materias primas, unida al hecho de tener que adquirir en el mercado mundial una parte importante de las mercancías industriales, nos ofrece una primera explicación a su déficit crónico, a su carencia estructural de divisas. La constatación de que la especializació n en productos primarios conducía inexorablemente a un deterioro de la balanza exterior llevó a muchos países periféricos -latinoamericanos en su mayor parte- a diseñar una política de sustitución de importaciones, orientada a que los propios países produjesen las mercancías industriales importadas. Desde entonces muchos países subdesarrollados han experimentado una industrializació n acelerada, promovida por las inversiones de empresas multinacionales y auspiciadas por los organismos internacionales. El proceso, sin embargo, lejos de haber propiciado su "salida" del subdesarrollo ha profundizado, por regla general, su situación de dependencia.

¿Dónde radican, entonces, las causas del endeudamiento crónico en las balanzas por cuenta corriente de los países periféricos? La explicación no se encuentra sólo en la historia del capitalismo sino en su lógica misma. El subdesarrollo no depende, en última instancia, del contenido de lo que se produce, sino de su forma social, de las relaciones económicas que pone en juego su producción2. Ello es así porque el valor de una mercancía no está determinado por su valor de uso, sino por el tiempo de trabajo socialmente necesario contenido en ella. El valor de cualquier mercancía depende directamente del valor de la fuerza de trabajo que lo produce. Y los salarios de la periferia son sustancialmente menores, por eso a las empresas les resulta tan rentable "deslocalizar" allí las fases productivas más intensivas en trabajo. En el mercado mundial, esta diferencia radical en las tasas salariales se traduce en que los precios relativos de las mercancías periféricas están situados siempre por debajo de los del centro. El intercambio de unas y otras es así necesariamente desigual y ocasiona un deterioro crónico de las balanzas por cuenta corriente de los países periféricos.

En este deterioro radica el origen de la deuda externa, que resulta así un hecho inmanente al subdesarrollo. Para subsanar el déficit estructural de la balanza exterior se ofrecen dos alternativas: el aumento de las exportaciones y el endeudamiento. Ambas políticas constituyen el recetario que las instituciones internacionales ofrecen a los países periféricos.


Por lo demás, la secuencia histórica que ha conducido al endeudamiento del mundo subdesarrollado es bien conocida. En los 60, EE UU, en un contexto de creciente competencia de Alemania y Japón, inicia una política de emisión masiva de dólares, con objeto de paliar su déficit fiscal y comercial. Esta política, posible gracias al papel del dólar como medio de pago internacional, conduce a una situación paradójica: la ingente cantidad de dólares en circulación en la economía mundial no encuentra respaldo ni en el oro detentado por la Reserva Federal ni en la economía real estadounidense, en acusado declive. Esa situación lleva, en agosto de 1971, a suspender la convertibilidad dólar-oro, elemento sobre el que se sustentaba el orden monetario diseñado en Bretton Woods. Tras un período de transición, a finales de la década se declarará el fin de las paridades fijas y su sustitución por tipos de cambio flotantes, en los que la tasa de cambio entre dos monedas viene determinada
exclusivamente por el mercado de capitales.

Mientras tanto, a lo largo de los 70 el precio del petróleo se multiplica por cinco. Pero la enorme cantidad de dólares que fluyen a los países productores de crudo no se destina a financiar proyectos de desarrollo autocentrado. Por el contrario, la mayor parte de esos petrodólares es reinvertida en los mercados financieros internacionales. El exceso de liquidez con el que éstos se encuentran determina un acusado descenso de los tipos de interés, haciendo sumamente atractivo el endeudamiento.

América Latina es, con mucho, el continente cuya deuda externa más aumenta en este período, pero lo hace atendiendo a dos clases de políticas diferentes. Por una parte, el endeudamiento de gobiernos populistas como el de México o Brasil va encaminado a una política expansiva del gasto público, unida a una industrializació n destinada a fortalecer el mercado nacional. En las dictaduras militares del Cono Sur (Chile, Argentina y Uruguay), el endeudamiento se destina, por el contrario, a fomentar la represión y el consumo suntuario de las clases dirigentes.

De los PAE al "alivio de la pobreza"

A comienzos de los 80, la espectacular subida de los tipos de interés convierte en insostenible la deuda de muchos países latinoamericanos, que se encuentran sin divisas para pagar los intereses de los préstamos contraídos. Tras la declaración de suspensión de pagos de varios de ellos, el FMI interviene para tratar de "sostener" la situación con dos conjuntos de medidas. Por una parte, el Fondo impone la aplicación de Planes de Ajuste Estructural (PAE) con objetivos como la reducción del gasto público en partidas sociales, la privatización de empresas y servicios, la "contención" de los salarios y la eliminación de toda traba a la inversión extranjera, con el objetivo de crear un escenario idóneo para que las multinacionales puedan obtener los máximos beneficios.

Por otra parte, se articulan una serie de mecanismos para "reprogramar" la deuda, planteando nuevos plazos de devolución, concediendo créditos para pagar los intereses de los ya contraídos y, desde finales de los 80, refinanciando o capitalizando la deuda. Este último mecanismo posee, a su vez, dos vertientes: el canje de deuda por propiedades estatales y la conversión de la deuda en activos financieros. En la práctica, esta capitalizació n ha sentado el marco para privatizar y desnacionalizar -a menudo, a precios sustancialmente inferiores a los de mercado- la parte más sólida y rentable en la base productiva de los países periféricos.

Desde finales de los 90, el auge del movimiento antiglobalizació n y la creciente oposición popular a las medidas de los PAE han promovido en las instituciones internacionales un cierto lavado de imagen. El FMI y, especialmente, el BM, han comenzado a emplear una retórica de "alivio de la pobreza" y llevado a cabo, principalmente en África, pequeñas condonaciones de deuda, de cuantía menor pero de gran efecto mediático. Junto a ello, y en connivencia con las grandes ONG, se ha producido también una modificación en los mecanismos de la condicionalidad. El lenguaje empleado ya no es el del monetarismo descarnado de los 80, sino uno que habla de empoderamiento y sociedad civil. La lucha contra la pobreza, se argumenta ahora, debe construirse desde dentro, potenciando el capital endógeno y con la tutela, eso sí, de gobiernos y empresas occidentales, en un intento por mejorar la competitividad global de las sociedades menos avanzadas. La trama de relaciones de poder a nivel internacional se vuelve, así, más compleja y sutil.

Vemos, en definitiva, que la deuda externa posee una doble condición. Primero, es una expresión necesaria del subdesarrollo o, mejor dicho, de la acumulación a escala mundial, un proceso que genera y profundiza las asimetrías geográficas. Y segundo, es también un instrumento para subordinar las políticas de los países periféricos a los intereses del gran capital multinacional y perpetuar la transferencia de recursos de la periferia al centro. Reconocer esta doble condición de la deuda externa nos lleva más allá de su apariencia jurídica y económicamente incontestable y nos informa de que sólo poniendo fin a la globalización capitalista es posible una vida digna, justa y segura para todas las personas del planeta.

"¿QUIÉN MANDA EL BUQUE...?": doce días que estremecieron a Chile

Mucho antes que Cuba en 1961, proclamara el carácter socialista de su Revolución, o que la República de Vietnam, nuestro país tuvo su República Socialista. Duró sólo doce días. El 4 de Junio de 1932, hace setenta y cinco años se produjo uno de los hechos más significativos en la historia política de nuestra Patria.

Marmaduke Grove Vallejos



Creemos conveniente referirnos a ése breve periodo de vertiginosos 12 días que estremecieron a Chile, sobre todo ahora en que por una parte el discurso conservador parece ser la única verdad y por otra la histórica amnesia de cierta izquierda, que cada día busca alejarse de los hitos que permitieron al pueblo chileno ingresar en La Moneda.

Vivía nuestro país - y el mundo - en la década del treinta, en el siglo XX, un complejo como dinámico escenario político, económico e institucional. En el orden mundial se instala la Gran Depresión de 1929, lo que implica redefiniciones del modelo capitalista y como contrapartida está el proceso revolucionario de la URSS, que se afianzaba sin que en su horizonte inmediato se vislumbraran las negras nubes que conocimos posteriormente. Los planes quinquenales de la URSS eran admirados mundialmente. En nuestro país se agudizaban las contradicciones sociales y los distintos sectores buscaban alianzas en función de sus intereses de clase. Así el movimiento sindical venía levantando reivindicaciones que permitieran una mejor vida para sus afiliados.
Gobernaba Chile Carlos Ibañez del Campo, quién con gran habilidad política en 1930 había logrado imponer el llamado Congreso Termal, funcional a su gobierno, pero que desestabilizaba a la República erigida sobre los principios de la independencia de los tres poderes.

Fue así como una madrugada del 4 de Junio de 1932, se inicia una de las epopeyas más significativas como desconocidas para el ciudadano común, el mismo que cambió sus "hábitos republicanos" por la cultura del mall, la farándula y la comida chatarra. El modelo ha actuado eficazmente borrando la historia construida por y para el pueblo.

La inédita experiencia de instaurar en el Chile de 1932 una República Socialista, no surgió como el sueño delirante de algunos cuantos iluminados o la aventura de un puñado de locos. La República Socialista surgió para dar respuesta a las necesidades del pueblo chileno en su época. El Gobierno lo integraron, entre otros, Eugenio González, que asumió la cartera de Educación y el Comodoro del Aire Don Marmaduque Grove, muy querido por el pueblo, que asume Defensa. El pueblo coreaba la consigna "¿Quién manda el buque?...don Marmaduque!"
"Los Distintos Gobiernos que se han sucedido en los últimos años han fracasado rotundamente. La economía liberal y el engañoso formalismo legalista que inspiraron su gestión administrativa y política, los divorciaban profundamente de su época y de la realidad. Todos ellos carecieron, además, de la energía suficiente para neutralizar la influencia subyugadora del imperialismo extranjero." Al leer este párrafo podríamos creer que estamos leyendo una declaración del Partido Comunista. No es así. Es parte de uno de los primeros manifiestos que los revolucionarios entregaron al país. El Partido Comunista de la época no apoyó el Golpe antiimperialista y antioligarquico del 4 de Junio de 1932. La República Socialista gobernó durante 12 días por medio de Decretos Leyes y presentó un Programa de Emergencia con 30 medidas, todas ellas de emergencia para aliviar al pueblo la pesada crisis que soportaba. Fueron estas devolver las pertenencias empeñadas en la Caja de Crédito Popular, la popular Tía Rica, reincorporació n de 200 profesores exonerados por razones políticas, suspensión de lanzamientos de pequeños arrendatarios en mora, mejoramiento y extensión de la educación primaria, reorganizació n de la Administració n de Justicia y llamado a una Asamblea Constituyente para elaborar una nueva Constitución Política de Chile.

Sin duda que muchos de los treinta puntos de la República Socialista tienen plena vigencia en el Chile de hoy; recordarlos nos permite preservar la memoria para poder construir futuro con más democracia, más participación y protegiendo nuestras riquezas naturales.

La Globalización en retirada

A comienzos de la década de 1990, se presumía que la globalización sería la ola del futuro. Hace quince años, los documentos de los pensadores globalistas como Kenichi Ohmae y Robert Reich celebraron el advenimiento del surgimiento del llamado mundo sin fronteras. El proceso por el cual las economías nacionales relativamente autónomas se transformarían en una economía global única funcionalmente integrada era pregonado como irreversible.

 



Cuando se lo incorporó por primera vez como término al vocabulario inglés a comienzos de la década de 1990, se presumía que la globalización sería la ola del futuro. Hace quince años, los documentos de los pensadores globalistas como Kenichi Ohmae y Robert Reich celebraron el advenimiento del surgimiento del llamado mundo sin fronteras. El proceso por el cual las economías nacionales relativamente autónomas se transformarían en una economía global única funcionalmente integrada era pregonado como irreversible.

Y aquellos que se oponían a la globalización fueron descartados con desprecio como una encarnación moderna de los ludistas que destruían las máquinas durante la Revolución Industrial.

Quince años después, a pesar de las marcas de productos que se consumen en todo el mundo y el aprovisionamiento externo, lo que se entiende por economía internacional sigue siendo una colección de economías nacionales. Estas economías son interdependientes, sin lugar a dudas, pero los factores domésticos determinan todavía en gran medida su dinámica.

La globalización, en realidad, ha alcanzado su nivel más alto y comienza a retroceder.

Predicciones brillantes, resultados decepcionantes

Durante el apogeo de la globalización se nos dijo que las políticas de Estado ya no importaban y que las grandes compañías pronto dejarían pequeños a los Estados. En realidad, los Estados todavía importan. La Unión Europea, el gobierno estadounidense y el Estado chino, son actores económicos más fuertes hoy que hace una década. En China por ejemplo, las empresas transnacionales marchan al son que toca el Estado y no a la inversa.

Es más, las políticas de Estado que interfieren con el mercado para desarrollar estructuras industriales o proteger el empleo todavía hacen la diferencia. De hecho, a lo largo de los últimos diez años, las políticas de gobiernos intervencionistas han marcado la diferencia entre el desarrollo y el subdesarrollo, la prosperidad y la pobreza. La imposición de controles al capital en Malasia durante la crisis asiática entre 1997-98 evitó que este país sufriera un proceso traumático como el de Tailandia o Indonesia. Los controles estrictos al capital también protegieron y aislaron a China del colapso económico que devoró a sus vecinos.

Hace quince años nos dijeron que esperáramos el surgimiento de una elite capitalista transnacional que manejaría la economía mundial. Ciertamente, la globalización se transformó en la "gran estrategia" de la administració n Clinton, que avizoraba a la elite estadounidense primera entre pares en una coalición mundial liderando el camino hacia un nuevo y benigno orden mundial. Ese proyecto está hoy hecho trizas. Durante el reinado de George W. Bush, la facción nacionalista ha superado ampliamente a la facción transnacional de la elite económica. Los Estados de corte nacionalista están hoy compitiendo duramente unos contra otros, buscando que su propia economía se imponga sobre las otras.

Hace una década nacía la Organización Mundial del Comercio (OMC), sumándose al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) como uno de los pilares del sistema de gobernanza de la economía internacional en la era de la globalización. Con aire triunfalista, los funcionarios de los tres organismos se reunieron en Singapur durante la primera reunión ministerial de la OMC en diciembre de 1996, y definieron la tarea pendiente de la "gobernanza mundial" como el logro de la "coherencia" – es decir, la coordinación de las políticas neoliberales de las tres instituciones para asegurar la integración tecnocrática de la economía mundial, sin sobresaltos.

Pero ahora Sebastián Mallaby, el influyente comentarista pro-globalizació n del Washington Post, se queja de que "la liberalizació n del comercio se ha estancado, la cooperación para el desarrollo es menos coherente de lo que debería ser, y la próxima conflagración financiera será atendida por un bombero herido". En realidad, la situación es peor aún de como él la describe. El FMI está prácticamente difunto. Conscientes de que el Fondo precipitó y empeoró la crisis financiera asiática, más y más países en desarrollo se niegan a pedir prestado del Fondo o están pagando por adelantado, a la vez que algunos declaran su intención de no volver a pedirle al Fondo nunca más. Entre estos países se incluyen Tailandia, Indonesia, Brasil y Argentina. Como el presupuesto del Fondo depende en gran medida del pago de las amortizaciones de la deuda de estos grandes prestatarios, este boicot se traduce en lo que un experto describe como "una reducción inmensa del presupuesto del organismo".

El Banco Mundial parece gozar de mejor salud que el Fondo. Pero habiendo tenido un papel central en la debacle provocada por las políticas de ajuste estructural que dejó a la mayoría de los países en desarrollo y las economías en transición que las implementaron, con mayor pobreza, más desigualdades y en estado de recesión, también el Banco atraviesa una crisis de legitimidad. Para agravar las cosas, un panel de expertos oficiales de alto nivel encabezado por el ex economista en jefe del FMI Kenneth Rogoff descubrió recientemente que el Banco ha manipulado sistemáticamente sus datos para hacer prevalecer su posición pro-globalizació n y ocultar los efectos adversos de la globalización.

Pero donde la crisis del multilateralismo es quizá más aguda es en la OMC. En el mes de julio pasado, la Ronda de negociaciones de Doha para una mayor liberalizació n del comercio llegó a su fin abruptamente cuando las conversaciones entre el llamado Grupo de los Seis se rompieron agriamente a raíz de la negativa de Estados Unidos a recortar sus enormes subsidios a la agricultura. El economista pro-libre comercio estadounidense Fred Bergsten comparó una vez a la liberalizació n del comercio y la OMC con una bicicleta: se cae si no avanza. El colapso de la organización que uno de sus directores generales describió una vez como la "joya en la corona del multilateralismo" podría estar más cerca de lo que parece.

Por qué se estancó la globalización

¿Por qué se vino a pique la globalización? Primero que nada, se exageró el alcance de la globalización. El grueso de la producción y las ventas de la mayoría de las transnacionales sigue teniendo lugar dentro de su país o región de origen. Existe solamente un puñado de compañías verdaderamente globales cuya producción y ventas están relativamente dispersas por igual en distintas regiones.

En segundo lugar, en vez de haber forjado una respuesta común y cooperativa ante la crisis mundial de sobreproducció n, estancamiento y ruina ambiental, las elites capitalistas nacionales han competido entre sí para lograr esquivar el peso del ajuste. La administració n Bush por ejemplo, ha promovido una política de un dólar débil como forma de fomentar la recuperación y crecimiento de la economía estadounidense a costa de Europa y Japón. También se ha negado a firmar el Protocolo de Kioto para lograr que Europa y Japón deban absorber los mayores costos del ajuste ambiental mundial, y conseguir de esta forma que la industria estadounidense resulte comparativamente más competitiva. Si bien la cooperación puede ser la opción estratégica racional desde el punto de vista del sistema capitalista mundial, los intereses capitalistas nacionales están preocupados fundamentalmente en no perder frente a sus rivales en el corto plazo.

Un tercer factor ha sido el efecto corrosivo del doble discurso desplegado descaradamente por la potencia hegemónica, Estados Unidos. Aun cuando la administració n Clinton sí intentó encaminar a Estados Unidos hacia el libre comercio, la administració n Bush, por el contrario, ha predicado hipócritamente el libre comercio y al mismo tiempo practica el proteccionismo. Por cierto, la política comercial de la administració n Bush parece ser libre comercio para el resto del mundo y proteccionismo para Estados Unidos.

En cuarto lugar, ha habido una gran distancia entre la promesa de la globalización y el libre comercio y los resultados efectivos de las políticas neoliberales, que han sido más pobreza, desigualdades y recesión. Uno de los pocos lugares donde ha habido una disminución de la pobreza en los últimos 15 años es China. Pero fueron las políticas intervencionistas del Estado que controló las fuerzas del mercado, y no las prescripciones neoliberales, las responsables de haber sacado de la pobreza a 120 millones de chinos. Por otra parte, los defensores de la eliminación de los controles de capital han tenido que enfrentar el colapso real de las economías que adoptaron esta política a raja tabla. La globalización del sector financiero tuvo lugar mucho más rápido que la globalización de la producción. Pero demostró ser la avanzada no de la prosperidad sino del caos. La crisis financiera asiática y el colapso de la economía argentina, que afectaron a dos de los practicantes más
doctrinarios de la liberalizació n de las cuentas de capital, constituyeron dos hitos decisivos en la revuelta de la realidad contra la teoría.

Otro factor que contribuye al quiebre del proyecto globalista deriva de su obsesión por el crecimiento económico. Por cierto, el crecimiento infinito es la médula de la globalización, el resorte central de su legitimidad. Si bien un informe reciente del Banco Mundial continúa –contra toda lógica—exaltando el crecimiento rápido como la clave para la expansión de la clase media en el mundo, el calentamiento global, el agotamiento inexorable del petróleo barato (peak oil) y otros eventos ambientales hacen que la población comience a tener claro que el ritmo y los patrones de crecimiento que acompañan a la globalización son una prescripción a toda prueba para alcanzar un Armagedón ecológico.

El último factor, que no debe subestimarse, es la resistencia popular a la globalización. Las batallas de Seattle en 1999, Praga en 2000 y Génova en 2001; la marcha masiva contra la Guerra realizada en todo el mundo el 15 de febrero de 2003, cuando el movimiento anti-globalizació n se metamorfizó en movimiento mundial contra la guerra, el fracaso de la reunión ministerial de la OMC en Cancún en 2003 y el casi fracaso de Hong Kong en 2005; el rechazo de los pueblos de Francia y Holanda a la Constitución Europea favorable a la globalización neoliberal en 2005 –fueron todos ellos encrucijadas claves de la lucha mundial de toda una década que ha hecho retroceder al proyecto neoliberal. Pero estos eventos de alto perfil no han sido más que la punta del iceberg, la suma de multitud de luchas contra el neoliberalismo y la globalización en miles de comunidades en todo el mundo, en las que han participado millones de campesinos, trabajadores, estudiantes, pueblos indígenas y muchos
sectores de la clase media.

Postrada pero no vencida

Si bien la globalización puede estar postrada, aún no ha sido vencida. A pesar del descrédito, muchas políticas neoliberales continúan aplicándose en muchas economías ante la falta de alternativas creíbles a los ojos de los tecnócratas. Ante el panorama de estancamiento en la OMC, las grandes potencias comerciales están haciendo hincapié en los tratados de libre comercio (TLC) y los acuerdos de asociación económica (EPA, por su sigla en inglés) con los países en desarrollo. Estos tratados y acuerdos son de muchas maneras más peligrosos que las negociaciones multilaterales de la OMC, ya que a menudo exigen mayores concesiones en términos de acceso a los mercados y una aplicación más estricta de los derechos de propiedad intelectual.

Sin embargo, ya no todo es tan fácil para las grandes empresas y las potencias comerciales. Los neoliberales doctrinarios están siendo relevados de cargos importantes, dando paso a tecnócratas pragmáticos que a menudo subvierten las políticas neoliberales en la práctica, presionados por los movimientos populares. En el caso de los TLC, el Sur global está comenzando a darse cuenta de los peligros que implican y comienza a oponerles resistencia. Gobiernos clave de América del Sur, bajo la presión de sus ciudadanos, descarrilaron el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) –el gran plan de George W. Bush para el continente americano—durante la conferencia de Mar del Plata en noviembre de 2005.

Asimismo, una de las razones por las cuales mucha gente resistió al Primer Ministro Thaksin Shinawatra en los meses que precedieron al reciente golpe de Estado en Tailandia fue su afán por concluir un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Por cierto, en enero de este año cerca de 10.000 manifestantes intentaron tomar por asalto el edificio de Chiang Mai, en Tailandia, donde funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos y Tailandia negociaban el tratado. El gobierno que sucedió a Thaksin ha suspendido la negociación del TLC entre Estados Unidos y Tailandia, y el éxito de los tailandeses ha inspirado a los movimientos que en todas partes del mundo buscan frenar la firma de los TLC.

El retroceso de la globalización neoliberal es más marcado en Latinoamérica. Bolivia, país que ha sido explotado durante mucho tiempo por los gigantes extranjeros del sector energético, ha nacionalizado sus recursos energéticos bajo la presidencia de Evo Morales. Néstor Kirchner de Argentina ha dado el ejemplo de cómo los gobiernos de los países en desarrollo pueden enfrentar al capital financiero, al forzar a los tenedores de bonos del Norte a aceptar solamente 25 centavos por cada dólar que les adeudaba Argentina. Hugo Chávez ha lanzado un ambicioso plan para la integración regional, la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), un proyecto fundado en la cooperación económica genuina en lugar que en el libre comercio, y en el cual las transnacionales del Norte tienen muy poca o ninguna participación, y que está orientado por lo que el propio Chávez describe como una "lógica más allá del capitalismo"

La globalización en perspectiva

Hoy en día, la globalización no parece haber sido una nueva fase superior del desarrollo del capitalismo sino una respuesta a la crisis estructural subyacente a este sistema de producción. Quince años después de que fuera proclamada como la ola del futuro, menos que una "nueva fase exitosa" de la aventura capitalista, la globalización parece haber sido un esfuerzo desesperado del capital mundial para escapar de la recesión y el desequilibrio en que se sumió la economía mundial en las décadas de 1970 y 1980. El colapso de los regímenes socialistas centralizados en Europa Central y del Este distrajo la atención de la gente de esta realidad al comenzar la década de 1990.

Mucha gente de los círculos progresistas todavía piensa que la tarea del momento es "humanizar" la globalización; sin embargo, la globalización es una fuerza desgastada. La multiplicació n de los conflictos económicos y políticos de la actualidad se parece, en todo caso, al período posterior al fin de lo que los historiadores llaman la primera era de la globalización, que se extendió desde 1815 a la irrupción de la Primera Guerra Mundial en 1914. La tarea urgente no es timonear a la globalización comandada por las transnacionales hacia una orientación "social demócrata", sino administrar su retirada para que no traiga el mismo caos y los mismos conflictos que caracterizaron su ocaso en aquella primera era.

* Texto basado en la bibliografía de Walden Bello quién es profesor de sociología en la Universidad de Filipinas y director ejecutivo del instituto de investigación Focus on the Global South que tiene su sede en Bangkok.

Crisis Energética y energías alternativas: un balance crítico

Crisis energéticaTras escuchar a todos, toca sintetizar con calma las ideas recibidas y hacer un cuadro global. Por supuesto cada cual puede hacer su síntesis y ni siquiera creo que la mía sea reprensentativa de las que habrá hecho el público. En la jornada del otro día se expusieron muchas ideas y datos. Muchos se contradecían entre si. Otros, como el depopulacionacismo neomalthusiano de Coderch para quien la población mundial debe reducirse hasta 1000 o 1500 millones de personas, expresaban más una visión ética o incomprensiones económicas básicas que una consecuencia necesaria de los datos expuestos.

Mi síntesis es no catastrofista y está orientada desde la lógica del ciberactivista, responde a dos preguntas sencillas: ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué podemos hacer?

¿Hacia donde vamos?

Estamos en un periodo de cambio de sistema y estructura energética. En un periodo de 40 a 70 años el sistema energético no podrá satisfacer ya las necesidades de la economía global con petróleo y gas baratos. En este proceso de cambio, la energía nuclear de fisión y los biocombustibles son energías de transición hacia un nuevo modelo.


El eje de ese nuevo modelo, por precio y eficiencia energética, será la energía de fusión nuclear. Para hacernos una idea de las escalas, por cada unidad de energía invertida en el proceso, con la fusión se obtienen 100 equivalentes, mientras que con el biofuel 1.5. Para el año 2040 habremos vencido el reto energético creando nuestros propios soles.


Pero, aunque apoyada por los ecologistas por su seguridad intrínseca y su poca dependencia de los recursos naturales, la fusión no es limpia, genera residuos de media y baja intensidad. La clave de la extensión de la tecnología de fusión estará en el desarrollo de tecnologías de transmutación que ya se investigan y planifican hoy para los residuos generados por las centrales nucleares de fisión.


Por fin encontré peros importantes a la fisión nuclear. En realidad es otra energía de transición en la generación eléctrica, igual que el gas natural. Sin embargo a diferencia de la fusión, el esfuerzo en seguridad que implica, la producción de residuos de alta intensidad, su dependencia respecto a un combustible escaso -el uranio- y sobre todo, en España, su escasa participación en el total de la generación, han menoscavado su imagen pública y producido el rechazo ecologista.


Pero la fisión nuclear tiene un inconveniente más: compite por los fondos de i+d con la fusión. La fisión tiene su propia perspectiva tecnológica, la Gen IV, más segura que las centrales actuales, más eficientes energéticamente y con un menor producto final de residuos de alta actividad por el esperado desarrollo de la transmutación. Sin embargo, como alternativa parece claramente menos atractiva que la segura y en cualquier caso más limpia y eficiente fusión. Su atractivo es ser la continuidad de algo que, a fin de cuentas, ya existe.


Por eso compite por los recursos con la fusión. Y es una competencia dura. Pongamos las cosas en escala, el ITER, la mayor inversión pública jamás dedicada a buscar una alternativa energética… cuesta como las obras de la M30 , la autopista de circunvalación de Madrid. Con todo, se espera que de paso a las primeras centrales de fusión en los próximos veinte años. ¿No estaría bien aumentar el esfuerzo?

El transporte

Actualmente el sistema de transporte se lleva casi el 50% de la energía total consumida. La crisis energética es sobre todo una crisis del sistema de transportes.
En éste sentido, los biocombustibles son una energia de transición en el transporte… pero no un sustitutivo. El ocaso de la gasolina barata será también el del motor de explosión.

Como defendía Francisco Castejón, el futuro del transporte pasa por su electrificación. Con el modelo del ferrocarril como óptimo, pero también en transporte privado. En este segmento el hidrógeno aparece como un vector -no es una fuente sino un carrier- que tiene además mucha mayor eficiencia energética que un motor de explosión -30 vs 50%

¿Qué papel juegan las renovables?

Según Castejón, con las tecnologías actuales podríamos generar ya entre un 20% y 50% de la demanda actual en España… eso sí, a un precio mucho más alto. El cálculo es más sensato que el de GreenPeace que asegura que el 100% de la demanda podría cubrirse con la tecnología actual. Pero con el fondo de una perspectiva clara en fusión nuclear, las energías renovables distintas a la fusión, aparecen, en el marco de la generación eléctrica descentralizada, como energías de transición.

Otra cosa distinta es que sirvan, sobre todo la solar, cada vez más, a medida que el diferencial de precios con otras fuentes lo haga posible, como base de una red distribuida de creciente autoabastecimiento de los hogares, las instituciones y las pequeñas ciudades.

¿Qué podemos hacer?

El sistema del futuro seguirá teniendo una buena dosis de descentralización, una red eléctrica abastecida por centrales nucleares de fusión. Pero también tendrá un interesante sector distribuido, basado en renovables que imagino centradas en el autoconsumo de las viviendas y las pequeñas comunidades y “exportando” los excedentes a través de la red general. Este parece el futuro de la energía solar y eólica.

En cuanto al transporte, es el gran problema -se lleva la parte del león del consumo de derivados del petróleo- y la gran incógnita. Algunos soñamos con un mundo basado en bicis y trenes, el mercado sin embargo indica un marcado amor por los automóviles y pocas señales de un cambio cultural deseable.

Los activistas creo yo deberíamos centrarnos en empujar hacia ese cambio de paradigma cultural y apoyar decididamente el i+d tecnológico impulsando a empresas y administraciones. Los tintes de alarma y urgencia de algunas intervenciones del otro día no se debían tanto al fin de la energía fósil barata, sino a la presión que la cultura del transporte realiza sobre recursos energéticos y de i+d restando tiempo y aumentando los costes y externalidades de todo el sistema energético.
Hoy más que nunca no hay oposición entre lo verde y lo teki, sólo el catastrofismo depopulacionista querría enfrentarlos porque pone en cuestión la “inevitabilidad” de la perdida de 5000 millones de vidas humanas que pronostica. Aunque la asociación tampoco se puede banalizar, es la clave del futuro: desarrollo tecnológico y cambio cultural. Dos ejes en los que los ciberactivistas podemos aportar.

El posicionamiento de los activistas sociales puede jugar un papel importante si nos centramos sobre estos ejes, en tres líneas básicas de posicionamiento público y proyección informativa:

  • Apoyo al i+d en fusión [ITER], transmutación y renovables, la Santísima Trinidad del futuro modelo energético. Merece la pena y tendrá externalidades positivas mucho mayores que las de la nueva M30.
  • Desarrollo de la extensión de la generación distribuida sobre renovables para autoconsumo y de la nueva arquitectura bioclimática
  • Campañas de apoyo al transporte público tanto urbano como interurbano y por la peatonalización de las ciudades

La alarma no es el mensaje, ni siquiera ha de ser el reclamo. El mensaje es la alternativa, un nuevo modo de vivir mejor, sobre la revolución energética que viene.

Socialismo del Siglo XXI democratizará la economía

El Socialismo del Siglo XXI consiste en una economía democrática en la que el Estado atenderá con prioridad los intereses de las mayorías mediante su fusión con otras tres formas de propiedad económica: las grandes empresas nacionales, la mediana y pequeña empresa, y el movimiento cooperativista.

Así se expresó el autor del libro "Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI, Heinz Dieterich", quien durante su visita al estado Portuguesa afirmó que el sistema propuesto por el Presidente de la República, Hugo Chávez, es un modelo postcapitalista que para ser implementando amerita de un profundo proceso de transformación económico y social.

Sostuvo que el Gobierno venezolano está dando un ejemplo a los países latinoamericanos para la consolidación de ese modelo y consideró que entre los ejemplos más significativos están el distanciamiento de la política neoliberal, el dar voz a los que nunca la han tenido y el impulso a la diversificación económica.

Explicó que ni en Venezuela ni en ningún otro país del mundo se ha implantado el modelo socialista del Siglo XXI puesto que se necesita tiempo para crear una estructura y una cultura social más avanzada que la actual.

El escritor considera que en Venezuela se están sentando las bases y que las políticas del Jefe de Estado están orientadas a generar las condiciones para la construcción de una economía democrática basada en el valor y no en el precio.

Dieterich, quien también es presidente del Foro por la Emancipación e Identidad de América Latina, acentuó que el Socialismo del Siglo XXI apunta hacia la consolidación de un sistema económico incluyente donde la gente pueda realmente cambiar las cosas y no sólo dar su opinión.

Indicó que el modelo debe ser instaurado sobre una economía desarrollada que cuente con sistemas informáticos avanzados y con un pueblo responsable y capaz de tratar la propiedad pública con respeto.

Dieterich subrayó que la implantación del Socialismo del Siglo XXI no vulnerará a la empresa privada sino que dará cuerpo a otra cultura productiva donde se encuentren las cuatro formas generadoras de riqueza y empleo.

Los árboles mueren de pie

Si hoy no miramos el árbol, mañana no veremos el bosque

 

 

La ONU difundió el informe "Situación de los bosques del mundo 2007", que indicó a Latinoamérica y el Caribe como las zonas más afectadas por la deforestación. El cuidado del medio ambiente es un tema ignorado, a pocos les interesa los efectos del calentamiento global o la deforestación. El tiempo transcurre y la madre naturaleza se agota; un informe presentado en la apertura de la 18 sesión del Comité Forestal de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), indicó que casi 64 millones de hectáreas de bosques fueron arrasadas entre 1990 y 2005 en Latinoamérica y el Caribe.


Este documento, titulado "Situación de los Bosques del Mundo 2007` (SOFA 2007) muestra un panorama alarmante, sin embargo también arroja los resultados positivos de la lucha por la ordenación forestal sostenible, destacando que en más de 100 países se han establecido programas de protección del medio ambiente.

La cubierta forestal a nivel mundial alcanza casi 4.000 millones de hectáreas, y cubre cerca del 30 por ciento de la superficie terrestre. Según los datos de la FAO entre 1990 y 2005, el mundo perdió el 3 por ciento de su superficie forestal, con una reducción media del 0,2 por ciento anual. Mientras que entre 2000 y 2005 fueron 57 los países que incrementaron los espacios verdes, al tiempo que 83 registraron una reducción.

Estas cifras representan un progreso, aunque la pérdida de bosques representa el 7,3 millones de hectáreas anuales, lo que equivale a unas 20.000 diarias.

El director general adjunto de la FOA, David Harcharik afirmó que "muchos países han demostrado voluntad política para mejorar la gestión de los bosques y revisar sus políticas y legislaciones, así como para reforzar las instituciones forestales", y agregó que "cada vez se presta más atención a la conservación del suelo y los recursos hídricos, la biodiversidad y a otros valores medioambientales" .

En Asía y el Pacífico la superficie forestal neta se incrementó entre 2000 y 2005, principalmente en Asia oriental, donde las significativas inversiones en plantaciones forestales en China compensaron las elevadas tasas de deforestación y generaron un crecimiento económico. El informe de la FAO argumentó que esto puede ayudar a crear las condiciones necesarias para el desarrollo forestal.

Sin embargo los países más golpeados son aquellos que presentan altos índices de pobreza y sufren conflictos civiles. El documento de la FAO determinó que dentro de los de diez países que reúnen el 80 por ciento de los bosques primarios del mundo, Indonesia, México, Papua Nueva Guinea y Brasil experimentaron las mayores pérdidas entre 2000 y 2005.

El territorio africano también es uno de los más afectados, con el 16 por ciento de la superficie forestal mundial, perdió el 9 por ciento de sus bosques entre 1990 y 2005 como consecuencia de la acción de empresas vinculadas a la compra y venta de la madera. Por el contrario, Europa y Norteamérica mostraron durante el mismo período notables incrementos en su superficie forestal.

Hay que tener en cuenta el aumento de la tala ilegal de árboles y los incendios, que pueden agravarse si continúa el proceso del calentamiento global. Según la FAO, entre el 80 y el 99 por ciento de todos los incendios forestales están causados por el hombre de forma intencionada, en su mayoría para obtener tierras para la agricultura.

"Situación de los Bosques del Mundo 2007` demuestra que la lucha por la deforestación sigue un curso desigual, se presentan logros y retrocesos. Si bien es positivo que algunos países gestionen políticas en pos de proteger el medio ambiente, lo lamentable es que las condiciones de pobreza y desigualdad social ganan la partida.

Chomsky / George W. Bush

El intelectual estadounidense Noam Chomsky afirmó hoy en un foro radiotelevisado en Cuba que el gobierno de George W. Bush es el más abierto violador del derecho internacional en la historia de Estados Unidos.

"Digo abierto porque quizás sus antecesores, como Ronald Reagan, lo fueron, pero la administració n de Bush lo hace de manera inusual", apuntó Chomsky vía telefónica al espacio de debate de la Mesa Redonda, transmitido desde La Habana.

El experto en temas de la comunicación señaló que es evidente el irrespeto a las normas internacionales desde la Casa Blanca, cuyos inquilinos, según dijo, son herederos de administraciones anteriores que también hicieron lo mismo.

Chomsky señaló que el gobierno de Estados Unidos comete delitos internacionales supremos, al matar a cientos de miles iraquíes y cometer atrocidades, destruir a Faluja, desconocer la ONU y su carta fundamental, entre otros tantos.

Sin embargo, acotó, el debate interno en la nación norteña no gira en torno a si agredir a otro país como Iraq constituye un delito, sino a si es costosa o no, o si la táctica militar empleada es la idónea para alcanzar el triunfo.

El experto señaló que sí se producen críticas al gobierno norteamericano por parte de estudiosos y de académicos acerca de la invasión a iraq, la cual consideró "el más puro acto de agresión", como se estableció en el juicio de Nuremberg (1946).

En el caso iraquí, enfatizó, no se puede esgrimir la autodefensa, ni tampoco hubo autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que se violó la Carta de ese organismo internacional.

Chomsky también calificó una verdadera violación lo que ha sucedido a supuestos combatientes enemigos en Guantánamo, torturados y vejados, así como en las prisiones secretas diseminadas en el mundo, entre otros hechos.

Juana Carrasco, experta en temas de política internacional, dijo en el foro que esta guerra contra Iraq es probablemente la primera donde dentro de los propios Estados Unidos se produjeron protestas en su contra, mucho antes de iniciar.

Es preciso preguntarse cuánto ha pesado esa agresión en los programas de salud y la educación del pueblo norteamericano, de cuyos hijos murieron ya en combate unos tres mil 200, mientras más de 23 mil resultaron heridos y casi mil mutilados.

Además, comentó, la ocupación en Iraq ha incitado a la violencia interna en esa nación, con la agudización de luchas inter-étnicas, a la vez que las tropas invasoras han destruido el patrimonio cultural de ese país mesopotámico.

Semejante arrogancia e ilegalidad, recordó Randy Alonso, director de la Mesa Redonda, acompañan a esta administració n, "que sin el menor sonrojo expulsa a fiscales, profesores y científicos por causas políticas y encarcela sin causas a ciudadanos de origen árabe".

Señaló que la política "de arrogancia e ilegalidad" han levantado un rechazo casi unánime y han puesto contra la pared a una administració n "cada vez más debilitada pero por por tanto cada vez más peligrosa, por su irracionalidad" .

Que es Gnosis?

Es tan antigua como el hombre y tan grande como el espacio mismo, pues encierra el contenido de toda la sabiduría y conocimientos múltiples de nuestro planeta, de los mundos, soles y galaxias que giran en sus rutas orbitales dentro del espacio sin límite. Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier Sistema Gnóstico sus elementos Helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc., nunca deberíamos ignorar los principios Gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los Nahuas, Toltecas, Zapotecas, Mayas, Chibchas, Incas, Quechuas, etc., etc., etc., de Indo-América.

El Pentagrama Esoterico

 

La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia. La palabra Gnosis es de origen griego y quiere decir conocimiento, (esto no quiere decir que la Gnosis sea de Grecia), aunque es difícil encontrar una definición que describa en forma completa la Gnosis, se puede decir que es el conocimiento universal, objetivo y superior de todas las cosas, del hombre, de la naturaleza, del universo, etc.

Aún cuando el Gnosticismo fue fundado en los años sesenta, la Gnosis es tan antigua como el hombre mismo, a través de la historia innumerables organizaciones, unas veces públicas, y otras ocultas, han entregado este conocimiento, como algunos ejemplos los templarios, los derviches, los sufís, y muchas otras las cuales no se mencionan porque en la actualidad se han degenerado y ya no entregan este conocimiento en forma pura, ya esta adulterado.

Este conocimiento es el mismo que han poseído grandes culturas, las cuales, si se les estudia profundamente y en forma objetiva se dará uno cuenta que aunque los nombres cambian el conocimiento es el mismo, como por ejemplo, lo antiguos egipcios, los persas. los chinos, los incas, los griegos, los aztecas, los mayas, etc.

Estas enseñanzas del Quinto Evangelio están escritas para todos aquellos que ahora quieran vivir y disfrutar de la sabiduría del mañana para que sepan defenderse de los combates de esta espantosa borrasca en que sucumbe la especie humana.

La Gnosis es la Doctrina de la síntesis, la primera Ciencia JANO o JAINO , y su origen es tan antiguo como el universo. La palabra JINA (de la cual deviene la palabra Gnosis) no es sino la castellanización de dicha  palabra latina, su verdadera escritura deriva del Persa y del Árabe, no es Jina sino Djin o Djinn y así la vemos empleada por muchos autores. La Jana-Yana o Gnosis no es pues sino la Ciencia de Jano o sea la ciencia del conocimiento iniciático y las variantes de su nombre son tales que hay una en cada lengua. Así encontramos el vocablo griego: Gnosis que significa "Sabiduría". La Gnosis es la Doctrina Síntesis que dio origen a todos los movimientos y corrientes filosóficas, científicas, religiosas, artísticas, esotéricas, psicológicas y culturales.

La Ciencia Gnóstica es la Doctrina de la Nueva Era de Acuario, no se opone a ninguna Religión, Escuela o Sistema de enseñanza espiritual debido a que afirma que todas las religiones son "perlas preciosas engarzadas en el hilo de oro de la Divinidad".

La Gnosis tiene sus principios fundamentales, sus bases sobre los cuales se sostiene todo el Conocimiento. Son cuatro columnas torales a saber:

  • Ciencia: Investiga el conocimiento de todas las cosas por sus principios y causas, porque encierra todo el contenido de toda sabiduría y conocimientos múltiples del universo. En estos estudios no estamos limitados al mundo tridimensional de Euclides, porque se conoce la existencia de la cuarta, quinta, sexta y séptima dimensión. En la Ciencia comenzamos a penetrar en la antigua Alquimia, Ciencia de las Transformaciones.
  • Filosofía: Es la enseñanza que nos lleva a reflexionar el "porqué" de las cosas, quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos, qué hacemos en este mundo tridimensional porqué nacimos, porqué vivimos, y porqué razón morimos. La Filosofía de la momentaneidad nos indica que lo que estamos haciendo en estos momentos es lo que mas vale, de lo contrario caemos en el sueño de la Conciencia o sea que realizando alguna actividad pensando en otra , el resultado de esto es la equivocación. El verdadero Filosofo permite que busque por sobre todas las  cosas las respuestas a los grandes enigmas de la creación y de su propia vida.
  • Arte: Es la búsqueda de la belleza en todas sus manifestaciones. Vemos que este conocimiento ha dado origen a todas las artes, escultura, pintura, música selecta, poesía, letras, deportes sanos y equilibrados, todo esto de carácter espiritual que activa los centros superiores de la persona humana y la hace entrar en una armonía muy profunda. El Artista es aquel que además de conocer el arte regio de la naturaleza , de buscar en obras de artes antiguas piezas que transmitan mas allá del tiempo verdades cósmicas, busca también ser un Artista en la vida , sabiéndose comportar como buen ciudadano, como buen hijo, nieto, padre, madre, abuelo, tío, etc, comportándose ante la sociedad como un ejemplo de ciudadano, sabiendo caminar, comer, vestir, hablar, relacionarse con la naturaleza, y con los semejantes.
  •  Religión: El Ser revaluándose y conociéndose a sí mismo es la Autognosis; indubitablemente esta última en sí misma es la Gnosis. El Auto-Conocimiento del Ser es un movimiento suprarracional que depende de él, que nada tiene que ver con el intelectualismo. Religión es una palabra de origen latín: re-ligare que quiere decir re ligar, volver a unir. Y que es lo que hay que volver a unir ?, es nuestra conciencia individual con la Conciencia Cósmica. La verdadera religión se lleva en el corazón y es aquel hombre y mujer que intenta unirse nuevamente con el principio que le dio la vida, el Tao entre los Taoístas, el Demiurgo Arquitecto de Pitágoras, Ala para los musulmanes, Dios de los cristianos, IAO de los Cristianos Primitivos, el Inmanifestado, Ain, Absoluto de los Cabalistas, Brahama entre los Indostanes, Ra en Egipto, Júpiter-Zeus en Grecia-Roma, el Impronunciable, el aliento, el Todopoderoso, aquello que no tiene nombre.

¿el amor es un goce?

Gota gorda
Sudor torrente

Canción a la vida
Oda a la muerte

¡Claro!

Mientras más ensalzas el proceso
Más puro
Enorme
Se hace su culminación

¿O no?

¡Claro!

Por eso los “finales” felices nos hacen llorar
Porque nos recuerdan que nada acaba ahí

Todo, en algún momento se ve transformado

Y la transformación “última” es la que llamamos muerte

Porque nos transformamos en algo que no hemos resuelto
Que, al menos, no hemos consensuado

Alma, espíritu, polvo, carne de gusanos…

Distintos nombres para una misma cosa

(Aquello que no entendemos, no por su complejidad si no por que odiamos los finales, las despedidas)

Imagínate que eyacular fuera la culminación del sexo
Aunque algunas veces lo sea para algunos
Deberemos aceptar que eso no es sexo

Eso es masturbarse con un ser humano

Imagínate que el fin último de todo goce
Fuese la satisfacción de su búsqueda

¡Mierda!
Sería la muerte del goce

Que bueno que no es así
El goce es eterno
Mas lo es como el amor
Sólo mientras dura

 

 

 

 

  

POEMAS DE AMOR

Ella quería que le escribiera poemas de amor
con la fuerza de un volcán en erupción:
lanzando versos al cielo
que derritan
las entrañas de la tierra.

Llévame en tu vuelo, me decía,
volemos con pasión,
confundámonos en uno;
yo,
seré el río,
tú, me esperarás sediento mar, apasionado.

El encuentro brutal entre las aguas,
fuegos de todos los colores alumbrarán el acontecimiento.
Joviales danzas vertiginosas de la montaña virgen,
donde las reglas son arcaicas
y la danza cosmopolita de los grandes océanos
sobre la pupila vibrante del deseo.

Escribirás todo el día si fuera necesario,
seremos un estallido universal en un poema
mi belleza y tus versos,
mis piernas de bailarina francesa y tus versos.
Mis ojos mirando al infinito y tus versos.
Tu canto alucinando la inmortalidad,
mi piel estremecida por tu canto.

Te das cuenta, amor mío, lo que quiero:
me escribirás poemas de amor
y alzarás tu canto hasta el cielo
para que tus versos derritan las entrañas de la tierra.

 ODA A LA MUERTE

 

El silencio  de las almas
Reclama mi agonía,
Noches de lunas dormidas
Bañadas de la sangre mía.

Reconozco tu venida
Deslizas tu cuerpo por mi ser,
Saboreo con delicia tus deseos con placer.
El castillo del dolor
Vuelve a tenderme sus manos,
Mal limpiadas del amor.
Hago mi esfuerzo en vano.

Se acerca la noche
De lunas dormidas,
En silencio el derroche
De mis huellas ensangrentadas.

En busca del alma
Que olvide algún día,
Me encuentro en la noche
Que extingue mi vida,

Que enmudece mis labios,
Nefasta atracción,
Que envuelve mis odios,
Mi adorable dolor.

Sangre, resbalada gime,
Muda canción de serpientes,
Ruedo muerto por la pendiente
Y el grito de mis alas se extiende.

Ángeles negros volaban
Por el aire del poniente,
Ángeles de largas trenzas
Y corazones de aceite.

Lo has hecho con muchos,
Te esperaba, solemne,
Solitario, en susurros,
Bien venida muerte.

__________________
el poeta es un pequeño dios!

El malestar en la globalización

Ya sucedió antes con Peter Drucker o Robert Skidelsky; se trata de un síndrome típico de economistas de empresas que, de buenas a primera, sentimos la necesidad de escribir acerca del sistema político-económico mundial. En los dos casos citados, el propio sistema se traslucía en los párrafos de sus autores, pues se trataba de críticas demoledoras al comunismo soviético, con impaciencia por implantar el entonces denominado "sistema de libre mercado".

 

Ahora Stiglitz, premio Nobel de Economía de 2001 por sus aportaciones a la Teoría financiera, hace una crítica implacable a este sistema conocido ahora como 'globalización' y carga las tintas contra el Fondo Monetario Internacional, sobre todo por su indiferencia ante las consecuencias inhumanas de sus políticas y el peligro de sus injerencias en las soberanías nacionales.

Esta crítica resulta sumamente ilustrativa y acerca al lector menos técnico la comprensión de los mecanismos que influyen en la inflación, el desempleo, los movimientos de capitales, etc.

A lo largo de todo el libro, se sigue de primera mano la experiencia en las altas instancias 'globales' de un hombre que está viendo pasar la historia ante sus ojos y que tiene facultad para influir en ella. Se hace un repaso casi exhaustivo de todos los países en los que el FMI ha causado algún despropósito y se dan a conocer los nombres y apellidos de los responsables de las decisiones incorrectas.

El caso de Rusia es uno de los más llamativos, por la brillantez de las sentencias que realiza este autor, en refutación de tesis oportunistas y fanáticas sobre la apertura y la desregulación; lo que él llama "atajo hacia el capitalismo".

A diferencia de éstas, la postura de Stiglitz no tiene inconveniente en reconocer al régimen soviético como más próspero y solidario que el capitalismo este-europeo actual. En aquél, se mantenían bajos los precios que más onerosos resultaban a los pobres; ahora sólo se mantienen bajos los que podrían perjudicar el interés de los especuladores, mafiosos y 'amiguetes'.

Un hombre tan leído, admirado y laureado como Stiglitz no puede describir un panorama apocalíptico, porque sabe que sin duda haría cundir el pánico. Su mensaje es esperanzador, pero no por eso tembloroso, pues su rotundidad nos permite apreciar algunas características del mundo actual: el mal funcionamiento del mercado o su inexistencia o la sinrazón de las políticas estadounidenses, de cara al exterior, predicando el ultraliberalismo, al tiempo que se trata de socorrer a sus multinacionales de la competencia coreana, a través de las influencias del gobierno americano en el FMI. La excusa del Fondo es que el éxito de sus políticas habrá de verse a largo plazo, pero Stiglitz considera demostrado que esto no es cierto.

Hay dos matizaciones que se podría hacer a la crítica de Stigliz. La primera es que pone a salvo al Banco Mundial, de donde había sido despedido como economista jefe, y nos muestra esta institución como una entidad cuasi-benéfica, aunque se trata de un banco. La otra es que las actividades inicuas del FMI son tratadas como errores y no como fechorías; se atribuyen a rigideces ideológicas (fundamentalismo de mercado) de los responsables del Fondo y no a la intención de desestabilizar a otros países o a sus empresas, hipótesis que niega expresamente. Stiglitz no puede ser ostensiblemente descalificador con autoridades que le son muy cercanas, aunque en ciertos pasajes del libro insinúa e incluso llega a afirmar que las acciones de Estados Unidos a través del FMI estarían destinadas a favorecer a determinados intereses particulares.

El autor se detiene en los 'especuladores', salvaguardando así el anonimato de dichos intereses, y no entra directamente a poner en duda a las multinacionales norteamericanas. Como economista moderno reconocido defiende la necesidad de incentivos para que la economía de mercado funcione, pero advierte que la desigualdad excesiva obstruye el crecimiento económico. En numerosos asuntos económicos, se muestra abiertamente partidario de la intervención del Estado (el Gobierno), especialmente, cuando la situación puede ser dramática en términos sociales.

No obstante, cuando se habla de 'intervención' en la terminología económica actual, no se está haciendo referencia al empleo de capital público en iniciativas empresariales, sino al socorro de empresas y bancos en apuros. También parece incluirse en este concepto el establecimiento de marcos reguladores que hagan funcionar los mercados como se supone que sería más conveniente para el interés general. En otros casos, apela a una versión restringida del keynesianismo (políticas fiscales y monetarias expansivas) que no incluye la creación de empresas públicas.

Se hace una descripción de marcos institucionales, comparando la legislación de países menos desarrollados con la de Norteamérica o Europa; también se analiza con agudeza la repercusión de las estructuras agrarias en la economía de una nación. Sin embargo, todo planteamiento de Economía normativa queda prácticamente restringido a la regulación del sistema financiero y las políticas monetaria y fiscal.

Nada se reclama en cuanto al establecimiento de sistemas asistenciales o derechos sociales, pero hace una advertencia implacable: La subsanación de los perjuicios sociales y humanos derivados de las políticas erróneas sale más barata que la reestructuración de los mercados financieros.

En definitiva, en contraste con la contundencia del lenguaje utilizado, que es muy de agradecer por su didáctica, la crítica que se ejerce resulta, en términos generales, más suave de lo que cabría esperar de un intelectual con acceso a la información más relevante. En muchos aspectos de la política del Tesoro estadounidense y su reflejo en el FMI, los principales y nocivos logros -la crisis mexicana, asiática o argentina- se nos presentan como efectos colaterales. Esto es más bien un fallo, puesto que aparentemente se está restando importancia a hechos dramáticos y eso podría denotar un disimulo prepotente, si no fuera porque Stiglitz se encarga de confirmar su imparcialidad en el conjunto de la obra.

A pesar de todo, no deja de sorprender que un miembro ostensible del sistema, instalado en él como una celda en medio de un panal, se decida a desahogarse contra sus instituciones, como lo hemos hecho otros que ocupamos celdas periféricas. En todo momento se vislumbra un cierto ánimo de sinceramiento tendente a esquivar al mismo tiempo el pegajoso discurso del sistema y los enfados previsibles de los aludidos. En qué medida lo consigue es algo que el lector deberá juzgar.

 

Quién fue Trotsky y qué es el trotskismo

El trotskismo fue un concepto inventado por el estalinismo para intentar separar las ideas de Lenin de las de Trotsky. Éste jamás aceptó el término. De hecho, los trotskistas en vida de Trotsky, se hacieron llamar bolchevique-leninistas o también comunistas internacionalistas.

 

 

Los trotskistas siempre han pertenecido al movimiento comunista internacional, considerándose una rama del mismo, precisamente aquella que más fielmente ha defendido las ideas del bolchevismo y de la Revolución de Octubre.

Persecución

Sin embargo, el trotskismo fue vilipendiado y perseguido por el comunismo "oficial" durante décadas en todo el mundo. Todas las corrientes oficiales del movimiento comunista -estalinismo, maoismo, titismo, castrismo, etc- han señalado al trotskismo como un enemigo a exterminar y de hecho, no han disimulado esfuerzos y medios para lograrlo.

La lucha a muerte contra el trotskismo empieza con la contrarrevolución política auspiciada por el estalinismo tras la muerte de Lenin. La fracción de Stalin subordinó los intereses de la revolución proletaria en todo el mundo a los intereses de una nueva casta social, la burocracia, relativamente privilegiada en la Rusia aislada, atrasada y cercada por el imperialismo. Los principios del leninismo fueron abandonados para instaurar en la Unión Soviética un nuevo régimen de dictadura y privilegios ajeno a las ideas del socialismo y el comunismo.

León Trotsky, dirigente de la revolución rusa de 1917, fundador del Ejército Rojo, y que moriría asesinado por un agente de Stalin en 1940, encabezó la resistencia de los comunistas contra el poder de la burocracia y la degeneración de la III Internacional.

Internacionalismo

Poco antes de que el propio Stalin disolviese la Internacional como contrapartida de sus alianzas con las potencias imperialistas, Trotsky y sus partidarios fundaron la Cuarta Internacional para mantener vivos los principios y m鴯dos del marxismo revolucionario, que han inspirado a sucesivas generaciones de comunistas independientes del comunismo "oficial" y a distintas tendencias políticas que com?te reciben el nombre de "trotskistas".

Izquierda Revolucionaria se reivindica del trotskismo y pertenece a este movimiento. Para nosotros, el trotskismo, es el marxismo de nuestra época, la continuación viva del leninismo en la época de la globalización imperialista, del colapso del estalinismo y de la revolución socialista. Las obras de Trotsky son el hilo conductor necesario para entender y aplicar las ideas fundamentales de Marx, Engels y Lenin en la compleja situación de agonía prolongada del capitalismo en la que vivimos.

La contribución de Michael Moore

El estreno de la película Fahrenheit 9/11, del director Michael Moore, le ha dado a las masas estadounidenses una gran oportunidad para expresar mo sólo su oposición a la guerra contra Irak y a la política del gobierno de Bush, y sino también su desencanto general con la prensa y los sectores gobernantes. Más de tres millones de personas vieron la cinta durante su primer fin de semana en los teatros de cine y, según la mayoría de los informes, la gran mayoría de los espectadores están de acuerdo con su mensaje.

En Estados Unidos, donde la vida política oficial por décadas se ha parecido a un libreto de Hollywood en que sólo los puntos de vista más limitados suelen expresarse, la aparición de la película de Moore en Norteamérica es verdaderamente un acontecimiento político espontáneo.

Para mucha gente, tan sólo el hecho de comprar boletos de entrada de repente se ha convertido en una expresión pública de oposición que muestra que, diferente a la mitología oficial, millones de personas en Estados Unidos apasionadamente se oponen a la política criminal de su gobierno.

Este acontecimiento es de suma importancia. La reacción a Fahrenheit 9/11 es como una bomba que estalla y deja indefensos a la prensa y a sus personalidades más importantes. El gran éxito de la taquilla—sin paralelo para un documental—una vez por todas revienta el mito que el "presidente guerrero" y su gobierno gozan de gran popularidad. Abraham Lincoln tuvo razón; al pueblo no se le puede engañar perennemente.

¿Pero cómo pudieron los medios de prensa "ignorar" la enorme oposición que existe contra la guerra? ¿Por qué esperaron hasta que se estrenara esta película, a pesar de las enormes manifestaciones que ocurrieron en febrero del 2003, para dejar de negar y hacerse los ciegos ante esta oposición, la cual aparentemente es corriente en la nación? ¿Cómo llegaron los medios de comunicación, inclusive la prensa "liberal", a "ignorar" que Bush es una cifra intelectual inmoral, cuyas palabras y acciones sólo han servido los intereses de la clase empresarial gobernante?

La expresión de estos sentimientos anti-guerra populares confirma que la radicalización de las masas estadounidenses ya ha comenzado y que sus insinuaciones son muy significantes.

Los millones que han llenado los teatros de cine no han desperdiciado su tiempo. La cinta no los ha engatusado. Fahrenheit 9/11 es una película admirable y tiene sus momentos extraordinarios, filmados con gran sinceridad y honestidad. Moore es un director de cine de gran talento: intuitivo, energético, valiente.

Aún cuando las flaquezas de la cinta son obvias e significantes, hay que considerarlas en cierto contexto. Si trata de abarcar demasiado, si trata más temas de los que puede analizar con perspicacia, ¿quién se lo puede echar en cara a Moore? Recordemos que si los órganos de comunicación estadounidenses, con todos sus vastos recursos y tecnología, habrían reportado los eventos con siquiera un poco de honestidad, ¿se habría sentido Moore obligado a abarcar tanto? ¿Se habría visto obligado a cubrir todo si la prensa hubiera investigado y descubierto algo?

Los críticos de la derecha atacan a Moore porque presuntamente es un egoísta que suele a "vanagloriarse", pero éstos no son más que unos reaccionarios enfurecidos porque el director, cuando tantos otros se han dejado intimidar o sobornar, se ha atrevido a desafiar a las autoridades y ayudado a revelar que existe una gran masa de simpatizantes que han sido reprimidos y a quienes no se les ha permitido expresar sus sentimientos.

Los periodistas intelectuales estadounidenses, en su gran mayoría, viven en un pantano de mediocridad y corrupción. La misión principal de la prensa estadounidense durante los últimos años ha sido ocultar las cosas; ha consagrado casi toda su imaginación y creatividad a encontrar maneras de evitar que la población descubra la verdad acerca de su gobierno y de la sociedad.

Esta guerra de agresión desnuda, en la que han muerto decenas de miles y cuyas repercusiones todavía no se saben, se basó en todo un conjunto de mentiras sin que una sola voz importante de la prensa estadounidense se opusiera. Los jefes empresariales de la prensa, así como también sus voceros, locutores y escritores millonarios, merecen ser acusados de cómplices en la perpetración de este crimen.

Hasta varias de las dificultades políticas de Moore—su negativa en romper con el Partido Demócrata, su postración ante el populismo, la obsesión con Bush el individuo—han de ser analizadas en su contexto. Durante los últimos años, grandes sectores de los ámbitos liberal-izquierdistas en Estados Unidos simplemente se han dado por vencidos. Se han hecho ricos, virado hacia la derecha, y manifestado una indiferencia, que todavía no ha legado a su apogeo, hacia grandes sectores de la población. Y es en este sentido que Moore es único, para no decir un individuo que permanece aislado. Todavía tiene verdaderos sentimientos y una sincera simpatía por la situación desesperante de los oprimidos.

 

 

Más allá de las elecciones del 2000

Moore (Roger y yo, Bowling for Columbine) comienza la película antes de presentar los créditos iniciales. Esta sección muestra como Bush y sus simpatizantes se robaron las elecciones de 2000 y el candidato presidencial, Al Gore, y su Partido Demócrata, ni siquiera intentaron rescatarlas. A pesar de varias manifestaciones, Bush asume las riendas del gobierno y antes de pestañar se va de vacaciones.

Luego de varias tomas en la que varios funcionarios del nuevo gobierno se preparan para presentarse ante el público, la pantalla se apaga por varios segundos y sólo oímos los sonidos de los ataques terroristas del 11 de septiembre, 2001. Entonces comenzamos a ver las expresiones de horror en las caras de la gente en la calle. A esta sección la sigue otra extraordinaria que enfoca a Bush. Luego de ser informado del segundo ataque suicida aéreo contra las torres gemelas de Nueva York, el presidente de Estados Unidos por siete permanece sentado en un aula escolar leyendo un libro de niño. Parece un hombre que no tiene la menor idea de cuales son sus responsabilidades.

Moore explica lógicamente que el gobierno de Bush, luego del 11 de septiembre, intencionalmente trató de convencer a la población de que el régimen de Saddam Hussein había colaborado en ese ataque terrorista, aunque bien se sabía que esta conexión era una ficción y que Irak nunca había atacado a Estados Unidos.

Sigue una larga sección que examina las extensas conexiones entre la familia Bush y la clase gobernante de Arabia Saudita. Estos vínculos son reales y de gran importancia, y no cabe duda que la política extranjera de Estados Unidos se basa en intereses materiales: petróleo, ganancias, la avaricia. Lo cual sirve de antídoto muy poderoso a las estupideces acerca de la "liberación" de Irak y la "democratización" del Oriente Medio. Pero es precisamente en esta sección donde la película de Moore verdaderamente falla.

Fahrenheit 9/11 básicamente pinta a los sauditas como si fueran manipuladores expertos que controlan al gobierno de Bush. Esto es absolutamente falso. La sugerencia que "árabes ricos" se están apoderando de Estados Unidos y que ejercen una influencia indebida no va por enriquecer para nada la conciencia política y cultural de las masas estadounidenses. La monarquía saudita, no importa lo rica que sea, es sirviente y títere de los intereses estadounidenses, no un protagonista independiente.

Esta línea de menos resistencia logra que el director sucumba y se deje vencer por explicaciones fáciles en vez de hacer un análisis más profundo. No es el único desvío que encontraremos en Fahrenheit 9/11.

Luego de presentar su versión de la historia que precediera a los ataques del 11 de septiembre, inclusive fotos muy reveladoras de funcionarios talibanes visitando a Estados Unidos para lograr un acuerdo sobre un oleoducto, Moore no desperdicia tiempo en revelar como el gobierno de Bush trató de usar las trágicas muertes en Nueva York y en Washington para justificar sus nefastos planes políticos.

El Acta Patriota de Estados Unidos de América, aprobado por el Congreso Nacional del país, introdujo muchas medidas represivas por las cuales la ultra derecha y varias agencias encargadas de hacer cumplir la ley habían abogado por mucho tiempo. El diputado Demócrata, Jim McDermott, del estado de Washington, ha revelado que el 11 de septiembre era "la oportunidad para hacer algo" y el gobierno de Bush, en completa colaboración con los Demócratas del Congreso, se aprovechó de la ocasión y desató una agresión sin precedentes contra los derechos democráticos. Moore detalla varias de las acciones más ridículas que el FBI puso en práctica contra ciudadanos que respetan la ley.

La cinta muestra con gran detalle las consecuencias de lanzar la guerra de agresión contra Irak en marzo, 2003: cadáveres de niños iraquíes (yuxtapuestos con el inaguantable Donald Rumsfeld, quien se jacta de la "reverencia y la humanidad que guían nuestra conducta en esta guerra"); familias devastadas; mujeres y niños aterrorizados en una casa invadida por tropas estadounidenses a media noche. La película tersamente presenta la lista de mentiras del gobierno de Bush acerca de las armas para la destrucción en masa y la conexión entre Irak y Al Qaida. Y acusa acérrimamente a los dirigentes del Partido Demócrata por haber respaldado a la guerra y a los órganos de prensa de Estados Unidos por haber propagado las mentiras del gobierno sin crítica o o haberlas puesto en tela de juicio.

Las mejores y más fuertes secciones de la película son sin duda las que Moore filmó en su pueblo natal de Flint, estado de Michigan, pues bien sabe de lo que habla. La película adquiere un matiz diferente, superior a los comentarios de clase media ‘izquierdista". Los temas de crítica social y de clases sociales emergen de manera segura y persuasiva.

Inmediatamente aprendemos que la tasa de desempleo en Flint, en otra época gran sede de miles de empleos en la gigante fábrica de automóviles de la General Motors, ahora llega al 50%. Un joven explica que las escenas de una ciudad iraquí bombardeada la recuerda a su propio vecindario. Tomas de casas abandonadas y vecindarios demacrados por la pobreza comprueban sus palabras.

Fahrenheit 9/11 asevera que aquellos que entran a las fuerzas armadas de Estados Unidos como "voluntarios" son en realidad "inscriptos económicos", forzados por circunstancias desesperantes a arriesgar sus vidas a cambio de educación y capacitación para trabajar. Moore le pregunta a un grupo de jóvenes negros cuantos parientes tienen en las fuerzas armadas. Casi todos levantan la mano.

En una de las secciones más reveladoras, dos reclutadores de los marinos de guerra cínicamente entran a la zona comercial de un barrio pobre del pueblo y tratan de reclutar a cualquier persona que inocentemente les deje su nombre y dirección. Para estos marinos todos los jóvenes de la clase obrera son reclutas potenciales.

Moore también enfoca el estado psicológico y moral de las tropas que han sido enviadas a Irak, temas que trata más profundamente. Vemos a un grupo de soldados estadounidenses aterrorizando a los civiles iraquíes, abusando y humillando a prisioneros, y hasta mostrando cierta psicosis ("Es una sensación increíble", declara felizmente un soldado norteamericano cuando escuchamos música de metal pesado durante una redada); todo consecuencia inevitable de una guerra colonial inhumana que bestializa a sus participantes. Pero también vemos a otros soldados que piensan sobre su situación y sus acciones, que se sienten culpables y avergonzados. Un joven soldado le dice a la cámara: "Cuando uno le quita la vida a otro, pierde parte de su alma". Y otro puntualiza que "si Rumsfeld estuviera aquí, exigiría su renuncia".

Vemos entonces escenas horrorosas en el centro médico Walter Reed en Washington: veteranos de la guerra, en su gran mayoría jovencitos, sin piernas, manos y brazos. Se yuxtapone una imagen de Bush quien, con sonrisa de sol, se dirige a una reunión de super ricos para recaudar fondos. "Esta es una reunión de los que tienen y los que tienen más. Algunos los llaman a ustedes la clase alta, pero yo les llamo mi base de apoyo". Mucha risa y aplauso ensordecedor.

En una conferencia acerca de las ganancias (beneficios) que se pueden lograr del conflicto en Irak se reúne una multitud de grandes y pequeños chacales empresariales. Un discursante les recuerda que "podremos ganar billones y billones". Y uno de los participantes observa que "la guerra es buena para los negocios pero mala para el pueblo".

Fahrenheit 9/11 capta una realidad verdaderamente conmovedora. Como parte de sus investigaciones sobre la situación económica de Flint, Moore entrevista a Lila Lipscomb, de Carrer Alliance [Alianza para el Trabajo], agencia que se encarga de capacitar a trabajadores. La señora Lipscomb se describe a sí misma como "Demócrata conservadora" y patriota que le gusta volar la bandera. Tiene un hijo que es soldado en Irak. Cuando la conocemos es totalmente pro guerra.

Cuando de nuevo nos encontramos con ella más adelante, ha caído víctima de una tragedia: su hijo ha muerto en acción en Irak. De manera honesta, directa y sin titubeos, Lipscomb comienza a examinar su antiguo patriotismo, que carecía de todo pensamiento crítico, y su fe en el gobierno. Poco a poco se va percatando de las mentiras del gobierno para proseguir la guerra. En las afueras de la Casa Blanca, se encuentra con una mujer que apoya la guerra y que acusa a Moore de haber concebido la escena de antemano.

En la última escena, la Sra. Lipscomb lee la última carta de su hijo, en la que éste castiga la guerra: "¿Qué diablos le pasa a Bush, que quiere ser como su padre?...Espero con todas mis fuerzas que no reelijan a ese tipo". El esposo pregunta retóricamente: "¿Para qué murió? ¿Para qué?" Es una escena absolutamente conmovedora.

En la narración que marca el final de la película, Moore una vez más regresa a las cuestiones sociales y repite el tema de que son los hijos y las hijas de la clase obrera que pelean en las guerras en beneficio de los ricos. Concluye con una cita del famoso escritor británico izquierdista, George Orwell: "Las guerras no son para ser ganadas sino para continuar...La herarquía de la sociedad existe solamente debido a la pobreza y a la ignorancia. Las guerras se basan en un principio: mantener a la sociedad al borde de la inanición; son llevadas a cabo por las clases gobernantes contra sus propios súbditos y su fin no es la victoria; es mantener intacta la estructura de la sociedad".

Es decir, Fahrenheit 9/11 termina con una condena acérrima del sistema capitalista—aunque no usa estas palabras—y la manera en como éste rige las tensiones sociales, por lo menos parcialmente, a través de guerras imperialistas. Es extraordinario que esta película, más que cualquiera otra cinta contemporánea, se dirija a las masas con semejante mensaje. Una taquilla de $100 millones—cifra que ya se comenta ampliamente—significaría que 15 millones de personas la verían en Estados Unidos, o sea, 1 de cada 15 personas mayor de catorce años. No nos sorprende para nada, pues, que derechistas furiosos hagan campaña para lograr que las cadenas de cine no la presenten en cartelera.

En sus mejores momentos, la película de Moore articula y profundiza la cólera social que aumenta en Estados Unidos y que ha de encontrar su expresión política, aunque quizás no de la manera por la cual el director aboga.

el arte y la política

En varias entrevistas Moore ha enfatizado que es, ante todo, artista y director de cine. Pero por lo general podemos interpretar esos comentarios como evasivos y desingenuos. Quizás Moore trata de evitar que lo acusen de ser partidario durante la actual campaña electoral y así no limitar la popularidad de la película. Pero como realizador de películas documentales, quiéralo o no, ha promovido un tema muy importante.

Como político y comentarista, Moore ha sido desafortunadamente ha carecido de consistencia. Titubea, por ejemplo, entre críticas acérrimas al Partido Demócrata por cobarde y llamados a sus partidarios tradicionales para que retomen las riendas del partido. A principios de año, respaldó la candidatura de Wesley Clark a la nominación presidencial del Partido Demócrata. Puesto que Wesley es ex general del ejército y fue comandante de las fuerzas militares de la OTAN durante la bestial invasión de Serbia, la postura de Moore fue deplorable: llegó a su punto más bajo, más pragmático, más anti intelectual.

Pero como artista sincero, Moore se ve obligado a rebasar los límites de su visión política consciente. La fabricación de imágenes tiene esa cualidad. Esta no es una película que promueve a los dirigentes del Partido Demócrata. Luego de examinar la historia de los últimos cuatro años, Moore revela que los Demócratas son cómplices de una estrategia bipartita—más bien del consenso de la clase gobernante—cuyo propósito es el establecimiento de la hegemonía estadounidense mundialmente.

Cuando Moore estudia las condiciones de Flint y de pueblos similares, se ve obligado a reconocer, o por lo menos a insinuar, que la juventud de la clase obrera estadounidense no tiene ningún futuro en el actual orden político-social. Además, arguye convincentemente que las guerras imperialistas se aprovechan de la pobreza para encontrar su carne de cañon a la vez que funcionan como válvulas de escape para suprimir la lucha de clases en el país. Las insinuaciones de esta visión son verdaderamente revolucionarias.

Claro, al crear una obra que directamente se refiere a acontecimientos políticos e históricos, el artista, aunque sea sincero, no puede vencer todas sus limitaciones. Problemas que no se han resuelto inevitablemente encontrarán su lugar en el producto artístico. Y este es el caso con la película de Moore.

En Fahrenheit 9/11 existen ciertas tensiones: entre el tono sobrio y pensativo de la sección acerca de Flint y aquellos momentos más superficiales, casi juveniles, que por su jocosidad molestan; entre una profunda simpatía por el pueblo trabajador de Estados Unidos y una orientación oportunista hacia el ala "liberal" vendida del Partido Demócrata, el otro partido capitalista de Estados Unidos; entre sus convicciones socialistas, hostiles a toda forma de chauvinismo nacionalista y étnico y cierta demagogia populista típica estadounidense que se define por sus prejuicios provinciales.

Uno de las dificultades de Fahrenheit 9/11 es que, desde el punto de vista metodológico y estético, termina donde debería haber empezado. La parte de la película más reveladora no es el énfasis exagerado que le da a las fortunas de la familia Bush y de Arabia Saudita, sino las escenas que toman lugar en Estados Unidos, sobretodo en el estado de Michigan. Los horrores en Irak no son principalmente productos de las estupideces y de la avaricia de Bush, que no dejan de ser reales, sino que expresan las contradicciones de la sociedad estadounidense en general.

Lo que a la película le falta es un análisis más sobrio y consistente del tipo de sociedad que puede producir una monstruosidad como la guerra de Irak. El personal político encargado de mentir y justificar la invasión es en todo momento asunto de segunda importancia. Bush, Gore, y John Kerry: la campaña de Estados Unidos para conquistar al mundo ha de continuar. El endiablamiento personal de Bush pude convertirse en un instrumento para evadir la cuestión principal: el fracaso sistémico e histórico del capitalismo estadounidense. La película de Moore es lo suficientemente sincera para insinuar este tema.

Pero el dilema del director no se debe completamente a él. Moore atravesó por las amargas experiencias de la clase obrera en Flint; experiencias que encontraron su eco en todo Estados Unidos durante las décadas del 70 y del 80: enormes reducciones de los empleos, sindicatos obreros que abandonaron a sus propios militantes, y las devastadoras consecuencias económicas, sociales y morales. Las limitaciones de esa experiencia y de la suya están muy relacionadas con los problemas que la clase obrera de Estados Unidos todavía confronta, inclusive la índole de los sindicatos obreros y del Partido Demócrata y el papel histórico del liberalismo.

¿En qué dirección debería ir Moore ahora? Según nuestra opinión, su evolución como artista dependerá, en gran parte, en su desarrollo intelectual y político. En primer lugar ha de admitir abiertamente que sus convicciones son socialistas. Y para no repetirse a sí mismo—o peor: para no echar hacia atrás y para que nadie use sus obras para fines contrarios a sus más profundas convicciones—inevitablemente va a tener que hacer una crítica franca y completa del capitalismo estadounidense.

Evidentemente, Moore ha leído y pensado bastante, y por eso su arte ha progresado con esta película. Ha llegado lejos. Ojalá que pueda resolver las tensiones que rigen sus ideas y su arte.

La limpieza étnica y el discurso racista de Israel

"La expresión limpieza étnica se refiere a diversas tácticas para desplazar a la fuerza a un pueblo o a un grupo étnico. En un extremo del espectro, es prácticamente imposible distinguir entre la emigración forzosa y los traslados de población mientras que en el otro se mezclan la deportación y el genocidio."

 


Según esta definición, y las demás surgidas en los años 1990 como consecuencia de la limpieza étnica en los Balcanes, los palestinos han sido y siguen siendo víctimas de una política decidida y firme de limpieza étnica iniciada en 1947-48 y que continúa hasta nuestros días.


Sin embargo, es importante que al analizar el hecho de la limpieza étnica en Palestina tengamos en cuenta sus diferentes dimensiones, una de las cuales es el discurso racista que la acompaña, convertido en parte integrante de la política de limpieza étnica de Israel.


Cualquier castigo colectivo- sea limpieza étnica, genocidio u otro cualquiera- con frecuencia va precedido o acompañado de un discurso racista que deshumaniza a la víctima y justifica el crimen gratuito, en un cúmulo de falsedades y mentiras que pueden atraer sentimientos religiosos o nacionalistas mientras pasan por alto las leyes, la ética y las normas básicas y expectativas humanas.


De no existir semejante discurso, que califica a los habitantes autóctonos de Palestina como seres cancerosos, infrahumanos y molestos frente a la civilización y el progreso- tal como los definían los fundadores del movimiento sionista- no hubiera sido posible llevar a cabo una campaña sistemática de asesinatos y limpieza étnica en 1947-48, que provocó la matanza de unos 13.000 palestinos, la expulsión por la fuerza de 850.000 y la despoblación y subsiguiente destrucción de cerca de 500 pueblos y localidades. Sin un discurso racista semejante, habría resultado difícil, por no decir otra cosa, llevar a cabo una serie de matanzas preventivas, entre ellas las de Deir Yassin, Tantura, Abbassiya, Beit Daras, Bir Al-Saba', Haifa, etc.


De no haber existido una firme campaña de racismo institucionalizado a tan gran escala, mantenida hasta hoy, hubiera sido imposible e inverosímil matar a tiros a montones de gente inocente tras alinearlas contra la tapia a medio derruir de la vieja mezquita de Tantura en mayo de 1948, o arrasar la vivienda de un minusválido en Jenin en abril de 2002 sin dar a su madre la oportunidad de sacarlo de la casa. O calificar de "gran éxito" el asesinato de 14 civiles, incluidos niños, cuando una bomba israelí de una tonelada cayó de golpe en el edificio de apartamentos del barrio de Zeitun de Gaza en julio de 2002. O el inmoral asesinato de 19 personas, la mayoría mujeres y niños, de la misma familia, en Beit Hanun a principios de este mes de noviembre. Pero, según funcionarios israelíes, se han intentado todos los demás métodos pero han fracasado. "Con un terrorismo asesino y sediento de sangre que quiere borrarnos del mapa, no hay otra respuesta adecuada que no sea borrrarlos a ellos del mapa," en palabras de Ben Caspit, tras la brutal masacre de Beit Hanun.

Pero si lo que exclusivamente mueve a Israel es el miedo a su propia aniquilación, entonces ¿cómo explican los partidarios del relativismo moral del Estado sionista la continua colonización de Cisjordania y Jerusalén? Según un informe de 2004 de la Fundación para la paz en el Oriente Próximo ( Foundation for Middle East Peace), la población total de colonos en Cisjordania y Jerusalén oriental está cercana a los 420.000: 220.00 en Cisjordania y 200.000 en Jerusalén Este. Probablemente, el número es bastante mayor.


Se están levantando nuevas colonias mientras las ya existentes todavía siguen expandiéndose. Según un reciente informe elaborado por el Departamento de Negociaciones de la OLP, Israel ha aprobado un concurso para la realización de 690 nuevas unidades de colonos en las dos principales colonias de Jerusalén oriental: Ma'aleh Adumin y Beit Illit. Las viviendas podrán acoger hasta a 2.800 nuevos colonos judíos.


Si la razón fuera, realmente, proteger a Israel de los ataques palestinos, ¿por qué entonces el 80% del Muro se está construyendo en tierras palestinas ya limpiadas étnicamente? ¿Por qué encerrar a la población palestina de Cisjordania de este a oeste, y a la de Qalqiya por todas partes? ¿Por qué obligar a miles de escolares palestinos a esperar durante horas ante las verjas de sus pueblos para conseguir el permiso de un soldado israelí que les permita para acceder a sus escuelas y regresar a sus casas?


La limpieza étnica, está efectivamente de vuelta en la agenda política israelí desde que Avidgor Lieberman, político israelí que lleva mucho tiempo defendiendo la limpieza étnica de los habitantes árabes de Palestina, ha sido elegido viceprimer ministro del gobierno israelí. Una de sus primeras ideas desde que ocupa su nuevo puesto, además de expulsar a los palestinos, ha sido la de asesinar a todos los dirigentes del gobierno palestino electo. "Tienen...que desaparecer, ir al paraíso, todos ellos, y en esto no hay compromiso posible", declaró a la radio israelí la semana pasada.



La desgraciada realidad es que la campaña de limpieza étnica de Israel, aunque haya podido cambiar estrategias y ritmos a lo largo de los años, nunca se ha detenido y ahora está mucho más activa de lo que ha estado durante décadas. También es evidente que el discurso racista que la acompaña y la ha hecho sostenible durante seis décadas funciona ya que convierte en héroes ante la mayoría de los israelíes a los partidarios de los crímenes de guerra


Además, entre el apoyo descarado de Estados Unidos a semejantes actuaciones y el casi absoluto silencio o desesperanza de la comunidad internacional, Israel sabe que el éxito de su proyecto colonial en Cisjordania depende del paso del tiempo.


Pero lo que resulta más descorazonador es el hecho de que las luchas intestinas palestinas distraen y despilfarran energías que deberían invertirse en poner en marcha y mantener una campaña internacional contra las atrocidades israelíes. Las reyertas internas entre estamentos gubernamentales que no tienen soberanía, la ausencia de cualquier tipo de cohesión social o consenso o un programa político claro que una a los palestinos en el interior y a los palestinos del exilio en un proyecto político nacional, va a asegurar con toda seguridad el éxito del programa israelí y a contribuir más todavía al discurso racista que considera a los palestinos incapaces de asumir la responsabilidad del mando y de la autodeterminación

Hoy también te recuerdo, Amanda

He consultado internet. Ayer las calles de Santiago no estaban mojadas, como ese lejano día que Víctor Jara nos cantó, para decirle al mundo que en Chile se mataba. Amanda paseaba por esas calles sin otro rumbo que el de su hombre que no llegaba, y la siniestra sombra de la dictadura se cernía sobre ella y sobre el cantante que la cantaba, el cantante que también fue asesinado. Ha muerto el dictador Pinochet, tranquilo, en la cama donde mueren los justos o los asesinos impunes. Y los miles de muertos y torturados que poblaron su tiempo, su largo país y su biografía, no han tenido quien les otorgara un acto de justicia. Siete veces perdió la inmunidad parlamentaria y otras siete, cual número maldito, la volvió a ganar, para vergüenza de su pueblo y de la historia. Dicen las crónicas que miles de chilenos le están llorando. También dicen que la mayoría de chilenos no quieren honores de Estado, y que, si lloran, es porque ha muerto sin ser declarado culpable. En este caso, como en tantos casos de tiranos mesiánicos y malvados, el país tiene el alma dividida, entre el aplauso de los que fueron felices con la tiranía, y la rabia de los que la sufrieron duramente. Cuando la justicia no cumple con lo justo, la historia no sobrevive a la confusión.


Muchos de nosotros, y hablo de mi generación y colindantes, crecimos con el mito de Chile. Cantábamos a Víctor Jara cuando él ya no tenía ni brazos para tocar la guitarra ni lengua para cantar. Como tantos, estuvo encerrado en el Estadio Nacional de Santiago y, como tantos, fue asesinado en las cloacas del régimen, sin otra culpa que anhelar un mundo mejor. Dicen los que le sobrevivieron que mantuvo la dignidad durante los días de larga tortura, y que solo hablaba de su mujer y sus hijas, su último recuerdo. Cuando visité isla Negra, el refugio de Neruda, recordé los versos del poeta que cantaba Jara:

 

"Yo no quiero la Patria dividida 

 ni por siete cuchillos desangrada, 

 quiero la luz de Chile enarbolada 

 sobre la nueva casa construida".

 

Ha muerto el asesino sin condena alguna. Sus víctimas aún gritan su dolor desde sus anónimas tumbas.

La Historia NO le Absolverá

No hubo milagro esta vez. La muerte le ha liberado de procesamientos penales que en algún momento le hubieran supuesto una cascada de sentencias en su contra. Ya no se cumplirá el sueño de verle sentado en el banquillo de los acusados escuchando la lectura de la condena judicial impuesta por cualquiera de las múltiples causas abiertas por sus delitos. Esa imagen no la van a poder vivir sus víctimas, los supervivientes de un genocidio que arruinó la larga tradición democrática de Chile. Pero el juicio de la historia y de la propia sociedad chilena en su conjunto ya le ha condenado para siempre. Augusto Pinochet ha muerto y los que ahora lloren su ausencia serán menos de los que su propia soberbia preveía, estómagos agradecidos que añoran tiempos oscuros de los que ellos fueron únicos beneficiarios.

 



Chile es hoy un país que ha sabido superar los lastres dejados por una dictadura militar de 17 años que pretendió condicionar a partir de su final, en 1990, el desarrollo de su democracia. La Constitución de 1980, el sistema electoral binominal, los senadores designados, el papel vigilante de las Fuerzas Armadas, la economía ultraliberal, la autoamnistía y la justicia amordazada eran los ejes de una estrategia diseñada para que nada pudiera ser cambiado sin el correspondiente permiso de quienes participaron en la instauración y sostenimiento del régimen de terror.

Ante tantos desafíos y obstáculos con trampa, los distintos gobiernos democráticos han sabido ganar batallas que parecían imposibles hasta hace poco tiempo; aunque sean muchos los que puedan considerar que han tardado demasiado en abrirse aquellas alamedas de las que habló en sus últimas palabras el presidente Salvador Allende.

Augusto Pinochet ha muerto viendo como Chile se transformaba en aquello que él más había reprimido, y consciente de que para siempre se hablará de él como un asesino que, además, aprovechó el poder ilegítimo conseguido por las armas para su corrupto enriquecimiento personal. Muchos de sus compañeros de milicia le han ido abandonando con un estruendoso silencio. Otros, aquellos uniformados que han salido de tribunales con condena firme por sus crímenes, no han escondido su rabia al sentirse olvidados y nada acompañados por su antiguo líder en su calvario judicial. Y los sectores civiles que siempre actuaron a la sombra de la dictadura militar, llevan años escondiendo sus viejas complicidades intentando evitar su evidente vinculación y participación en aquellos horribles crímenes.

VISTO AHORA en perspectiva, se puede convenir que hay un antes y un después de la retención de Augusto Pinocheten Londres. Fue la primera gran humillación para el viejo dictador. La compleja y peculiar transición política chilena quedó al descubierto a partir de aquel instante. Las heridas nunca cicatrizadas, cerradas en falso, quedaron en evidencia. Desde aquel día nada fue igual en un país demasiado acostumbrado hasta entonces a mirar de reojo su pasado reciente. Fue una catarsis. Nadie había imaginado antes de aquel 16 de octubre de 1998 que Pinochet podía ser detenido gracias a la solicitud de extradición formalizada por un juez de otro país. Tampoco era de prever que esa retención ejercería el efecto catalizador de cambio en el conjunto de la sociedad y las instituciones chilenas. Para siempre quedará la razonable duda de qué habría ocurrido si desde el Gobierno español de José María Aznar y sus fiscales Cardenal y Fungairiño se hubieran tramitado ante la justicia británica y el ministro Straw todos los recursos que el juez Baltasar Garzón había interpuesto .

EL DICTADOR regresó sonriente al escenario de sus crímenes más horribles, pensando que había llegado a su inviolable refugio, aparcando aquella silla de ruedas que servía de antídoto sensible para quienes pudieran compadecerle por una supuesta fragilidad física. La prusiana bienvenida de sus incondicionales uniformados provocó en él un balsámico efecto Lázaro que desenmascaró la temida farsa. Poco podía pensar, sin embargo, que el día después de su regreso a Chile, el juez Juan Guzmán Tapia pediría su desafuero ante la Corte de Apelaciones de Santiago para poder procesarle.

Aquella autoamnistía firmada por Pinochet no logró dejarlo todo atado y bien atado. Dejó un resquicio por el que han logrado deslizarse las víctimas de la represión para la legítima reclamación de verdad y justicia. Los abogados de derechos humanos demostraron que el delito de secuestro y desaparición de personas permanece en el tiempo hasta que no aparezcan los cuerpos. El mundo ha contemplado como un dictador ha preferido pasar por loco antes que asumir sus responsabilidades.

Ese ha sido su final. La historia ni le ha absuelto ni lo hará aunque nunca haya que olvidar el daño causado a su pueblo tal y como expresó con acierto el presidente Ricardo Lagos en noviembre del 2004, al dar a conocer el Informe Valech: "No hay mañana sin ayer".

La ONU y la Responsabilidad Social

¿Cuáles son los estándares mínimos de derechos humanos que deberían respetar las empresas multinacionales? ¿Cómo se pueden garantizar éstos a nivel internacional incluso cuando los Estados individuales no quieren o son incapaces de hacerlos cumplir? El secretario general de la ONU, Kofi Annan, nombró a John Ruggie, profesor de la Universidad de Harvard, como el responsable de encontrar las respuestas a estas difíciles preguntas.

 

 

La designación de Ruggie abre una nueva y sorprendente etapa en las relaciones entre Naciones Unidas y el sector empresarial. Los escépticos del gobierno y de la comunidad empresarial estadounidenses perciben el nombramiento de un representante especial sobre derechos humanos y las empresas transnacionales como un regreso a la edad oscura de una ONU anti empresarial que busca reprimir al sector. No podrían estar más equivocados.

La misión nueva de Ruggie es “identificar y definir los estándares de responsabilidad corporativa de las empresas transnacionales”. Su nombramiento representa la continuación de una agenda afín a un buen clima de negocios que sin duda se transformará en uno de los legados duraderos del mandato de Kofi Annan como secretario general. De hecho, esta agenda ha sido uno de los pocos catalizadores destinados a revitalizar la debilitada organización mundial. Los líderes empresariales deberían aprovechar esta política.

Durante su mandato, Annan ha transformado a la ONU en una institución que percibe a las empresas como socios y parte de la solución, no como parte del problema de la gobernabilidad y desarrollo globales. Tal como Annan destacó: “Es la ausencia de una amplia actividad comercial, no su presencia, la que condena a gran parte de la humanidad al sufrimiento”. En años recientes, la ONU se ha acercado al sector empresarial de varias formas, creando un número creciente de asociaciones, sobre todo tras el tsunami asiático.

La ONU también apoya y promueve en forma activa el acercamiento de muchas empresas hacia la responsabilidad social corporativa. Bajo el liderazgo de Annan, la ONU ha apoyado un amplio rango de iniciativas voluntarias efectuadas por y con empresas. El Pacto Global de Naciones Unidas que busca promover la responsabilidad empresarial es el ejemplo más nítido. Ruggie fue uno de sus principales arquitectos cuando se desempeñaba como subsecretario general de la entidad internacional.

En tanto, la ONU ha asumido que la agenda de responsabilidad social corporativa está destinada al fracaso si no se encuentra empotrada en un marco de regulaciones vinculantes. A mediano plazo, un enfoque “á la carte” debilitará la responsabilidad social corporativa debido a su eventual falta de credibilidad.

Las empresas responsables necesitan un conjunto principal de reglamentos vinculantes a fin de contrarrestar las acusaciones que señalan que sus iniciativas de responsabilidad cívica son estratagemas para mejorar las apariencias. Un conjunto de reglamentos de ese tipo beneficiaría enormemente a las compañías que toman sus responsabilidades cívicas y empresariales en serio brindándoles una ventaja competitiva. Esencialmente, crearía un contexto en el cual las empresas negligentes y las tramposas se verían obligadas a rendir cuentas.

Una institución internacional moderna y proactiva puede ofrecer un marco para desarrollar un proceso abierto y transparente que involucre a gobiernos, sociedad civil y empresas. El nuevo representante de la ONU puede efectuar las preparaciones necesarias para dicho proceso.

Ruggie enfrenta un verdadero desafío y necesita la experiencia y cooperación de las empresas a fin de cumplir exitosamente con su mandato. Los jefes de empresas deberían seguir el ejemplo de la Iniciativa de los Líderes Empresariales sobre Derechos Humanos, un grupo que se ha comprometido a apoyar el trabajo de Ruggie y que ya ha desarrollado nuevas herramientas para que el sector empresarial cumpla con estándares vinculantes de derechos humanos.

Lamentablemente, la iniciativa actualmente sólo incluye a un puñado de empresas. La ONU está dispuesta a trabajar, y existen buenas razones comerciales para colaborar con ella. El sector empresarial debería aprovechar esta oportunidad y cooperar con Ruggie.

Antes, Durante y Después

Antes del golpe militar que enlutó a Chile, el 11 de septiembre de 1973, es poco lo que se puede decir de Augusto Pinochet Ugarte. Quienes le conocían de cerca decían que fue un estudiante regular en la Escuela Militar y, posteriormente, un oficial corriente y notoriamente leal y hasta obsecuente, respecto de sus superiores. Por su lealtad, el comandante en jefe del Ejército chileno, general Carlos Prats González, quien le precedió en dicho cargo, recomendó al presidente doctor Salvador Allende su nombramiento en dicha comandancia. "Va a ser su mejor hombre", le manifestó. ¿Iría a saber que iba a ser su peor cuchillo?

 

SON MUCHAS las voces que comentan que el verdadero gestor del golpe fue el general Sergio Arellano Stark y que Augusto Pinochet se subió a última hora al que sería el carro de la victoria, calculando que de comandante en jefe se convertiría en el generalísimo de la patria; en su segundo padre, como es uno de los eslóganes que algunos repiten hasta hoy con arrogancia.


Después del golpe de septiembre de 1973, un bando militar anunciaba que desde esa fecha gobernaría el país una junta militar encabezada por Pinochet. Así, desde esa triste fecha el poder ejecutivo y el legislativo estaba en manos de tres generales y un almirante. El denominado poder judicial continuó, sin embargo, funcionando en forma relativamente normal, después de limpiarse de algunos jueces considerados izquierdistas. Poco a poco, los chilenos irían conociendo las nuevas funciones de este poder.

Antes de que transcurriera un mes desde el golpe, casi todo el país estaba controlado por las Fuerzas Armadas y de orden. El Estadio Nacional pasó a ser la cárcel más grande que Chile ha conocido. Sin embargo, Pinochet dispuso un vuelo fatídico que recorrió al país desde Santiago hasta Valdivia y luego, nuevamente, desde Santiago hasta Arica. Doce oficiales a bordo de un helicóptero Puma, comandado por Arellano Stark aterrizaron trágicamente en los regimientos de Talca, Curicó, Linares, Cauquenes, Concepción, Valdivia, La Serena, Copiapó, Calama, Antofagasta y Arica, torturando y asesinando a los "prisioneros de guerra más peligrosos": estudiantes, profesores, periodistas, obreros, exfuncionarios públicos, encargados de servicios estatales o municipales, etcétera.

Muchos de estos "ejecutados" habían sido condenados a penas menores y uno hasta había cumplido la suya. Esta operación se denominó por sus ejecutores "la caravana del buen humor", mientras que el resto del país la conoce como "la caravana de la muerte".

Las razones, si así pudieran llamarse, que motivaron esta caravana fueron dos: una consistió en la necesidad de mostrar al país lo que ocurría con los detractores del nuevo sistema. La otra, importó comunicar a la ciudadanía que los militares no continuaban siendo solamente aquéllos ciudadanos serviciales que estaban listos cuando se les necesitaba ante terremotos, aludes u otras calamidades masivas. Ahora eran de temer y había que temerles.

Al poco tiempo comenzó a funcionar la DINA, (Dirección de "Inteligencia" Nacional) que mediante el secuestro y la tortura reprimió a los comunistas, miristas, socialistas y, en general, a todos los enemigos internos del país.

Entretanto, los familiares de los secuestrados recurrían de amparo ante las cortes de apelaciones del país para que éstos tribunales determinaran sus paraderos y cesara su privación ilegal de libertad, pero las cortes de apelaciones como también la Corte Suprema, en forma sistemática, rechazaron dichos recursos contribuyendo, con su lenidad, temor y obsecuencia, a la tortura, la muerte y desaparición forzada de miles de personas. Los agentes de la DINA allanaban las moradas para "detener" a los enemigos internos y trasladarlos a los diversos recintos de tortura y muerte. Hoy, los nombres de esos lugares son de público conocimiento: Villa Grimaldi, José Domingo Cañas, Londres 38, Venda Sexy, etc.

 

LOS DISTINTOS episodios que tiñeron de sangre al país y de luto eterno a muchas familias de los desaparecidos continuaron desarrollándose. Hoy se conocen dichos episodios porque se han instruido causas criminales respecto de ellos. Los más renombrados son: operación Cóndor, operación Colombo, villa Baviera, villa Grimaldi, Estadio Nacional, Moneda, Conferencia, Liquiñe, Chihuío, etcétera.

Los cinco primeros años de la dictadura fueron los más cruentos. Por ello, en abril de 1978, la junta militar dictó un decreto ley que cubría los crímenes de la dictadura; esto es, los dejaba en la impunidad. Los tribunales obedecieron esa norma, archivando todas las causas que se habían incoado en forma tímida respecto de aquéllos ilícitos. Los gobernantes y sus colaboradores civiles ahora podían dedicarse a la redacción de una nueva Constitución y a una novedosa organización políticoeconómica del país y a crecer. El eslogan del momento era: Vamos bien, mañana, mejor. La DINA, con nuevas caras, cambió de nombre a CNI (Central Nacional de Informaciones).

El plebiscito que tuvo lugar el 5 de octubre de 1988 decidió el término de la dictadura. Posteriormente, en diciembre de 1989, resultó elegido presidente de la república el abogado democristiano Patricio Aylwin Azócar. Durante el gobierno de Aylwin, Pinochet continuó como comandante en jefe del Ejército. En 1997, durante el Gobierno de Aylwin, dejó este cargo en manos del general Izurieta y juró como senador vitalicio de la república.

Entonces, la secretaria general del partido comunista, Gladys Marín, interpuso una querella criminal contra Pinochet por el secuestro de su marido, Jorge Muñoz Poutays, y otras seis víctimas. Luego continuaron otras causas por los crímenes perpetrados durante la dictadura.


Dos años antes se había iniciado una causa criminal en su contra en España. Con motivo de ésta, al saber el juez español Baltasar Garzón, que el general se encontraba en Londres, solicitó su extradición y libró contra él una orden de prisión que lo mantuvo preso durante un año y medio. Al ser considerado inepto mental y psíquicamente por el ministro del Interior británico Jack Straw, recuperó su libertad para viajar a Chile, donde se levantó de su silla de ruedas para saludar triunfalmente a la concurrencia que lo fue a recibir al aeropuerto.

AL LLEGAR a Chile se solicitó su desafuero en la causa caravana de la muerte, desafuero que fue concedido primero por la corte de apelaciones de Santiago y posteriormente confirmado por la Corte Suprema. Este mismo tribunal, un tiempo después, sobreseyó definitivamente a Pinochet aduciendo su demencia. Una sala de la corte de apelaciones de Santiago, el año 2005, sobreseyó definitivamente a Pinochet de sus cargos criminales en la denominada operación Cóndor, invocando las mismas razones del tribunal máximo.

Desde entonces se han acogido otros desafueros en su contra y dictado otros procesamientos. Pero, en definitiva, quedó impune. Sólo ahora que ha muerto corresponderá a la historia juzgarlo.


Lo importante de los juicios contra Pinochet es que mediante ellos se elucidó la verdad, pero el país continúa huérfano de justicia.

La Exageración de lo Real.

Si el mundo occidental vivió desde la década del 70 crisis y regresiones socioeconómicas generalizas, también los países del llamado"socialismo real", desde China a Polonia, vivieron tiempos difíciles y pródigos en conflictos. En la Unión Soviética, la lucha de los disidentes en favor del reconocimiento de derechos civiles recrudeció , como recrudeció también la represión estatal, de la que fue muestra, en el ámbito del cine,el reconocido director armenio Sergei Paradjanov, liberado en l977, tras haber sido acusado de homosexualidad, o la retención de películas por la censura.

 

Dando claras muestras de estancamiento creativo, el cine soviético quiso emular a las superproducciones occidentales, como en la época de Siberiada (l979), realizada por A.Mijaljov- Kontchalovsky. Pero resulta sintomático que esta especie de "glorioso 1900" soviético, que abarcaba desde los días de la Revolución hasta los años sesenta, omitiera en su reconstrucción histó rica las sombras del estalinismo. Sin embargo el cineasta soviético más interesante de este período siguió siendo A.Tarkovsky, autor de grandes films como), El espejo(l975), Stalker(l979).El exilio de Tarkovsky a Europa Occidental privó a la Unión Soviética de su mayor poeta cinematográfico, legando su testamento poético a Suecia con su film El Sacrificio (l986) rodado en vísperas de su muerte.

La gran figura del cine húngaro siguió siendo Miklós Jancsó , quien triunfó internacionalmente con Vicios privados, Virtudes públicas (l975) y Mephisto (l98l). En cuanto al cine polaco ‚éste fue el más convulsivo de este período, destacándose A.Zulawski con La mujer Pública, de l983, K.Zanussi con Imperative (l982). Pero es A.Wajda quien se afirmó como el más importante director del cine polaco con El hombre de mármol (l977), film sobre la búsqueda de un antiguo héroe stajnovista del trabajo socialista. Luego y en plena crisis política reconstruyó las jornadas revolucionarias en los astilleros de Gdnask protagonizadas por los obreros militantes del sindicato Solidaridad, en El hombre de hierro(l98l). La crisis polaca motivó el exilio transitorio de Wajda, filmando en Francia el histórico drama Dantón (l982).

Con respecto a la cinematografía yugoslava, país que ya no existe, emerge como su máximo representante el joven Emir Kusturica a partir de Papá está en viaje de negocios (l985), que recibió en su oportunidad la Palma de Oro del Festival de Cannes. Kusturica ya era talentoso en la Academia FAMU de Praga donde tuvo a Milos Forman como profesor, y desde sus primeras películas como ¨Te acuerdas de Dolly Bell? y Tiempos de gitanos, se presenta como un cineasta excesivo y sobrecargado, donde los sueños, la magia y los elementos autobiográficos sobre una tierra de origen que ya no existe, se mezclan y confunden con un realismo patético. En este sentido su anteúltima película Underground*(Francia-Hungría-Alemania, l994 ganadora del premio máximo del Festival de Cannes, y estrenada en la Argentina en l996, sería el ejemplo ma s acabado de lo que en literatura (en especial la obra de G.Marquez) se llamó realismo mágico. Término, a su vez, proveniente de la pintura, ya que apareció primero en la crítica a las artes plásticas y sólo después se extendió a la literatura. Lo lanzó en 1925 el crítico alemán Franz Roth para categorizar la obra de ciertos pintores post-expresionistas(M-Chagal,G.Grosz,O.Dix, M.Beckmann) que pintaban objetos ordinarios, pero con ojos maravillados, y contemplaban la realidad como si acabara de resurgir. Una especie de recuperación de la capacidad de asombro, una "mágica re-creación". Arte de realidad y magia, "una nueva objetividad", que F.Roth bautizó como realismo mágico.

Las imágenes del film son desbordantes, exageradas y proclives al descontrol. Film realmente delirante como lo es la guerra. Kusturica que después de Sueños de Arizona (l993), consolida en este film su estilo inimitable: un artista frente a la Historia como suma de simultaneidades, controlando el material en medio del vértigo y el caos. Kusturica siempre se juega por el camino ma s peligroso: elige relatos dispersos, escenas corales y fiestas fellinescas, dirigidas a una tragedia final. En Underground Kusturica cruza los restos fósiles del realismo socialista con las imágenes de un mundo onírico y mágico-personal, creando una sensación que llamaríamos "multirreal". Kusturica amontona escenas, imágenes, historias múltiples sin descansos ni pausas, y decide ubicarse en la zona axial de la alegoría, para destruir la división entre documental histórico/realidad política (como la escena del funeral de Tito) y la ficción. La mirada de Kusturica es ambigua, y allí estalla lo mejor y lo peor del joven director: un film sustentado en los delirios de la puesta, en las "locuras" y cambios que sufren los protagonistas(Marko y Blacky), en la permanente captación de momentos únicos que mueven al asombro(como la escena inolvidable del bombardeo al zoológico al principio del fim), y otro que se satura en la trivialidad.

Ante las imágenes excesivas de Underground no hay término medio: o las tomamos o las dejamos. Sin embargo dentro del cine contemporáneo, Emir Kusturica, es uno de los pocos directores de los que se espera con impaciencia cada uno de sus films. Es de destacar el impulso vital que Kusturica rescata de su pueblo y logra imponer a pesar de todo, donde la farsa, la traición y la denuncia se mixturan. El mundo de sus films es en realidad un submundo en que lo cotidiano parece maravilloso; y en que lo fantástico y absurdo es cosa de todos los días. Ante la falacia de la estética realista, de que el arte es una mera copia(mímesis) de la realidad, y por lo tanto la realidad supera al arte, Kusturika en Underground, como en Tiempos de gitanos y Sueños en Arizona, nos propone una "nueva objetividad", que sería la síntesis entre el realismo y lo fantástico. Esta síntesis se logra, en Kusturica como en Marquez a través de tres categorías:

A- Una tesis: la categoría de lo verídico, que da el realismo.

B- Una antítesis: la categoría de lo extraordinario que da lo fantástico.

C- Una síntesis: la categoría de lo extraño que da lo que en pintura y literatura se llamó"realismo mágico", y que en el film podríamos llamar "lo multirreal".

 

Un cineasta realista, es respetuoso de la regularidad de la naturaleza, observa los hechos históricos y cotidianos con la perspectiva fotográfica de un hombre que cuenta una acción verdadera. Un cineasta fantástico prescinde de las leyes de la lógica y del mundo físico, y sin darnos ninguna explicación, cuenta una acción extraordinaria o sobrenatural.

Un cineasta "mágico-realista", o "multirreal" como Kusturica, para crearnos la ilusión de irrealidad(la irrealidad propia de la guerra), simula escaparse de la naturaleza, de la"historia real"-que muchas veces es la oficial-, y nos cuenta una acción que nos perturba como extraña. Este concepto de lo "multirreal" que despliega Kusturica, es muy parecido al de García Márquez, y éste a su vez muy similar al de A.Carpentier. En una entrevista con González Bermejo, a una pregunta referida al uso de la alegoría y el mito el escritor colombiano respondió :

"Me di cuenta de que la realidad es también los mitos de la gente, es las creencias, es sus leyendas; que no nacen de la nada, son creadas por la gente, son su historia, son su vida "Me di cuenta de que la realidad es también los mitos de la gente, es las creencias, es sus leyendas; que no nacen de la nada, son creadas por la gente, son su historia, son su vida cotidiana e intervienen en sus triunfos y en sus fracasos. Me di cuenta de que la realidad no era sólo los policías que llegan matando gente, sino también toda la mitología, todas las leyendas, todo lo que forma parte de la vida de la gente, y todo eso hay que incorporarlo." cotidiana e intervienen en sus triunfos y en sus fracasos. Me di cuenta de que la realidad no era sólo los policías que llegan matando gente, sino también toda la mitología, todas las leyendas, todo lo que forma parte de la vida de la gente, y todo eso hay que incorporarlo."

Así García Márquez, Carpentier y Kusturica, a través de lo multirreal, cuestionan los conceptos tradicionales de realidad y la obligación del artista de reflejar sólo esa realidad tradicional. En este sentido Underground cabalga entre el comentario irónico-absurdo (no olvidemos que estas son formas de ocultamiento de lo siniestro) y la pincelada más gruesa de la alegoría. El director ha creado todo lo contrario a un film histórico, lo que ha hecho es derribar un género gastado.

Underground transita cincuenta años de la historia de un país inexistente, desde la ocupación nazi en l94l hasta la guerra civil que terminó con la desaparición de la Yugoslavia de Tito.

Por la ambición argumental y el replanteo de los sucesos que la Historia da como seguros, Underground conformaría una "trilogía histórica" dentro del cine contemporáneo, junto a la operística Novecento de B.Bertolucci, y la"lisérgica" guerra de Vietnan en Apocalipse Now de Coppola. Salvando las diferencias de estilo, Underground es un film "punk", no solo porque los protagonistas(Marko-Blacky-Natalija-Iván y Jovan) desenfrenada y arriesgadamente jueguen al límite con la muerte, sino porque su anhelo descontrolado de supervivencia los lleva a vivir a gran velocidad, como si estuvieran inmersos en el vértigo de una interminable borrachera.

Sin embargo, Underground también es una historia de amor, un triángulo donde dos amigos comparten la misma mujer dentro de un marco excesivo: escenas de fiestas fellinescas, desborde emotivo, tomas submarinas, bombardeos, animales, novias que levitan como en las pinturas de M.Chagall, documentales periodísticos, hallazgos audiovisuales.En fin todo un despliegue manierista multirreal que refuerza una puesta provocativa, cuyo único propósito es comunicar y emocionar. Mostrar las falencias y las contradicciones, desnudar las hipocresías propias de un discurso periodístico, maniqueo y oficial que divide la historia entre los demasiados buenos, y los extremadamente malos. Más allá de las polémicas que generó en el Festival de Cannes, la película a nivel cinematográfico es un verdadero microcosmos subterráneo dividido en tres partes, un prólogo y un epílogo. Desde el bombardeo nazi a Belgrado, a la liberación por parte de los aliados, pasando por la muerte de Tito, para concluir con el drama de la guerra civil y la desaparición de Yugoslavia como nación.

El Macondo de García Marquez pasa también por cuatro etapas básicas: la época de la inocencia y la armonía del fundador, José Arcadio Buendía; el período del poder del coronel Aureliano y de la guerra; los años de decadente abundancia que trae la compañía bananera; y como en el film de Kusturica, la destrucción final con la ruptura de los lazos con el pasado.

Cien años de soledad, Cien años de soledad, como Underground, son obras globales. La totalidad de su concepción se hace evidente por la forma en que se interrelacionan la historia, la comunidad , las personas y el abuso ideológico que los mitos ocultan. De ahí que el concepto de realidad en Marquez/Kusturica, sea más expansivo, más "exagerado". En ambos, el énfasis recae siempre sobre lo visual. El lector es el testigo, o parte del público(el espectador) que ve la escena. La cámara registra una escena en un lugar determinado, con frecuencia con gran número de detalles; luego corta y se mueve a otro sector. El corte cinematográfico de las escenas, en los dos discursos contribuye a la intensificación de la atmósfera dramática . Otro rasgo en común es la manera de tratar el tiempo que avanza linealmente. Sin embargo, hay episodios en que la escena parece congelada, y las cosas suceden en forma simultánea. También hay una sensación de que el tiempo no cambia, de que en apariencia todo se repite. Y debido a este manejo del tiempo, la violencia y la opresión parecen interminables, o parte de una eterna repetición. En G.Marquez la exageración de lo real se consigue, como en el film de Kusturica, por el uso de la hipérbole, y por el tratamiento del tiempo cuya circularidad reviste a los términos del mundo de una índole repetitiva. La recurrencia y la confusión se resuelven en Marquez en la congelación del tiempo. En Cien años de soledad, la fabulación propone como en el film, la alternancia de un tiempo histórico y un tiempo mítico que se traduce en la imposibilidad de la historia. La ambigüedad de la situación histórica es el "pecado original" de América, condicionada en su ser desde el principio por las necesidades expansionistas de los imperios que la requerían a la vez como fuente de materias primas y mercado para sus industrias en pleno desarrollo. En América la Historia Universal no tuvo su comienzo, sino su continuación. Se llega tarde a esa historia, que Europa dirigía, y se la sirve desde entonces como objeto. El problema con las narraciones o films de este tipo es que parecen carecer de unidad y centro de foco; o bien son muy largas, o muchos de sus personajes no son tratados plenamente. El aspecto caótico de este tipo de discurso, con cortes y yuxtaposición de escenas, resulta pertinente, en muchos sentidos, pues representa la característica del mundo caótico y turbulento que se describe. como Underground, son obras globales. La totalidad de su concepción se hace evidente por la forma en que se interrelacionan la historia, la comunidad , las personas y el abuso ideológico que los mitos ocultan. De ahí que el concepto de realidad en Marquez/Kusturica, sea más expansivo, más "exagerado". En ambos, el énfasis recae siempre sobre lo visual. El lector es el testigo, o parte del público(el espectador) que ve la escena. La cámara registra una escena en un lugar determinado, con frecuencia con gran número de detalles; luego corta y se mueve a otro sector. El corte cinematográfico de las escenas, en los dos discursos contribuye a la intensificación de la atmósfera dramática . Otro rasgo en común es la manera de tratar el tiempo que avanza linealmente. Sin embargo, hay episodios en que la escena parece congelada, y las cosas suceden en forma simultánea. También hay una sensación de que el tiempo no cambia, de que en apariencia todo se repite. Y debido a este manejo del tiempo, la violencia y la opresión parecen interminables, o parte de una eterna repetición. En G.Marquez la exageración de lo real se consigue, como en el film de Kusturica, por el uso de la hipérbole, y por el tratamiento del tiempo cuya circularidad reviste a los términos del mundo de una índole repetitiva. La recurrencia y la confusión se resuelven en Marquez en la congelación del tiempo. En Cien años de soledad, la fabulación propone como en el film, la alternancia de un tiempo histórico y un tiempo mítico que se traduce en la imposibilidad de la historia. La ambigüedad de la situación histórica es el "pecado original" de América, condicionada en su ser desde el principio por las necesidades expansionistas de los imperios que la requerían a la vez como fuente de materias primas y mercado para sus industrias en pleno desarrollo. En América la Historia Universal no tuvo su comienzo, sino su continuación. Se llega tarde a esa historia, que Europa dirigía, y se la sirve desde entonces como objeto. El problema con las narraciones o films de este tipo es que parecen carecer de unidad y centro de foco; o bien son muy largas, o muchos de sus personajes no son tratados plenamente. El aspecto caótico de este tipo de discurso, con cortes y yuxtaposición de escenas, resulta pertinente, en muchos sentidos, pues representa la característica del mundo caótico y turbulento que se describe.

A todas las referencias señaladas, habría que agregarle al film, el sonido impresionante de la banda sonoral, a cargo del talentoso compositor Goran Bregovic. Esa comunicación entre las imágenes de Kusturica y los sonidos de su música, nos regocija y nos recuerda a la pareja inolvidable que constituyeron los ya desaparecidos Federico Fellini y Nino Rota. Artistas que, como Emir Kusturica o Gabriel García Marquez, consiguen demostrar que en arte los momentos sublimes (exagerados) son aquellos que provocan la risa y el llanto, la tristeza y la alegría al mismo tiempo.

El lenguaje según Chomsky.

Resumir en pocas líneas la teoría de Chomsky acerca del lenguaje va más allá de todo intento razonable. Primero, por su complejidad intrínseca y, segundo, porque esa teoría ha ido evolucionando entre su primera formulación, la Gramática generativa y transformacional de 1957, pasando luego a ser la Teoría standard (1965) que, a su vez, ha sufrido retoques y ampliaciones. Como toda teoría, la de Chomsky posee una presupuestos epistemológicos que, aunque formulados ya en los primeros escritos, han ido adquiriendo perfiles cada vez más específicos: la creatividad inherente al lenguaje, la intuición del hablante acerca de la corrección lingüística de sus enunciados, la competencia lingüística, el innatismo que "revela" (en sentido fotográfico) la gramática del lenguaje a que el niño está expuesto, la relación entre los dominios cognitivo y lingüístico, entre otros. El problema más interesante que suscitan estos presupuestos es que tocan casi de lleno a la psicología y Chomsky es bien consciente de ello. Para evaluarlos hay que situarse dentro de una teoría psicológica concreta, que compita en coherencia con la que Chomsky ofrece desde la lingüística y ello no es fácil. Un caso ejemplar fue el Colloque de Royaumont (Piatelli-Palmarini, 1979) donde Chomsky y Piaget se enfrentaron amigablemente (y, como era de prever, el torneo acabó sin vencedores ni vencidos).

 

Uno de los temas discutibles y discutidos de Chomsky es el del innatismo lingüístico (que, en cierta manera, se desprende de su opción racionalista a ultranza). Como así enunciado, adolece de vaguedad (¿qué es lo que es innato, exactamente?) vale la pena precisarlo. El tema de lo que es innato en el lenguaje pivota sobre tres aspectos muy bien articulados por Chomsky (1968): la noción de estructura profunda (de cada frase), de gramática: la universal y la particular de cada lengua hablada y la de competencia lingüística. La estructura profunda es una abstracción formal de la frase, relacionada con su sentido, y que subyace a la estructura superficial que es la frase proferida. Existen reglas que transforman una estructura profunda en la superficial. "Una gramática es un sistema de reglas finito que genera una pluralidad de estructuras profundas y superficiales relacionadas entre sí" (pg. 41). La competencia lingüística es tener a disposición una gramática en el sentido anterior: "el que sabe una lengua dispone de una gramática que genera el conjunto infinito de posibles estructuras profundas, traspone éstas en estructuras superficiales asociadas con ellas [...]" (pgs. 60, 125). A partir de aquí, Chomsky, evoca a Von Humboldt para quien todas las lenguas, pese a su variedad, poseen un núcleo común: "a todas subyace un sistema que tiene carácter universal y que expresa los atributos intelectuales que son propios y exclusivos del hombre" (pg. 132). Ese sistema es la Gramática Universal, cuyo estudio -remacha- "forma parte del estudio de la naturaleza y capacidades intelectuales humanas. Su objeto es formular las condiciones necesarias y suficientes que debe satisfacer un sistema en tanto que posible lengua humana, condiciones [...] que están enraizadas en la "facultad del lenguaje" del hombre y constituyen, por lo tanto, la organización innata que determina los rasgos relevantes de la experiencia lingüística y el conocimiento de la lengua que se origina a partir de dciha experiencia" (pg. 56).

 

En definitiva, para Chomsky es innato el conocimiento de la gramática universal o, si se quiere, la competencia. "Debe existir, representado en la mente, un sistema fijo de principios generativos que caracterizan y asocian las estructuras profundas y superficiales de un modo definido; debe existir, en otras palabras, una gramática que se usa de alguna manera al mismo tiempo que se produce o se interpreta el discurso. Esa gramática oculta representa la competencia lingüística (p. 43).
 
 

La corrupción no es inevitable

Unicamente si los gobiernos deciden afrontar seriamente el problema de la corrupción será posible alcanzar el Objetivo de desarrollo del milenio de reducir a la mitad el número de personas que viven en extrema pobreza para el año 2015.

 

 


El nepotismo, la influencia y la corrupción no sólo bloquean el desarrollo y aumentan la pobreza, sino que también frenan el avance del desarrollo de un sector privado en los países en desarrollo y privan a una nueva generación de la educación y la atención sanitaria que necesita para poder participar en el desarrollo económico.

La corrupción desvía fondos públicos hacia oportunidades prometedoras para buscadores de alquiler o arrendamiento: por ejemplo grandes proyectos de infraestructura que benefician a ciertos individuos bien conectados. También aumenta la deuda de un país durante varias generaciones -- se estima que el costo de los proyectos corruptos en países en desarrollo asciende a más de un tercio de la carga de deuda del mundo en desarrollo. Los proyectos poco económicos generan costos recurrentes, y con frecuencia son mal implementados porque las licitaciones se adjudican a postores que pagan sobornos en vez de a otros que ofrecen calidad y una buena relación calidad-precio.

Es un problema particular del campo de la contratación pública. La Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OCED) calcula el gasto gubernamental para adquisiciones en 3,5 billones de dólares en todo el mundo. Calculando por lo bajo, asciende a unos 400.000 millones de dólares la cantidad perdida en todo el mundo en la adquisición gubernamental debida a gastos en sobornos.

La corrupción debilita libertades y causa importantes pérdidas económicas. El Informe del Desarrollo Mundial 2005 del Banco Mundial da prominencia central al mensaje de que la corrupción es uno de los principales determinantes en el clima de inversión para todos.

Por otra parte, también exacerba la destrucción del medio ambiente natural. El Indice de Sostenibilidad Medioambiental (ISM) de 2001, lanzado en el Foro Económico Mundial de Davos, halló que -entre sus 67 variables- la corrupción era la más negativa correlacionada con el nivel de sostenibilidad de los países. Marc A. Levy, el director de investigaciones del ISM, concluyó: “La corrupción merece tener un rol más importante en la agenda de la sostenibilidad medioambiental”.

Son dos las razones principales para el devastador impacto de la corrupción sobre el medio ambiente: las salvaguardas medioambientales a menudo son superadas con su ayuda; y una gran selección de proyectos y diseños demasiado sofisticados, ambientalmente perjudiciales, tienden a ofrecer mejores oportunidades para los sobornos. De ahí que el mundo en desarrollo esté salpicado de presas, caminos, tuberías y puertos perjudiciales para el medio ambiente, principalmente impulsados por la corrupción. Con harta frecuencia ejercen un impacto devastador sobre las comunidades tradicionales.

Mas no son únicamente los políticos y los funcionarios públicos quienes crean el problema -- los banqueros, abogados, contadores e ingenieros que trabajan en contratos públicos también son responsables.

Sin embargo, una buena gobernanza se halla firmemente integrada en la agenda de muchos gobiernos, del sector privado y de organizaciones intergubernamentales en todas partes del mundo. Esto no sólo es la visión para los ministerios de ayuda en el Oeste y dentro de los mismos, sino también en el Banco Mundial y con frecuencia cada vez mayor entre los gobiernos en el mundo en desarrollo.

Es una prioridad para un creciente número de nuevos gobiernos alrededor del mundo, aun cuando persisten enormes retos. Según dice Wangari Matthai, ganador del Premio Nobel de la Paz de este año, es ahora más evidente que nunca que el reto con el que se enfrenta África consiste en cambiar de una edad de conflicto, hambre y corrupción a una época de buena gobernanza y desarrollo económico.

Ruta efectiva para la reforma
El pasado octubre, el Gobierno de Kenia, junto con
Transparency International, organizó una reunión en Nairobi sobre “Nuevos Gobiernos Anticorrupción: el Reto de la Entrega”, con el objetivo de hallar soluciones y trazar una ruta” efectiva para la reforma en un país en que la corrupción es endémica.

La mayor responsabilidad recae sobre los países desarrollados y las corporaciones multinacionales. Hasta la entrada en vigencia del Convenio de Antisoborno de la OCED en 1999, las élites políticas y comerciales del mundo desarrollado solían aprobar el soborno activo de sus exportadores en el extranjero. De hecho, en algunos países los sobornos eran desgravables.

El Convenio de las Naciones Unidas contra la Corrupción, firmado en Mérida, México, en diciembre de 2003, provee nuevo alcance para efectuar asistencia legal mutua entre países, simplificando, en particular, el proceso de facilitar la devolución de activos y bienes robados por líderes corruptos. Esto complementa el Convenio de la Unión Africana sobre Prevención y Lucha contra la Corrupción, adoptado en julio de 2003, que también contiene provisiones para una mayor cooperación en la devolución de activos y bienes robados.

John Githongo, Secretario Permanente para Gobernanza y Etica en la oficina del Presidente de Kenia Mwai Kibaki, dice que, al buscar bienes apropiados por élites corruptas, el nuevo gobierno de Kenia ya ha encontrado unos mil millones de dólares que se cree fueron robados del país.

Pero cambiar las reglas de un juego no es cosa fácil. Los gobiernos reformistas no sólo deben hacer frente a redes políticas y comerciales corruptas arraigadas. Habiendo creado expectativas, también deben proporcionar algunas rápidas ganancias antes de que la ciudadanía pierda la paciencia.

De Georgia a Kenia a Indonesia, nuevos gobiernos electos sobre una plataforma de anticorrupción deben poder contar con el apoyo de pericia para reforzar la gobernanza. Muchos dependen de la visión de líderes políticos, así como de sus habilidades para diseñar una secuencia correcta de reformas y de su capacidad para formar coaliciones detrás de las reformas. Hace falta buen juicio para encontrar el justo equilibrio entre metas a corto y a largo plazo, y enjuiciar a los actores corruptos y pedir cuentas a políticos culpables sin generar una caza de brujas política. Hacen falta dotes de liderazgo para introducir reformas sin perder el apoyo popular -- o, en efecto, el apoyo internacional.

Por otra parte, los nuevos gobiernos también deben tratar con el pasado con toda decisión, y de la forma más transparente posible. La indecisión en poner presión o en implementar enérgicos mecanismos de restitución, por ejemplo, puede llevar rápidamente a la desilusión popular y a la gradual erosión de la autoridad del liderazgo.

Clima propicio
La mayor conciencia mundial del impacto de la corrupción ha creado un clima propicio para los líderes en muchos países del mundo para combatirlo. Importantes instituciones internacionales, tales como el Banco Mundial, son ahora socios activos en el control de la corrupción. Organizaciones internacionales comerciales y de la sociedad civil se han unido alrededor de un consenso mundial, reflejado en la adopción en junio de este año de un principio de anticorrupción por más de 1.500 corporaciones en todas partes del mundo que son signatarios del Compacto Global de la ONU de Kofi Annan.

No existe una receta única, pero cualquier solución requiere visión política y voluntad política sostenida para la participación de todas las partes interesadas.

Aprendiz de mago

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

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-*-

 

Déjame que esparza
manzanas en tu sexo
néctares de mango
carne de fresas;
Tu cuerpo son todas las frutas.
Te abrazo y corren las mandarinas;
te beso y todas las uvas sueltan
el vino oculto de su corazón
sobre mi boca.
Mi lengua siente en tus brazos
el zumo dulce de las naranjas
y en tus piernas el promegranate
esconde sus semillas incitantes.
Déjame que coseche los frutos de agua
que sudan en tus poros:
Mi hombre de limones y duraznos,
dame a beber fuentes de melocotones y bananos
racimos de cerezas.
Tu cuerpo es el paraíso perdido
del que nunca jamás ningún Dios
podrá expulsarme.

 

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-*-

 

Quiero morder tu carne,
salada y fuerte,
empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
Quedarme allí un rato largo
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo,
irte besando, mordiendo,
hasta llegar allí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
Bajar luego a tus piernas
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
Besar tus pies, amor,
que tanto tienen aun que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábanas

 

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Afrodita, diosa del Placer...

Son esas noches, Luna, cuando traspasas con sigilo la rendija que abre el Sol cada día. Son esas noches, Luna, en que alumbras su silueta totalmente desnuda, en que viertes sangre en su copa donde moja sus labios... sangre que se torna carne.
¡Cómo se agita! ¡Cómo lo clama! Desbastada; su cuerpo se refleja en la mirada del toro furioso, mientras los ojos de éste se incrustan en la piel de la musa, Afrodita del silencio, diosa del placer.
Perturbada, se sacude como una víbora en celo, se sumerge en los rincones más recónditos, se estremece. Intoxicada e inconsciente disfruta su dolor, no se desvanece; si decae, vuelve a surgir
de las cenizas del infierno. Decide levantar
nuevamente la copa que guarda sabor a sangre para llegar al infinito y plasmar su aliento, hasta que, él dance ebrio entre sus piernas...

"Diosa pecadora, que a mordiscos voraces logra extasiarse. "

Ella hace lo imposible por alcanzar la gloria, el sentimiento máximo, la verdad oculta que se percibe uniendo los instintos carnales.

Ya no puede respirar y, sin embargo, no culmina su misión. Se entrega, no se reprime ante nada, tensa los músculos y relaja la mente. Se dispersa, ya no está en el estado físico, se desplaza, se ausenta de sí misma, transfigurándose en otro ser.
Lentamente se escurre por un camino que la lleva hacia lo místico. Cualquier punto que toque se vuelve vulnerable a sus sentidos.
Ella lo llama el arte de actuar, de discernir su propio cuerpo, de amansar a la fiera, domarla arrasarla, hacerla suya, dominarla.
El semen que da vida se riega sobre su cintura, la esculpe, la recorre completamente, hasta que llega a un punto en donde es absorbido por el calor que emana de sus llagas, huellas y cicatrices imborrables de su alma.
No tiene clemencia por la fiera herida que clama piedad; fiera aprisionada en la blandura de sus pechos curvos. Obliga al pobre animal a seguir el juego que ella ha impuesto; y una vez abatido, ya no ruge, no muestra sus garras, más que en el vientre de la salvaje, de origen desconocido, que existe en la esencia humana.
Son esas noches, Luna, en las que desvistes su sombra, en las que acaricias su figura, cuando la deidad de la pasión, Afrodita del placer, se convierte en el deseo, trasformándose en mujer.

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Visiones de la realidad

Antonio Gramsci planteaba que cada grupo social forma intelectuales que le dan homogeneidad y conciencia de su propia función social, política y económica. Sin embargo, Gramsci también señaló que al participar todos de una concepción del mundo, sobredeterminada de alguna manera por las relaciones sociales de producción y por nuestra situación particular en tales relaciones, desplegamos cierta actividad intelectual. “Se puede contribuir a sostener una concepción del mundo o a modificarla, es decir, a suscitar nuevos modos de pensar”.

Teniendo en cuenta esta afirmación y frente a la coyuntura particular que nos toca vivir, tanto en Chile como en el resto del mundo, donde nuevos y no tan nuevos grupos sociales se están consolidando en un frente común con el mismo objetivo de lograr el cambio social y mejorar las condiciones de vida, considero que como periodistas y comunicadores tienen que replantearse qué rol es el que quieren jugar en esta sociedad capitalista, pro consumo y alienante. ¿Somos funcionales al sistema o nos comprometemos con lo que hacemos y garantizamos con cada nota que escribamos una responsabilidad que no se limite a tener el trabajo listo para cuando el editor nos la exija?

Es importante cuestionarse sobre qué visión del mundo se tiene y si se actúa y trabaja de acuerdo a ella. Muchas veces, dentro del periodismo se quiere negar la postura que tiene cada persona haciéndole creer que existe una objetividad superior  y rectora que hay que respetar y seguir a rajatabla. Sin embargo, en el periodismo la  “objetividad y frialdad” que a veces se quiere imponer desde los medios no es posible (me refiero a la actitud que se supone que el periodista debe tener, porque para sensacionalismos y sentimentalismos nos bastan con los que se muestran en Megavisión y en el canal 13).

El periodista cree ser independiente de las exigencias del mercado, de la empresa que lo contrata y de la publicidad que lo sostiene. Cree “poseer el monopolio de la difamación pública” (Pierre Bourdieu) pero, como señala Ernesto Giudici “la libertad de opinión se tolera hasta que la explotación no peligre”.  Frente a esto, hay que tomar más que en cuenta la necesidad que tenemos de pelear por garantizar que nuestras ideas sean escuchadas y respetadas, que nuestros datos no sean modificados, censurados o manipulados e insertados en un contexto que apunte a desinformar.

Los medios se articulan y siguen la llamada “agenda” o “agenda -setting”, en la que si bien, aparentemente, no manifiestan cómo tienen que pensar los individuos, es obvio que median en tormo a qué temas tienen que “estar en la boca” de la sociedad. Los medios y los que están detrás de ellos buscan influenciar sobre lo que la gente tiene o no que considerar importante, bueno o malo. Los medios buscan centrar la atención del público en un determinado tema (colocar un “hecho” en el “orden del día” de la agenda) y movilizar decisiones y opiniones con respecto a él. De esta forma se produce lo que se explicaba en uno de los textos del seminario: La fragmentación de la “realidad”. Una realidad que los sujetos van estructurando como verdadero. Así, como vemos, la tarea periodística no es nada inocente: la apreciación de la realidad y de los acontecimientos es transformada a partir de los discursos de los medios.

Como señalaba el sociólogo francés Pierre Bourdieu en una entrevista para la revista Télérama: “El periodismo termina dominado toda la vida política, científica o intelectual. No obstante, los periodistas son una de las categorías más susceptibles: se puede hablar de los curas, de los patrones e incluso de los profesores, pero sobre los periodistas es imposible mencionar las cosas que llegan a hacer. Hay una paradoja de base: es una profesión muy poderosa, compuesta por individuos muy frágiles (...). Constituye un oficio muy duro y los jefecitos son terribles. No sólo se quiebran las carreras, sino también las conciencias, lamentablemente (...). Me gustaría que comprendieran un poco mejor porqué les pasa eso, que no existió necesariamente un error del jefecito, sino que hay una estructura que los oprime”.

Por su parte, Paul Virilio reflexiona sobre el rol de los medios y nos recuerda que éstos estimulan la formación de una sociedad atomizada: son los motores de la sociedad que intentan manejar el cerebro de los pueblos. Virilio asegura que la televisión y la prensa disponen de un poder exorbitante al mentir por omisión cuando una información podría perjudicar sus intereses. Ninguna legislación limita su libertad de desinformar.

Otra característica de este modo de presentación de la “información” y de interpretación de la realidad es la de dar una impresión cuántica. Los medios nos presentan una gran cantidad de datos unificados (que son siempre los mismos, vacíos y reiterativos – uno de los mejores ejemplos argentinos es TN) que crean la apariencia y sensación  de que todos los temas son abordados, aunque su verdadera tendencia sea convertir a la información en entretenimiento. Esto se puede apreciar en la elección temática, en la superficialidad de los mensajes y en la omisión y cobertura sumisa de determinados temas. La mala intencionalidad y del alto grado de funcionalidad al sistema de los llamados mass media  y multimedios genera desinformación y manipula, de esta forma, a los espectadores para impulsa una visión del mundo alterada de la real y que corresponda a sus intereses. Ejemplos, como sabemos, hay de sobra.

Una visita, varias reflexiones ¿y después?

Las visitas y experiencias compartidas durante el seminario, primero con trabajadores de fábricas que forman parte de la CUT, nos acercaron a una realidad pocas veces vivida y sirvieron para hacernos abrir aún más los ojos y reflexionar sobre varias cuestiones como, por ejemplo, el papel que tenemos o que tendríamos que cumplir como informadores y en cierto sentido como formadores de la opinión pública, sobre lo que tenemos en nuestras manos. También nos llevaron a plantearnos preguntas como ¿De qué hablamos cuando hablamos de comunicación? ¿Qué tipo de participación o de decisión tiene el pueblo? ¿Qué clase de participación o de decisión tienen los trabajadores en los medios en los cuales trabajan? ¿Qué pasaría si nosotros también nos apropiáramos de nuestras fuentes de trabajo?

Todos estos cuestionamientos y sus primeras respuestas llevaron a ratificar la importancia de un trabajo interrelacionado entre periodistas, comunicadores y movimientos sociales, por el enriquecimiento mutuo al que se llega.

Para trabajar desde el campo popular y en favor al cambio social, los periodistas y comunicadores tienen que conocer todos los aspectos de estos movimientos, todos los problemas, dificultades, presiones, amenazas, acercamientos y alejamientos que tienen con otros sectores y movimientos, para poder actuar desde el conocimiento. El cronista popular no puede pretender (como a veces sí lo hacen muchos periodistas) que en un único contacto con integrantes de un movimiento éstos le respondan a todas sus preguntas. Esto es así por varias cuestiones: algunas veces por un cierto temor lógico que los miembros de los movimientos tienen (hay que tomar en cuenta que, al ser  “algo” nuevo y en formación, muchos sectores tratan de apoderarse de sus ideas y lucha para degenerarlas o convertirlas en un logro personal) o simplemente porque todavía no saben la respuesta. Por eso, el cronista popular tiene que interiorizarse dentro del movimiento y esto también es un desafío que llevará a una nueva reflexión: ¿Hasta dónde uno quiere o puede interiorizarse, ser parte o no del movimiento o más que nada ser parte o no de esta lucha común que se esta dando entre los diferentes sectores o movimientos que están emergiendo y que gritan por un cambio inmediato de modelo económico y social.

Siendo un poco más pragmáticos...o quizás no

Con respecto a cómo nosotros tendríamos que encarar las notas o cómo lo tendrían que hacer las empresas mediáticas, creo que es claro. Hay que decir la verdad: Los piquetes, las marchas y otras formas de manifestarse son sólo un método de protesta, la verdadera lucha se produce cada día en los asentamientos, terrenos y fábricas recuperadas en las que los diferentes movimientos funcionan.

Es claro que hay que descriminalizar la protesta y mostrar porqué se marcha y se cortan las rutas, y todo lo que los movimientos logran hacer con mucho esfuerzo con los magros planes que el Gobierno les otorga cuando se le da la gana. Además considero que se tendrían que resaltar todas las amenazas que los integrantes de éstos movimientos padecen. Es decir, como decía María del Carmen Verdú, abogada de la CORREPI: “Si vamos discutir sobre violencia, discutamos la violencia del Estado”. Esto lo digo porque se habla mucho de la violencia de o entre los movimientos piqueteros pero se oculta la represión que sufren. Si los medios acentuaron sus críticas en los palos de madera y en la capucha o pañuelos que llevan en sus caras, tenemos que decirles porqué los llevan y que les pasaría al interior de los barrios una vez que las cámaras se retiraron. Hay que hacer ver cómo el sistema represivo y los medios juegan en conjunto para engañar. Eso me recuerda la columna que sacó Julio Blank en Clarín de Bs Aires, en referencia a las muertes de Darío Santillán y Maximiliano Kosteky y a lo que éstas implicaban para él: “los revolucionarios que necesitan represión y muertes para legitimar sus discursos” o en La Nación, la argumentación que se hacía sobre que no había habido una represión policial sino “una pelea entre piqueteros”.

En los posibles boletines que realicemos tienen que contarse esas historias de manipulación y de represión sobre casos concretos. Casos como el asesinato de Pocho Lepratti, de Teresa Rodríguez y tantos otros luchadores populares que cayeron en manos de este “poder” institucional. También de las amenazas y aprietes que sufren los integrantes de los medios independientes.

Otra pregunta es cómo llegar a influenciar en las agendas de estas empresas mediáticas. En este sentido, creo que los medios alternativos o contrahegemónicos están realizando un muy buen trabajo en la difusión de la cara menos conocida de los movimientos. Sin embargo, su llegada no es masiva y sus recursos son escasos y, en algunos casos, estos medios tienen una postura muy firme en cuanto a aceptar publicidad o ayuda económica. Por estos motivos, como decía, su alcance no es muy grande. Lo que tendríamos que hacer es difundir sus trabajos en diferentes sectores de la población (para cambiar el imaginario que estos sectores tienen sobre los movimientos piqueteros y sobre los otros sectores emergentes). Crear en la medida de lo posible una agencia de noticias que funcione no sólo reenviando comunicados o para cubrir marchas importantes sino que sea permanente y que sirva de agencia de noticias para que los informes y notas elaboradas por los diferentes medios alternativos y medios de los diferentes movimientos sociales (prensa del MTD; fábricas, y demás sectores que quieran incluirse) tengan una vía para llegar a estos medios “grandes” sin poner en riesgo su seguridad: la puesta en marcha de esta agencia dependería del aporte de los medios alternativos que puedan aportar y tendría que ser de carácter horizontal.

Esta agencia podría hacer despachos o elaborar un boletín o diario en el que haya una suerte de compilado de las notas que se distribuyan a sectores donde los otros medios no pueden llegar. Por otro lado, con  respecto a la llegada a periodistas de éstos “grandes medios”, nos esperan largas conversaciones y diálogos porque, seguramente vamos a encontrar estas “grietas” por las cuales acceder a esos medios y de ahí en más buscar ser cada vez más los que nos interesemos por la verdad y no por la manipulación informativa.

 

Esta agencia de noticias tendría que llegar a la mayor cantidad de personas posible por lo que no puede limitarse a trabajar únicamente a través de Internet.

En Anred, (agencia de noticias red acción) trabajamos con un sistema de sobres que distribuimos manualmente a representantes de diferentes movimientos sociales que no tienen acceso a Internet ni cuentan con dinero como para comprar un diario. En esos sobres hay notas e informes que elabora la agencia pero también de otros movimientos y agencias. Esto lo hacemos para que la voz que llegue no sea sólo una y para que las personas que reciban los sobres tengan la posibilidad de “elegir” y ver qué movimiento se adecua más a su situación o con el que creen que puede llegar a haber más afinidad. Ahora bien, los sobres también son distribuidos a diferentes medios zonales, grandes o pequeños, sin discriminar su ideología o a quién responden. Esto lo hacemos porque si bien el estilo general de un medio puede ser de una forma u otra, no hay que olvidar que los medios los hacen personas y que cada persona tiene un punto de vista en particular y que por eso puede llegar a “levantar” alguna de las notas.

Con respecto a elaborar boletines, diarios y revistas, tenemos que tomar en cuenta que ya existen varios medios contrahegemónicos (Indymendia, Argentina Arde, Apuntes del futuro, Red Eco, Cono Sur, Anred, entre otros) y que sería bueno tratar de que la publicación que saquemos (si llegamos a hacerlo) trate de trabajar en coordinación con estas otras publicaciones para que los temas y las coberturas sean lo más organizadas posibles y para que los temas sean abordados con profundidad y no como algo anecdótico y pasajero. Además para ir creando una red horizontal que no dependa siempre de “colocar o insertar” el tema en los grandes medios.

También tendríamos que propiciar que cada movimiento tenga encargados de prensa para que ellos mismos sean quienes narren sus experiencias y se cree una comunicación directa entre los movimientos, una comunicación comunitaria.

La comunicación popular

Los medios de comunicación populares deben ser un órgano de comunicación al servicio las organizaciones populares. ¿Qué significa ser un órgano de comunicación? En principio, un medio que permita romper el aislamiento al cual nos vemos sometidos por los medios que impone el sistema capitalista a las relaciones sociales: individualismo, competencia, jerarquización, organización de la sociedad en clases cuyas posibilidades de existencia son antagónicas. ¿Qué características debería tener este medio? Para responder esta pregunta habría que preguntarse cómo romper este aislamiento. Habría que empezar a tener bien en claro que esta ruptura  no sólo pasa por la comunicación. No se trata de comunicarse más o mejor sino de romper el aislamiento.

Se trata de construir un órgano consciente de que es un medio, una herramienta de las organizaciones populares, no un fin para el regocijo de intelectuales dúctiles en el manejo de una técnica. Periodistas y comunicadores comprometidos que sepan que no existe una sabiduría individual cuando se responde a estrategias políticas que transcienden una nota o un medio de comunicación cualquiera sea este. El objetivo a buscar será que en el menor tiempo posible no sean sólo los cronistas populares quienes interpreten y reflejen la “realidad” en una nota, sino que lo hagan los integrantes de los movimientos y organizaciones populares a partir de sus estrategias y de su apuesta de construcción que le da existencia –como ejemplo de esto tenemos el periódico de la CGT de los argentinos que dirigía Rodolfo Walsh-.

Con respecto a lo que señalaba Andrés (MTD Solano), es verdad es muy difícil plantear algo que contradiga los principios básicos del sistema capitalista porque que nada puede escaparse a la lógica del capitalismo, lógica bajo la cual todos los productos del mercado tienen carácter de mercancía, con lo que se produce la fetichización de la mercancía. Sin embargo, nuestro objetivo tendría que apuntar a hacer frente y a utilizar este sistema en pro de nuestra causa, como señalaba el abogado Luis Caro, para que este modelo de cultura mercantilizada, estandarizada y cosificada, despojada de sus elementos críticos y vuelta funcional con la lógica y racionalidad instrumental que caracteriza a todo el modo de producción capitalista, comience a cambiar. Este cambio es imprescindible porque al reducirse las diferencias, al minimizarse los esfuerzos decodificadores y al dividir a la sociedad en “Los buenos civilizados y los violentos por naturaleza, sin razón ni causa”, los medios apuntan a que los hombres, el público, crea encontrar sus necesidades satisfechas (algo por supuesto falso y engañoso). Los medios estarían apuntando a que este público tenga una conciencia servil y reclame constantemente la ideología que los esclaviza.

Los “receptores”, esas personas a las que van a ir dirigidos nuestros escritos no están dispuestas a que se les engañe de nuevo y claman por un cambio, por un “que se vayan todos” y, como decía la periodista Claudia Acuña, ese todo nos incluye. Si esto no fuera sí, no estarían muchas de paredes de las calles pintadas con el lema: “Nos mean y el periodismo dice que llueve”.

Frente a esto, otro punto para el debate podría ser el pasaje de la pregunta “¿qué hacen los medios con la gente?” a la pregunta “¿qué hace la gente con los medios?” Y ¿cómo se podría avanzar en el campo de la recepción crítica?.

¿Cómo hacerlo?

          En principio, salir de la complacencia acrítica y buscar formar, en colaboración de otros colectivos de trabajo, un receptor crítico que cuestione cada vez más a los medios. Que dude de su credibilidad y que les imponga que la línea divisoria entre el grado de credibilidad que las empresas tienen que tener para seguir siendo consumidas y la verdad del hecho en sí sin manipulación sea cada vez más estrecha. En definitiva, de acuerdo a este modelo que parece que va a continuar, al ser consumidores críticos tenemos en nuestras manos una posibilidad más para cambiarlo.

A partir de la experiencia cotidiana de construirnos como individuos con capacidad de criticar en forma consciente los discursos que se nos presentan y, a partir de ello hacer algo. Para esto tenemos que impulsar que se cuestione todo aquello que se nos presenta como natural, inmutable, dado. Dejar de pensar que no podemos “salir” del modo de cultura “positiva” en la que vivimos: Es decir, un modelo de cultura pasiva, que acepta todo lo presente sin cuestionamientos como algo ajeno y superior a nosotros.

La reacción espontánea del pueblo argentino el 19 y 20 de diciembre de 2001 y los movimientos populares que surgieron o cobraron más fuerza a partir de esos días nos demuestran que el cambio es posible.

El cambio es posible. Esta idea nos llevará a indagarnos, reflexionar y buscar vías para la transformación social, cultural y política a la que aspiramos. El cambio tiene que partir de la sociedad (como ya se ve) pues sabemos que este poder ficcional inventa patrañas de soluciones parciales y a corto plazo y sólo cuando se presentan las elecciones. Nuestro futuro, compañeros, depende de nosotros, sigamos el ejemplo de los movimientos a los que fuimos. Una verdadera interacción entre diferentes sectores que aboguen por la transformación social. No seamos ajenos a esto. Que la idea del seminario no termine con él y busquemos por ejemplo, mediante una verdadera comunicación, el trabajo interrelacionado y un real compromiso periodístico, la instauración de una cultura crítica en la que “luchemos por las causas justas y por la verdad”, como señalaba el compañero del MTD.


 

Chomsky califica de criminales a los que tienen el poder en Chile

Más de mil personas repletaron el lunes pasado el Teatro Municipal de Temuko
(Sur de Chile) para escuchar la conferencia del intelectual norteamericano y
organizada por la Universidad de La Frontera. Por la tarde y en un encuentro
privado, Chomsky compartió una hora de conversación e intercambio con
líderes sociales y dirigentes mapuches. Según señaló Juan Pichún, el
intelectual más influyente del mundo señaló estar dispuesto a denunciar la
situación mapuche en los foros internacionales.

 
Poco más de 24 horas permaneció en Temuko, territorio mapuche, el destacado
lingüista y analista internacional Noam Chosmky. El intelectual más
influyente actualmente vivo, según lo catalogó el prestigioso periódico The
New York Times, viajó a Chile invitado por la Universidad de La Frontera
(UFRO) para participar del Primer Congreso Internacional de Lenguas y
Literaturas Indoamericanas y las XII Jornadas de Lengua y Literatura
Mapuche, iniciadas este lunes y que finalizan el viernes 20 de octubre en la
capital regional.

Tras un año de gestiones, el Departamento de Lenguas, Literatura y
Comunicación de la Facultad de Educación y Humanidades concretó la visita de
Chomsky a Temuko (Chile), ciudad donde intervino con una clase magistral que
dio inicio a este importante encuentro internacional, en el que
participan connotados investigadores nacionales y extranjeros, así como
cientos de estudiantes acreditados desde diversas regiones del país.

El catedrático del Departamento de Lingüística y Filosofía del Massachusetts
Institute of Technology (MIT), Estados Unidos, dictó la conferencia "Año
514: ¿Globalización para quién?". Durante 80 minutos el intelectual abordó
esta temática relacionada con el denominado "Descubrimiento de América" y
cómo la globalización económica ha afectado -desde ese año hasta ahora- a
gran parte de América Latina y el mundo, en especial a los pueblos indígenas
que luchan desde entonces por ser reconocidos y sus derechos respetados
frente al avance de las multinacionales.

*Reunión multicultural*

Filósofo anarquista y cientista político, Noam Chomsky no solo es un
destacado hombre de ciencias. En muchos lugares del mundo su obra es
conocida más bien por su vertiente política, siendo considerado -junto a
Naomi Klein, José Saramago y Eduardo Galeano- como uno de los intelectuales
de izquierda más influyentes de nuestro tiempo y un verdadero icono de la
lucha contra la política exterior de su país, desde la Guerra de Vietnam
hasta las recientes invasiones militares de Estados Unidos a los estados de
Afganistán e Irak.

Es así como en su reciente viaje a Chile, uno de sus principales objetivos
fue conocer la realidad de los pueblos indígenas, en especial el Pueblo
Mapuche, cuya lucha por recuperar su territorio "ha traspasado las fronteras
chilenas desde hace mucho tiempo", según aseguró a *Azkintuwe*. Invitado por
la Red Chile País Multicultural, que agrupa a una treintena de
organizaciones ciudadanas, artísticas, ambientales, indígenas y de
comunicadores alternativos, promotoras del diálogo intercultural y las
relaciones respetuosas entre los pueblos, Chomsky pudo conocer de primera
fuente esta realidad, al compartir por más de una hora con miembros de la
Red y dirigentes mapuches provenientes de diversas zonas territoriales.

Juan Pichun, werken de la comunidad Temulemu de Traiguén, encabezó la
delegación de mapuches que expuso la situación de su pueblo ante Chosmky.
"Si usted fuera George W. Bush, no habría aceptado reunirse conmigo, porque
yo soy hijo de un supuesto terrorista", le señaló Pichún a un asombrado
Chomsky. El joven werken hacia de esta forma directa referencia a su padre,
el lonko Pascual Pichún Paillalao, encarcelado en la ciudad de Traiguén y
acusado por el estado chileno de "amenaza terrorista". "Pero sabemos que no
es Bush y por ello es bienvenido en este territorio que pertenece a nuestro
pueblo y al cual esperamos pueda regresar cuando desee", subrayó.

Bajo la atenta mirada de Chosmky y un auditorio compuesto por alrededor de
40 dirigentes sociales, Pichún detalló los abusos cometidos por las
autoridades contra las comunidades movilizadas por sus tierras usurpadas,
destacando que para los mapuches, no ha existido "ninguna diferencia" entre
dictadura militar y democracia. "El gobierno, supuestamente democrático,
supuestamente socialista, nos persigue y nos oprime tal como lo hacia la
dictadura de Pinochet. Hoy tenemos luchadores sociales, hermanos dirigentes,
lonkos tradicionales, encerrados en cárceles en todo el sur del país y eso
es algo que las autoridades ocultan ante el exterior", indicó Pichún.

"Es por ello que le solicitamos pueda usted denunciar esta situación ante
los ojos del mundo, pueda usted ser portavoz de nuestra lucha y de nuestros
sueños, que no son otros que vivir en paz y en libertad en nuestro
territorio. Hoy son las multinacionales quienes mandan en este país, todas
las políticas se implementan con el objetivo de beneficiar a las
multinacionales y no a los pueblos originarios, que ni siquiera existimos en
la Constitución Política. Sepa usted que los mapuches hoy somos víctimas de
esta situación vergonzosa", subrayó el dirigente.

*El espejismo chileno*

Adolfo Millabur, alcalde de Tirúa y líder de la Identidad Territorial
Lafkenche, fue otro de los oradores en la reunión. Desde su posición de
dirigente social y autoridad política, Millabur realizó un pormenorizado
recuento de los atropellos sufridos por el Pueblo Mapuche desde la llegada
de los españoles hasta el retorno de la democracia, "democracia que está en
deuda con los mapuches y con todos aquellos sectores más desfavorecidos de
la población", señaló Millabur.

"En el extranjero se destaca la estabilidad del país y la economía, que se
dice es 'exitosa', pero se silencia el costo social que pagamos los mapuches
para que este país sea 'exitoso'. La tierra, el subsuelo, el mar, borde
costero, todo lo han querido privatizar y entregar a un par de grandes
empresarios, para beneficio de unos pocos. Ese es el gran secreto del modelo
chileno", indicó el edil. "Como mapuche agradezco el tiempo que usted se ha
tomado de escucharnos y conocer esta otra realidad, que escapa a lo
académico y que nos afecta a diario", finalizó.

Las intervenciones de los dirigentes no dejaron indiferente a Chomsky. "Es
criminal que Chile no reconozca los derechos de los pueblos indígenas",
señaló de entrada, dejando en clara su posición de respaldo absoluto a las
demandas del Pueblo Mapuche. "Los derechos de los pueblos indígenas forman
parte de esa otra globalización, aquella que no gusta a los estados, pero
que es una realidad. No se puede desconocer los avances que existen en
muchos países, la situación de los Inuit en Canadá ha avanzado mucho, existe
allí autogobierno, tienen el control sobre sus recursos, pero es verdad que
hay deudas pendientes en otras partes del mundo", indicó.

"La globalización no es solo económica, la globalización también es
cultural, social, tecnológica, jurídica, eso debemos tenerlo muy claro,
porque a veces caemos en el uso de conceptos que nos imponen los estados. La
globalización es una realidad histórica y no son los pueblos indígenas, no
son los campesinos sin tierra, quienes se oponen a ella. Son los estados,
son las corporaciones, quienes intentan decirnos que existe una sola
globalización, un solo tipo de globalización que es aquella de los mercados
mundiales", precisó Chosmky ante los delegados.

"Pero es posible luchar y resistir. Está el ejemplo de los Inuit en Canadá,
está el ejemplo de los miembros de Vía Campesina en Brasil, que están
construyendo desde lo social, desde abajo y que serán a futuro un poderoso
factor de democratización del estado brasileño. Yo los insto a seguir
luchando, a seguir perseverando en sus objetivos. No será Naciones Unidas ni
la OEA quien los va a salvar de la amenaza que significa la globalización
económica. Son ustedes mismos, en sus trabajos sociales, en sus luchas
cotidianas, quienes deben asumir ese desafío", finalizó.

Una que otra volada

 

Qusiera hoy sentir las sensaciones grandiosas, terribles y violentas de tu amor, ahogarme, sumergirme, embriagarme en él, en ti.

 

-*-

 

Mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé con qué pretexto
pero quedarme en vos.

 

Mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites.

 

(M. Benedetti, Tactica y Estrategia)

 

-*-

 

Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido:

yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,

y tú, porque yo era
el que te amaba más.

Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:

porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,

pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.

(E. Cardenal,  Epigrama)

 

-*-

 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

(P. Neruda, Poema 15)
-*-

 

Porque te tengo  y no

porque te pienso

porque la noche esta de ojos abiertos

porque la nochepasa y digo amor

 

-*-

 

 

Está ahí mirando el cielo que no lo es, inundado de polillas que van botando ese polvillo blanco que asquea.

 

La frazada eléctrica da sed.

 

Ve el pezón pequeño apenas teñido de rosa, queda pegada a esa imagen, desea tomarlo, su boca, la frazada, el calor, la sed.

 

Apenas rosa.

 

Se muerde los labios, se toca.

 

El pezón está en todo el espacio, vuela dentro de ella, sobre ella, solo.

 

Movimiento de sus huesos, su carne, los vellos, su cabeza que va de un lado a otro,

su mano ahí, la humedad de su cuello, sus propios pezones duros, mordibles, la tensión de los muslos, el calor, el momento Detrás del pezón, su rostro de ojos fijos, pesados, grita.

 

Tocada, es su boca diciendo: debes amor, me debes.

 

Su boca, quería besar su propia boca.

 

Ambas se muerden, van aprisa, se desnuda la cama, las polillas en el cielo, besada, se besa.

 

Las lenguas, su saliva, sus dedos. Llora, se abraza, se duerme

 

-*-

 

 

 

Besarse, mujer,

al sol, es besarnos

e toda la vida.

 

Ascienden los labios

eléctricamente

vibrantes los rayos,

con todo el fulgor

de un sol entre cuatro.

 

Besarse a la luna,

mujer, es besarnos

en toda la muerte.

 

Descienden los labios

con toda la luna

pidiendo su ocaso,

gastada y helada

y en cuatro pedazos.

 

(Besarse, Miguel Hernandez)

 

 

-*-

 

 

Dos rojas lenguas de fuego

que, a un mismo tronco enlazadas,

se aproximan, y al besarse

forman una sola llama;

dos notas que del laúd

a un tiempo la mano arranca,

y en el espacio se encuentran

y armoniosas se abrazan;

dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa

y que al romper se coronan

con un penacho de plata;

dos jirones de vapor

que del lago se levantan

y al juntarse allá en el cielo

forman una nube blanca;

dos ideas que al par brotan,

dos besos que a un tiempo estallan,

dos ecos que se confunden,

eso son nuestras dos almas.

 

(G.A.. Becker, Dos)

 

-*-

 

Me acercaré a tu espalda con ternura
reclinando en el hombro mi barbilla,
rozaré suavemente tu mejilla, 
y anudarán mis brazos tu cintura.

 

 

-*-

 

No intento ser objeto de tu sueño,

que en el sueño no existe voluntad, 

e involuntario amor yo le desedeño;

mi deseo será, y todo mi empeño

en tener tu despierta realidad

 


 

El Arte de la Guerra

En el campo de la Administración pudiésemos decir que la competencia es vital para el mercado, un asunto de vida o muerte, el camino para que la empresa sobreviva o se destruya. Es necesario estudiarla profundamente para conocerla. 

Una empresa nunca debe comenzar irreflexiva o torpemente, debe de estar precedida por un factor muy importante, que es, tener éxito, por lo tanto, la administración de una empresa debe estudiarse profundamente, las virtudes del administrador constituyen factores decisivos en una empresa, que si son utilizados correctamente, pueden llevar a la empresa a tener éxito. 
Es de vital importancia, conocer bien el producto o servicio que se va a ofrecer, y de la misma manera, elegir bien a todo el personal de la empresa, sabiendo que son personas capaces de manejar bien su trabajo. 

Se debe valorar en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas empresas rivales, de cara a determinar el resultado de la contienda. 

  • La política: significa aquello que hace que el trabajador esté en armonía con su jefe, de modo que le siga a donde sea que vaya, sin tener miedo a las consecuencias, tomando el riesgo. 
  • El clima: significa las condiciones de trabajo; relaciones humanas; infraestructura, etc. 
  • El terreno: implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o angosto, y esto influencia las posibilidades de sobre vivencia. 
  • El comandante: O bien, el jefe, ha de tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina. 
  • La doctrina: Debe de ser comprendida como la organización de los trabajadores, los rangos o jerarquías entre los colaboradores, la regulación de las rutas de suministros o herramientas para trabajar. 

Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada jefe. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado. 

Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguientes siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado: 

1.       ¿Qué jefe es más sabio y capaz? 

2.       ¿Qué jefe posee el mayor talento? 

3.       ¿Qué empresa obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno? 

4.       ¿En qué empresa se observan mejor las regulaciones y las instrucciones? 

5.       ¿Cuáles trabajadores son más fuertes? 

6.       ¿Qué empresa tiene jefes y trabajadores mejor entrenados? 

7.       ¿Qué empresa administra recompensas y castigos de forma más justa? 

Mediante el estudio de estos siete factores, seré capaz de adivinar cual de los dos bandos saldrá  victorioso y cual será derrotado. El jefe que siga éste consejo, es seguro que vencerá. Ese jefe ha de estar al mando. Aquel que ignore éste consejo, ciertamente será derrotado. Ese debe ser destituido. 


Tras prestar atención a éste consejo y planes, el jefe debe crear una situación que contribuya a su cumplimiento. Por situación quiero decir que debe tomar en consideración la situación del mercado, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso. 

El arte de ser un buen competidor se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tácticas de mercadotecnia se mueven, aparentar inactividad. Si se está cerca de la competencia (enemigo), ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Atacar a la competencia cuando no está organizada. Prepararse contra ella cuando está seguro en todas sus técnicas. Evitarle durante un tiempo, cuando es más fuerte. Si el oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egotismo. Si las empresas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intentar desordenarlas. Si están unidas, sembrar la disensión entre ellas. Atacar al enemigo cuando no está preparado, y aparecer cuando no se lo espera. Estas son las claves de la victoria. 

Ahora, si las estimaciones realizadas antes de la lucha indican victoria, es porque los cálculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son más favorables que las condiciones del enemigo; si indican derrota, es porque muestran que las condiciones favorables para la batalla son menores. Con una evaluación cuidadosa, uno puede vencer; sin ella, no puede.  Muchas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza cálculos o planeaciones en  absoluto. Mediante todo esto, uno puede adivinar el resultado final de la batalla.  En las empresas, cuando se requieren mil camiones de transporte, y mil empleados; cuando han de transportarse provisiones para mil; cuando existen gastos en casa y en el frente, el coste de los materiales como camiones y provisiones, asciende fácilmente a mil piezas de oro al día. Una empresa puede ser puesta en campaña solo cuando este dinero está en la mano. 


Una victoria rápida es el principal objetivo de cualquier empresa. Si la victoria tarda en llegar, las provisiones y el inventario pierden valor. Cuando una empresa se implica en una campaña larga, sin obtener resultados, los recursos de ésta, disminuyen rápidamente.  Cuando una empresa no está obteniendo frutos y sus provisiones e inventario ha decrecido en valor, entonces los jefes de las compañías vecinas tomarán ventaja de la crisis para actuar. En ese caso, ningún hombre, por sabio que sea, será capaz de evitar las desastrosas consecuencias que de ello resulten. Por todo ello, mientras que hemos oído mucho acerca de despilfarros estúpidos en el campo de la competencia, no hemos visto aún una operación inteligente que fuese prolongada.  Aquellas compañías expertas en su materia, no necesitan rotación de personal, pues el equipo de gerentes, subgerentes, y subordinados, se encarga de mantenerlos a todos contentos, y proveerles todas sus necesidades. 


Es muy importante el factor Tierra, en el sentido que es muy costoso traer los suministros desde lejos, si podemos encontrarlos cerca de la empresa, esto es para reducir costos, pues si no fuese así, los precios de los productos se tendrían que elevar inevitablemente. 


Por ello, un buen jefe, que es inteligente, se abastece a costa de su competencia, cerca, pues así no acaban con sus posibilidades de abastecimiento, sino con las mismas que tiene la competencia, y así dejará intactos sus opciones de abastecimiento, cuando las actuales hayan desaparecido. 

Dado que lo único valioso en la guerra de competencia de empresas es la victoria, es necesario no prolongar las operaciones, saber utilizarlas en su tiempo apropiado, emplear los factores, tierra, organización, trabajo y capital, adecuadamente, dirigiendo a los subordinados correctamente, para lograr la eficiencia y eficacia.  Una de las mejores políticas en la guerra de empresas, es tomar a la competencia intacta. Es decir, obtener la victoria, de manera que el bando contrario se rinda, y sepa que ya no es capaz de competir con nosotros, y nosotros tomar ésa oportunidad, para comprarle su empresa, pero no destruida, sino en buenas condiciones, para fortalecernos mas. Como ejemplo, hoy en día en México, se ha dado esto con los bancos, antes de que decayeran en su totalidad, solo cuando ya estaban a punto de la quiebra, llegaron otros bancos extranjeros y los compraron, hicieron una unión, y se fortalecieron, pero aquí el ganador fue el banco extranjero. 


De este modo, lo que es de máxima importancia, es atacar la estrategia del enemigo. Lo segundo mejor es romper sus alianzas mediante la diplomacia. En tercer lugar viene atacarle. 
Así pues, los verdaderamente hábiles someten al enemigo sin batallar, es decir, produciendo productos o servicios de tal calidad y precio, que no tengan competencia. Este es el arte de la estrategia ofensiva.  En consecuencia, si mi empresa es superior a la competencia, no corro ningún riesgo, al contrario, éstas vienen a hacerme una empresa más poderosa, pues no hay manera de que signifique para mi un riesgo. Ahora, si la empresa competente, es mayor a mí, entonces si debo atacarle.


El gerente es el asistente del dueño, si esta asistencia es estrecha, el dueño será fuerte sin duda alguna; si es débil, el dueño o la empresa será débil igualmente. 


Hay tres formas en que el dueño o el empresario puede llevar a la derrota a su compañía: 

  • Si, ignorante de que la empresa no debería avanzar o tomar un paso adelante, ordena un avance; o si, ignorante de que no debería retirarse, ordena una retirada. Esto se conoce como desequilibrar a una empresa. 
  • Si, ignorante de los asuntos administrativos, interfiere en su administración. Esto causa perplejidad entre los subordinados. 
  • Si, ignorante de los problemas del mando, interfiere en la dirección de la producción. Esto engendra dudas en la mente de los subordinados. 

Si los empleados están confusos y suspicaces, las empresas vecinas tomarán ventaja de ello, y causarán problemas. Esto es lo que significa la frase: "Un ejército confuso lleva a la victoria del contrario." En otras palabras "Una empresa desorganizada y confusa, le otorga la victoria y el éxito a su competencia." 

Por otra parte, hay cinco casos en los que puede predecirse el éxito: 

  • El que sabe cuando puede luchar y cuando no, tendrá éxito. 
  • El que comprende cómo producir, de acuerdo con la producción del adversario, tendrá éxito. 
  • Aquél cuyos empleados estén unidos en un propósito, tendrán éxito. 
  • El que está bien preparado y no teme a la competencia que no esté bien preparada, tendrá éxito. 
  • Aquel cuyos dirigentes son capaces y no sufren interferencias por parte de su superior, tendrá éxito. 

Es en estos cinco puntos en los que se conoce el camino a la victoria. 

Algo que es muy importante es conocerse como compañía, saber bien que, como y para quien es lo que estoy ofreciendo, y de ésa manera tendré éxito siempre, pues si no tengo ni la mas remota idea de lo que estoy haciendo y mucho menos de lo que mi competencia esta haciendo, es segura la quiebra o la derrota. 

La invensibilidad depende de uno mismo, pero la vulnerabilidad del contrario depende de él. De esto se deduce que quien es experto en empresas, puede hacerse a sí mismo invencible. Uno puede saber cómo vencer, pero esto no significa necesariamente que vaya a vencer. 
Es necesario defenderse cuando uno no pueda derrotar al enemigo, y atacarlo cuando puedas vencerlo. Uno se defiende cuando su fuerza es inadecuada; ataca cuando es abundante.

Prever el éxito, no es el espíritu de la excelencia. No importa si triunfas y eres aclamado universalmente como "experto". El tener los conocimientos y la capacitación no hace a una persona o una empresa experta necesariamente. Por lo tanto, el administrador hábil toma una posición en la que no puede ser derrotado, y no pierde la oportunidad de vencer a su enemigo.  Los elementos del éxito son: primero, la medida del espacio; segundo, la estimación de las cantidades; tercero, los cálculos; cuarto, las comparaciones; y quinto, las posibilidades de victoria. La medida del espacio deriva del terreno. Las comparaciones se hacen a partir de las cantidades y los cálculos, y se determina la victoria según estas comparaciones. 


Generalmente, mandar en una gran compañía es lo mismo que mandar en una pequeña. Es una cuestión de organización. Y dirigir una compañía de un millón de empleados es la misma que dirigir una de seos, pues es una cuestión de formación y señales. 


Así pues, el que es capaz de asustar a la competencia, haciéndola huir, o desaparecer, lo hace tentado al enemigo con algo que desea alcanzar. Manteniéndolo en movimiento, sosteniendo ése algo fuera de su alcance, y entonces, atacándole con su producto o servicio, mayor al de el. 
Un administrador experto obtiene la victoria de la situación, y no la exige de sus subordinados. Selecciona los hombres adecuados y explota la situación. El que es capaz de usar la situación, usa a sus hombres para obtener lo que quiere.  Generalmente, el que llega a ser pionero de algún producto o servicio en el mercado, puede sentarse cómodamente a esperar a que llegue la competencia, y las tendencias son, que la competencia llega rápidamente y se precipita con sus producto o servicios, entonces el pionero lleva las de ganar, pues él está descansado, tiene la mente más clara, y su oponente empieza cansado, sin ideas nuevas e innovadoras. 


Por eso, el que es capaz de hacer que su oponente llegue a su campo, ofreciéndole algún tipo de ventaja, y es capaz de retardar la llegada de su oponente haciéndolo que tenga cierto miedo, éste lleva las de ganar, pues de ante mano, su oponente sabe que el pionero es mas fuerte. 
Es necesario tomar los mercados que parecen incapaces de rescatarse, y desplazarse suavemente en dónde no se nos espera, esto para que el oponente no se dé cuenta, y poder ganar terreno en nuevos mercados. Pues cuando se es capaz de desplazarse sin que el oponente se entere, a lugares cerca y lejos, dónde no hay enemigos, entonces tu producto o servicio serán exitosos sin riesgos de competencia, entonces la empresa se fortalecerá, y se crea un circulo vicioso de pionerismo. La competencia se asusta, pues no espera tu expansión, y tendrá que empezar de nuevo, con nuevas tácticas de ataque mercantil.


Sutil e insustancial, el experto no deja huella. Tan divinamente misterioso que es inaudible. Así es el dueño del destino del oponente. No puede ser sobrepasado cuando se retira, si se mueve rápidamente. Si se es capaz de determinar las disposiciones del oponente mientras que, al mismo tiempo, se ocultan las propias, entonces se pueden concentrar las fuerzas propias, y las oponentes han de dividirse. Y si se concentra mientras que el oponente se divide, entonces se pueden usar todas las fuerzas para atacar una fracción de la suya. Por tanto, se será superior numéricamente. 
Es importante subrayar que el oponente no debe conocer donde se intentarán las nuevas técnicas de mercado. Pues si él no sabe dónde se pretende abrir mercado, debe hacer preparativos en muchos lugares diferentes. Y cuando él se prepara en muchos lugares, aquellos con los que se tendrán que luchar serán menos. 


Es imperativo analizar los planes del oponente de forma en que se puedan averiguar sus puntos débiles y sus puntos fuertes. Hay que tender trampas para ver cuales son sus debilidades y fortalezas, esto con el fin de conocer al oponente, para saber exactamente cuales son las tácticas que se deben de utilizar para poder vencerle. 


Aunque cualquier puede ver los aspectos externos, nadie comprende cómo se ha alcanzado realmente el éxito. Por eso, cuando se gana, las tácticas no deben repetirse. Uno debe siempre responder a las circunstancias en una infinita variedad de modos. 

De los cinco elementos (agua, fuego, metal, madera y tierra), ninguno predomina siempre; de las cuatro estaciones, ninguna dura para siempre; de los días, algunos son largos y otros cortos, y la luna crece y mengua. Esta es también la regla que rige en el reclutamiento de empleados. 
Normalmente, en una compañía, el gerente recibe ordenes de un superior. Durante el proceso de organización de empleados y ajustamiento de ellos, para convertir su empresa como una entidad armoniosa y colocarla en su lugar, nada es más difícil que el arte de maniobrar hasta posiciones ventajosas. Lo complejo del tema es convertir la ruta más intrincada en la ruta más directa. Para lograrlo, se debe poner en marcha después de que lo haga el contrario, y llegar al mercado antes que él. Quien es capaz de hacer esto muestra su conocimiento del artificio de la distracción. La ventaja y el peligro son materias inherentes ambas al hecho de maniobrar para alcanzar una posición ventajosa. 

La competencia se basa en el engaño. Es necesario moverse cuando sea ventajosa y crea cambios en la situación dispersando y concentrando tus fuerzas. Cuando se entra en campaña, se debe ser rápido.  Cuando se conquista un terreno, o un mercado, es necesario defender los puntos estratégicos. 

 

Para leer a Chomsky

Ahora que Chávez da como referencia a Chomsky, seguramente tendremos muchos seguidores del filósofo estadounidense, de estos seguidores demasiados solo tendrán una referencia vaga, pero como se convertirá en uno de los personajes más nombrados en el pseudo intelectualismo nacional, así cuando Eco se hizo famoso en Chile con “El nombre de a rosa”, una maratón de intelectualoides solo hablaban de Umberto Eco, o un sin numero de  otros genios criollos que les da por hablar de Fukuyama. Para que solo comiencen a tener un mínima idea de la extensa bibliografía de este intelectual norteamericano.

"Noam Chomsky es prueba viviente del poder de la palabra basada en la erudición seria, el análisis impecable y la perseverancia…Entre los intelectuales y progresistas en el tercer mundo, él es la voz americana más respetada en lo que concierne a las grandes interrogantes sobre el dominio de las superpotencias y la explotación de los pobres."

 

Aquellos que conocen la obra de Noam Chomsky saben muy bien que éste es uno de los intelectuales más imponentes de nuestra época. De hecho,el New York Times, vocero semi-oficial de la élite estadounidense, admitió a regañadientes que él es quizás el más importante de los pensadores contemporáneos ("arguably the most important intellectual alive"). Tal elogio es realmente extraordinario, ya que el New York Times es el blanco principal de las elocuentes críticas de Chomsky.

    Chomsky, quien es sin duda alguna el lingüista más distinguido del mundo, ha dedicado su vida al estudio de la desinformación, y de cómo ésta se usa y administra para que las poblaciones actúen en contra de sus propios intereses y en pro de los intereses de minorías privilegiadas. En innumerables ocasiones ha arriesgado su cómoda posición en el ámbito académico para condenar enérgicamente y sin eufemismos la corrupción intelectual de la derecha, los postulados fraudulentos del neoliberalismo y las injusticias que son cometidas alrededor del mundo con la complicidad de Estados Unidos. Definitivamente Noam Chomsky merece un lugar al lado de Howard Zinn, Iván Illich, Murray Bookchin, Paulo Freire, Eduardo Galeano y Edward Said, todos ellos grandes críticos sociales de nuestra era.

 

    Chomsky argumenta apasionadamente por la afirmación de los ideales democráticos, racionalistas y revolucionarios de la modernidad ante los embates de la derecha fascista, el imperialismo y la globalización del poder corporativo. Su lectura es muy relevante hoy día también porque se habla mucho en la izquierda puertorriqueña (especialmente de febrero para acá) de la llegada de postmodernos extraterrestres que nos dicen que estamos en la post-lucha y que sólo podemos aspirar a un capitalismo humanizado. Pero lejos de adherirse a los dogmas arterioscleróticos de izquierda marxista-leninista, Chomsky aboga por una izquierda libertaria y anarquista, mas afin a los ideales de los anarcosindicalistas españoles de los años 30 que al modelo autoritario impuesto por Lenin y Stalin en la Unión Soviética, el cual él denunció como objetivamente contrarrevolucionario.

 

    Una característica sobresaliente del estilo literario de Chomsky es su uso frecuente del sarcasmo. El sarcasmo mordaz y punzante que aparece regularmente en su prosa, el cual es desconcertante para los que lo leen por primera vez y enfurece a sus detractores reaccionarios, es un vehículo que sensibiliza al lector a lo horrendo e irracional del comportamiento de las instituciones que detentan el poder, en especial los medios de comunicación en masa que tanto se esmeran en convertir lo inaceptable en aceptable.

 

    ¿Por dónde empezar a leer a Chomsky? Publica tantos libros y ensayos anualmente que uno sólo puede quedarse atónito ante su vigor intelectual. ¿Cómo se las arregla Chomsky, quien está por cumplir sus setenta años de edad, para desempeñarse como lingüista internacionalmente reconocido, cumplir con sus obligaciones académicas en el Massachusetts Institute of Technology y encima de todo esto ser un crítico elocuente y erudito del imperialismo y todo tipo de opresión a través de un sinnúmero de artículos, libros y conferencias por todo el mundo? ¿Por dónde puede uno comenzar a explorar la inmensidad de su obra? 

 

    Dos libros publicados el año pasado ofrecen una excelente introducción al mundo de Noam Chomsky. El primero, Powers and Prospects, está basado en una serie de conferencias que éste dió en Australia, en las cuales expuso los principios básicos de su lingüística y habló extensamente sobre asuntos políticos de actualidad, en especial el genocidio en Timor del Este. Esta matanza, la cual ha sido fervorosamente denunciada por Chomsky desde que comenzó en 1975, es obra del régimen totalitario de Indonesia, el cual goza de la complicidad activa de los gobiernos de Australia y Estados Unidos. El otro libro, Class Warfare, es publicado por Common Courage Press, una nueva casa editora que está publicando obras de escritores progresistas como Margaret Randall, Edward Said, Jennifer Harbury, el boricua Ronald Fernández, y muchos más. Class Warfare es el tercer y más reciente volumen de una serie de libros breves (menos de doscientas páginas) de Chomsky basados en entrevistas hechas por el reportero radial David Barsamian. En un estilo conversacional y altamente accesible, Chomsky discute con Barsamian las intrigantes contradicciones políticas que él enfrenta como ciudadano políticamente consciente y activo, contradicciones que también encaran los movimientos progresistas en todas partes del mundo.

La Revolución Frustrada: Lenin y Rosa Luxemburgo

Tras la primera Guerra Mundial y el hundimiento de la II Internacional Socialista, una vigorosa corriente doctrinal dentro del marxismo, sobre todo a partir de 1945, da por periclitada la teoría leninista de la conquista violenta del poder por la clase proletaria. En lugar de asaltar el Estado para cambiar la mentalidad de la sociedad, los izquierdistas acomodados en las sociedades del bienestar (socialdemócratas), adoptan la tesis contraria

Es necesario primero transformar radicalmente el alma humana, para que el poder caiga en manos de la izquierda, en palabras del propio Gramsci, "como fruta madura". El gusto por la contracultura, el antiamericanismo primario, el ecologismo furibundo, el pacifismo a la violeta y, en general, la predilección de la progresía contemporánea por todos los enemigos del sistema occidental, tienen su origen en este revisionismo marxista de principios del siglo pasado.
 
A comienzos del Siglo XX, los teóricos de la II Internacional consideraban que los conflictos sociales acabarían lanzando violentamente a un proletariado, cada vez más depauperado y numeroso, contra la minoritaria clase burguesa, dando como resultado el triunfo de la revolución socialista.
 
En la verborrea marxista clásica, a un cambio sustancial en las condiciones económicas de la sociedad (infraestructura) seguiría de forma inexorable una mutación del pensamiento y la moral colectivas (superestructura), naciendo el hombre nuevo que cumpliría, por fin, el ideal socialista anunciado por sus profetas. Convencidos de que el futuro estaba predeterminado por las leyes de la dialéctica, la implosión definitiva del capitalismo y la llegada de la revolución proletaria, eran, tan sólo, una mera cuestión de tiempo.
 
Es necesario reseñar, sin embargo, que junto a esta corriente de marxismo contemplativo, coexistían enérgicos líderes partidarios de "ayudar" a la historia a cumplir sus designios. Era el caso de Rosa Luxemburgo y su "gimnasia revolucionaria", que las masas debían ir practicando para que el advenimiento marxista no les cogiera con las articulaciones morales anquilosadas, o el más clásico ejemplo de Lenin, que, bastante más desconfiado, no creía que el sistema capitalista fuera a reventar por sí sólo de un día para otro (las famosas "contradicciones internas"); por el contrario, según Lenin, era necesario colaborar de forma exógena con esas contradicciones, inoculando al proceso las dosis necesarias de lucha revolucionaria, hasta llegar a la toma violenta del poder por la clase proletaria, que era, por otra parte, de lo que se trataba.
 
Cuando los vientos que anunciaban el inicio de la primera Guerra Mundial empezaron a recorrer Europa entera, los dirigentes marxistas creyeron ver la oportunidad definitiva para el triunfo de la revolución proletaria en todo el continente. Según la ortodoxia marxista, la clase trabajadora debía responder de forma homogénea ante el conflicto, al margen de los intereses de las burguesías dirigentes nacionales, negándose a luchar contra sus hermanos de clase. La tremenda crisis abierta por una guerra dentro del sistema continental capitalista, no podía tener mas que una salida: La Revolución. La famosa moción de Stuttgart de la II Internacional, proclamada en 1907, era suficientemente explícita al respecto:
 
"En caso de que la guerra llegase a estallar, los socialistas tienen el deber de intervenir para hacerla cesar inmediatamente y de utilizar con todas sus fuerzas la crisis económica y política creada por la guerra, para hacer agitación entre las capas populares más amplias y precipitar la caída de la dominación capitalista".
 
Sin embargo, las previsiones optimistas de la Internacional acabarían en un completo desastre y, por extensión, supondrían el final de la propia organización, pues, a excepción de Rusia y Serbia por motivos muy concretos, los socialistas, junto con los sindicalistas y los anarquistas, participaron mayoritaria y entusiásticamente en la Unión Sagrada con sus clases dirigentes para la defensa nacional. En 1914, los socialdemócratas alemanes -al igual que sus correligionarios ingleses y franceses en sus respectivos parlamentos- votaron en el Reichstag como un sólo hombre a favor de los créditos de guerra, aspecto éste terminantemente prohibido por la II Internacional y reivindicado en sus distintos congresos. En todos los países involucrados en el conflicto bélico, los obreros, dirigidos por sus partidos de corte socialista, fueron alegremente a la lucha en defensa de sus respectivas naciones (y no de sus intereses de clase) dejando "la revolución" para otro momento. Los dirigentes marxistas, seguros como estaban de la infalibilidad de sus análisis materialistas, quedaron petrificados por esta orgía obscena de patriotismo proletario.
 
Ni siquiera el estallido de la Revolución Rusa fue estímulo suficiente para que en los frentes, las masas proletarias entraran en razón e hicieran de una vez lo que la Historia y sus ungidos dirigentes esperaban de ellas. En lugar de ello, los espartaquistas alemanes, que vieron en la revolución bolchevique la ocasión perfecta para agitar las conciencias de los trabajadores de forma irreversible, fueron molidos a palos ¡por sus hermanos de clase! (los grupos paramilitares encargados de la represión fueron dirigidos por el socialdemócrata Noske, que cumplió este cometido, forzoso es decirlo, con singular eficacia). Rosa Luxemburgo, líder del levantamiento, experimentó en sus propias carnes la "gimnasia" que ella misma pregonaba a las masas, aunque en este caso no fue precisamente revolucionaria si no más bien todo lo contrario, y acabó asesinada a bayonetazos y arrojada a un canal, descubriéndose su cadáver varios meses más tarde; otros levantamientos similares en Baviera o Budapest fueron igualmente aplastados con facilidad. Los trabajadores del mundo se unían, sí, pero no para acabar con el capitalismo, sino para moler a palos a los que trataban de organizar la revolución marxista en su nombre.
 
Parecía increíble pero, aunque las previsiones establecidas por la dialéctica marxista, cuyo cientifismo histórico estaba fuera de toda duda, vaticinaban el fin del sistema burgués capitalista tras el cataclismo bélico y el advenimiento inexorable de la dictadura del proletariado, el resultado fue exactamente el contrario.
 
Era imperativo, por tanto, un cambio de estrategia radical. Si la imposición violenta del paradigma marxista resultaba un evidente fracaso aún en las circunstancias más favorables para la agitación revolucionaria, la clave estaba en modificar las conciencias (superestructura) a través de la cultura, los medios de comunicación, las universidades y demás centros de pensamiento, hasta que el poder cayera en el regazo marxista, recordemos, como fruta madura. Al estudio de esta estrategia dedicaremos la próxima entrega de esta serie.


 
 

El Neosocialismo Sustituye al Neoliberalismo

El movimiento contra la globalización neoliberal está en ascenso.

 

Manifestaciones multitudinarias en el Primer Mundo, el creciente rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la multiplicación de las derrotas electorales neoliberales y la progresiva autoorganización de los movimientos sociales emergentes en América Latina, evidencian la tendencia. Dentro de este movimiento toma forma la alternativa global postcapitalista con su proyecto de transición: el socialismo del siglo XXI o la Democracia Participativa.

El nacimiento de esta alternativa es vital para el futuro de la humanidad, porque el movimiento contra la globalización neoliberal es, en este momento, comparable a un gigante invértebra y miope. Tal estado de desarrollo es explicable por la fase embrional en que se encuentra, pero en la medida que pase el tiempo y arrecia la reacción negativa de la elite global a su existencia, tiene que dar el salto cualitativo hacia un movimiento consciente de sí y de las posibilidades y límites de evolución que están a su alcance. Requiere, para ilustrar esa necesidad con una metáfora, de un Sistema Global de Posicionamiento (Global Positioning System, GPS) teórico que le permita entender, dónde se encuentra y hacia dónde tiene que enfilar sus pasos, para llegar a la nueva sociedad.

Esa identificación del sujeto transformador en las dimensiones de espacio, tiempo y movimiento, históricamente ha sido tarea de las vanguardias del cambio. Vladimir I. Lenin, por ejemplo, proporcionó a la exitosa revolución soviética esas grandes señalizaciones que deciden sobre el éxito o fracaso de un macroproceso social. Cambiar la estrategia económica del "comunismo de guerra" de 1917, a la de la "Nueva Política Económica" en 1921, fue una de esas clarificaciones y orientaciones estratégicas vitales; definir el comunismo como la "bisagra" de los soviets con la electrificación del país, fue otra.

Sin embargo, esas determinaciones históricas para orientar a las fuerzas democratizadoras del sistema sirven solo durante un determinado periodo de tiempo, porque el universo social cambia cualitativamente con considerable rapidez. Esto explica que muchos de los posicionamientos estratégicos de Lenin y de los demás próceres del pasado ya no cumplen con su función aclaradora de la realidad. Y este dilema se agranda por el hecho, de que las nuevas determinaciones particulares, por ejemplo, aquellas que emanan del proceso chino, en su gran mayoría, no son aplicables a otros procesos de transformación globales.

Para que el movimiento global democratizador no se quede estancado en su estado de gigante miope e invertebrado, sino que pueda adquirir una conciencia de sí y, por lo tanto, una identidad propia coherente ---que lo convertirá en sujeto y potencia de transformación--- es imprescindible saber qué significa una economía socialista en las condiciones contemporáneas, para poder plantear correctamente las fases, tiempos y métodos de su construcción.

Entre los criterios de esta nueva sociedad socialista, en transición hacia la Democracia Participativa, destacan tres:

 

1. La participación de los ciudadanos en las decisiones macroeconómicas trascendentales;

2. La existencia de sectores económicos importantes regidos por el valor objetivo de los productos y servicios y,

3. La decisión sobre la intensidad del trabajo por parte del productor inmediato (empleado, trabajador, obrero, etc.).

La introducción de esos elementos constitutivos de la economía socialista del siglo XXI depende, a su vez, de tres factores objetivos:

 

a) el grado promedio de desarrollo de las fuerzas productivas;

b) el nivel general de educación y,

c) el nivel general de ética.

 

En consecuencia, tienen que diferenciarse los tiempos y formas de implementación sucesiva de la nueva economía socialista conforme a las condiciones concretas de cada país y región, para no violar dogmáticamente las posibilidades objetivas del progreso.

El primer criterio de la economía socialista significa que los ciudadanos deben decidir anualmente sobre los presupuestos federales, provinciales y municipales, cuya estructuración y ejecución determina en gran parte su calidad de vida. El segundo criterio implica un rompimiento gradual con los mecanismos de explotación de la crematística nacional de mercado que es la camisa de fuerza macroeconómica que destruye la calidad de vida de las mayorías.

Entre esos mecanismos, el sistema de precios es el principal dispositivo de expropiación del plusproducto que genera el trabajador. Este dispositivo se basa, esencialmente ---contrario a lo que dicen los ayatollahs de la economía burguesa--- en el diferencial de poder entre los agentes económicos. Quien tiene más poder, determina el precio y se queda con el plusproducto. El paso gradual de sectores importantes de la economía sometidos a esta lógica del poder, hacia la lógica del valor objetivo y del cambio equivalente, reduce el rango de aplicación de la tiranía crematística y extiende la esfera de la economía democrática.

Para realizar la tercera característica de la economía socialista ---la erosión y ruptura final de la tiranía microeconómica (en la empresa), con la consiguiente recuperación de las facultades de autodeterminación características de toda democracia real--- hay que concentrar el debate en su punto nodal: la relación entre propiedad productiva y democracia económica.

Contrario a lo que se supone, el problema estructural de la economía no radica en la existencia del mercado, ni en las formas de propiedad. Toda economía basada en la división social del trabajo requiere de una esfera de circulación o intercambio. El problema del mercado capitalista es, que la esfera de circulación, al igual que la de la producción, ha sido convertida por la alta burguesía y sus políticos profesionales en un sistema de sometimiento y explotación, que trabaja en contra de los intereses de la humanidad.

Las formas de propiedad no son, a su vez, la causa decisiva de la injusticia económica, porque toda forma de propiedad puede ser utilizada con fines de explotación, desde la privada hasta la colectiva y la cooperativista. La calidad de vida del trabajador directo no varía sustancialmente bajo el yugo del señor feudal o de su mayordomo; del dueño capitalista o de su manager, o de una empresa socialista o del Estado, con sus gerentes o comisarios. En todos estos casos el poder económico se le enfrenta al trabajador como una fuerza superior y tiránica, sobre la cual no tiene ninguna incidencia, pese a que determina literalmente su destino. El trabajador es un objeto enajenado, al cual un sujeto llamado mercado o plan, le impone las condiciones del trabajo y, por lo tanto, de su vida.

Para romper este ciclo histórico de la de facto esclavización del productor directo, hay un solo camino: que los trabajadores mismos determinen el grado de intensidad del trabajo o, para decirlo con Marx, el grado de explotación del trabajo humano que se manifiesta en la tasa de plusvalía (relación entre plusvalía y capital variable, p/v). Cuando los productores directos determinen por consenso su productividad laboral ----aceptando que reciban proporcionalmente menos gratificación, si deciden operar por debajo de los promedios sociales existentes--- se habrá roto el continuismo de seis mil años de explotación. Solo entonces habrá una diferencia cualitativa entre la gestión empresarial capitalista y la socialista que motivará al trabajador, a defender la segunda. Hoy día, la tecnología y la gestión empresarial en todas las economías son capitalistas y es por eso, que la "propiedad socialista" o la economía socialista son para el trabajador esencialmente nomenclaturas sin contenido ni identificación personal.

La defensa estratégica contra el neoliberalismo en sus formas mercantiles (ALCA, OMC) y bélicas (Plan Colombia, guerra contra Irak) requiere de un complemento estratégico ofensivo, para triunfar. El Sistema de Posicionamiento Global teórico de la humanidad indica claramente que este complemento sólo puede ser el socialismo del siglo XXI.

La Grán Partusa

 

La verdad, si alguien me viene a hablar de paridad le parto la cabeza en dos pedazos perfectamente iguales. Hemisferio derecho, hemisferio izquierdo. A ver qué tal ven ewsta presición quirúrgica con que quieren gobernarnos. Ya me partecia sospechoso cuando nuestra presidentahablaba de igualdad en los ministerios. ¿Por qué?, si la votamos y ganó, es porque cuenta con nuestra confianza. Bién podia haber puesto un team de colegialas adolescentes y al menos yo, lo habria aceptado gustoso (ojo, y no 

 

¿Por qué la mitad y no todas?. Pero eso no es suficiente . Nadie se repite el plato, diria la presidenta aludiendo a los ex ministros. ¿Por qué?, si habián elementos potentes, que sigan... Tan escasos que los han de ver. Y por último, ella no le consultaba a nadie. Ahí si que me sacó los choros del canasto. ¿quién puede vivir sinb consultarle a nadie? (aparte de este modesto mortal). Algo tan propio del mundo femenino por lo demás. ¿O me ván a decir que entre chisme y chisme, no se dan opiniones?. Entiendo que básicamente quería desestimar las especulaciones acerca de las asesores, esos cerebros haciendo el trabajo intelectual y silensioso . Quería asegurarnos de que no existiría el cuoteo político en la designación del gabinete (aunque la DC obviamente recibio premio de consuelo).¡Ja!, pero de ahí a no consultarle a nadie. Puros conceptos matemáticos: todo, nada, la mitad!, más tarde, y para colmode señales equivocas (por no decir aberrantes), parte a España y se junta solo con mujeres. ¡Hasta a la reina Sofía le parecio indecoroso!. Yo no tengo nada contra las españolas. Una vez terminé en El Caray, ubicado en el sector de Orense,  recitándole poemas a Penelope Cruz en el baño. ¿Pero me va a decir que no habia ni un puto español en tda España que valiera la pena?

 

Yo creo que tien que gobernar a su antojo, a su luna, y a su hormona. Que nosotros le dimos la pasada y, si se va al carajo, estaremos alli para pedirle cuentas. Vamos sincerando el mundo real. Si su mejor asesora es la nana que la crió de chiquita, la que le dijo: este pololo te conviene o este otro es de armas tomar, está bien, el sentido común no se compra en Harvard. Si Chavez le da consejos al oido o se junta por las noches con Ayún es asunto de ella. Que deposite su confianza en aquellos que encuentre los mejores puntos y punto; si decide poner el lenco completo de brujas en el poder y mandar todos los machos para la casa, yo me saco el sombrero.Y, sin embargo, ahora resulta que hay que tener ley de cuotas por sexo en todos lados. En el Poder Judicial, en el Congreso, en Carabineros, en la directiva del Colo. ¿Por qué?, ojalá las mujeres lleguen a tener efectivamente las mismas oportunidades de destacar, pero no se puede ajustar con matemáticas y deceretos (como en el PS) lo que no nos a entrado con argumentos. El pre y post natal, las pensiones para dueñas de casa, indsipensablemente. El post natal masculino, bien. Salvador Allende tomando un curso pagado por el Auge para sacar chanchitos, ¡increíble!.

 

Porque si nos vamos a ir en la volada de la perfecta representación matemática como objetivo primordial, hagámoslo como la gente.  Un 7% de todos los funcionarios públicos tienen que ser homosexuales, dije homosexuales no otra cosa, ya que los maricones superan con creces este porcentage. Por ley. Yo no se si en el Congreso habría que hacer muchos ajustes o simplemente sacar a patadas del clóset a los que ya están alli.  Lo veo un poco agrsivo. Déjense de joder, si se van a poner fundamentalistas con todo esto, yo exijo paridad en el sernam y en los jardines infantiles, en las clases de yoga y en ese curso de la Universidad Andres Bello para dueñas de casa, que como viene la mano los hombres vamos a terminar pinchándonos los dedos tratando de atinar con una Singer.

 

¿Qué es esto de creerse el rey Salomón?, Salomón era bien hombrecito y a la guagua no la partió por la mitad. Se la dio enterita a su madre...(digno él).  Paremos de repartirnos Chile como que organizaramos una partusa perfecta...tres pa' tres... veinte pa' veinte. ¡Esas nunca resultan!.  Mejor la llenamos de mujeres y armamos una buena.  Y ojalá sean como la Poniachick, ¡bién rica!..  Que como se viene el cobre, esta fiesta no se acaba.

El Arte de la Guerra 2

Sun Bin, descendiente directo del autor de El arte la guerra y escrito un siglo después, se puede considerar una continuación del mismo. Aunque ya se conocían algunos fragmentos, fue en 1972 cuando se encontró el texto de esta obra. Su autor, Sun Bin, " el mutilado ", está considerado también como uno de los más importantes estrategas de la antigua China y fue discípulo del mítico sabio taoísta " El maestro del valle del demonio ", reconocido como el más grande teórico del arte de la estrategia.

¿Qué debo hacer si soy más fuerte y dispongo de más fuerzas que mi enemigo?

Esta es la pregunta de una persona inteligente. Cuando tus fuerzas son mayores y más poderosas, pero todavía preguntas como emplearlas, esta es la forma de garantizar la seguridad de tu nación. Cambia el mando por una fuerza auxiliar. Desordena las tropas en filas confusas, para que el adversario se confíe y entonces seguramente entrará en batalla.

 

¿Qué debo hacer cuando el enemigo es más numeroso y más fuerte que yo?

Ordena que la vanguardia sea replegable, asegurándose de esconder la retaguardia, de forma que la vanguardia pueda retirarse con seguridad. Despliega las armas de largo alcance en la línea de frente, las armas cortas atrás, con arqueros móviles para apoyar una presión sostenida. Haz que la fuerza principal quede inmóvil y espera a ver qué es lo que el enemigo puede hacer.

 

¿Cómo se debe atacar a los que está desesperados?

Espera hasta que encuentren un medio de sobrevivir.

 

¿Cómo se ataca a fuerzas iguales?

Hay que confundirlas y dividirlas. Concentro mis tropas para separar las del enemigo sin que éste se de cuenta de lo que está sucediendo. Sin embargo si el enemigo no se divide, asientate y no te muevas; no luches cuando no haya duda.

 

¿Hay alguna forma de atacar una fuerza diez veces mayor que la mía?

Sí. Ataca cuando no estén preparados, actúa cuando menos se lo esperen.

 

¿Cómo puedo hacer que mi ejército siga las órdenes de una forma habitual?

Sé digno de confianza de una forma habitual.

 

¿Son puntos críticos las recompensas y los castigos para los guerreros?

No. Las recompensas con medios de alentar las tropas, de hacer que los que luchan no se preocupen por la muerte. Los castigos son medios de corregir el desorden haciendo que las tropas respeten la autoridad. Ambos pueden reforzar la oportunidad de victoria, pero no son los elementos cruciales.

 

¿Son puntos críticos para el arte de guerrear, la planificación, el impulso, la estrategia y el engaño?

No. La planificación es un medio de reunir un gran número de personas. El impulso se utiliza para asegurar que los soldados luchen. La estrategia es un medio de coger desprevenido al enemigo. El engaño es un medio de frustrar la oposición. Todos estos elementos pueden aumentar las posibilidades de ganar, pero no son los elementos más cruciales.

 

Entonces, ¿Qué es lo que es crucial?

Evaluar la oposición, imaginar las zonas de peligro, garantizar la vigilancia del terreno..., son los principios generales para los jefes. Garantizar tu ataque allí donde no haya defensa es lo esencial para el arte de la guerra.

 

¿Para que son los soldados rasos?

Los jefes con conocimientos no esperan el éxito sólo confiando en los soldados rasos.

 

Una milicia no debe confiar en una formación fija; esto es lo que ha sido transmitido por los sabios de la antigüedad.

 

La victoria en la guerra es una forma de preservar las naciones que están a punto de perecer y de perpetuar las sociedades que van a morir; el fracaso en la guerra consiste en perder territorio y en vez amenazada la soberanía. Es por esto por lo que debe examinarse los asuntos militares. Sin embargo, aquellos que disfrutan del militarismo perecerán; y aquellos que ambicionan la victoria sufrirán la desgracia. La guerra no es algo para disfrutar, la victoria no ha de ser un objeto de ambición.

 

Actúa sólo cuando estés preparado. Cuando una plaza es pequeña, pero su defensa es firme, eso significa que tiene suministros. Cuando hay pocos soldados, pero el ejército es fuerte, eso significa que tienen un sentimiento del sentido de la lucha. Nadie en el mundo puede ser firme y fuerte si lucha sin suministros o sin el sentimiento del sentido de la lucha.

 

Cuando sabes que los soldados son dignos de confianza, no dejes que otros los atraigan para sí. Lucha sólo cuando estés seguro de ganar, sin dejarlo saber a nadie.

 

La capacidad de desplazar a un ejército en el acto es una forma de estar preparado contra los que son más fuertes. Una fuerza expedicionaria móvil y ligera de tropas especialmente entrenadas se utiliza para oponerse a un ataque relámpago.

 

Los ricos no están forzosamente seguros, los pobres no están necesariamente inseguros, la mayoría no prevalece necesariamente, las minorías no fracasan forzosamente. Lo que determina quien gana y quien pierde, quien está seguro y quien en peligro es su ciencia, su estrategia.

 

Si el número de tus adversarios es mayor, pero eres capaz de dividirlos de forma que no puedan ayudarse unos a otros, existe un modo de ganar.

 

Los gobiernos inteligentes y los generales con conocimiento de la ciencia militar deben prepararse primero; después pueden lograr el éxito antes de combatir, de forma que no pierden un posible logro exitoso después de luchar. Por ello, cuando los guerreros salen con éxito y vuelven sin ser heridos, entienden el arte la guerra.

 

Aunque un ejército enemigo tenga muchas tropas, un experto puede dividirlas, de forma que no puedan ayudarse entre sí cuando son atacadas.

 

Si tú equipamiento no es eficaz, mientras que el enemigo está bien preparado, tu ejército será aplastado.

 

Los jefes deben ser justos; si no son justos, carecerán de dignidad. Si carecen de dignidad, carecerán de carisma; si carecen de carisma, sus soldados no se enfrentaran a la muerte por ellos. Por esta razón, la justicia es la cabeza del arte la guerra.

 

Los jefes deben ser humanos, si no son humanos, sus fuerzas no son eficaces. Si sus fuerzas no son eficaces no logran nada. Por ello, la humanidad constituye las tripas del arte la guerra.

 

Los jefes deben tener integridad; sin integridad no tienen poder. Si no tienen poder, no pueden obtener lo mejor de sus ejércitos. Por ello, la integridad es la mano del arte la guerra.

 

Cualquiera que tenga forma puede ser definido,  y cualquiera que pueda ser definido puede ser vencido.

 

Cuando las personas obedecen las normas sin recompensa ni castigos, se trata de órdenes que pueden ejecutar. Cuando los de arriba son recompensados y los de abajo son castigados, más incluso si el pueblo no quiere obedecer las órdenes, se trata de órdenes que el pueblo es incapaz de ejecutar.

 

Cuando se practica constantemente el orden para educar a las personas, estás obedecen. Cuando no se practica constantemente el orden para educar a las personas, entonces estás no obedecen. Cuando se practica el orden constantemente, ello significa que es eficaz para el conjunto.

 

Cuando se emplea a las personas de forma coherente con su naturaleza, entonces las órdenes con ejecutadas como una corriente que fluye.

 

No dejes que nada te seduzca, no dejes que nada que altere. Hay que centrarse sólo en lo que es apropiado.

 

Aunque seas sólido, manténte a la defensiva; aunque seas fuerte sé evasivo.

 

Responder a una forma con una forma es franqueza, responder sin forma a la forma es sorpresa.

 

Mira con los ojos de todo el mundo y no habrá nada que no puedas ver. Escucha con los oídos de todo el mundo y no habrá nada que no puedas oír. Piensa con la mente de todo el país y no habrá nada que no puedas conocer.

 

Hay seis formas de escoger a las personas para ejercer el mando: enriquecerlos y observar si se refrenan de la mala conducta para probar su humanidad. Ennoblecerlos y ver si se contienen de la altanería, para probar su sentido de justicia. Darles responsabilidades para ver si se contienen del comportamiento despótico, para probar su lealtad. Tentarlos para probar su confianza. Ponerlos en peligro y ver si no se asustan, para probar su valor. Abrumarlos y ver si permanecen incansables, para probar como abordan estratégicamente los problemas.

Dimensiones Críticas De La Nueva Sociedad Del Conocimiento

La nueva sociedad del conocimiento

En el transcurso de la segunda mitad del siglo XX se ha pasado de la sociedad industrial a la sociedad de la información gracias al impacto combinado de la informática, la televisión y los medios de telecomunicación. La información desbordante que ofrecen estos medios es tal que se ha convertido casi en una maraña que hace realmente difícil poder acceder a la realidad, a lo que pueda ser verdad, y todo se convierte en sobreabundante información efímera que perece casi en el mismo instante de nacer.

Pasar de esta sociedad de la información a una sociedad del conocimiento, donde sepamos seleccionar lo prescindible de lo imprescindible, donde tengan los mecanismos suficientes para conectar y relacionar la información relevante es quizá hoy día el desafío más importante que está suponiendo la nueva sociedad de la información y la comunicación. Pues, de lo contrario, la información cumplirá el papel de desinformación permanente, de laberinto ocultador de la realidad.

El cambio de paradigma

La implantación en la sociedad de la tecnología informática está produciendo cambios no sólo en el terreno de la información y comunicación, sino también cambios en la estructura social, económica, laboral, ideológica, jurídica, política y vital. Están cambiando la manera en que trabajamos, disfrutamos de nuestros momentos de ocio, convivimos o nos relacionamos socialmente.

El ordenador supone e impone una transformación sin precedentes en todos los ámbitos de la actividad humana. El ordenador influye poderosamente en las maneras de producir y de hacer; condiciona nuestra forma de pensar, puesto que su estructura reproduce las categorías lógicas y mentales de la persona; trasforma a muchos niveles nuestra relación con el medio y con los demás generando nuevas y diferentes condiciones de relación. Se ha pasado así de la sociedad industrial, basada en la producción y distribución de bienes, a una sociedad postindustrial, basada en el conocimiento y la información.

Los ordenadores y las comunicaciones han acelerado la llegada de las realidades de la Aldea Global vaticinadas por Marshall McLuhan:

* El acceso instantáneo a los lugares más remotos de la Tierra

* El incremento de la interdependencia política y económica

* La lenta homogeneización de las culturas debido a la exposición multicultural global

* Un mercado de trabajo global

* La erosión de las barreras entre las personas y los países.

El nuevo paradigma tecnológico se caracteriza, según Castells (1995), por dos rasgos fundamentales:

* Primero, que las nuevas tecnologías centrales están concentradas en el procesamiento de la información; tanto la información como la tecnología han sido elementos cruciales en todas las revoluciones tecnológicas, pero en el actual proceso de cambio tecnológico, la información constituye tanto la materia prima como el producto.

* Y la segunda característica, alude a que los principales efectos de sus innovaciones recaen sobre los procesos más que sobre los productos. Así las nuevas tecnologías de la información están cambiando el modo en que producimos, consumimos, administramos, nos relacionamos, vivimos y morimos. No por sí mismas, desde luego, pero sí como poderosas mediadoras de un conjunto más amplio de factores que determinan el comportamiento humano y la organización social, incluido el mundo de la educación.

Implicaciones en la educación

Nos hallamos en el nacimiento de una revolución que al alterar el modo en que trabajamos y convivimos tiene también profundas implicaciones en educación.

El primer informe del Foro de la Sociedad de la Información (1996) afirmaba que la sociedad de la información debe convertirse en la 'sociedad del aprendizaje permanente', lo que significa que las fuentes de educación y la formación deben extenderse fuera de las instituciones educativas tradicionales hacia el hogar, la comunidad, las empresas y las colectividades sociales. Las profesiones de la enseñanza necesitan ayuda para adaptarse a la nueva situación y aprovechar plenamente estas nuevas posibilidades.

Tres ideas fundamentales, pues, según Adell (1998), enmarcan el papel de las nuevas tecnologías de la información en la educación del futuro:

* La primera es que el cambio acelerado que caracteriza nuestra sociedad implica necesariamente el desarrollo de sistemas de enseñanza permanente que respondan a las cambiantes exigencias del sistema productivo y a los retos de esta nueva sociedad.

* La segunda es que, más allá de la exigencia de habilidades y destrezas en el manejo de las tecnologías de la información impuesta por el mercado laboral, nos encontramos ante una auténtica "segunda alfabetización", imprescindible para la vida cultural y social.

* En tercer lugar, las nuevas tecnologías de la información están posibilitando la aparición de nuevos entornos de enseñanza/aprendizaje. Las instituciones educativas tradicionales deberán afrontar el desafío de los nuevos medios, a riesgo de verse relegadas.

Así pues, el papel de la informática en la educación va más allá de un nuevo tópico en el currículum, de un recurso más en el bagaje didáctico de los profesores o de una herramienta al servicio de los centros docentes y la administración educativa. Nos hallamos ante un nuevo medio, que será omnipresente en nuestra sociedad, que la está transformando y que, en ciertos casos, será la forma fundamental de comunicación de la comunidad educativa.

El propósito de las Nuevas Tecnologías aplicadas a la educación, es ayudar a los futuros profesores a incorporar la tecnología informática y audiovisual al currículum educativo. Pero necesitamos preguntarnos entonces: ¿es posible aplicar la informática en clase y obtener con ello mejores resultados? ¿qué pruebas existen de que las herramientas informáticas para la enseñanza modifican para bien el proceso de aprendizaje? ¿cómo organizar e implicar a los protagonistas del cambio?

Como plantea Ramón Pérez (1998), haciendo un análisis de nuestra realidad educativa, en un recorrido histórico de estos últimos años de lo que han sido y están siendo las Nuevas Tecnologías en los distintos niveles de nuestro sistema educativo, se puede concluir que, en general, su presencia no ha llegado a superar el mero papel de mediación. Y, en todo caso, son escasos los referentes o las excepciones en las que las Nuevas Tecnologías o la Tecnología educativa ocupan un papel destacado en los procesos de enseñanza-aprendizaje como recurso/objetivo/contenido al servicio del desarrollo de capacidades y habilidades tanto personales como sociales.

Esta situación se repite incesantemente por todos los niveles educativos, afectando tanto a la educación infantil como a la primaria, secundaria, y universitaria, a excepción de algunas orientaciones concretas y muy limitadas en la Formación Profesional cuando se trata de módulos o enseñanzas conducentes a dominios profesionales específicos como pueden ser los relativos a informática o imagen.

En una civilización postindustrial, caracterizada por la globalidad o mundialización de los problemas y sus soluciones, en la que los cambios tecnológicos se suceden tan de prisa que no permiten pronosticar los modos de producción que se van a desarrollar en el corto espacio de una década, la escuela ya no puede ser sino el lugar donde "se aprende a aprender". Es decir, sólo puede y debe enseñar cómo aprender y cómo seguir aprendiendo durante toda la vida. Igualmente hemos de dar los primeros pasos en la "alfabetización informática", en una iniciación tecnológica que aún está en sus comienzos en nuestra escuela, ya que todavía no se ha operado en ella la traducción, a términos curriculares, de la revolución tecnológica y cognitiva operada en los mundos laboral y cultural.

Actualmente las formas de uso de la informática en los centros educativos se tiende a centrar en (AA.VV., 1998):

* La gestión del centro: automatización de la confección de horarios, listados de alumnado, contabilidad, calificaciones, etc.

* Como herramienta de trabajo del profesorado: preparación de materiales escritos para el alumnado, redacción de informes, presentaciones para las clases, etc.

* Como recurso didáctico: a través de programas educativos o de propósito general, se transforma en un recurso didáctico para el desarrollo de los contenidos curriculares.

* Como contenido curricular: dadas las exigencias actuales de incorporación laboral y social se considera necesario que ningún alumno salga de la educación obligatoria sin haber tenido contacto con las tecnologías.

* Como herramienta de comunicación y acceso a la información: los centros educativos realizan con los alumnos actividades de acceso a Internet y de utilización de sus servicios e incluso los propios alumnos y alumnas desarrollan materiales que después publican en ese medio.

La introducción del ordenador en el sistema educativo puede suponer cambios sustanciales en el proceso de enseñanza-aprendizaje, permitiendo que ciertos aspectos de ese proceso puedan ser mejorados gracias a las tecnologías informáticas educativas:

* El apoyo al aprendizaje:

o A través de Internet se está compartiendo información como nunca antes se había hecho y eso supone ingente información disponible al alcance de cada persona.

o El alumno interacciona con el ordenador permitiendo, al menos en teoría, un cambio en el ritmo de aprendizaje ya que el alumno marca la velocidad a la que progresa su propio proceso de aprendizaje. Además, los programas tutoriales permiten una aprendizaje más independiente y ajustado a las necesidades particulares.

o También apoya el desarrollo de la escritura (mejora la calidad y fluidez de la escritura, la capacidad de modificar los borradores y realizar revisiones sobre lo escrito, permite una mayor preocupación por la calidad de presentación y diseño del texto escrito, tienen feedback inmediato de los errores gramaticales y de puntuación cometidos facilitando su corrección —Poole, 1999-).

o El ordenador permite la creación de grupos de trabajo virtuales, en los que la tiranía de la situación geográfica va siendo cada vez menor. Esto permite plantear situaciones de trabajo cooperativo cuyos miembros pueden estar en distintos continentes y cuyos centros dejan de tener paredes para ser espacios virtuales.

o Los medios tradicionales (texto, audio, vídeo, etc.), que antes estaban separados se integran en una única aplicación, que además se puede controlar por el profesor y el alumno, adaptándola a sus necesidades. La digitalización hace que la información, especialmente la audiovisual -textual, gráfico-icónica, sonido e imagen- tratada por el ordenador lo convierte en una máquina en la que se integra de manera especial la cultura audiovisual de nuestro tiempo.

o El ordenador apoya en la experimentación simulada de situaciones de aprendizaje o de laboratorio (utilizar el ordenador como si fuera un osciloscopio, una sonda de temperatura, un sensor de presión o de luz, etc.).

o El uso de cd-rom o dvd interactivos ofrecen un entorno multimedia que ayuda a presentar información visual relevante y de calidad como un complemento a las clases tradicionales de conocimiento del medio o ciencias sociales.

o Los sistemas de telecomunicaciones a través de mensaje de voz, correos electrónicos, etc., favorecen la eliminación de barreras culturales, aumenta la percepción del mundo de los alumnos y el entendimiento por encima de las fronteras.

o El ordenador ayuda a adquirir habilidades para recabar, analizar, interpretar datos y expresar sus conclusiones a través de gráficos u otras estrategias que les resultarán valiosas a lo largo de sus vidas.

o El conocimiento pasa a estar sobre la red. Ya no tiene por qué haber una única fuente predominante de la información (sea el libro de texto o el profesor).

* El apoyo a la enseñanza y a la investigación:

o Cada profesor es capaz de elaborar y producir materiales impresos y de presentación en pantalla para la enseñanza y el aprendizaje empleando para ello la creación informática de documentos y el mantenimiento de registros escolares (a través de hojas de cálculo o bases de datos).

o La elaboración de las programaciones y todo tipo de materiales impresos para su uso en clase puede ser realizada de una manera mucho más eficaz y profesional si se usa el ordenador.

o El ordenador permite acceder a bases de datos mediante Internet o en CD-ROM para obtener, almacenar, recuperar y visualizar información sobre la mayoría de los temas de la programación escolar.

o El profesor y el alumno pueden interaccionar a distancia. Son cada vez más normales aquellas situaciones en las que el profesor y el alumno no se encuentran en la misma habitación, mientras se desarrolla el proceso de aprendizaje.

o Las telecomunicaciones permiten crear grupos de profesores y profesoras investigando de forma colaborativa y compartiendo sus experiencias.

* El apoyo a la socialización del alumno: La socialización no se da sólo por el hecho de exponer al niño a programa informáticos que le ayudan a aprender más sobre si mismo y el mundo que le rodea, sino también por fomentar el aprendizaje cooperativo. El ordenador es una herramienta para compartir, aportando cada uno su propia capacidad a los proyectos comunes.

* Favorecer la integración de alumnos con necesidades educativas especiales: Hoy en día, todo alumno con casi cualquier discapacidad física, puede disponer de sistemas informáticos que le permita comunicarse, investigar, cooperar entre iguales, aprender y participar con los demás compañeros.

Pero siempre hay que tener en cuenta que no podemos ya concebir los ordenadores sólo como "instrumentos didácticos", sino como instrumentos de comunicación que podemos utilizar con finalidades didácticas.

Dimensiones críticas

Este cambio de paradigma, que nos aporta grandes posibilidades en lo social y en lo educativo, también tiene dimensiones negativas y poderosamente contradictorias.

Weizenbaum (1976) señala que los ordenadores han sido más eficaces en evitar el cambio que en promoverlo. El ordenador llegó "justo a tiempo". Pero, ¿a tiempo de qué? —se pregunta-. A tiempo para dejar a salvo (casi intacto para afianzar y estabilizar) las estructuras políticas y sociales que, si no, podrían haber sido radicalmente renovadas o hubiesen podido tambalearse ante las demandas que se les hubiese planteado, pues las burocracias estaban en peligro de terminar aplastadas bajo el peso del flujo creciente de datos. De la misma opinión es Poole (1999) que reitera que el ordenador "apuntaló" e "inmunizó" las estructuras sociales y políticas contra enormes presiones a favor del cambio.

El uso de las nuevas tecnologías está provocando la aparición de dos nuevas clases sociales en la sociedad de la información: personas que poseen información y aquéllas que no la poseen. Algunos autores (Cabero, 1996) hablan de la necesidad de segundas y terceras alfabetizaciones: lectura de la imagen y alfabetización informática, sin las cuales podemos tener problemas de adaptación a los espacios socioculturales y económicos futuros. En nuestro contexto sociocultural, ya no es analfabeto el que no domina la lectoescritura y el lenguaje verbal ("analfabetismo tradicional), sino que se habla de un "analfabetismo secundario".

Piller (1992) describe la aparición de una subclase tecnológica en las escuelas públicas de Estados Unidos: en 1984 los niños blancos usaban los ordenadores en las escuelas de educación primaria y secundaria el doble de veces que los afroamericanos o hispanos. La encuesta terminada por Market Data Retraival en 1992 afirmaba que el 80% de las 2000 escuelas de bachillerato más grandes y ricas de EEUU tienen al menos un microordenador, mientras que el 60% de las más pobres no tienen ninguno. Estas escuelas no sólo carecen de los fondos y las habilidades necesarias para dar mantenimiento a su hardware informático, sino que tampoco cuentan con la capacitación requerida para sacar el máximo provecho de las máquinas; y se usan con tanta rigidez que echa para atrás a los alumnos. En la mayoría de los casos, concluyó Piller (1992) "los ordenadores sencillamente perpetúan un sistema educativo de dos niveles, para ricos y para pobres".

Las desigualdades asociadas a la informática no se reducen sólo a la analfabetización tecnológica que sufren los contextos sociales de pobreza (sea dentro de países desarrollados o en comparación entre países desarrollados y países del mal llamado "tercer mundo"). Sanders (1987) observó que las chicas y los chicos usan igual el ordenador cuando así se les requiere en clase, pero en cuanto pueden elegir, como, por ejemplo, después de la escuela o en cursos informáticos opcionales, las chicas observan que los chicos tienden a aprovechar más las oportunidades que ellas.

El Informe Mundial sobre la Información 1997-1998, preparado por la UNESCO y coordinado por Yves Courier y Andrew Large, establece cómo a comienzos del siglo XXI, nos hallamos ante un período de incertidumbre y de cambios de profundo calado sociopolítico, que modificarán nuestras vidas, debido a la sólida implantación de los medios de comunicación e información dentro de un entorno globalizado. Según este informe, el mundo ha entrado en una etapa de globalización económica, en donde se han suprimido muchas de las barreras políticas, económicas o ideológicas, favoreciendo los intereses económicos de las grandes empresas que actúan como un verdadero mercado mundial al margen de las políticas fiscales o sociales de las naciones. Este nuevo enfoque de la realidad supone que la información se utiliza como recurso económico por parte de las empresas para mejorar su competitividad. El problema es que cada vez más los recursos tecnológicos y comunicativos que se generan van concentrándose en manos de unas pocas poderosas multinacionales que se están convirtiendo en los "amos" de la nueva sociedad informatizada.

Por una parte el mundo se ha convertido en un entorno económicamente desigual (nunca ha sido tanta la diferencia entre ricos y pobres), pero, por otra empieza a haber una cierta uniformización casi obligatoria, hostil a la diversidad cultural del planeta (nunca hemos estado tan igualados en lo que respecta a las ideas y los costumbres). La propiedad de los medios de comunicación de masas se concentra cada vez más en menos manos; los medios de comunicación de masas dominantes están controlados por un número pequeño de poderosos que tienen el poder de dirigirse a la inmensa mayoría de los ciudadanos del planeta. Nunca una minoría ha mantenido a tantos hombres en la incomunicación. El número de quienes tienen derecho de escuchar y de mirar no cesa de crecer mientras se reduce vertiginosamente el número de quienes tienen el privilegio de informar, de expresar, de crear. La dictadura de la palabra única y de la imagen única, tan devastadora como del partido único, impone por todas partes un mismo modo de vida y concede el título del ciudadano ejemplar a aquel que es consumidor dócil, espectador pasivo, fabricado en serie, a escala planetaria, según el modelo propuesto por la televisión comercial.

De esta manera, se puede llegar, como señala Tedesco (1995, 70) a la ruptura de la cohesión social, dualizándose la sociedad entre aquellos que forman parte de las redes productoras de la información y los que están al margen de estas redes. En esta sociedad dual los "señores del ciberespacio" controla al resto de la sociedad donde ya no existen estados.

Esta dualización se configuraría en dos polos opuestos: los que poseen y producen la información y el conocimiento más relevante socialmente, que pueden disfrutar de la sociedad del ocio, con acceso a los bienes y productos culturales; y los pertenecientes a la "zona Gris", a la "sociedad invisible", los "des-afiliados", es decir, aquellos individuos y pueblos prescindibles, tanto desde el punto de vista económico como social, que no acceden a las esferas de decisión y producción, de representación política y de disfrute cultural. Son los miembros del "ocio forzoso de masas", y los de la sociedad en paro (trabajadores en edad avanzada, mayores de 55 años, jóvenes sin empleo, individuos con bajos niveles culturales, etc.).

Esta dualización se manifestaría igualmente en la bipolarización entre trabajadores cualificados y no cualificados. Entre los primeros estarían los que tienen la posibilidad de desarrollarse en el terreno personal y laboral en su trabajo; poseen un alto grado de cualificación y ciertos niveles de responsabilidad empresarial. En el otro polo estarían las víctimas del empleo precario, a tiempo parcial, en régimen de subcontratación y sin apenas responsabilidades empresariales.

Lo curioso es que, como han demostrado Flecha (1990) o Maturana (1995, 1997) esta desigualdad tiende a producirse y reproducirse en aquellos grupos ya desiguales. En la investigación de Flecha (1990) se ve cómo el "paro inducido" por la actual revolución tecnológica está barriendo del empleo a las personas con bajos niveles académicos. Y como afirma Maturana (1997, 123), lo que "en las actuales circunstancias determina la consideración de un grupo o de un individuo como desaventajado cultural es la no posesión de las destrezas necesarias y comunes que permiten acceder y manipular conocimiento e información. En un mundo crecientemente interconectado y que utiliza el mismo soporte cognitivo y tecnológico en todos los lugares, la posesión o no de estas destrezas es lo que marca la diferencia. De hecho, en eso consiste propiamente la diferencia, y de ello se alimentan todas las diferencias". Para este autor las destrezas cognitivas y profesionales aprendidas por aquellas personas con menor exposición a la impronta de los sistemas de formación, quedan muy rápidamente obsoletas, siendo incapaces los sistemas formativos de recualificar al alza, y en la misma generación de personas, este tipo de competencias, afectando en último término también a su descendencia. Si además, cada reforma educativa recualifica al alza la titulación social y legalmente establecida como mínima, inutiliza las viejas titulaciones mínimas, colocando a sus poseedores en una situación técnica de obsolescencia académica.

Dualización que también se manifiesta en la exclusión de determinados sectores de la sociedad para poder acceder físicamente a la red, al sistema de conexión de los datos. Esta es la situación actual de gran parte de la población adulta de los países desarrollados y la mayor parte de los países en vías de desarrollo y de la prácticamente totalidad de los del mal llamado "Tercer Mundo".

Ante esta situación, el maestro y la maestra, deben formar en actitudes críticas a sus alumnos y alumnas, con el fin de que puedan conocer cuál es la ideología que sustentan las diferentes ofertas que se le presentan desde la nueva sociedad del conocimiento, qué valores potencian, cuál es la finalidad que persiguen, a quién van dirigidos sus mensajes, etc.

 

El Hombre Transforma El Mundo

Para Marx, el hombre es, ante todo, un ser trabajador. El trabajo es la esencia del hombre, es la condición básica y esencial de la vida humana. Mediante él, el hombre transforma la naturaleza y se construye a sí mismo.

 

Por eso, el hombre, más que dedicarse a contemplar e interpretar el mundo, debe lanzarse a transformarlo efectivamente. Y en esta actividad transformadora, el hombre, por medio de su trabajo, puede expresar lo que es, lo que siente, lo que piensa.

Pero, en la sociedad capitalista, el trabajo, que debía ser el valor por excelencia, ha perdido su dignidad porque se ha puesto al servicio del capital. Hoy en día vale más el dinero que el trabajo de un hombre. Este es solo un gasto más para la producción y, por eso, a cambio de un cierto número de horas de trabajo se le remunera con un mísero salario.

 

"Hasta ahora, los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo de diversas formas; pero de lo que se trata es de transformarlo".

 

 

"El trabajo es la fuente de toda riqueza, afirman los especialistas en economía política. Lo es, en efecto, a la par que la naturaleza, que le provee de los materiales que él convierte en riqueza. Pero el trabajo es muchísimo más que eso. Es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre".

 

 

"El trabajo es, en primer término, un proceso entre la naturaleza y el hombre, proceso en que este realiza, regula y controla mediante su propia acción su intercambio de materias con la naturaleza. En este proceso, el hombre se enfrenta como un poder natural con la materia de la naturaleza. Pone en acción las fuerzas naturales que forman su corporeidad, los brazos y las piernas, la cabeza y la mano, para de ese modo asimilarse, bajo una forma útil para su propia vida, las materias que la naturaleza le brinda. Y a la par que de ese modo actúa sobre la naturaleza exterior a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las potencias que dormitan en él y sometiendo el juego de sus fuerzas a su propia disciplina. Aquí partimos del supuesto del trabajo plasmado ya bajo una forma en la que pertenece exclusivamente al hombre.

 

Una araña ejecuta operaciones que semejan a las manipulaciones del tejedor, y la construcción de los panales de las abejas podría avergonzar, por su perfección, a más de un maestro de obras. Pero, hay algo en que el peor maestro de obras aventaja, desde luego, a la mejor abeja, y es el hecho de que, antes de ejecutar la construcción, la proyecta en su cerebro. Al final del proceso de trabajo, brota un resultado que antes de comenzar el proceso existía ya en la mente del obrero; es decir, un resultado que tenía ya existencia ideal. El obrero no se limita a hacer cambiar de forma la materia que le brinda la naturaleza, sino que, al mismo tiempo, realiza en ella su fin, fin que él sabe que rige como una ley las modalidades de su actuación y al que tiene necesariamente que supeditar su voluntad. Y esta supeditación no constituye un acto aislado.

 

Mientras permanezca trabajando, además de esforzar los órganos que trabajan, el obrero ha de aportar esa voluntad consciente del fin a que llamamos atención, atención que deberá ser tanto más reconcentrada cuanto menos atractivo sea el trabajo por su carácter o por su ejecución para quien lo realiza, es decir, cuanto menos disfrute de él el obrero como de un juego de sus fuerzas físicas y espirituales".

 

 

"Comprendo también, por tanto, que el salario y propiedad privada son idénticos, pues el salario con que se paga el producto, el objeto del trabajo, el trabajo mismo, es simplemente una consecuencia necesaria de la enajenación del trabajo; además, por otra parte, en el salario del trabajo no aparece como fin en sí, sino como un instrumento del salario. Desarrollaremos esto más tarde, limitándonos a extraer ahora algunas consecuencias.

 

Un aumento de salario hecho a la fuerza (prescindiendo incluso de todas las demás dificultades y de que por tratarse de una anomalía sólo podría mantenerse por la fuerza) no sería, por tanto, más que una mejor remuneración de los esclavos, que no otorgaría ni al obrero ni al trabajo su función y dignidad humanas.

 

Incluso la igualdad de los salarios, coma la postula Proudhon, sólo convertiría la relación entre el obrero actual y su trabajo en la relación de todos los hombres hacia el trabajo. La sociedad se concebiría como un capitalista abstracto.

 

El salario es la consecuencia directa del trabajo enajenado y éste, a su vez, la consecuencia directa de la propiedad privada. Cuando desaparece uno de estos términos, necesariamente tiene que desaparecer, por tanto, el otro".

Anarquismo en el Siglo 21

El anarquismo es el término genérico dado a las teorías y movimientos que llaman a la abolición de toda forma de autoridad, jerarquías y control social, por considerarlas innecesarias y nocivas.

 

Esta autoridad rechazada puede ser religiosa (la Iglesia), política (el Estado), económica (el capitalismo), cultural (el patriarcado ) o cualquier forma de opresión y explotación; de la misma forma intenta abolir todo tipo de ley o tratado impositivo así como sus principales herramientas, la coerción y la violencia, para así eliminar los diversos tipos de dominación del ser humano por sus congéneres.

La intención es desarrollar y conseguir la anarquía o plena libertad y autonomía de los individuos, construyendo así una sociedad basada en los contratos libres, la asociación voluntaria , el horizontalismo, la creatividad y la cooperación.

Existen varios métodos propuestos para lograr la consecución de estos objetivos, siempre mediante la autogestión, la acción directa y de base.

La palabra "anarquía" deriva del griego αν ( an), "no" y αρχία (arjía), "jefe".

Definiciones

Siguiendo a la Real Academia Española (definiciones de 2001), el anarquismo sería la "doctrina que propugna la desaparición del Estado y de todo poder " o el "movimiento social inspirado por esta doctrina", y el objetivo último de esta corriente social y filosófica sería así la "anarquía" (definida como "ausencia de poder público ") o "acracia" (definida ésta como "doctrina de los ácratas ", que son los "partidarios de la supresión de toda autoridad").

En Bitácora de la utopía: Anarquismo para el siglo XXI, ensayo de Alfredo D. Vallota y Nelson Méndez se define al anarquismo de la siguiente manera:

Es una filosofía social, centrada en un enfoque que concibe a la libertad e igualdad plenas —ejercidas en un marco de solidaridad— como condiciones indispensables para el progreso humano en lo individual y lo colectivo. —Alfredo D. Vallota y Nelson Méndez, Bitácora de la utopía: Anarquismo para el siglo XXI

Antiautoritarismo

El anarquismo rechaza el principio de autoridad, puesto que considera que los medios y los fines han de ser concordantes. Existe una fuerte oposición al marxismo-leninismo por su pretensión de conquistar el Estado y a la socialdemocracia por entrar en el juego parlamentario. Los anarquistas han sido históricamente abstencionistas. A su vez, los anarquistas han criticado los monopolios y patentes, así como los derechos lockeanos de propiedad, por considerarlos basados en la autoridad y parte crucial prara la estratificación de la sociedad en clases y el capitalismo.

El anarquismo se ha caracterizado también por ir en contra de formas de denominación humana ajenas a lo netamente político o económico y que entran en otros planos humanos, como por ejemplo la oposición al machismo y al patriarcado, también a la explotación de la naturaleza y a la deshumanización de la vida, debido a tendencias autoritarias tanto en las filosofías como en las prácticas superespecializadas de la tecnocracia.

Antiautoritarismo existe también en su oposición a las fuerzas armadas y a la educación autoritaria como consideran es la educación convencional del mundo actual.

 

Acción directa

Los anarquistas afirman que para solucionar los problemas sociales no hay que delegar en nadie, sino que hay que actuar directamente contra el problema en cuestión, ese es el significado de acción directa. Sin embargo, en numerosas ocasiones, este concepto ha sido erróneamente entendido como una llamada a realizar "acciones violentas". Hay que diferenciar por tanto entre "acción directa violenta" y "acción directa no violenta".

 

Ayuda mutua

La ayuda mutua es el principio básico de solidaridad que siguen normalmente los grupos anarquistas. Piotr Kropotkin, en su famosa obra La ayuda mutua, explica los motivos por los cuales las sociedades se deben basar en este principio y lo ilustra con numerosos ejemplos, tanto del comportamiento de los animales como de elementos de diferentes culturas humanas. Aparte de Kropotkin ha habido grandes grupos de anarquistas o críticos sociales que han apoyado esta ideología.

Pedagogía libertaria

La enseñanza es un pilar fundamental de la lucha antiautoritaria. El movimiento anarquista usa la educación para tratar de construir al individuo librepensador, consciente y crítico que sea capaz de construir la futura sociedad anarquista. Mediante multitud de recursos tales como ateneos libertarios, publicaciones periódicas, edición y difusión de texto, creación de alternativas educativas a las establecidas. Es lo que se conoce por pedagogía libertaria.

Por otro lado se considera que la educación es intrínseca a toda relación humana, por tanto la frontera entre educado y educador se diluye hasta el punto de que independientemente de la edad que se tenga toda persona tiene algo que ofrecer y algo que aprender.

También algunos autores defienden la no escolarización como forma de aprendizaje debido a que consideran que la escuela perpetúa unos roles de poder y por tanto de jerarquías.

Violencia y no violencia

Los anarquistas entienden que el Estado, o cualquier otra institución que ostenta poder, engendran la violencia, al ser la minoría de aquellos que ostentan el poder quienes coartan la libertad de los demás individuos para continuar manteniendo sus privilegios en detrimento de la mayoría.

La diferencia de criterios surge a la hora de confrontar dicha violencia impuesta por el Estado.

Hay anarquistas que creen en el uso de la violencia como medio para alcanzar sus fines, y otros que se encuentran vinculados a movimientos pacifistas y no violentos .

El anarquismo alcanzó publicidad masiva por vez primera durante la segunda revolución industrial, cuando anarquistas asesinaron a los líderes rusos (1881); en la República Francesa (1894); en Italia (1900) y en el caso de los Estados Unidos (1901) por el auto-proclamado "anarquista" Leon Czolgosz.

Ejemplos de alguno grupos anarquistas violentos son, los inspirados en el nihilismo (que no es un sinónimo de terrorismo aunque varios de ellos hayan optado por esta vía), el insurreccionalismo italiano, las células anarquistas individualistas que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX atacaron a reyes en Europa.

Algunas de las tendencias y actitudes anarquistas marcadamente no violentas son el cristianismo libertario y el anarcopacifismo . Su convicción de que el uso de la violencia supone repetir patrones de poder y autoridad lo cual les lleva a rechazar cualquier acto de violencia y abogan por otros métodos de lucha tales como la desobediencia civil y el antimilitarismo .

Sin embargo, hay corrientes como el anarcosindicalismo en las que ambas posturas han convivido. En la Guerra Civil Española y en la Revolución Makhnovista en Ucrania, el anarquismo también utilizó la violencia.

Precursores del anarquismo

Algunos anarquistas han abrazado el Taoismo, el cual se desarrolló en la antigua China, como una fuente de actitudes anarquistas. Similarmente, las tendencias anarquistas pueden ser trazadas a filósofos de la antigua Grecia, tal como Zenón, el fundador del Estoicismo, y Aristippus , quien dijo que el sabio no debería rendir su libertad al estado. Movimientos posteriores, tal como Stregheria en el siglo XIV, el Libre Espíritu en la Edad Media, los anabaptistas, los Ranters y Los Diggers, también expusieron ideas que han sido relacionadas con los anarquistas.

El primer uso conocido de la palabra "anarquía" aparece en la obra Los siete contra Tebas ( 467 adC) de Esquilo. Allí, Antígona rechaza abiertamente aceptar el decreto de los gobernantes de dejar al cuerpo de su hermano Polyneices sin enterrar, como castigo por su participación en el ataque a Tebas, diciendo que "Incluso si nadie más estuviese deseoso de compartir el entierro de él, yo lo enterraré sola y tomaré el riesgo que significa enterrar a mi propio hermano. Ni estoy yo avergonzada de actuar desafiante en oposición a los gobernadores de la ciudad (ejous apiston ténd anarjían polei) ".

La antigua Grecia también vio el primer ejemplo de anarquismo occidental como un ideal filosófico, en las ideas del filósofo Zenón de Citio, quien —de acuerdo con Kropotkin— fue "el mejor exponente de la filosofía anarquista en la antigua Grecia". Resumido por Kropotkin, Zenón "repudiaba la omnipotencia del Estado, su intervención y regimiento, y proclamó la soberanía de la ley moral del individuo ".

Dentro de la filosofía griega, la visión de Zenón de una comunidad libre sin gobierno es opuesta a la utopía de Estado de Platón (expuesta en La república). Zenón argumentaba que aunque el instinto necesario de la propia conservación conlleva al humano al egoísmo, la naturaleza ha suministrado un remedio para este mal por medio de otro instinto: la sociabilidad. Como algunos anarquistas modernos, Zenón creía que si las personas seguían sus instintos, no necesitarían de leyes, cortes de justicia, policía, dinero, templos ni actos de fe. El pensamiento de Zenón nos ha llegado sólo por pequeñas citas .

En el conjunto de concepciones filosóficas de Sócrates, Heráclito, Demócrito, Epicuro, Epicteto, Diógenes, Platón, Aristóteles aparecen ideas sobre el hombre, la vida, las pasiones, la sociedad, en las que hay atisbos de crítica común a lo que más tarde debía ser pensamiento anarquista.

Los anabaptistas del siglo XVI en Europa son a veces considerados como los precursores religiosos del anarquismo moderno.

Bertrand Russell, en su Historia de la filosofía occidental, escribe que los anabaptistas " repudiaban toda ley, dado que ellos sostenían que el hombre bueno será guiado en cada situación por el Sagrado Espíritu... desde esta premisa llegaron al comunismo".

La novela Q suministró un retrato de este movimiento y su revolucionaria ideología. En 1548 Étienne de La Boétie escribió Las políticas de la obediencia: el discurso de la servidumbre voluntaria , un ensayo que exploró la pregunta de por qué las personas obedecían las reglas.

Otro precursor del anarquismo moderno es Gerrard Winstanley, de Los Diggers , quien publicó un panfleto llamando por la propiedad comunal y social y una organización económica forjada a partir de pequeñas comunidades agrícolas en el siglo XVII.

Rabelais, Montaigne, Restif de la Bretonne aportaron ideas más concretas. El Haz lo que quieras rabelesiano, inscrito en el pórtico de la abadía de Thelème, es todo un poema y todo un programa.

En obras literarias del Renacimiento italiano, y sobre todo en las personas de algunos de sus hombres — Vanini, Leonardo da Vinci, Giordano Bruno ; y en España: Miguel Servet, Luis Vives, San Juan de la Cruz — se muestran las aspiraciones a la libertad, la concepción de un hombre en plena posesión de sus derechos individuales.

Sus teóricos más eminentes han sido hombres de ciencia como el príncipe Pedro Kropotkin , el geógrafo Eliseo Reclus, el economista Rudolf Rocker y el historiador Max Nettlau.

Inicios del anarquismo moderno

La base del pensamiento anarquista en la filosofía política moderna proviene de muy variados criterios acerca de cómo debería ser una sociedad sin ninguna autoridad impuesta. Está, en primer lugar, el humanismo del siglo XVI y el derecho humano de resistencia a la opresión, consecuencia de todos los demás derechos, que apareció en la Constitución jacobina de 1793, y que ha sido interminablemente debatido desde entonces.

En 1793, William Godwin publicó Una pregunta acerca de la justicia política, en el cual presentaba su visión de una sociedad libre además de una crítica del gobierno. Algunos consideran este texto como el primer tratado anarquista, llamando a Godwin el fundador del anarquismo filosófico.

El francés Pierre-Joseph Proudhon, autor de ¿Qué es la propiedad? en 1840 fue el primer individuo en llamarse a sí mismo un "anarquista". Proudhon abogaba por una economía de mercado no opresiva donde los individuos intercambiaran los productos de sus propios trabajos. El valor de intercambio de los bienes dentro de tal economía sería determinada por la cantidad de trabajo invertido en su producción.

Proudhon no usaba el término "propiedad" de una forma consistente. Proudhon es famoso por haber dicho que "la propiedad es un robo" en sus primeros escritos. En ese tiempo él definía la propiedad como cualquier cosa que no fuese el producto del trabajo (por ejemplo, la tierra sin uso) que era mantenida por los individuos y protegida por las fuerzas del gobierno. Los títulos concesionados de tierras que no estaban en uso por el propietario permitiría a los individuos cobrar renta sobre otros quienes desearan usarla, a lo cual Proudhon se oponía. Más tarde, él comenzó a usar el término "propiedad" para referirse a la propiedad del producto del trabajo, lo cual él fuertemente apoyó.

Proudhon mantuvo que la propiedad era un elemento esencial de la libertad: "¿Dónde encontraremos un poder capaz de hacer el contrapeso del Estado? Allí no hay más que la propiedad. [...] El derecho absoluto del Estado está en conflicto con el derecho absoluto del dueño de la propiedad. La propiedad es la más grande y revolucionara fuerza que existe " (Teoría de la propiedad)'. Proudhon se opuso al beneficio de cualquier transacción económica, viéndolo como un pago extra sin trabajar, siendo el trabajo la fuente principal de la legítima propiedad. Acuñó el término mutualismo, como el sistema económico donde los bienes y servicios serían intercambiados sin ningún beneficio. Proudhon prefería la abolición del gobierno, pero como no creía que fuese posible una eliminación total, abogaba por su reducción.

En los años II, III y IV de la Revolución Francesa , se escribe y se pronuncia por primera vez la palabra "anarquistas", como sinónimo de hombres con un pensamiento social y político revolucionario. El grupo de "Les Égaux" ( Los Iguales) de François Noël Babeuf y sus amigos, fueron calificados de "anarquistas".

Francisco Pi y Margall, que, sin ser específicamente anarquista, tantas ideas libertarias expresara en su obra y que en la década de 1860 tradujera por primera vez las principales obras de Proudhon al español, definió muy bien los límites únicos que tiene el ejercicio de la libertad individual, tal como conciben los anarquistas: "La libertad de uno termina donde empieza la libertad de otro". Esta concepción de la libertad es frecuentemente contrapuesta a aquella planteada por Bakunin: "(...)Yo entiendo esta libertad como algo que, lejos de ser un límite para la libertad del otro, encuentra, por el contrario, en esa libertad del otro su confirmación y su extensión al infinito ". Algunos anarquistas inclusive consideran a la primera una concepción burguesa de la libertad en oposición a la expresada en la cita, de un carácter más "social" o "verdaderamente libertario".

No es posible pasar sin citar la aportación al anarquismo de los individualistas estadounidenses, sobre todo de Henry David Thoreau, Mackay , Benjamin Tucker y Josiah Warren, que tanto contribuyeron a la evolución de la literatura y del pensamiento estadounidense. Ello explica el auge obtenido en Estados Unidos por el movimiento libertario, que llevó a la burguesía a buscar el pretexto para destruir la serie de organizaciones de grupos y de periódicos que existían en Estados Unidos en los años 1880. El pretexto fue la huelga en la fábrica MacCormick de Chicago, la bomba arrojada contra la policía, obra probablemente de un agente provocador, el arresto y condena a muerte de los mártires de Chicago que dio origen al 1º de Mayo en 1886.

Está la filosofía del iusnaturalismo o derecho natural. Está, además, la filosofía antiautoritaria y el principio de la no violencia de Henry David Thoreau, el utilitarismo anarquista de William Godwin, el mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon , quien participó activamente en uno de los ensayos antiautoritarios más significativos, la Comuna de París, el anarco-comunismo de Pedro Kropotkin, el anarquismo individualista de Max Stirner hasta el anarcosindicalismo de lucha de clases de Mijaíl Bakunin.

Mediante el anarcosindicalismo, los principios anarquistas se expandieron de una forma significativa, provocando las primeras grandes discusiones en la Primera Internacional entre Karl Marx y Mijaíl Bakunin. Con las fuertes emigraciones europeas hacia los países americanos, el anarquismo se expandió también por ese continente.

Escuelas del pensamiento anarquista

Escuelas anarquistas

Entre el anarquismo utilitarista de William Godwin, el mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon, el egoísmo de Max Stirner, el anarcocolectivismo de Mijaíl Bakunin , el individualismo radical de Benjamin Tucker o el comunismo libertario de Piotr Kropotkin, las escuelas del pensamiento anarquista en la filosofía política y económica son variadas, con varios puntos de vista diferentes de lo que una sociedad sin gobierno debería ser.

Postanarquismo

El término en sí fue originalmente mencionado por Saul Newman , recibiendo una gran atención en su libro From Bakunin to Lacan: Antiauthoritarianism and the Dislocation of Power para referirse a un movimiento teórico que sintetizase la teoría anarquista clásica y el pensamiento postestructuralista. En este sentido tiene varias similitudes con el Postmarxismo asociado con Ernesto Laclau y Chantal Mouffee.

Otros han argumentado que el término "anarquismo post-estructuralista" es preferible que se vincule directamente con la herencia del anarquismo clásico.

Con posterioridad el término ha sido usado también para englobar un amplio rango de ideas tales como autonomismo, anarquía postizquierda , situacionismo, postcolonialismo y zapatismo.

Anarquía postizquierda

La anarquía postizquierda (llamada también anarquismo egoísta) busca diferenciarse de la tradicional " izquierda", como comunistas, liberales progresistas o socialdemócratas y escapar de los confines de la ideología en general. Los anarquistas postizquierda afirman que el anarquismo ha sido debilitado por su larga relación con movimientos "izquierdistas" contrarios y causas monotemáticas (antibelicista, antinuclear, etc.). Hace una llamada por una síntesis del pensamiento anarquista y un movimiento revolucionario especialmente antiautoritario ajeno a la órbita izquierdista. Se centran frecuentemente en el individuo en lugar de hablar en términos de clase u otras grandes generalizaciones y evita tendencias organizativas en favor de una completa ausencia de jerarquía explícita, lo que les aproxima al anarquismo individualista. Algunos grupos e individuos asociados con la anarquía post-izquierda son CrimethInc., CrimethInc, the magazine Anarchy: A Journal of Desire Armed y su editor Jason McQuinn, Bob Black, Hakim Bey y otros.

Anarquismo de "a" pequeña

El anarquismo de "a" pequeña es un término utilizado en dos contextos diferentes pero no inconexos. Dave Neal acuñó el término como oposición al anarquismo de "A" grande en el artículo Anarchism: Ideology or Methodology? (Anarquismo: ¿ideología o metodología?) . Mientras que con el anarquismo de "A" grande se refirió a los anarquistas ideológicos, el anarquismo de "a" pequeña lo aplicó a sus contrapartes metodológicas; todos aquellos que vieron el anarquismo como " una forma de actuar, o una tendencia histórica en contra de la autoridad ilegítima". Como posición antiideológica, el anarquismo de "a" pequeña comparte algunas similitudes con la anarquía postizquierda. David Graeber y Andrej Grubacic ofrecen un uso alternativo del término, aplicándolo a grupos y movimientos que se organizan o actúan normalmente según los principios anarquistas de la descentralización, la asociación voluntaria, la ayuda mutua, el modelo de redes sociales, y sobre todo " el rechazo a cualquier idea de que el fin justifica los medios, y mucho menos que el objetivo de la revolución sea el de tomar el poder estatal para imponer una visión propia a punta de pistola".

Anarquismo tecnológico

Para más información, consulte los artículos principales sobre Ciberpunk, Conocimiento libre, Infoanarquismo y Software libre .

Los desarrollos tecnológicos recientes han servido a la causa anarquista tanto para avanzar más fácilmente como para ser más convicente ante la opinión pública. Muchas personas usan Internet para formar comunidades en línea como los grupos de usuarios de Linux o los Hacklabs. Se intensifican las críticas hacia la propiedad intelectual y surge una cultura de apoyo a los sistemas de compartición de ficheros, a los programas informáticos de código abierto y a los movimientos del software , el conocimiento y la cultura libres.

 Concepciones de una sociedad anarquista

Anarquismo y sociedad

Muchos filósofos políticos justifican el apoyo del Estado como un ente para la regulación de la violencia, de este modo se minimiza el daño causado por el conflicto humano y se establecen relaciones justas. Los anarquistas argumentan que la búsqueda de estos fines no justifican el establecimiento de un Estado, y más bien muchos argumentan que el Estado es incompatible con tales metas.

Los anarquistas opinan que el Estado ayuda a crear un monopolio de la violencia, usando ésta para expandir y proteger los intereses de la elites sociales. Se han dedicado muchos esfuerzos para explicar cómo en las sociedades anarquistas manejarían el tema de la criminalidad.

Fenómeno cultural

  Anarquismo y cultura

El anarquismo que se encuentra más fácilmente en la cultura popular está representado por las personas famosas que públicamente se han identificado como anarquistas. Aunque algunos anarquistas rechazan el fijarse en tales individuos famosos por ser algo elitista, las siguientes figuras son ejemplos prominentes de autoconsiderados anarquistas:

·        el profesor de lingüística del MIT Noam Chomsky

·        la escritora de ciencia ficción Ursula K. Le Guin

·        el historiador social Howard Zinn

·        el actor y escritor Hans Alfredsson

¿Qué Ocurrió Tras el Golpe?

Tras el Golpe de Estado de septiembre de 1973, Pinochet instauró un férreo y cruento régimen en Chile que se cobró la vida de miles de personas y desaparecidos y provocó la huida de un millón de personas, que buscaron refugio en Europa, principalmente. El dictador, que sucumbió a su propia vanidad tras proponer un plebiscito que perdió, sobrevive a los intentos de la Justicia de que pague por lo que hizo.

Pedagogía del terror

 

El 11 de septiembre de 1973 se instaló cruentamente en Chile una dictadura que acabó con 150 años de historia republicana, impregnó de autoritarismo las instituciones del país y cambió la vida de sus habitantes. En la retina de los chilenos quedará para siempre la imagen de La Moneda en llamas, los estadios convertidos en prisiones y las hogueras en las que ardieron miles de libros "peligrosos".

El mismo día del Golpe, los comandantes en jefe, con Pinochet al frente, se constituyeron como Junta Militar, declararon el país en "guerra interna" y decretaron el Estado de Sitio, que se prorrogó, salvo breves períodos, hasta 1987, toque de queda incluido. Pinochet ejerció el poder con mano de hierro hasta 1990, años en los que implantó un modelo neoliberal a ultranza que, aunque saneó la economía, dejó más de cinco millones de pobres, según cifras oficiales. Algunas investigaciones señalan que la presencia de fuerzas militares en las calles, los helicópteros sobrevolando las ciudades de noche y los arrestos a plena luz del día contribuyeron a instaurar la "pedagogía del terror" del régimen.

Como legado político, además, Pinochet dejó una Constitución, aún hoy vigente, y diversos coletazos autoritarios que los gobiernos democráticos no han podido desatar, como la figura del senador vitalicio, que sirvió al dictador para esquivar el banquillo en el que ajustar cuentas con la Historia. En 1988, tras negociar con algunos sectores de la oposición a la dictadura, Pinochet llamó a un plebiscito con el que pretendió legitimar su Gobierno. Perdió y su derrota marcó el fin de una sangrienta dictadura.

La Caravana de la Muerte

En octubre de 1973, una comitiva militar encabezada por el general Arellano Stark recorrió Chile en un helicóptero Puma, fueron los días de la Caravana de la Muerte. A esta siniestra 'delegación' se le atribuyen hasta 75 asesinatos, la mayoría de líderes políticos y sindicales con el objetivo más que probable de descabezar a la oposición que pudiera sublevarse en los primeros meses del régimen de Pinochet. El dictador no sólo "conocía" sus actividades sino que ordenó que no se investigaran. Una vez fuera del poder, se escudó en su condición de aforado como senador vitalicio para eludir la acción de la Justicia.

EEUU: la distancia es el olvido

EEUU intenta dejar atrás el recuerdo del trigésimo aniversario del golpe de Pinochet. Washington, que ha reconocido, aunque de forma muy tibia, su relación con los preparativos y el golpe, prefiere que el aniversario pase de forma discreta. El país ha ido desclasificando poco a poco miles de documentos -algunos de ellos sólo parcialmente- que muestran de forma clara su apoyo a la oposición a Allende y su relación con algunos de los autores del golpe incluso antes de que Allende y su Gobierno tomaran posesión. Los documentos reflejan también que EEUU estaba al tanto también de la coordinación entre las dictaduras del Cono Sur para la represión de los opositores más allá de sus fronteras: la Operación Cóndor.

La Operación Cóndor

A comienzos de los 90 se descubren en Paraguay los documentos secretos de la policía política paraguaya. Esos documentos, llamados "los archivos del terror", revelaron el maquiavélico plan urdido en los 70 por los servicios de seguridad de los regímenes militares del Cono Sur -Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia- para acabar con los opositores a sus dictaduras, "izquierdistas, comunistas y marxistas". Aunque algunos gobiernos negaron la existencia de este plan, documentos desclasificados por la CIA indican lo contrario. Algunas organizaciones de derechos humanos calculan que este operativo acabó con la vida de unas 30.000 personas, buena parte de ellas eran chilenos. Además, se calcula que hasta un millón de ciudadanos abandonó Chile tras el golpe militar de 1973. Entre los exiliados abundaron los casos de suicidio, neurosis y frustración. Aún hoy, 800.000 chilenos que residen en el extranjero, parte de ellos huidos durante la dictadura, tratan de recuperar su nacionalidad.

Pinochet sobrevive

La personalidad de Augusto Pinochet permanece oculta desde hace 30 años tras unas gafas oscuras y ahora se escuda tras una demencia legal que evita su juicio. Su imagen demacrada en Londres, durante su detención por orden del juez español Baltasar Garzón, contrasta con su llegada a Santiago, 503 días después. Cuando el Boeing 707 de las Fuerzas Armadas que lo llevó de vuelta a su país tomó tierra en Chile, se levantó de la silla de ruedas de la que se había servido para moverse y avanzó por la pista del aeropuerto como resucitado. "La Historia muestra que los dictadores nunca acaban bien", declaró en una ocasión a la revista The New Yorker.

Sionazismo

Una de las principales razones de la preponderancia del mito del vampiro, tanto en la literatura como en el cine de terror, es la supuesta contagiosidad del vampirismo: la presa humana no sólo es sangrada como una res por el diabólico depredador, sino que puede convertirse a su vez en un monstruo sediento de sangre.

                  Los psicólogos aún no han explicado plenamente el fenómeno, pero lo observan todos los días: con alarmante frecuencia, los maltratados se convierten en maltratadores, las víctimas se convierten en verdugos (en uno de los más famosos relatos de Las mil y una noches, el genio encerrado en la botella quiere matar al pescador que lo libera porque necesita descargar sobre alguien la ira acumulada durante su largo encierro, y en Climas, la novela de André Maurois, los atribulados
personajes tratan a sus nuevas parejas como las anteriores los trataron a ellos, por no citar sino dos de los muchos ejemplos que nos brinda la literatura).

                  El mayor daño que los nazis hicieron a los judíos no fue exterminar a varios millones de ellos, sino crear las condiciones para que otros tantos se convirtieran en los más despiadados herederos del nazismo.

                  Paradójicamente, los nazis tomaron del judaísmo el mito del “pueblo elegido”, lo pusieron al servicio de una supuesta “raza aria” y lo utilizaron para exterminar a los propios judíos; y los supervivientes de ese brutal exterminio retomaron la vieja fórmula, corregida y aumentada, de manos de los para dedicarse, con la misma ferocidad que sus antecesores y verdugos, al exterminio de los palestinos y a la
invasión de los países colindantes. Paradójicamente, los judíos son los verdaderos “antisemitas” (puesto que los árabes son tan semitas como los hebreos), del mismo modo que los estadounidenses son los verdaderos “antiamericanos”.

                  A modo de inciso, quisiera aclarar por qué utilizo el término “judíos” en frases (como la inmediatamente anterior) en las que podría parecer que lo políticamente correcto sería hablar de “sionistas”. Los judíos no son una etnia, ni constituyen un país, ni se distinguen en función de rasgos físicos característicos. Ser judío no es lo mismo que ser mapuche, ni que ser suizo, ni que ser negro; se parece más a ser católico: es una elección que implica la asunción de una determinada tradición, de una determinada ideología. Como la mayoría de los italianos, yo estoy bautizado y he recibido una educación católica; pero no me considero católico ni me defino como tal, y quienes así lo hacen no es en función de su mera condición de bautizados o de su pertenencia a una familia de creyentes, sino porque se identifican con las ideas que les han sido inculcadas y las asumen como propias. Análogamente, no basta con estar circunciso para ser judío: hay que creer (o fingir creer) en el judaísmo, en la noción de un supuesto “pueblo de Israel” (que, por si fuera poco, pretende ser el “pueblo elegido”). Por lo tanto, quienes se definen y se reconocen como judíos están haciendo una importante elección que, en estos momentos, entraña una grave responsabilidad. Fin del inciso.

                  No es casual que los verdaderos antisemitas y los verdaderos antiamericanos sean aliados incondicionales. El sionismo, al igual que la mafia (y por las mismas razones), encontró en el despiadado capitalismo estadounidense su caldo de cultivo ideal, su perfecto anfitrión simbiótico. Y el imperialismo (fase superior del capitalismo) engendró como una metástasis, en el corazón de Oriente Próximo, el espúreo y genocida Estado de Israel.

                  En Drácula, la famosa novela de Bram Stoker que consolidó el mito, dice el profesor Van Helsing que la fuerza del vampiro estriba en el hecho de que casi nadie cree en su existencia. Y la del Imperio también: la mayoría de los occidentales aún no lo identifican como tal, no reconocen su monstruosidad, se resisten a darse cuenta de que nos enfrentamos a la tiranía de un IV Reich que sólo se distingue del tercero en la medida en que ha sustituido el cinismo por la hipocresía y la propaganda política directa por la manipulación mediática. El nuevo Eje tiene sus polos en Washington y Tel Aviv, y a su alrededor gira la Unión Europea como una mansa res uncida a una noria.

                  Pero la historia no se repite, como dicen los necios, ni se acaba, como quisieran los privilegiados. Sólo los opresores no cambian, son siempre igual de estúpidos (puesto que no hay más sabiduría que la solidaridad entre las personas y entre los pueblos); pero los oprimidos sí, cambian continuamente, hacen girar el mundo. Sólo algunas de las víctimas de los vampiros se convierten a su vez en sangradores;
otras se vuelven cada vez más conscientes de la intolerable causa de su desgracia, y la cólera antiimperialista crece en los países islámicos (y no sólo en ellos) como una marea que nadie podrá ni tendrá derecho a contener, que nos mojará a todos, que ya nos está mojando.

                  Como M, el vampiro de Düsseldorf, el Imperio ha sido marcado con un signo infamante. Cada vez más gente conoce su verdadera identidad. Cada vez menos gente consigue mantener los ojos cerrados ante las atrocidades del sionazismo israelí y del neofascismo estadounidense. Y, como M, los carniceros de Washington y Tel Aviv tendrán que acabar rindiendo cuentas de sus crímenes al pueblo, a todos los pueblos,
empezando por los suyos.

Quien Traiciona Una Vez Traiciona Muchas (Voltaire)

http://vallejos-hayden.blogdiario.com/img/fotillos.jpg El nombramiento del presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez como Maestro de la Gran Logia Regular de los Antiguos Libres y Aceptados Masones del Ecuador no sólo puso de manifiesto la poca seriedad de ciertas logias masónicas en Guayaquil si no que trajo a la memoria el caso del ex dictador chileno Augusto Pinochet, un masón que dejando de lado las leyes de la hermandad masónica traicionó a otro masón, el ex presidente chileno Salvador Allende.
 

Según algunas fuentes cercanas a Salvador Allende, éste confiaba en la lealtad de Pinochet, más que por razones ideológicas (aunque hasta poco tiempo antes del Golpe Militar de 1973 se le creía un militar nacionalista, como también se supuso a Gutiérrez) por la hermandad masónica, pero el ex dictador y culpable del asesinato de cientos de personas, además de su ambición personal apoyada por el gobierno de Estados Unidos, nunca tuvo una formación masónica «como para entender que el masón está al servicio de la masonería y no la Masonería al servicio del masón». Tuvieron que pasar muchos años para que otro masón, el Juez Baltasar Garzón, se lo hiciera saber.

Según un masón ecuatoriano que prefirió mantener el anonimato, la iniciación de Gutiérrez en la masonería ya fue un grave error que se suma a los tantos cometidos por las logias guayaquileñas, pero el nombramiento como compañero y maestro en la misma ceremonia sería el colmo.

«Cuando se inició a Gutiérrez ya mostraba un total desconocimiento de las leyes masónicas y se percibía que su interés por integrarse estaba en que creía acceder a un grupo de poder», comentó la fuente a Tintají, y luego aseguró que éste nombramiento es injustificable porque el coronel tiene demasiados cuestionamientos éticos que se contraponen con los principios masónicos. «Pesa sobre él una acusación de traición, no solo desde el movimiento social más respetable que es el indígena sino desde muchos hermanos con trayectoria en la masonería que confiaron en la palabra del coronel de que realizaría un gobierno progresista. La traición es algo inaceptable para la masonería. Quien traiciona una vez traiciona muchas. Mañana los traicionados pueden ser aquellos que hoy le otorgan el grado de maestro», argumentó nuestro entrevistado.

Según la fuente de Tintají, Gutiérrez no tiene formación masónica y su percepción de la masonería es semejante a la de Pinochet, quien pensaba que ésta era un escalón para acceder al poder y ascender en la vida. «Algo semejante ocurre con muchos políticos y personajes públicos de formación elemental y/o demasiada ambición, quienes desconocen la teoría y la práctica masónica y luego de iniciarse tampoco estudian».

Ese parecería ser el caso de Gutiérrez de acuerdo a las propias palabras de Difilo Vargas Pazos, el Gran Maestro que promovió al coronel. Quien explicó al diario El Comercio que la formación de un masón se mide en las tenidas (o reuniones de análisis), a las cuales el presidente ha asistido una sola vez.

Vargas Pazos justifica su decisión asegurando que al ocupar Gutiérrez una posición tan alta en la administración del Estado, era una obligación darle ese grado, para que en caso de que se encuentre en contacto con grandes logias del exterior, sea recibido con esos honores.

Vargas Pazzos, Gran Maestro en los últimos 4 años, fue reemplazado, el mes pasado, por el diputado socialcristiano Luis Almeida.

Casualmente, cierta tarde de hace un mes llegó a la Librería Libri Mundi, Luis Almeida, flanqueado de cuatro guardaespaldas (¿asesores?) y apurado por comprar cierto libro sobre la Masonería para informarse un poco más al respecto. Dos guardaespaldas quedaron afuera y dos lo acompañaron dentro de la librería, Uno de ellos tenía un celular por el que hablaba gritando, y una reportera de Tintají que compraba libros le escuchó decir: «es que Luchito necesita informarse sobre eso de los masones». Un Gran Maestro un tanto desinformado, ¿qué se puede esperar de Gutiérrez?

Cuando le contamos esa anécdota a otro masón se mostró indignado y la tomó como «una muestra más de la falta de seriedad de las logias guayaquileñas». «Si siguen en ese camino crearán la imagen de que el título de maestro se puede comprar como una botella de whisky, un titulo universitario, un puesto en la lista de candidatos para las elecciones. Están creando una mala imagen de la masonería», una entidad que albergó a Simón Bolívar y Antonio José de Sucre, afirmó la fuente.

Son públicas las diferencias entre las logias de Quito y Cuenca con las de Guayaquil y desde hace muchos años existe una división entre ellas. El caso de Gutiérrez ha profundizado los cuestionamientos de gran parte de los masones quiteños y cuencanos hacia los guayaquileños.

Pero en Ecuador en los últimos años hay otro caso bastante malo: el de un ex ministro que insistió para que lo iniciaran en las artes masónicas, al poco tiempo quedó prófugo de la justicia por malversación de gastos reservados y fugó a México donde utilizó la influencia de la hermandad.

A pesar de estos casos, para muchos masones ecuatorianos la labor es seguir trabajando para que existan «hermanos» con la ética de Salvador Allende, quien fue masón durante 33 años hasta su muerte, y en una conferencia sobre «Masonería y socialismo» decía que cuando se inició «tenía plena conciencia» de que es obligación de los masones actuar en el mundo sobre las bases de los principios de la masonería que son la igualdad, la fraternidad, la libertad, la rectitud y la ética. Si bien en su época era difícil para muchos imaginar un masón que fuera marxista, tanto en el partido socialista como en la Masonería, Allende sostuvo su «derecho a ser masón y ser socialista».

 

El Proceso Chileno con Salvador Allende y el contexto histórico

EXPERIENCIAS DE PODER POPULAR EN AMERICA LATINA

Las jornadas de conmemoración de los 30 años de la Unidad Popular, entre las que estuvo el Seminario Internacional “Las alternativas populares y la perspectiva socialista en América Latina”, constituyeron en nuestro país una gran batalla ideológica en la que logramos un importante avance en la recuperación de la memoria histórica y en desparramar y establecer más ampliamente la verdad acerca de la Unidad Popular y del golpe de estado.

A pesar de que en más de una oportunidad diversos seminarios y publicaciones han mostrado lo hecho por el gobierno popular en beneficio de Chile y su pueblo, este seminario realizado bajo la consigna 30 Años Allende Vive aportó una vez más antecedentes que enriquecen la visión histórica acerca del gobierno de Salvador Allende y reafirman que fue, lejos, el más patriótico, realizador, participativo y visionario de nuestra historia.

La Unidad Popular conquistó la victoria con Salvador Allende en las elecciones presidenciales del 4 de Septiembre de 1970, enarbolando un programa que se planteaba como objetivo el socialismo. Inauguraba así un camino nuevo que provocó con razón un gran impacto mundial. Sin embargo, la Unidad Popular es resultado de un proceso que no alude solo a un itinerario electoral, aunque es de por sí admirable que un mismo candidato presidencial sea presentado por la izquierda durante cuatro veces consecutivas sin desgastarse ni desgastar el movimiento, en un proceso creciente de acumulación de fuerzas. La UP es por excelencia un movimiento político y social construido durante décadas, que crece y se desarrolla en la lucha social, en las huelgas y paros nacionales de los trabajadores, en las tomas de terrenos por los pobladores sin casa, en las peleas de los campesinos, en las grandes movilizaciones juveniles, en el movimiento por la reforma universitaria protagonizado por los estudiantes.

Esos potentes movimientos sociales lograron victorias importantes, pero el triunfo de la Unidad Popular nunca hubiera sido posible sin un movimiento popular concebido como movimiento político y social, si no hubiera crecido al mismo tiempo la actividad de los partidos políticos de izquierda, que fueron capaces de dirigir y encauzar la organización, la lucha y la maduración de la conciencia popular, logrando que los trabajadores se constituyeran en el núcleo de un amplio frente antiimperialista y antioligárquico.

La UP irradió hegemonía en la sociedad en torno a sus valores y concepciones, hegemonía que atravesó y traspasó transversalmente todos los ámbitos de la sociedad: la Iglesia, las FF.AA., los partidos políticos entre ellos la DC, las organizaciones sociales, las universidades, la juventud y la intelectualidad. La mayoría de los chilenos respaldó un mayor papel del Estado en el desarrollo económico y en las políticas sociales, exigió más soberanía política y económica, concordó con el rol protagónico de los trabajadores en la sociedad, con la visión de la política como servicio público, con demandas nacionales y democráticas como la nacionalización del cobre y la reforma agraria. Durante el gobierno reformista de Eduardo Frei Montalva (1964-1970), que respondió a la orientación norteamericana de la Alianza para el Progreso dirigida a detener los movimientos populares, la UP respaldó con fuerza y llevó más allá de su sentido original las reformas de ese gobierno.

Entre las transformaciones revolucionarias llevadas a cabo por el gobierno popular está la nacionalización del cobre. En los 32 años transcurridos desde entonces, la empresa estatal entregó al Estado alrededor de 30.000 millones de dólares, más que todo el impuesto a la renta que han pagado todas las empresas privadas que han existido y existen. Chile posee entre el 40 al 50% de las reservas mundiales del cobre. Codelco tiene 140 millones de toneladas de reserva, llegando a 200 con la explotación, lo cual equivale a 440.000 millones de dólares. Si calculamos a 81 centavos de dólar la libra, 1 tonelada igual a 2.204 libras, y los costos de 60 centavos, las utilidades que pueden aportar las reservas son más de 200.000 millones de dólares. Se hace indispensable renacionalizar el cobre, recurrir a las atribuciones que tiene el Presidente de la República para fijar el precio del mineral.

También está la profundización de la Reforma Agraria, la conformación de un área social de la economía con empresas estratégicas y bancos, la redistribución del ingreso, la política exterior independiente y latinoamericanista.

Se disminuyó drásticamente la cesantía del 9 al 3% de la fuerza de trabajo, se elevó los sueldos, salarios y pensiones de los trabajadores permitiendo que accedieran ellos y sus familias a mejor alimentación, vivienda digna, salud y educación gratuitas y de calidad. Se limitó a un máximo de 20% de las remuneraciones los pagos de dividendos de la deuda hipotecaria. Fueron incorporados al sistema previsional cientos de miles de trabajadores independientes. Se aprobó una Ley indígena elaborada de conjunto con las comunidades mapuches, centrada en la defensa y recuperación de la tierra, y en el desarrollo de la cultura y el gobierno de sus asuntos por los propios mapuches. Fue en ese periodo que se elevó en más del 80% la matrícula en la educación superior y se pusieron en marcha mecanismos que permitieron que miles de trabajadores se incorporaran a la educación superior. Para entregar medio litro de leche a todos los niños de Chile se invirtió el 10% del presupuesto de salud y 1,6% del presupuesto nacional, completando 1.500 millones de litros de leche distribuidos en los 3 años de gobierno.

La Unidad Popular desplegó al máximo las potencialidades democráticas y progresistas que tenía el gobierno y el aparato estatal en beneficio de los sectores populares. El período de la Unidad Popular es el más democrático y más participativo en toda la historia de Chile. El año 1971 aumentó a un millón el número de trabajadores sindicalizados. Los trabajadores participaron en la dirección de las empresas estratégicas a través de los Consejos de Administración y los Comités de Vigilancia de la producción. Se crearon los Consejos Campesinos para canalizar la participación de los campesinos en el proceso de Reforma Agraria, las Juntas de Abastecimiento y Precios para combatir la especulación y el acaparamiento y mejorar la distribución de los productos. Se desarrolló ampliamente la participación de los pobladores a través de las Juntas de Vecinos, Centros de Madres y organismos culturales. Se generalizaron los trabajos voluntarios entre la juventud, los estudiantes, y también entre los trabajadores, destinándose horas de descanso a tareas productivas o de servicios.

Este movimiento de participación alcanzó por momentos características de poder popular, como durante los 26 días del Paro patronal de Octubre de 1972, en que los trabajadores, estudiantes, pobladores y otros sectores populares organizados y movilizados asumieron en la práctica el control de la producción y la distribución.

El poder en el Programa de la Unidad Popular. Las transformaciones relativas al estado constituían un eje principal del Programa de la Unidad Popular, aún cuando el planteamiento fuera trunco e insuficiente y no hubiese tenido el mismo proceso de maduración que las demás banderas programáticas.

El Programa de la Unidad Popular partía señalando que "las transformaciones revolucionarias que el país necesita sólo podrán realizarse si el pueblo chileno toma en sus manos el poder y lo ejerce real y efectivamente...las fuerzas populares no se han unido para luchar por la simple sustitución de un Presidente de la República por otro, ni para reemplazar a un Partido por otros en el gobierno, sino para llevar cabo los cambios de fondo que la situación nacional exige sobre la base del traspaso del poder de los antiguos grupos dominantes a los trabajadores, al campesinado y sectores progresistas de las capas medias de la ciudad y el campo".

Se anunciaba la "doble tarea de preservar y hacer más efectivos y profundos los derechos democráticos y las conquistas de los trabajadores; y transformar las actuales instituciones para instaurar un nuevo estado donde los trabajadores y el pueblo tengan el real ejercicio del poder".

En cuanto a la participación del pueblo, decía que "las organizaciones sindicales y sociales...serán llamadas a intervenir en el rango que les corresponda en las decisiones de los órganos de poder...Se extenderán todos los derechos y garantías democráticas entregando a las organizaciones sociales los medios reales para ejercerlos y creando los mecanismos que les permitan actuar en los diferentes niveles del aparato del Estado". Se enumeraban a manera de ejemplo las instituciones de previsión en que se establecería la administración por sus propios imponentes eligiendo ellos sus consejos directivos, las empresas del sector publico en que los consejos directivos contarían con mandatarios de obreros y empleados, los organismos habitacionales en los que las Juntas de Vecinos dispondrían de mecanismos para fiscalizar e intervenir.

En relación a la estructura del estado, puntualizaba que "el Gobierno Popular iniciará una real descentralización administrativa, conjugada con una planificación democrática y eficiente que elimine el centralismo burocrático y lo reemplace por la coordinación de todos los organismos estatales...; se modernizará la estructura de las municipalidades...y se tenderá a transformarlas en los órganos locales de la nueva organización política, dotándolas de financiamiento y atribuciones adecuadas...Deben entrar en funciones con este mismo propósito las Asambleas Provinciales...Se creará una organización única del Estado estructurada a nivel nacional, regional y local que tendrá a la Asamblea del Pueblo como órgano superior de poder".

Esa Asamblea del Pueblo se concebía como Cámara Unica, y se afirmaba que sus integrantes así como los de todo organismo de representación popular estarán sujetos al control de los electores, mediante mecanismos de consulta que podían revocar sus mandatos.

El Programa concebía a los instrumentos de la política económica y social del Estado constituyendo un sistema nacional de planificación, con planes que se someterían a la aprobación por el pueblo.

Con relación a las instituciones de justicia, se proponía la existencia de un Tribunal Supremo, cuyos componentes serían designados por la Asamblea del Pueblo, y que generarían libremente los poderes internos.

El Programa concebía que "a través de un proceso de democratización en todos los niveles y de una movilización organizada de las masas se construirá desde la base la nueva estructura del poder"; y que "una nueva Constitución Política institucionalizará la incorporación masiva del pueblo al poder estatal".

Un asunto fundamental presente en la concepción de los documentos programáticos es el rol que se le asigna a los Comités de Unidad Popular, que "deben ir convirtiéndose en el curso de la campaña en expresiones germinales del poder popular que conquistaremos en 1970...serán intérpretes y combatientes de las reivindicaciones inmediatas de las masas, y sobre todo, se prepararán para ejercer el Poder Popular".

De manera consecuente con su Programa, en Noviembre de 1971 el Gobierno Popular envía al Parlamento un proyecto de Reforma Constitucional que persigue: transformar el régimen político institucional proponiendo el reemplazo de la estructura bicameral del Poder Legislativo por una unicameral, otorgar al Ejecutivo por una vez durante su mandato la facultad de disolver el Congreso y convocar a elecciones legislativas, y renovar la composición personal de la Corte Suprema.

La reacción de la oposición es de rechazo rotundo, y denuncian la propuesta como el principio del fin de la democracia chilena.

Insuficiencias de la concepción de la Unidad Popular. Pero más allá de lo programático, el planteamiento tenía profundas insuficiencias, como quedó de manifiesto durante el transcurso del proceso. De hecho, el principal error tuvo que ver con la concepción que tenía la UP acerca del poder.

La idea de la Unidad Popular era apoyarse en el gobierno para llevar a cabo su programa en el marco del sistema legal e institucional vigente, que se esperaba posteriormente transformar de manera gradual. Se partía del hecho objetivo que el gobierno era el elemento más dinámico y hegemónico del estado chileno, había acumulado durante años diversas atribuciones de intervención y control en la economía, y de conducción del conjunto del estado. Alcanzar la Presidencia de la República permitía no sólo formar un gobierno con autonomía del Parlamento sino utilizar en su provecho toda la capacidad de intervención económica, de dirección y gestión administrativa, de definición política y de uso del aparato coercitivo que tenía el poder ejecutivo.

Pero el gobierno se anulaba para actuar al margen de estos límites, incluso se sentía obligado a resguardar el orden público, pues se pensaba que una trasgresión podía dar motivos a la desobediencia cívica por parte de la burguesía. En su expresión más negativa, esto llevaba a que el gobierno concentrara las iniciativas políticas, para luego “entregar la tarea” a las masas.

En la medida que transcurría el proceso, iba quedando de manifiesto que la instalación del gobierno no resolvía los obstáculos que oponía el estado burgués. Su estructura burocrática no estaba capacitada para satisfacer las necesidades más apremiantes del pueblo, el aparato represivo no aseguraba protección al proceso productivo permanentemente saboteado por el enemigo, la legislación vigente no permitía combatir con eficacia el mercado negro y el acaparamiento. En medio de la ofensiva de desestabilización, que usaba de todo mecanismo institucional que pudiera servirle, era difícil que el pueblo confiara en el estado y tuviera respeto por la institucionalidad y la legalidad. Por el contrario, esa autoexigencia de amoldarse y respetar una institucionalidad y legalidad que era necesario reemplazar, constantemente ponía freno a la acción y movilización de las masas y a la elevación de su conciencia política.

Se olvidaban las lecciones de la historia: las clases propietarias jamás se dejan desposeer sin resistir recurriendo a la violencia, no importa cuan legales sean los procedimientos empleados ni democrático el proyecto que cuestiona su poder.

Se ha dicho que el gobierno popular era un proyecto maximalista inviable para el que Chile no estaba preparado, porque generaba problemas imposibles de resolver si no era por medio de la confrontación, que sólo era posible un gobierno nacionalista burgués al estilo del gobierno de Pedro Aguirre Cerda. ¿Acaso las clases dominantes no hubieran defendido igualmente sus privilegios frente a “reformas radicales”? Baste recordar las experiencias de derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala, o de Joao Goulart en Brasil. El programa de la UP no era un programa maximalista, era el programa apropiado para su tiempo, y lo muestra lo hondo que caló en las masas populares.

En relación con esto, es justa la conclusión del PC de Chile en su XV Congreso: “no era fatal que el Gobierno Popular terminara en derrota. Otro pudo ser el desenlace si hubiésemos tenido suficiente claridad teórica y estratégica, mayor audacia y decisión políticas, que son componentes determinantes para lograr una correlación de fuerzas favorable para la revolución y el socialismo”. Si el gobierno popular hubiera tomado medidas para reprimir la conspiración y la desestabilización –la situación era tal que en el afán de cuidar la relación con los militares, no se resolvían medidas que eran parte de las atribuciones legales del Presidente de la República- se hubiera potenciado la mayoría que respaldaba a la UP y otro hubiera sido el desenlace.

Por otra parte, había que construir un Poder Popular de base que respaldara el proceso. En periodos revolucionarios como el que se vivió durante la UP, el pueblo debe disputar el monopolio del poder de la institucionalidad tradicional construyendo un poder alternativo, estimulando la iniciativa revolucionaria de las masas en cada lugar, naturalmente apoyándose en el Gobierno Popular.

La Unidad Popular carecía de una estrategia y un método para avanzar en la conquista del poder. Había un programa revolucionario, pero no señalaba claramente como alcanzar los objetivos planteados. La conquista del gobierno adquiría significación estratégica siempre y cuando el avance no se limitara a esa sola conquista, y no se la considerara como meta definitiva sino como un paso que posibilitaba dar otros. La verdadera peculiaridad del proceso chileno estaba en las excepcionales posibilidades de crear un poder popular alternativo a partir de las posiciones alcanzadas en el gobierno.

Los Comités de Unidad Popular, CUP, que surgieron por miles durante la campaña previa a la victoria, y que además se les concebía en el Programa como gérmenes del Poder Popular, pudieron haber jugado un papel importante en esta dirección. Lamentablemente dejaron de existir durante el gobierno, debido a la falta de tareas que cumplir, a la carencia de dirección centralizada, y a la falta de voluntad de los partidos de desarrollarlos. Sin duda influyó la convicción de que no había que constituir un poder de masas paralelo que fuera percibido como amenaza a la legalidad vigente.

Vinculado a ello estaba la concepción acerca de la participación popular. No se trataba sólo de participar en las empresas, o en los servicios, sino de participar con un sentido político global, es decir, de manera vinculada a los objetivos del proceso revolucionario, a su defensa, y teniendo como perspectiva avanzar hacia posiciones mayores de poder. Obviamente un poder de este tipo tenía que estar estrechamente coordinado con el gobierno, de tal forma que sus acciones no atentaran contra su estabilidad sino lo fortalecieran y fueran capaces de derrotar el proceso desestabilizador.

El naciente Poder Popular durante el Gobierno de Allende. Experiencias positivas fueron los Cordones Industriales, que aglutinaban a los trabajadores de una misma zona, y las JAP. Estas experiencias de poder popular de base van surgiendo de necesidades específicas que aparecen en la práctica del proceso, como la distribución de los productos y evitar el acaparamiento.

Al crecer el ingreso de los trabajadores hubo una demanda mucho mayor de productos, y la industria nacional, que siempre había producido por debajo de su capacidad instalada, produjo durante el gobierno de la UP a niveles record, de ahí que la reacción también empezara a boicotear la producción. Hacia fines del año 71, el Ministro de Economía Pedro Vuskovic llega a la conclusión de que el desequilibrio entre la oferta y la demanda de los bienes de consumo se estaba transformando en un problema económico y político muy serio y, junto a su equipo, comienza a buscar posibles soluciones para su manejo.

Después de descartar el recurso de las categorías mercantiles y el racionamiento de productos, surgió la idea de utilizar algunas facultades legales que tenía la Dirección de Industria y Comercio para organizar a los consumidores, que consistían en que en el ámbito de una unidad vecinal, en un territorio, la población consumidora pudiese convenir con los comerciantes una manera de mejorar la distribución y el abastecimiento, de tal manera que, sin lesionar los intereses del comerciante, se asegurase que la población consumidora recibieran lo que era posible.

Así surgieron las JAP, que no eran una organización de ciudadanos para requerir a la autoridad el cumplimiento de un derecho sino una organización de ciudadanos con atribuciones para resolver un problema. Por ejemplo, un comité por la vivienda tenía por misión requerir al Ministerio de la Vivienda prisa en la construcción de las viviendas populares, pero ellos solamente eran interlocutores. La JAP en cambio era una prolongación del Estado y de hecho era un poder popular naciente, podía contar con inspectores ad honorem del ministerio de economía, que tenían prácticamente las mismas facultades de un inspector funcionario del Estado. No recibían sueldo, pero tenian la atribución de control del aparato del Estado.

Las JAP’s fueron vistas desde el primer momento por la derecha como fuentes de un poder alternativo y de un cambio de carácter estatal. Era un órgano de poder popular, pero tenía a la vez la característica de emerger desde el mismo aparato estatal, y esta cualidad era esencial y coherente con la vía seguida por la UP para resolver el problema del poder en Chile.

Crecieron rapidamente, en Diciembre de 1971 eran 200 y en Mayo de 1972 alcanzan a 988. Eran un mecanismo eficiente de solución de un gran problema, pero requerían de una disciplina social muy difícil de obtener en un proceso revolucionario. De allí surgirían posteriormente conflictos, tanto en las JAP, como entre ella y el pequeño o mediano comercio establecido. Y fue una tarea difícil para el gobierno y los partidos populares evitar que los conflictos fueran mayores. Por último, el disponer de poder para realizar sus intereses por parte de la población organizada suponía la disciplina necesaria para no abusar del poder, es decir, existía también un riesgo de corrupción en la JAP.

Las JAP fueron extraordinariamente creativas, optimistas y se sintieron participes de un proceso que iba mucho más allá de ellas. Cuando hubo necesidad de diversificar el consumo alimentario, las JAP le enseñaron a la gente a comer pescado y reemplazar la carne de vacuno. Se organizaban grandes almuerzos populares de pescado en las poblaciones, explicando el sentido político de ello.

Durante el Paro de Octubre de 1972 se desarrolló un gran movimiento de participación y poder popular, fue una respuesta espectacular, los trabajadores en muchos casos se tomaron las fábricas y las echaron a andar, y lo que parecía imposible, que una fabrica anduviera sin ejecutivos y sin gerentes y sin empresarios, se hizo realidad. Ante la paralización del transporte, la distribución se hace con camiones voluntarios; entonces el producto se produce y llega; y allí donde se cierran los pocos supermercados que existían o los grandes almacenes, se abren los pequeños almacenes y la JAP toma el control de la distribución directa en ese momento. Es decir la respuesta popular, por cierto con el concurso del aparato del gobierno, es extraordinariamente rápida, efectiva y eficiente.

Las JAP jugaron un papel muy activo en el combate directo contra el mercado negro. La JAP denunciaba inicialmente estos grandes centros de acaparamiento y después empezó a trabajar de forma directa, usando los poderes que tenían sus inspectores, en muchos lugares del país, contribuyendo a la lucha contra la especulación y el acaparamiento.

El cordón industrial es otro órgano que nace y que juega a favor del proceso de cambios revolucionarios, también responde a una necesidad económica y política. Las empresas productivas y sus trabajadores organizados que apoyaban al gobierno debían organizarse de tal manera que pudieran ser, primero, eficientes; segundo, aquellas empresas que eran del Área Social, lideres; tercero, en su conjunto, soporte del proceso de cambios y, por lo tanto, estuviesen preparadas para soportar incluso un nuevo paro empresarial; y cuarto, creadoras de otras formas de relación con la sociedad, de modo que se proyectaran al ámbito de las poblaciones que la circundaban, en términos de actividad social y cultural, de actividad popular. Un cordón industrial era un avance gigantesco, porque era una creación del pueblo.

Desgraciadamente se produce una cierta pugna, y hay quienes ven el cordón no enmarcado en la perspectiva del proceso de la Unidad Popular, sino como una especie de formación de poder popular alternativo, alternativo incluso al gobierno de Allende.

Lo que hoy día queda claro es que el cordón tenía un tremendo potencial que debió haberlo desarrollado la UP, pero debía haberlo desarrollado de una cierta manera y no de otra. Cuando la UP tarda y aparece la segunda concepción del cordón, esa segunda concepción llena un vacío que la UP no logró llenar a tiempo y arrastra el cordón hacia una perspectiva que al final termina siendo más problemática que facilitadora del proceso.

Recapitulando las cuestiones esenciales, de una parte, no se agotaron todas las posibilidades del camino institucional, y de otra, dicho camino se absolutizó. Joan Garcés opina que se hubiera podido utilizar la Ley de Defensa Civil de 1945, que preveía la coordinación entre organizaciones sociales y las FF.AA. para prevenir o atender situaciones de emergencia. Otro ejemplo de no uso de las posibilidades institucionales es no haber descabezado a los mandos fascistas de las FF.AA. después del tancazo.

El camino institucional tenía limitaciones que debían ser resueltas, y el propio movimiento popular las resolvió más tarde durante la lucha contra la dictadura. Se requería construir un Poder Popular que defendiera el proceso, articuladamente con el gobierno, pero la conducción se radicó exclusivamente en el gobierno y en los partidos políticos, subordinando las organizaciones de masas a esa conducción. El poder popular no se pudo desarrollar plenamente porque el gobierno lo inhibió.

Los desafíos del presente. A pesar de todos los cambios acontecidos y de la derrota del proceso, el significado político esencial de la UP, que los pueblos puede llegar a gobernarse; y las aspiraciones centrales del programa de la UP: mayor democracia, mayor justicia social y soberanía nacional, están plenamente vigentes.

La UP inauguró otro camino para llegar al socialismo, con lo cual levantaba un ejemplo que Estados Unidos no podía aceptar. Ninguno de los errores e insuficiencias que tuvo la UP explican su derrota, esta solo se puede explicar debido a la intervención norteamericana. Hay que decir que aunque la Unidad Popular triunfó electoralmente en 1970 con un 36%, ese porcentaje aumentó al 51% en las elecciones de abril de 1971, y a pesar de que el proceso desestabilizador estaba en su apogeo, en marzo de 1973, ese 36% obtenido en las elecciones presidenciales creció al 44%, es decir, desde el punto de vista electoral hubo un ascenso.

El Gobierno Popular era un peligro para los planes estratégicos de Estados Unidos. Como dice Joan Garces “La decisión de acabar con el gobierno de Allende en 1973 es una decisión que afectaba sin duda a los chilenos, pero que buscaba hacer un escarmiento con efectos mucho mas allá de Chile, para que fuera leído por aquellos que en Europa y América Latina pensaban entonces que tenían la libertad para elegir libremente su forma de gobierno”. (Intervención en acto de homenaje a Salvador Allende. 8 de Septiembre de 1993. Casa de América. Madrid. Actualizada para el Seminario ICAL “A 25 Años del Golpe”. 5 al 8 de Septiembre de 1998).

Después de un periodo de predominio absoluto del neoliberalismo, el mundo vive hoy una nueva situación favorable a las posibilidades de avance de la lucha de los pueblos. El imperialismo vive una crisis tan seria como la del año 30. El militarismo esta destruyendo la economía de Estados Unidos. Las guerras y el carácter agresivo se vuelven en su contra. La guerra de Irak, de victoria se está transformando en derrota. El predominio militar y el intervencionismo norteamericanos no resuelven el problema político. Los movimientos sociales son más poderosos que antes. Existe un movimiento antiglobalización que cada vez crea más conciencia de los dañinos efectos del hegemonismo norteamericano. En la Cumbre de Cancún quedó claro que no las tienen todas consigo, y que se esta conformando un amplío frente contra el NL y USA.

Las posibilidades son más evidentes en América Latina, donde asistimos a una nueva oleada de luchas populares y al desarrollo de una aguda crisis social y política en varios países, están las victorias que significan el fortalecimiento de Cuba, el proceso en Venezuela, Ecuador, Brasil, Argentina, Bolivia. El calificativo de gobiernos populares tiene que ver sobre todo con gobiernos que en función de la lucha de masas pueden tomar determinadas medidas en beneficio del pueblo. Junto a ello luchas en Perú. En Colombia. Las posibilidades de avance en Uruguay, El Salvador, Nicaragua, Panamá.

Hay gobiernos que pueden adoptar una actitud política contraria o distinta a la de Estados Unidos, pueden surgir grandes movimientos nacionales en torno al rescate de las riquezas básicas que deriven incluso en levantamientos populares que botan gobiernos, como en Bolivia. Pero hay que tener muy en cuenta que la experiencia de AL es que sean procesos revolucionarios o de tibias reformas, inevitablemente interviene el imperialismo norteamericano.

Por tanto se impone relevar en primer lugar el carácter antiimperialista de las luchas. En este sentido, surgen como desafíos principales la lucha por la soberanía nacional en los más diversos ámbitos, en primer lugar sobre las riquezas básicas, el cobre, pero también como exigencia hacia las FF.AA.

Esto exige intensificar la campaña continental contra el ALCA, que es la concepción de Estados Unidos de integración vertical hegemonizada por ellos. Pero esta campaña contra el ALCA debe tener además un contenido propositivo. Somos partidarios de una concepción de integración integral: económica, social, política y cultural, horizontal, entre iguales, que rescata el planteamiento bolivarista de integración sobre la base de elementos comunes como lengua, cultura, una misma guerra revolucionaria y un mismo proceso de constitución de Estado.

Ante la derrota en Cancún y el aumento del descrédito del ALCA por sus efectos negativos - el TLC se aprobó en Chile con votos en contra -, y ante el mayor esfuerzo de coordinación tras una integración horizontal, como ocurre con la actitud de Brasil, Venezuela, Argentina, las conversaciones entre el Mercosur y el CAN, Estados Unidos recurre al Plan B, que es negociar bilateralmente. Debemos responder con acuerdos bilaterales y multilaterales que potencien nuestros recursos naturales, como el planteamiento de Venezuela de Petroamérica, empresas integradas para recuperar nuestras riquezas. Pero requiere primero de una decisión política, de acelerar los procesos de decisión política, los Parlamentos latinoamericano y andino, distinto tipo de esfuerzos para que no quede ninguna contradicción sin ser aprovechada, ninguna posibilidad de ampliar que no sea llevada a cabo. Me refiero al G-22 Plus por ejemplo, a las relaciones con la Unión Europea.

Más que nunca urge desarrollar un frente coordinado a escala continental con una plataforma común integradora, combinando demandas mínimas y otras. Es muy difícil que un proceso pueda sostenerse por sí mismo. Lo que debe unificar es el antiimperialismo.

Debemos elevar las iniciativas concretas de coordinación y solidaridad, el funcionamiento de centros de coordinación. 300 colombianos fueron en Enero a Venezuela durante el paro. Reconocimiento de la ciudadanía latinoamericana a los inmigrantes. Organizar el Foro Social del MERCOSUR, propuso Sader. Se propuso también que la integración parta de la base, se creen Institutos de Integración Cultural Latinoamericana.

Un debate particular se debe realizar en torno al papel de las FF.AA., mostrando con más fuerza aquellas experiencias distintas: Venezuela y Ecuador ahora, antes Bolivia, Panamá, Perú. Siempre ha habido mitos al respecto, no puede haber una actitud fatalista, corresponde llevar a cabo un trabajo muy ofensivo. Aquí el tema de la soberanía nacional es el principal, pero también demandas particulares como el tema de la previsión, y las concepciones distintas sobre defensa de cada rama de las FF.AA.

Revisando a Charles Bukowski

¿Quién debe leer hoy a Charles Bukowski, aquel continuador, pero cargando mucho más las tintas, de la literatura de Henry Miller, aquel irreverente, borracho y pendenciero escritor que hizo de su vida materia prima para su obra? Un autor que gustó de mezclarse con chulos, fracasados y prostitutas, y que, al menos en el cine, había tenido ya una magnífica revisión de la mano de otro iconoclasta como él, el italiano Marco Ferreri, en Ordinaria locura (1981), en la que Ben Gazzara recreaba a un escritor muy parecido a Bukowski, por lo menos tanto como un sorprendentemente maduro Matt Dillon se le aparece aquí.

El preguntarse quién lee hoy a Bukowski no es una pregunta retórica, sino, una verdadera incógnita: su mundo poco tiene que ver con el de quienes, en presente (Chuck Palahniuk, por poner sólo un ejemplo), se preocupan por retratar, como él, hace algunas pocas décadas, a seres anónimos expulsados del sueño americano, a perdedores de todo tipo y pelaje. Sus héroes, y más que nadie el ubicuo escritor que siempre termina siendo su álter ego, ese hombre que jamás pierde de vista que es, ante todo, un escritor, están cargados de vida, de deseo, de urgencias. Pero es el mundo en que habitan el que ha cambiado, y tal ver por eso, el noruego Bent Hamer opta en este sobrio buceo a las profundidades del americano, por una ubicación temporal de las peripecias bukowskianas en tono neutro: podría ser hoy, aunque nos suene a algo de otro tiempo.

Pero las pulsiones siguen ahí, siguen siendo las mismas de siempre: la sospecha de que la vida pasa y que hay que apurar el cáliz de los deseos (el fumar, claro; pero también el follar, el beber, el enredarse en un bar de mala muerte en la vida de otros; de otras, mayormente); de que la redención sólo está en el arte, más precisamente, en la literatura; de que hay que asumir el coste de las acciones que uno emprende; de que a pesar de que el mundo en que sus personajes habitan no parece precisamente un jardín de rosas, nada hay más alienante para el protagonista, el tozudo aspirante a ser editado Hans Chinaski (Dillon), que el trabajo remunerado; que nada lo aparta más de su destino, en suma, que la gris parodia de vida en que vive la mayor parte de sus contemporáneos.

Hamer filma las andanzas de Chinaski, su siniestra historia de amor con Jan (una reencontrada Lili Taylor, tan bien como en ella es norma), sus encuentros con seres indefinibles (como el que interpreta, muy bien también, Marisa Tomei), con simpatía hacia el personaje, pero sin olvidarse de señalar sus contradicciones. Es por tanto una película honesta y limpia, un poco académica para contar historias tan tortuosas, es cierto, pero no menos efectiva. Y sirve no sólo como lección de vida sino como puerta de acceso hacia el universo Bukowski para toda una generación que seguramente desconoce por completo las andanzas de sus derrotados, y sin embargo tan vívidos personajes.


Judíos Contra el Sionismo

Israel habla por la boca de los fusiles

 

El 27 de febrero de 1998, el filósofo francés Roger Garaudy, de 84
años de edad, fue juzgado y condenado a seis meses de cárcel por
"negación de crimen contra la humanidad" y "difamación racial". El
"delito" de Garaudy -ex teórico del Partido Comunista­, del que se
separó en 1970 en busca de un diálogo entre marxistas y cristianos-
estaba contenido en su obra Los mitos fundacionales del Estado de
Israel (1995).

 



Autor de 16 libros y casado con una palestina, Garaudy también buscó
el acercamiento de las tres grandes religiones abrahámicas -judaísmo,
cristianismo, islamismo- y en 1982 se convirtió al Islam. Esto
provocó su muerte intelectual en todos los ambientes académicos
"políticamente correctos".

En la introducción a Los mitos fundacionales... Garaudy menciona a
cuatro prominentes judíos opuestos al sionismo: el físico y Premio
Nobel Albert Einstein; el profesor Judas Magner, presidente de la
Universidad Hebraica de Jerusalén; el filósofo religioso Martin
Buber, de la Universidad de Frankfürt, y el profesor Benjamín Cohen,
de la Universidad de Tel Aviv. Frente a los sucesos de Oriente Medio,
estos testimonios conservan actualidad:

  "Sería más razonable alcanzar un acuerdo con los árabes sobre la
base de una vida común pacífica que crear un Estado judío [...]. Temo
los perjuicios internos que el judaísmo sufrirá en razón del
desarrollo en nuestras filas de un nacionalismo estrecho" (Einstein,
1938).

"La nueva voz judía habla por la boca de los fusiles. [...] El mundo
ha sido encadenado a la locura de la fuerza física. El cielo nos
proteja de encadenar ahora al judaísmo y al pueblo de Israel a esta
locura. Es un judaísmo pagano el que ha conquistado una gran parte de
la poderosa Diáspora" (Magner, 1946).

"El sentimiento que me embargaba, hace 60 años, cuando entré en el
movimiento sionista, es esencialmente el que siento hoy. Esperaba que
este nacionalismo no siguiera el camino de otros que comienzan por
una gran esperanza y se degradan posteriormente, como el de
Mussolini" (Buber, 1958).

"Escribo escuchando la radio que acaba de anunciar que nosotros
estamos a punto de alcanzar nuestro objetivo en el Líbano: asegurar
la paz a los habitantes de Galilea. Estas mentiras dignas de Goebbels
me vuelven loco [...]. Haced que los Begin y los Sharon no logren su
doble objetivo: la liquidación final de los palestinos como pueblo y
de los israelíes como seres humanos" (Cohen, 1982).

Casi dos décadas antes de la publicación de Los mitos fundacionales
del Estado de Israel, tres autores rusos de la Academia de Ciencias
de la Unión Soviética, habían establecido su posición en Pasado y
presente del sionismo (editorial Estudios, Buenos Aires, 1976), un
libro hoy bastante difícil de conseguir.

"La ideología sionista, basada en la tesis anticientífica sobre la
«exclusividad de los judíos», rebosa de un desdé altivo por todas las
demás naciones y pueblos. El racismo y el sionismo son dos caras de
una misma medalla. Desde que el sionismo es la ideología oficial de
los círculos gobernantes de Israel, ese país sirve de polígono para
una política chovinista y la discriminación racial" (Lionel Daniani,
doctor en Ciencias Jurídicas).

"Fue muy ambigua la actitud de los sionistas hacia el fascismo
europeo, que amenazaba la vida de millones de judíos. De palabra, la
dirección sionista defendió a los judíos, pero de hecho asumió la
ignominiosa misión de aprovechar la coyuntura para «canalizar» la
inmigración hebrea. La revista Freeland Magazine dijo en septiembre
de 1962: «Sabido es que en los años 30 y 40, los líderes sionistas
desempeñaron un papel fatal. En vez de hacer cuanto pudieran en aras
del salvamento de judíos, utilizaron todas sus relaciones financieras
y secretas para sabotear cualquier tentativa de sacarlos de Europa.
Era necesario que su refugio fuera Palestina, únicamente Palestina»"
(Serguei Serguéiev, doctor en Ciencias Jurídicas).

"El semanario estadounidense Time observó que «la presión política
basada en la lealtad étnica forma parte de la democracia
norteamericana». El mismo semanario puso de relieve, en un artículo
titulado significativamente «¿Existe una política exterior judía?»,
que «sin embargo, ninguno de los grupos nacionales tiene punto de
comparación con los seis millones de judíos norteamericanos por el
apoyo económico y político a otro país», es decir, a Israel. Teniendo
en cuenta los hechos reales, no se puede menos que considerar certera
esa afirmación, con una sola aclaración sustancial: no se puede ni se
debe hablar de los judíos norteamericanos en general, sino de los
sionistas" (Alexandr Lislov, doctor en Ciencias Jurídicas).

Globalización y Apagon Cultural de Fin de Siglo

Antes que todo, es necesario exponer los territorios históricos en los cuales la mirada se detendrá; también establecer una aproximación del concepto de cultura que permita anexar prácticas artísticas y recepción de éstas por parte de la sociedad.

 

Los territorios históricos se refieren a Chile a fines de las décadas del 70 y del 90. Estas décadas exponen un símil en cuanto son revisadas. La primera, se expone a partir de discursos enunciados desde la crítica cultural no oficial que dio cuenta del apagón cultural de la época, el que atravesaba todo el campo social (Richard, 1987). La de los 90 se comenta desde la crítica cultural emergente, cotidiana y no institucional, que observa el ejercicio de nuevas fórmulas vinculadas al consumo y a la globalización, como características del nuevo apagón cultural, menos visible, más híbrido y cercano al término del milenio.

En cuanto a una aproximación al concepto de cultura, un examen inicial de este campo debe ser realizado tanto en su teoría como en su práctica. Este examen permite que las sociedades demuestren diferencias en las estrategias y en los modelos culturales. Se observa, al revisar los medios de comunicación social, las literaturas, las artes y las ciencias, como también la estructura de su vida cotidiana. (Jofré, 1995).

Además, se agregan a este examen inicial sobre cultura, tres posibilidades: la primera, centra su quehacer en exponer y difundir el campo oficial, y asocia cultura con lo que se desarrolla en las academias universitarias y/o en los institutos del "saber".

Ahora bien, cuando estas prácticas culturales del conocimiento oficial entran en crisis, por no tener qué cuestionar y sobre qué debatir, se abre la zona a la segunda posibilidad. Ésta reconoce la crisis, permite la emergencia de nuevos protagonistas que ejercitan la "alternativa cultural", lo que trae consigo que la cultura del país, en corto plazo, se convierta sólo en quehaceres alternativos, por la enorme resonancia en toda la sociedad. El perfil de "lo alternativo" se desvanece rápido, porque pasa a coexistir con (o en) lo oficial o, dicho de otro modo, lo oficial, a raíz de su impedimento de producción, termina haciendo uso de lo alternativo para proyectarse en las diversas redes de recepción creadas por éste, instalando entonces un simulacro en los verbos productores y receptores de lo no oficial.

En tanto, aparece la tercer posibilidad, que viene a desafiar la conceptualidad de lo oficial y la confusa marginalidad de lo alternativo; sus características se alejan de las definiciones comunes y teóricas: es la cultura de lo cotidiano. Ésta se desprende de la "cultura alternativa - oficial" y se construye en la no memoria (en la memoria sin alfabeto), en las prácticas sin domino público, en sitios al margen y desterritorializados del poder que habita, en los ejercicios teñidos por el campo oficial y el alternativo, ésos que impiden efectuar cuestionamientos a los hechos de mediocridad creativa que salpican en la sociedad. En consecuencia, la cultura de lo cotidiano merodea los márgenes y alienta estas líneas sobre apagón cultural de fines de siglo.

Sin alcanzar aún un acercamiento definitivo al concepto de cultura, o por el contrario hacer más complejo el panorama, sirve para esto hacer un paréntesis y buscar en la etimología de la palabra misma que contribuya a las decodificaciones del objeto de estudio de este artículo. Cultura del latín cultum, colere, palabras que tomaban el sentido de habitar y cultivar. Si las palabras con su sentido incluido, se enfrentan al contexto histórico-social de las décadas en cuestión, se concluye que el apagón cultural de fines de los 70 está deshabitado de una cultura e inconectado de la cotidianidad, y en el de los 90, el efecto de la globalización en todas las áreas imposibilita el carácter de selección y diferenciación, negando el cultivo de ser otro, de las particularidades propias y complejas de una sociedad diferente y diversa, en definitiva del ser cotidiano.

 

Apagón cultura de fines de la década del 70

El apagón cultural de los 70, se desarrolla en un escenario con características muy disímiles al de los 90. Disímiles en cuanto existía un poder identificable, hegemónico, representado por un régimen militar autoritario y represivo, preocupado sólo de extender sus gramáticas del poder a toda la sociedad, aun careciendo de propuestas y actores culturales que le sirvieran de nexos entre el "arte" estatal y la población receptora de la época.

Dentro de este campo de infertilidad cultural, la oferta de manifestaciones culturales relacionadas con las representaciones de la identidad, no aparecen, o si lo hacen, son para trastocar toda una tradición. Tampoco aparece la idea de fusionar la cotidianidad con una forma de expresión particular de la sociedad, no ocurre debido a que la cotidianidad forma parte de un nuevo escenario (el Chile post golpe), el que, soterradamente, era rechazado por quienes habían sido llevados a formar parte de este nuevo "espectáculo".

El grupo Colectivo de Acciones de Arte (CADA), como la Escena de Avanzada, trazaron las zonas por las cuales se pudo desviar la mirada hacia un campo deconstructivo de las líneas hegemónicas, impuestas por el Estado-gobierno, hacia un campo de nuevas señalizaciones, donde las teorías del cuerpo emergen y trabajan con la de las arquitecturas de sitios marginales, de sitios alejados, anónimos que se bautizan cuando son intervenidos por las marcas de una nueva grafía. De ese modo, el logocentrismo autoritario y centrífugo es expuesto a través de señales críticas que dan cuenta e interrogan el oscurantismo cultural de fines de la década del 70. Se percibe en las prácticas culturales de la Escena de Avanzada, una narratividad de búsqueda por un significado al margen de lo oficial, con ejercicios de producción que discuten lo establecido, el concepto de modernidad de las dictaduras y sus retóricas del desarrollo. Se discute sobre el nuevo mapa de elaboración y recepción cultural, todo esto para reeditar focos enmascarados de crítica que alientan el desarrollo de la microcontestación, y el quiebre de las políticas discursivas totalizadoras.

Había que realizar poesía y autodestrucción (R. Zurita), narrativa y gestos marginales (D. Eltit), visualidad y represión (L. Rosenfeld), gráfica y descomposición (E. Dittborn), crítica y márgenes (N. Richard). Siempre en relación a espacios impuestos y hegemónicos a los cuales se le insertaban discursos que provocaban cuestionaban esos territorios del llamado "apagón cultural". Hubo un entrenamiento donde se interrogaban las fronteras de lo crítico y lo estético como territorios confrontados, problematizándose los quehaceres culturales en sus distintas grafías, desde lo macrofísico (autoridad) a las macropolíticas culturales (autoritarismo) (Oyarzún, 1989). Esto impulsa a volver sobre reiteradas interrogantes que se hiciera este cuerpo de producción cultural, interrogantes como la autocensura, censura, represión; estrategias de seducción y cooptación; estrategias contestatarias y contra hegemónicas. Todos manejos sensibles puestos al servicio de reencontrar(se) y (re)inventar aquellos territorios más castigados por la represión.

 Apagón cultural de fines de los 90

La pregunta asalta, ¿por qué no se revisa la década de los 80? ¿qué pasó o, no pasó nada? Por el contrario, examinar la década de los 80 implica detenerse más tiempo, ya que en ese período se produce un desplazamiento del agenciamiento cultural oficial al protagonismo alternativo; se da un paso a una cultura de lo alternativo que, a raíz de su masificación, fomenta el concepto de travestismo, pero involuntario, esto quiere decir que se establece como difusora de las aspiraciones sociales sin serlo. Es la época donde lo alternativo genera un reconocimiento social y una resonancia en los diversos componentes de la sociedad, donde no es necesario emancipar las prácticas oficiales de cultura, porque han sido obviadas por una fuerte preferencia social de lo alternativo; es un período inédito porque nunca antes en este país existió, como parte de una cultura, el más grande tráfico de información cultural alternativa y clandestina. Esto produjo cierta "consagración" a nivel de la recepción cultural de la época de lo "no oficial", omitiéndose entonces, la contestación y las prácticas de búsqueda de los otros espacios. Ahora los sitios de no pertenencias, de prohibiciones se (des)armaban en la recepción del travesti cultural. Cabe señalar que una mirada sobre los años 80 sugiere un artículo aparte. Ahora, el objeto de reflexión de este trabajo, fija su análisis de crítica cultural a partir del registro de la década de los 90.

Puede aparecer una aventura hacer interpretaciones y, más aún, un examen crítico cultural de un contexto histórico que no ha terminado (década de los 90). Sin embargo, surgen variados componentes socioculturales anexados al poscolonialismo, como son la homogeneización, el poder circulando en redes informáticas, la comida de la aldea global, etc. que, en definitiva, alientan una mirada, que puede examinar un presente, influido por atmósferas conservadoras que, a corto plazo, quieren negar e impedir la comprensión a las modificaciones que ha sufrido el escenario cultural. En tanto, cambios visibles referidos a políticas culturales, enunciadas desde el Estado no tienen por dónde ser ejecutadas (diversificación de la recepción, aumento del campo lector, etc.). Por lo mismo, escribir sobre la década de los 90 es también hacer crónica de fin de siglo, es hacer crítica cultural de lo visto y lo vivido, del registro de las experiencias que sólo la cotidianidad entrega (Narváez, 1988).

Se dice que los 90 constituyen el segundo apagón cultural; por supuesto, ya no porque las producciones culturales venidas del campo institucional no existan, o no exista el proyecto de vincular ofertas culturales y recepción de ellas, sino que apagón cultural porque se anexa el mercado de la globalización con el de la creación artística. Entonces, ocurre que se simula una oferta enorme y variada de prácticas culturales; teatro en todas las salas, ferias de libros, exposición de plástica, festivales de cortometrajes, aparición de nuevas bandas musicales chilenas, fotografías y danzas en institutos binacionales.

Ahora bien, cada una de estas ofertas tienen una característica sui generis que, de algún modo, sirve para dar una mirada reflexiva al fenómeno cultural de la época; la característica es que todas estas expresiones de arte parecen querer decir lo mismo, son presentadas en un gran bolso tejido con lanas de la globalización cultural.

Revisemos algunos ejemplos: en literatura no se lee más que a un autor, se sabe que los otros escriben lo mismo; en el teatro, ni las nuevas tendencias logran diferenciarse del teatro tradicional; en plástica la experimentación y las vanguardias son la misma y conservadora mancha. A partir de este cuerpo, el efecto en la recepción es sin duda más que negativo, no se logra producir la relación entre la obra y los encargados de recibirla. La macrocultura de la cantidad dice que en Chile, desde 1990, se han editado más libros que en ningún otro tiempo; la contestación viene junta, pero ¿quiénes han leído esos volúmenes editados?, este ejemplo bien puede servir para hacer un panorama general y/o una revisión de cada una de las otras áreas del arte. El asunto es que se privilegia lo cuantitativo por lo cualitativo, porque nadie se detiene a supervisar cuántos efectivamente participan de esa inmensa oferta cultural emitida desde el Estado mismo. Por otro lado, no se puede omitir la influencia del fenómeno de las totalidades y la clara vuelta a la homogeneidad en el tema de lo cultural, aun sabiendo que se trata de conceptos fracasados en la década de los 70, conceptos que, en definitiva, desean una negación, un impedimento para ingresar y encontrar(se) con la diversidad que cada uno de los integrantes del cuerpo social tiene.

Existen algunos concursos de proyectos que apoyan la creación artística, siendo una de las iniciativas más particulares en toda Latinoamérica. Se apoya con recursos estatales a proyectos de desarrollo artístico, los que podrían colaborar con al menos un signo en la formación de la diversidad cultural; pero nunca se supervisa si todos esos proyectos logran ver la luz. De nuevo un ejemplo vinculado con la literatura: se financia escrituras de libros, pero la mayoría jamás es editado y, lo que es más grave, muchas veces los libros propuestos para ser apoyados ya están escritos; los autores por consiguiente, utilizan el financiamiento en la compra de un computador o una impresora. (En el Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes realizado en Chillán en 1996, fue tema recurrente en conversaciones y mesas redondas). En efecto, las políticas institucionales sobre cultura se vanaglorian al exponer un país con apagón cultural, al decir de sociólogos, pero al mismo tiempo con todas las luces encendidas, luces de colores similares que muy pocos ven y disfrutan. Nuevamente emerge la figura del travestismo cultural, ahora protegida e institucionalizada.

 

La aldea del conflicto global

Herbert Marshall McLuhan fue el primer autor en hablar del mundo como una “aldea global” y de la humanidad como una “tribu planetaria” a raíz de sus análisis de los medios de comunicación,...

Herbert Marshall McLuhan fue el primer autor en hablar del mundo como una “aldea global” y de la humanidad como una “tribu planetaria” a raíz de sus análisis de los medios de comunicación, particularmente de la televisión, en los años sesenta del siglo pasado. A pesar de no llegar a conocer Internet ni la revolución microinformática, sus análisis resultaron proféticos. Los medios de comunicación de masas han convertido al planeta en una aldea, una gran aldea planetaria pero aldea al fin y al cabo. Este concepto, por su indudable pertinencia, ha sido largamente empleado, aunque nunca ha dejado de tener detractores. Y es que esta aldea o, mejor dicho, su realidad, se reconstruye y destruye a través de los medios de comunicación, es cierto, pero es inexacta su descripción como fruto exclusivo del sistema comunicativo. Hay más detrás, mucho más.

McLuhan, como después seguirá haciendo Derrick de Kerkhove, su principal discípulo, desarrolla una teoría comunicativa extremadamente útil para comprender la articulación de la conciencia planetaria moderna. Las redes de comunicación e información globales actuales constituyen el sistema nervioso de la humanidad, “la neocorteza cerebral” de la que habla Javier Esteinou. Pero la teoría de McLuhan se queda en lo cultural y no explica “los intereses históricos de la dinámica del poder” (de nuevo Esteinou) en los que se enmarca. Las transformaciones tecnológico-sociales que han experimentado los sistemas de información tienen un contexto histórico, no son ni neutras ni gratuitas, y este contexto histórico se debe a un gran triunfo: el del liberalismo universalista.

Tras la derrota de Napoleón, en 1815, en el siglo XIX surgen las tres grandes ideologías que suministrarán, en palabras de Immanuel Wallerstein, “el lenguaje para todos los sucesivos debates políticos en el seno de la economía-mundo capitalista”: me refiero al conservadurismo, el liberalismo y el socialismo. De estas tres formas de pensamiento, la liberal saldrá como gran ganadora. El liberalismo, como buen encarnador del centrismo, mediará entre izquierda y derecha depositando su fe en una de las premisas clave de la ilustración: que el pensamiento y la acción racionales son el camino hacia la salvación, esto es, hacia el progreso. En realidad, la ideología del progreso será una de las mayores aportaciones del liberalismo a la modernidad. Su reformismo racional contentará a todos, o al menos los apaciguará (amortiguando los instintos revolucionarios de las clases trabajadoras y los instintos reaccionarios de las clases adineradas). Wallerstein no puede estar más acertado al afirmar que durante 150 años de continua lucha política todas las batallas se mantendrán dentro de las reglas de juego de la ideología liberal.

Pero el liberalismo es esencialmente antidemocrático. La suya es una doctrina aristocrática que predica el “poder de los mejores” y, aunque no se define a los mejores por cuestiones de sanguineidad (nobleza hereditaria) sino por cuestiones educativas (cultura adquirida), sus beneficiarios no dejan de encontrarse en una meritocracia. Cuando este liberalismo se universaliza se está universalizando una ideología elitista que pretende evitar a partes iguales la reacción del conservadurismo y el radicalismo de los revolucionarios. Su expansionismo por todo el planeta, a lo largo del siglo XX, tras la segunda guerra mundial, pretende convertir su doctrina del progreso material en una doctrina universal y hay que decir que casi lo consigue. Aunque ciertamente sigue siendo la ideología dominante, su monopolio de la racionalidad y el progreso ha terminado. El liberalismo ya no es considerado norma geocultural sino una mera ideología más. Ahora sabemos que la lógica de la acumulación incesante de capital sólo conduce a progreso material, no moral, pues es profundamente desigualitaria. En realidad, las críticas a la doctrina del libre flujo mundial (el free-flow) hace tiempo que se desenmascararon (protectoras como eran, en realidad, de un one-way-flow), pero no habían sido nunca tan ampliamente escuchadas como ahora, precisamente tiempos de máxima expansión del ideal liberal (y de la brecha social).

Por todo ello, la aldea global descrita por McLuhan, esa especie de estadio de interacción y cohesión planetaria de la conciencia humana (de “inteligencias en conexión” diría Derrick de Kerkhove), se nos antoja sólo como una simple ilusión de la cultura de la modernidad. O, cuanto menos, como una idea incompleta. La aldea global no ha sido hasta ahora tanto un espacio de interconexión de inteligencias como de promoción y realización del gran capital. Ha sido una aldea de sumisión consumista más que de desarrollo mental.

Ahora, el incremento de la educación y los medios de comunicación (con un papel destacado de la Internet no comercial) están alterando el panorama. Ambos elementos han hecho aumentar drásticamente la conciencia política universal dificultando enormemente la ocultación de las desigualdades y las injusticias. Las “rebeliones” populares en todo el mundo por el conflicto contra Iraq o el clamor antigobierno por el Prestige en España son los dos últimos capítulos de esta nueva conciencia. Sin embargo, la deslegitimación de la ideología liberal no supone el advenimiento inmediato de una aldea global como la descrita por el mito cultural. Más bien lo contrario, lo que estamos presenciando es el advenimiento del conflicto universalizado, de la desconexión intelectual, del derrumbe de la inteligencia. Porque la ideología liberal ha empezado a agonizar pero no por ello deja de tejer sus redes por todo el planeta. Y ello genera terribles tensiones en el sistema social, tensiones cuya primera víctima no es otra que la legitimidad de las estructuras estatales y su capacidad para mantener el orden. La creciente inseguridad mundial es el gran fruto de este estado de convulsión. La obsesión por los déficits cero el principal escudo protector del liberalismo universal: ¿quien puede permitirse no gastar más sino es el que ya lo tiene todo, el rico, el saciado? El periodo negro que augurara Immanuel Wallerstein ha comenzado.

Las ideas de Antonio Gramsci en el mundo político

Como punto de partida se debe ver la historia de Italia, en la que nunca a estado unida por un mismo ideal, ya que desde la época de Nicolás Maquiavelo, en su escrito "el Príncipe", trataba de convertir a todos los principados de la península itálica en un país unido y organizado, sin importar hacer cualquier cosa por obtenerlo, ya que planteaba en su frase "el fin justifica los medios" que incluso la

muerte puede ser un medio confiable e importante para obtener un país unido.

 

 

Una fase en la cual Italia si obtuvo una alianza total fue a causa de la guerra que estaban sufriendo por parte de Napoleón y sus ejércitos franceses, por lo cual la sociedad italiana sé alzo en armas al mando de Garibaldi quien ha sido el único personaje de la historia que ha unificado a Italia.

 

Pero aun en nuestros días no podemos encontrar una equivalencia entre las diferentes regiones de la península, desde el punto más básico como pueden ser las costumbres hasta su productividad económica, ya que encontramos grandes contrastes como puede ser las grandes empresas del norte del país como en Milán y Torino; así como la pobreza en las ciudades del sur Nápoles y Sicilia.

 

El primer punto que trataremos es la importancia que le da Gramsci a las organizaciones políticas como los sindicatos, partidos políticos y grupos. Gramsci articula estos grupos políticos para disciplinarlos y darles formación en todo lo referente al arte de la habilidad política, esto en virtud de desarrollarse e integrarse a los grupos de Estado socialista. Una situación que él marcaba mucho era que una para ser o para llegar a ser una clase dominadora, debía de educarse desde el momento en que es todavía una clase dominada.

 

Sólo lo podría conseguir por medio de una labor de persuasión y educación recíproca, pero el problema más importante el cual tenia que atacar es el unir a las instituciones, coordinarlas y subordinarlas en una jerarquía de competencia y de poderes, centralizarlas fuertemente de manera que fuera una fuerza popular fuerte y organizada, pero siempre con una libertad de ejercicio dentro de su ámbito, creando así una democracia obrera. Esto es que el poder del Estado quede en manos del pueblo o como él mencionaba de la clase dominada.

 

Este movimiento organizado debía ser dirigido desde la estructura de una institución ya formada, con bases fuertes, sobre todo de una ideología de carácter social como lo era el Partido Socialista Italiano y Confederación del Trabajo, con esto se podrán organizar las clases proletarias y semiproletarias, para obtener una sociedad organizada, que tenga conciencia de los deberes que obtendrán cuando lleguen al poder como una clase ya dominante en todos los aspectos políticos y sociales.

 

Pero esto tardara mucho ya que deberán aprender la cultura política, esta se dará por medio del estudio y del conocimiento de la historia que sufre, esto último quizá fue el error que cometió ya que no tomo en cuenta la importancia de la historia, la cual le daría la solución a sus principios ideológicos y a los problemas de organización.

 

Dentro de la actualidad sólo podemos ver un caso que tomen en cuenta estos sistemas de organización de las clases trabajadoras (obreros y campesinos) en Cuba vemos esa formula, en la cual los grupos dominados llegaron a ser una clase dominante, esto quiere decir que por medio de una revolución cambio radicalmente el sistema político ejercido anteriormente al régimen actual, pero el proceso de educación llega después del movimiento revolucionario, ya que el gobierno anterior sólo buscaba la ignorancia entre sus gobernados, esto fue un proceso de auto educación donde los grupos de jóvenes alfabetizaban a la población en general.

 

La organización de los consejos de las fabricas se da en las representaciones de los diputados ante el congreso de la nación, este se da dentro de los centros de trabajo, eligiendo a un miembro de este para que vaya a las elecciones generales y represente a esa comunidad de trabajadores y a sus familias dentro de este cuerpo legislativo; aquí podemos encontrar la importancia que tiene la representación y la fuerza que tiene la democracia obrera.

 

Una situación fundamental que debe de hacer la nueva democracia obrera, es que cuando llegue al poder debe de desaparecer las instituciones del Estado o de la clase dominante anterior ya que esta puede tener vicios o no puede adecuar al nuevo régimen, por lo que debe de basarse en la historia del proletariado y así crear sus propias instituciones basadas en su nueva forma de gobierno, para que así puedan tener un resultado optimo.

 

Tal vez el sector más importante a cuidar es el sector económico, ya que un cambio tan radical (de una economía de mercado libre a una de economía solidaria) puede causar una fractura en el proceso de la transición en la que se suprime la competencia, ya que se suprimió la propiedad privada y la economía se vuelve nacional.

 

Otra institución marcada por Gramsci es la referente a la dictadura proletaria que es tal vez la base de todo su movimiento ideológico, ya que es la célula de esta organización, como ya lo había mencionado en el caso de Cuba es donde se organizan los sectores productivos dentro de sus centros de trabajo para lanzar a sus representantes al Congreso, pero en la Italia de Gramsci sólo buscaban la organización general de la sociedad.

 

Cuando hablamos de la importancia del proceso histórico de las revoluciones obreras, debemos subrayar la ligadura que tiene esta con el capitalismo ya que esta última pone todos los materiales necesarios, para que la convivencia con el régimen se apegue a sus leyes, influencias y disciplinas, todas estas no elegidas por el obrero ni por ningún miembro de la fuerza trabajadora; por eso mismo surgen las revoluciones obreras a causa de las inconformidades de los verdaderos productores y generadores de la economía italiana y de cualquier otro país. Cuando después de que la clase trabajadora convierte una revolución, esta clase estará en contra de todas las instituciones creadas por la burguesía, ya que esta en ninguna forma se siente representado de sus problemas más comunes, con lo cual esta provocando a los grupos obreros a organizarse en contra de los Estados burgueses, con esto ayudara a conducir a fundar una sociedad humana absoluta y original.

 

Pero los grupos de la burguesía contaban con instituciones muy importantes dentro de la producción en las fabricas, esto era los grupos monopolicos, para que en conjunto con los grupos de la burocracia oprimieran a estos grupos obreros en disidencia y se vuelven en simples instrumentos de producción, donde se vuelve a integrar a la estructura de gobierno, así cada elemento de estos conglomerados de trabajadores se vuelve en una necesidad del proceso de producción, pero esto no implica que fuese el único para desempeñar tal tarea por lo cual solo es un simple eslabón de la cadena de producción.

 

Para que un Estado obrero pueda nacer debe de desarrollar en condiciones optimas de productividad, esto con la disolución de los vínculos con las estructuras y las instituciones del Estado anterior; de inmediato debe de incorporarse a un organismo mundial, como las internacionales obreras.

 

Dentro de este nuevo Estado, hay dos figuras que no deben de ser las que rijan la política de una nueva nación; estas son el sindicato central y el partido político por lo cual estos deben de formarse con agentes liberales, esto es que deben de dar todas las medidas necesarias, para que se den las condiciones externas generales en el proceso de la revolución, para que estas tengan su máxima celeridad en los que respecta a las fuerzas productivas donde estas expresiones debe de manifestar.

 

Las relaciones entre los sindicatos y consejo no pueden ser establecidas sobre otro vínculo que no sea la representación de los electores ante el consejo que se organizan en el sindicato. Esto no debe de implicar una jerarquización entre estas dos fuertes instituciones ya que esto provocaría la destrucción de ambas, con lo cual el consejo del sindicato sólo lo podemos considerar como un instrumento de la lucha sindical, pero con el problema de que esta se vuelva en una situación tan parecida a la burocracia.

 

Una característica importante en el ideario de Gramsci y del cual podemos decir que fue fundamental en lo que respecta a la transformación italiana y que muchos lideres de la ideología socialista anterior, fue que su política paso más allá de la simple teoría y la aplico a la vida de su país en el ámbito político como que dirigió un partido de pensamiento socialista, fue líder de los trabajadores de Turín, esto provoco que su pensamiento no quedara en la utopía. El mayor pensador de índole socialista como fue Karlos Marx nunca fue más allá de su teoría aun cuando él tenia mucho contacto con las bases trabajadoras y campesinas de su época.

 

Una de las características más originales del pensamiento estratégico de Gramsci es que, no obstante por su predilección por metáforas militares, no queda prisionero de ellas. Ya que para Antonio Gramsci la lucha por destruir el capitalismo y construir el socialismo es esencialmente una continuación en el cual la transferencia del poder sólo es un momento. Esto deriva de la opinión gramsciana de la sociedad burguesa como un sistema de dominio y de hegemonía, porque es únicamente el dominio, la fuerza coercitiva del Estado, la que puede ser transferida mediante la victoria de un afortunado ataque al poder.

 

De esta manera concluimos, que la ideología de Antonio Gramsci es el producto del estudio y de la aplicación de esta en la vida política del país y la transformación de la ideología de los grupos sociales de las clases dominadas para que esta pueda sufrir un cambio a dominadora; transformo las instituciones obreras y políticas no sólo de su país sino de muchas naciones, en Italia logro una integración de los grupos socialistas en la Italia pre-fascista, aún en contra de la política fascista que tomaba el poder encabezada por Benito Mussolini y su política de nacionalismo de derecha. Combatió su persecución y encarcelamiento, por medio del estudio de las instituciones y otras ciencias.

 

Desmentido de ultratumba

"...en vida fui un hombre déspota, autoritario y abusivo, bueno para la farra, egoísta, machista e incluso un poquito pendenciero. Pero jamás robé nada ni me quede con los vueltos. Al contrario de otro fulanito al que no voy a nombrar, a pesar de que él me mencionaba demasiado a menudo y a propósito de cualquier cosa".
Recientemente he tenido fugaz y casual conocimiento de un curioso documento manuscrito, garrapateado aparentemente con tinta sobre un papel de antigua data. Afortunadamente tomé la precaución de transcribirlo hasta donde pude, justo antes que el añoso papel de deshiciera entre mis manos. Ello me permite ofrecer a los lectores conocimiento sobre su peculiar contenido. Dejo establecido que no me consta su autenticidad, ni la veracidad de nada de que allí se afirma. Hasta donde se podía entender de la enredada caligrafía, y en un tono que asemeja a un comunicado de prensa, el documento decía más o menos lo siguiente:

“Ante versiones tendenciosas, desorbitadas, malintencionadas y acaso calumniosas, que circulan profusamente en torno al supuesto contenido del documento que fuera encontrado en una de las manos de mi cadáver momificado, el que como se sabe fue recientemente descubierto en los subterráneos de la Catedral Metropolitana, me he visto en la obligación de salir de mi forzado mutismo para puntualizar ante la opinión pública lo siguiente:

1.- No es efectivo que el número 1837, que es lo único legible que quedó del papel antes de que se hiciera añicos por obra y gracia de los entusiastas profanadores de mi descanso, corresponda a una cuenta secreta de mi propiedad, la cual mantendría hasta los días de hoy a buen recaudo de mis acreedores en el Banco Riggs o en alguna otra prestigiosa entidad bancaria de la plaza. Como a mis biógrafos les consta y pueden incluso corroborarlo los más distinguidos historiadores (incluido ese tal Villalobos), en vida fui un hombre déspota, autoritario y abusivo, bueno para la farra, egoísta, machista e incluso un poquito pendenciero. Pero jamás robé nada ni me quede con los vueltos. Al contrario de otro fulanito al que no voy a nombrar, a pesar de que él me mencionaba demasiado a menudo y a propósito de cualquier cosa.

2.- Es igualmente falso, de falsedad absoluta, que el documento de marras corresponda al borrador del acta fundacional del partido (el texto es en esta parte es ilegible, pero pareciera que dice la palabra MAPU). Es bien sabido que mientras pertenecí al mundo de los vivos (biológicamente hablando), ejercí altas responsabilidades de Estado, con exclusión de la Presidencia de la República, magistratura que siempre rechacé ejercer, principalmente porque no me hacía falta. También se sabe que desde aquellas altas posiciones me complacía de poder mandar a los que mandaban y de controlar lo que graciosamente yo mismo solía denominar “el principal resorte de la máquina”. No obstante lo anterior, ello no puede ser óbice para se me quieran imputar responsabilidades intelectuales en la conformación de la aludida organización política, en la cual no he participado, no participo ni me propongo participar, ni muerto.

3.- Desmiento categóricamente que el documento en comento corresponda a la transcripción taquigráfica de una entrevista que yo habría presuntamente concedido desde el más allá a la muy perspicaz periodista doña Consuelo Saavedra, en la cual yo habría deslizado, de manera oblicua aunque claramente deducible, mi preferencia por alguna de las precandidatas presidenciales de la Concertación (la rubia) en perjuicio de la otra. Este infundio, que por demás habría significado un auténtico salvavidas de plomo para la presuntamente favorecida, y que rechazo de plano y del modo más enérgico, sería según sus inventores la razón por la cual el papel a que me refiero se habría deshecho inexplicablemente, mas o menos como si se tratara de una instrucción a un agente de la fenecida serie televisiva “Misión Imposible”.

4.- Tampoco es efectivo que el susodicho documento haya correspondido a una carta por cuyo intermedio yo habría aceptado, previa consulta con Jaime, la invitación que se me habría cursado de parte de los mandamases de la Alianza por Chile para inscribir mi nombre en un proceso de primarias para elegir al candidato presidencial de dicho referente político, en vista y consideración de la situación por todos conocida y sobre la cual no conviene abundar ni entrar en enojosos detalles. He reflexionado sobre este asunto y he concluido que, por ejemplo, es suficientemente extraño y paradójico que un partido que se denomina Renovación Nacional tenga como líder a un señor octogenario. Pero que se quiera recurrir a un hombre como yo, que nació hace casi 180 años, y más encima está muerto y enterrado, me parece francamente un exceso.

5.- De la misma manera, declaro solemnemente que dicho papel no contenía, como maliciosamente se ha tratado de insinuar, los planos originales del puente Loncomilla, así como tampoco los nombres y localizaciones de los otros cinco puentes que tienen problemas.

6.- Declaro desconocer completamente, razón por la cual tampoco el papel se refiere a este asunto, los nombres de las universidades y de las carreras de pre grado y post grado que fueron rechazadas en su trámite de acreditación. Por lo cual lamento informar a los alumnos allí matriculados que deberán buscar la información en otra parte, si acaso no quieren encontrarse con una ingrata sorpresa al final de sus estudios.

6.- Tampoco es efectivo que el documento contenga una carta de adhesión póstuma a la petición que un grupo de senadores de derecha firmaran hace unos pocos años para demandar enérgicamente el fin de la injusta persecución a la Colonia Dignidad y a su líder permanente el señor Paul Schaefer.

7.- Finalmente, por causa de la rabia negra que me han provocado todos estos infundados rumores, notifico a todos los interesados y otros curiosos, que no tengo ninguna intención de revelar el auténtico contenido del famoso documento.

Dios Guarde a Usía

(Hay una firma ilegible)

“Aporte de la Masoneria en la Institucionalidad Republicana en Chile”

De las enseñanzas que contienen nuestros rituales es difícil distinguir cual es más profunda o está mas bellamente simbolizada. La masonería simbólica a través de la Iniciación, el Ascenso y la Exaltación va conformando y esculpiendo el camino individual de todo masón hacia la sabiduría.

 

Al plantear la relación Masonería y Política, aparece de inmediato en nuestras mentes la frase del Ritual de Iniciación . “La Orden no es una secta ni es un Partido, sumándose a esto la Declaración de Principios de la Convención de Lausanne en el articulo que dice : “Prohíbe en sus Talleres toda discusión política o religiosa”. Pero es otra frase del Ritual la que a mi entender nos “da la luz” ética definitiva respecto a nuestra existencia política como Orden, en su sentido mas alto y noble; la Masonería, “comienza su obra en los Hermanos y por consecuencia lenta  pero eficaz y profunda la termina en la sociedad profana”.

 

El horizonte ya está claro, esta oración final nos da la clave. Y como en el álgebra  la negación primera se nos ha convertido en la suma-algebraica en una afirmación. Fija como corolario los efectos que se quieren obtener en la sociedad profana; no se llega a los talleres para la contemplación pasiva del bien. A nuestros templos entramos para aprender y salimos para servir.

 

Los ideales fundamentales de la Masonería: Libertad, Igualdad y Fraternidad, implican el hecho de la vida en sociedad y están orientados a ungir a toda la humanidad. Robinson Crusoe, solitario en su isla, no puede ser sojuzgado por nadie y nadie conculca su libertad. Tampoco tiene elementos de comparación para ponderar igualdades o desigualdades. Ni forma de ejercer la fraternidad.

 

Es en esta convivencia social donde se muestran la crueldad, el fanatismo y la injusticia. Es en la vida gregaria donde surgen la esclavitud, la servidumbre, el colonialismo, los países sometidos, las persecuciones religiosas y políticas, los genocidios, el racismo y la guerra. Es el “homo homini lupus”, el hombre depredador de su propia especie, esclavizador y martirizador de si mismo.

 

Frente a esto la Masonería actúa como una fuerza espiritual y practica. Quiere derrotar el dogma, la ignorancia, el fanatismo la injusticia y la crueldad. Trabaja para que los hombres, los hombres que viven en sociedad y que componen la gran familia humana, sean libres fraternos e iguales. Los pueblos y sus instituciones, la humanidad y sus organizaciones han de comprender, aceptar y formarse por estos principios. Los objetivos son eminentemente sociales, por lo tanto y sin asustarnos podemos decir que la Masonería es una Orden esencialmente política.

 

La Masonería parte desde el individuo. Quien no tiene en orden sus propios pensamientos, quien no ve claro su propio mundo  interior, quien no tiene inquietud por la verdad, quien  atado al prejuicio es siervo de pasiones viles que lo alejan de las practica de la generosidad y el amor; sin comprender que no se puede recibir sino en la medida que se da. Quien no esta en aptitud de levantar su propio templo, ¿ como puede ser obrero eficiente y válido en la construcción de ese otro Templo que es una convivencia social cada día mas digna, cada día mas justa, cada día mas feliz y por tanto más bella.

 

Es para este templo de una Sociedad Mejor, que la Masonería investiga, enseña, educa y disciplina. Frente a esto resulta imposible negar que el trabajo de la Masonería es siempre un trabajo político en el mas alto, prefecto y práctico sentido  de la palabra.

 

Los masones desde el momento de nuestra iluminación estamos llamados a ser políticos, políticos excepcionales, por el alto estándar de nuestros ideales, políticos infatigables en el proselitismo y sobre todo la práctica de nuestros principios mas amados la Libertad, Igualdad y la Fraternidad. El trabajo diario simbólico y profano por alcanzar estos ideales, nos construye como hombre buenos, como ciudadanos ejemplares de la humanidad y por ende como políticos ejemplares.

 

A la luz de este razonamiento es que desarrollaré este trabajo tratando de ilustrar diacrónicamente los aportes que la masonería ha hecho a la institucionalidad de nuestro país a través de la participación activa y coordinada de masones a través de mas de 210 años de historia. 

 

“Post Tenebras Lux”

 

El titulo de esta plancha alude al aporte de la masonería a la institucionalidad republicana en Chile, sin embargo la masonería Chilena  nace oficialmente el 24 de mayo de 1862, por tanto el periodo anterior comprendido entre 1790 a 1862 obligatoriamente tendrá que ser analizando por la obra especifica de que formaron las primeras Logias en Chile y en América, bajo el auspicio de orientes europeos o norteamericanos, y que hicieron de sus vidas un claro ejemplo de aporte masónico a las sociedades en que les tocó vivir.

 

Pocos procesos históricos están tan documentados como lo es el aporte de la masonería a la institucionalidad republicana, no solo chilena sino que mundial, nuestro ritual siempre nos exige dos cosas registrar nuestro trabajo en actas y por ende fijar la hora y lugar. Bajo este prisma podemos decir que el punto de partida simbólico de la concepción republicana de Chile partió en el estado de Virginia, en la Logia a la que pertenecieron Washington y Franklin, pues en ella se ordenó Francisco de Miranda padre espiritual de todas los orientes republicanos de América Hispana.

 

Podemos decir sin temor a equivocarnos que todas las grandes figuras que agitaron aquel amplio movimiento occidental denominado Ilustración, cuyo corolario político fueron los procesos revolucionarios “pro república” de 1776, 1789 y 1810 actuaron en logias masónicas, lo mismo que la gran mayoría de los lideres políticos y militares de estos tres movimientos republicanos. Fueron también ellos los que plasmaron los conceptos de “El Contrato Social” y del “Ensayo sobre el Gobierno Civil” en sus constituciones  haciendo una aproximación práctica y legal de los gobiernos republicanos nacientes a los valores plasmados en “La Declaración Universal de los derechos del Hombre” y sobre todo a los principios fundamentales de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

 

Estos masones fueron  los vínculos con las nuevas ideas; sistemáticamente arriesgando la tortura y el cadalso, fueron trasmitiéndolas e imponiéndolas por la razón en sus comunidades, destruyendo así el oscurantismo y la injusticia de las coronas absolutistas europeas. Tal como lo dicen los versos de Neruda en su poema a José Miguel Carrera,  “gritaste libertad cuando el susurro iba de piedra en piedra”.

 

El nacimiento de la Masonería Simbólica y su gran desarrollo durante el siglo 18 va íntimamente ligado a los procesos revolucionarios ilustrados y por absoluta lógica a la institucionalidad republicana occidental que estos movimientos libertarios impusieron en Europa y América.

 

El calendario de realización e influencia política de la masonería moderna sobre la institucionalidad   de la cultura occidental es asombroso, en cuanto a su rapidez y profundidad, basta para esto solo recordar la siguiente cronología:

 

-24 de junio de 1717 nace en Londres la Gran Logia Unida, pasando luego a Francia y demás países de Europa;

 

-el 15 de febrero de 1728 fue fundada en Madrid la primera Logia masónica de España, instalada por el Duque de Warthon, siendo reconocido este taller el 29 de marzo del año siguiente por  la Gran Logia de Londres,  otorgándole el número 50 de las logias sometidas a su autoridad;

 

-en 1733 se funda la primera logia americana en la ciudad de Boston, poco después nació la logia de Filadelfia , a la cual perteneció Benjamín Franklin, posteriormente  hubo una logia en cada estado durante la guerra de independencia, destacándose las de Charleston y Virginia, siendo esta última donde nace la primara luz de la independencia hispanoamericana al ser iniciado en este taller por George Washington.

 

-en 1739 la Gran Logia de Inglaterra, en reconocimiento a la gran difusión del pensamiento masónico en la península ibérica, autorizo  la constitución de la Gran Logia Provincial de España;

 

-el 4 de julio de 1776 se proclama la independencia de los Estados Unidos de América, primera republica modera occidental que nace bajo el impulso de las ideas de 9 reconocidos masones entre los que destacan de manera innegable Washington, Franklin, Laffayette y Jefferson.;

 

-el 24 de enero de 1780 el Conde de Aranda, funda el primer Gran Oriente Español, independizando a las logias españolas de la tutela inglesa, a esta fecha las logias en España superaban el numero de cuatrocientas;

 

-en 1789 estalla la Revolución Francesa y se proclama la primera republica en la Europa absolutista de la mano con la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano; el mundo escucha por primera vez la consigna Libertad, Igualdad y Fraternidad, siendo todos los cabecillas de esta revolución masones activos de Francia;

 

-en 1797 Francisco de Miranda, funda en Londres la Logia denominada Gran Reunión Americana, con participación  de masones ingleses, norteamericanos y sudamericanos. Miranda, fue su primer Venerable Maestro y sin temor a equivocarme me atrevo a decir que con el poder evidente que otorga el secreto y la unión fraternal masónica, Miranda encauza los trabajos para la independencia de las colonias españolas mediante la ramificación de las logias esparcidas por el territorio americano y europeo.

 

Existe una antigua controversia que trata de establecer o negar la relación directa que pudo haber existido  entre  personajes y hechos aparentemente distantes y divorciados entre si, pero que innegablemente ocurrieron y en coincidencia dentro de un corto espacio de tiempo que los hace casi simultáneos y consecuentes. Lo que casi 200 años después se conoció en geopolítica como “efecto dominó”.

 

En esta controversia, una parte afirma que la independencia de Hispanoamérica fue gestada por el pensamiento y la acción masónica a través de la red de logias esparcidas por América y Europa; por otro lado se niega rotundamente que aquellas organizaciones que sabiamente lograron la Independencia fueran masónicas y por ende que sus integrantes fueran masones. Este último razonamiento niega que la Gran Logia de Venezuela, en el norte de nuestro subcontinente  así como las logias lautarinas en el sur de este, dependieran directamente de la Francmasonería Universal y se despoja de condición de masones a Bolivar, O´higgins, San Martín, Alvear, Sucre, Nariño, Montufar, Mier, Monteagudo, Mitre, Carrera y toda la cúpula de nuestra generación libertadora e independentista.

 

Quienes sostienen esta tesis argumentan la no relación visible entre los Grandes Orientes y las Grandes Logias Reguladoras de Europa y las logias de patriotas que surgieron en América. Sin embargo este argumento cae por la lógica de que: las logias masónicas son organizaciones reservadas y secretas, rázgos que se acentúan en tiempos repersecución política o religiosa, lo que induce a presumir como es lógico que en tiempos del absolutismo en contra del cual se alzaban los valores masónicos, los masones independentistas americanos extremaran  la prudencia y reserva de su trabajo pues se les iba la vida en ello y  mas importante aun, de la reserva  y rigurosidad de su trabajo secreto dependía su empeño libertador.

 

¿Donde se podía encontrar mayor confianza, lealtad y secreto que a través del trabajo en Logia?.

 

Sin violar ese secreto, se han ido recopilando antecedentes y documentos, a través de distintas investigaciones históricas, así como también afirmaciones de los personajes que estuvieron afiliados a las logias en cuestión, quienes dejaron su testimonio personal a través de autobiografías o correspondencia, las cuales escribieron no con afán de violar los secretos sino como testimonio para sus familiares y aportar verdades que luego podían ser distorsionadas.

 

Para concluir esta parte del trabajo deseo citar las palabras del historiador español Aguado Blaye, quien junto a Martin Colomer, fue uno de los historiadores franquistas encargados de denostar a la masonería por expreso mandato del Francisco Franco. En su Manual de la Historia de España, Blaye afirma:

 

“Miranda, el venezolano, unificó el movimiento de rebelión, dándole el carácter netamente republicano y separatista, formando una conspiración masónica contra España”

 

Frente a esta afirmación, en mi doble condición de ciudadano chileno y español y en mi única condición de masón, solo puedo decir que las palabras del historiador Blaye no hacen mas que enorgullecerme de las tres condiciones antes citadas, ya que Blaye en su análisis histórico omite un antecedente muy importante; España a finales del siglo 18 y principios del siglo 19, era una gran potencia masónica en Europa, con sus mas de 400 logias regulares, lo que es un numero sorprendente para un Estado en donde la Inquisición reinaba con igual poder que en el Vaticano. Por lo que podemos decir que la independencia americana de las colonias españolas, no solo fue un impulso americano, sino que también  peninsular en muchos aspectos, por tanto no fue “una conspiración masónica en contra de España” ya que fueron los mismos ciudadanos de España y América los que se manifestaron republicanamente al respecto.

 

Por último deseo citar las palabras de William Pitt, Primer Ministro de Inglaterra, refiriéndose a su  gran amigo  Francisco de Miranda:

 

“ Hizo mas todavía Miranda: A instigación suya, los ex jesuitas Manuel de Salas, natural de Chile y José del Pozo y Sucre, natural de Perú, habían fundado en Madrid, de acuerdo con el peruano Olavide, una asociación secreta, la “junta de las Ciudades y Provincias de la América Meridional”

 

Pues bien, ese peruano llamado Pedro Antonio Joseph de Olavide, masón, fue el secretario privado del Conde de Aranda, cabeza visible de Gran Oriente Español. La misión que tenía la sociedad secreta creada por Manuel de Salas y  del Pozo, era reunir en la capital española, “representantes de cada una de las comarcas americanas que trabajaban con ardor en preparar, por medio de las medidas más eficaces, la independencia del Nuevo Mundo”

 

 

1810, el Amanecer Americano

 

Londres y Cadiz fueron las ciudades columnas por excelencia de la construcción teórica y practica de la Independencia Americana de las posesiones de la Corona Española.

 

A finales de 1797 O’higgins, ingresa a la Logia de Miranda en Londres, cuatro años después se le encomienda abrir una logia denominada Lautaro en Cadiz, la que sería madre de otras logias creadas en América, destacándose las logias lautarinas de Buenos Aires, Mendoza, Santiago y Lima. Por su parte en la misma época José Miguel Carrera era ordenado masón en Boston.

 

Fue en Londres en la casa de Grafton  Square, sede de la Gran Reunión Americana, donde Miranda dio la luz masónica a casi la mayoría de los padres de la independencia  de América; de Venezuela Simón Bolivar y Andres Bello; de Argentina José de San Martín, Carlos María Alvear, Bernardo Monteagudo, Mariano Moreno y Matías Zapiola; de Colombia Antonio Nariño; de Méjico  Servando Teresa Mier; de  Cuba Pedro José Caro, de  Ecuador Carlos Montufar y Vicente Rocafuerte; de Honduras Cecilio del Valle y de Chile Bernardo O´Higgins, Juan Martinez de Rozas, Gregorio Argomedo, José Antonio Rojas, Juan Mackenna y Manuel de Salas  entre otros.

 

Todos estos grandes hombres iniciaron sus viajes masónicos entre las columnas de la Gran Reunión Americana en Londres, posteriormente todos ellos pasaron y trabajaron en el Taller Lautaro de Cadiz, la ciudad mas poderosa del Oriente Español y posteriormente todos ellos iniciaron su viajes como masones a las comarcas americanas para erigir las columnas de la independencia de las republicas  de américa, a través de su incansable trabajo masónico y profano en pos de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

 

 

Forjadores Institucionalidad  Republicana en Chile

 

Casi la mayoría de los forjadores de la independencia de Chile fueron y son masones: Carrera, O´Higgins, Mackenna, Infante, Marin, Egaña, Salas, Argomedo, Bulnes, Camilo Henriquez, Luis Carrera, Blanco Encalada, Freire, Vicente Larraín, Vera y Pintado, Martinez de Rozas y muchos otros. Gran parte de ellos formaron parte de la Logia Lautarina de Santiago, la cual levantó columnas en el número 79 de la calle Santo domingo el 13 de marzo de 1817.

 

Después de Chacabuco y Maipú, la independencia del país quedó asegurada, sin embargo con esto los patriotas masones solo daban cumplimiento  a uno de los tres preceptos que sostienen el templo filosófico masón, la Libertad. Pero faltaban dos preceptos para los cuales las luchas, trabajos y esfuerzos de los masones chilenos tendría que ser mucho mas prolongados, ya que para poder establecer una sociedad libre, igualitaria y fraterna, se requeriría de un esfuerzo prolongado en el tiempo que trascendía a la vida terrenal de todos los fundadores de la Republica.

 

La labor era y sigue siendo difícil, ya que jugaban en contra toda clase de vicios sociales tales como, la incultura de las masas, la pobreza del país y la falta de una clase preparada para dirigir el gobierno, debido a que la oligarquía chilena contaba  con pocos hombres cultos los cuales educados en un sistema de enseñanza constreñido por prejuicios religiosos y sociales, no poseían el espíritu libre y la visión para crear y perfeccionar una democracia.

 

Habíamos heredado de la Colonia un orden social que se caracterizaba por una clase social popular inculta que vivía en condiciones de miseria, llena de vicios y supersticiones que se retroalimentaban a si mismos y sometida a una servidumbre humillante. Una oligarquía autoritaria que afirmaba suponer en la tenencia de la tierra, cuyo dominio se aseguraba por el régimen de mayorazgo. Con una Iglesia que ejercía una influencia sin límites en la sociedad y en el gobierno y que reclamaba para si el monopolio de la enseñanza y la dirección espiritual del país.

 

La transformación de esta sociedad solo se pudo lograr a través de una acción sostenida durante muchos años desde el Estado y sus instituciones en donde la Francmasonería tuvo desde el principio y hasta la década del 1960 un rol siempre destacado y en muchas ocasiones fundamental y descollante.

 

Las principales etapas de este constante y esforzado trabajo fueron: la lucha por la educación y la cultura; la lucha por la libertad de conciencia  y contra el predominio eclesiástico tanto en la sociedad como en el gobierno; la lucha contra el autoritarismo presidencial; por la libertad individual, por la plena democracia expresada en la libertad electoral y el sufragio universal y la emancipación de la mujer y todo como método fundamental y previo a lograr un orden social, económico y político , basado en nuestros principios de libertad, igualdad, justicia, solidaridad.

 

Fueron los Hermanos Padres de la Patria los que sentaron desde el principio las bases para esto, poniendo las primeras piedras para edificar el edificio republicano.

 

José Miguel Carrera 1811 a 1814: promulga las primeras leyes libertarias a través del  Reglamento Constitucional , el 26 de octubre de 1812, entre las que destaca la Ley de Libertad de Vientres, con la cual se abolía la esclavitud y el trafico de esclavos en Chile, funda el Instituto Nacional dando el primer paso para la creación de un sistema publico de enseñanza, se crea la Aurora de Chile conjuntamente con la primera imprenta nacional, se instaura el primer sistema de educación primaria, se decreta la libertad de comercio lo que abolió el control sobre la importación de libros prohibidos tanto por la Iglesia como por la Corona Española, creo la Biblioteca Nacional.

 

Bernardo O´Higgins 1818-1823: Proclamó oficialmente la independencia de Chile, abolió los títulos nobiliarios, organiza el ejercito y la marina creando sus primeras academias,

 

La Republica continuó esta labor  a través de sus diversos gobiernos Bulnes, creo la primera Escuela Normal, la Universidad de Chile, la Escuela de Artes y Oficios y otros numerosos  establecimientos.

 

 Montt, dio un impulso extraordinario a la enseñanza creando mas de quinientas escuelas primarias y dicto la primera Ley Orgánica de Educación, la cual tal como la ley de libertad de vientres se adelantó a los países europeos, esta ley garantizaba la gratuidad de la educación.

 

Para la Francmasonería, la educación ha sido y será siempre  una preocupación fundamental. La enseñanza constituye la piedra angular de toda democracia, siempre que la educación tienda a desarrollar la razón y la personalidad moral del individuo libre de toda afirmación dogmática o fundamentalista.

 

Defendiendo este principio los políticos masones de Chile, sostuvieron  una lucha tenaz para terminar con el predominio de la Iglesia en la dirección y orientación de la enseñanza pública. En esta lucha destacaron nuestros Hermanos Lastarria, Barros Arana, Valentín Letelier y Andrés Bello.

 

Nuestra posición como masones fue y sigue siendo la misma, creemos que el propósito fundamental de la educación es formar ciudadanos capaces de cooperar para los fines sociales del Estado y en consecuencia, el Estado no puede ceder a ningún otro estamento social la dirección superior y la orientación de la enseñanza nacional. ( tal vez por eso el actual sistema de enseñanza y educación nacional a muchos masones nos parezca aberrante y  abiertamente tendencioso contra el desarrollo histórico de los valores republicanos que sostenemos).

 

En nuestra logias se hicieron estudios y se desarrollaron debates sobre los temas mas importantes , y fue la labor desarrollada en el campo profano por ilustres hermanos nuestros, lo que permitió lograr los avances mas substanciales; Pedro Bannen y Enrique Oyarzun , iniciaron en el Parlamento los primeros proyectos de Ley de Instrucción Primaria Obligatoria; Darío Salas con su obra “El Problema Nacional”, despertó la conciencia publica y abrió el camino para que esta ley fuera aprobada, posteriormente Pedro Aguirre Cerda, dio un impulso fundamental a la enseñanza técnica e industrial.

 

Chile como país y como sociedad, logro formar una clase media poderosa en lo político gracias al esfuerzo sostenido de políticos masones, quienes a través de la historia promovieron la educación como forma  de desarrollo social y cultural, como única manera de poder cambiar los esquemas sociales y políticos heredados de la oligarquía colonial y que  lamentablemente perduran un algunos estratos hasta el día de hoy.

 

La Francmasonería, impulsó también las reformas que terminaron con el predominio de la Iglesia en la vida social y política del Estado, contenidas en la Ley Interpretativa de la Constitución sobre la libertad de cultos de 1865; en la Ley Orgánica de Tribunales de 1875; en las Leyes de Registro Civil y Matrimonio Civil; en la ley de Cementerios Laicos y finalmente en la constitución de 1925, que consagro el principio de separación de Iglesia y Estado.

 

Fueron también preocupación de nuestra Orden las reformas constitucionales y legales que modificaron el régimen autocrático establecido por la Constitución de 1833 y consolidado por la Ley de Régimen Interior y por el sistema electoral que se puso en práctica.

 

El establecimiento del Sufragio Universal y de la Libertad Electoral,  lo que unido al avance de la cultura entre los ciudadanos, permitieron la formación de poderosas fuerzas políticas populares que en las décadas del siglo veinte hasta el 11 de septiembre de 1973, ensancharon el horizonte de nuestra democracia, influyendo decididamente en la transformación política, social económica y cultural de nuestro país.

 

El gran movimiento popular de 1920, impulsado y dirigido por muchos hombres que habían forjado su espíritu en el trabajo logial, se realizo bajo el signo de las reformas sociales, que culminaron instalando en la Presidencia de la Republica al Arturo Alessandri Palma. La legislación social se abrió camino con el apoyo de connotados francmasones, pese a la oposición de las fuerzas conservadoras que trataron de frenarlas.

 

Inspirado en la idea de estimular la producción y tecnologizar la industria nacional, nuestro Pedro Aguirre Cerda, hecho las bases  de la transformación económica que hoy permite que Chile pueda ser considerado un país técnicamente culto con una estructura  de producción autogenerada. Esto se logro a través de la creación de la CORFO ( Corporación de Fomento de la Producción), piedrangular de todo el sistema productivo actual de nuestro país ya que a través de esta empresa se pudo sistematizar la explotación industrial de las riquezas naturales de nuestro país y de esta manera crear riqueza nacional y distribuir esta riqueza con criterios de ecuanimidad y solidaridad. También serían proyectos de masones la ENAP, la ENAMI, ENDESA y la Empresa marítima del  Estado.

 

 

Radical, Masón y Bombero

 

Este triangulo virtuoso ha poblado el hacer político, ético y social de miles de ciudadanos chilenos por mas de 150 años de historia nacional. Muchas veces repetido en reuniones sociales y familiares de manera jocosa, sin embargo este triangulo descriptivo define a mas de seis generaciones de hombres públicos chilenos, ya que si bien estas tres instituciones no están vinculadas oficialmente las tres son hijas de un mismo espíritu y  tanto el Partido Radical como el Cuerpo de Bomberos de Chile, son fundados por grupos humanos en donde los ciudadanos masones eran la mayoría, cuando no la totalidad.

 

Cada ciudad y pueblo grande de la Republica a partir de  1862, veía con orgullo y también con una sonrisa en la boca como sus ciudadanos mas comprometidos con el desarrollo y el progreso de la comunidad deambulaban entre la Asamblea Radical, el Cuartel y por la tarde el Templo. Muchas veces se veía que se empezaba con la afiliación a una de estas instituciones y tarde o temprano eras arrastrado por tus propios iguales a engrosar las filas de las otras dos.

 

Tanto es así que la historia de la masonería, los bomberos y los militantes radicales se confunden , así Enrique Mac Iver, expresa un pensamiento que de alguna manera refleja lo que para el debe ser la ética republicana y dice así:

 

“las opiniones individuales se asemejan a las gotas de agua que caen desde las nubes; si no encuentran lecho que las reciba, reúna y encause, se pierden en el mar, se congelan en las cumbres, se descomponen en los llanos. Lecho y cause son los partidos, de esas gotas de agua, que forman así corrientes poderosas que limpian y fecundan el campo social”

 

Por su parte Valentín Letelier afirmaba que:

 

“La causa de los pobres fue siempre la causa de los corazones más generosos. La causa de los pobres debe ser la causa del radicalismo”; “no es posible obtener la grandeza y la prosperidad de una nación, si su capital hombre, base fundamental de toda riqueza, no esta perfectamente defendido y mejorado”

 

Siendo tal vez las palabras de Francisco Bilbao las que resumen y ligan de manera lógica la raíz común que la masonería le brinda al pensamiento e ideario radical, afirmando lo siguiente:

 

“nuestro sistema es el racionalismo, nuestro medio la fraternidad, nuestro fin la libertad y nuestro ideal la justicia social”

 

El radicalismo para dar cuerpo a este pensamiento de Bilbao y a  muchos de los valores masónicos que eran introducidos dentro del discurso radical desde sus asambleas, propugnó como propios  los siguientes objetivos políticos

a)     la dignidad del hombre como consustancial a su naturaleza;

b)     los derechos del hombre y del ciudadano, así como posteriormente los Derechos humanos sostenidos desde su nacimiento;

c)      el derecho a la salud que asegure la prevención y curación de las enfermedades, el sano desarrollo físico y mental;

d)     el derecho a la vivienda adscrita a la familia;

e)     el derecho a la educación sin que nadie quede excluido de ella;

f)        el derecho al trabajo con la responsabilidad correlativa del Estado de asegurarlo;

g)     su adecuada remuneración, participación de las utilidades y distribución del ingreso nacional,

h)      derecho a la seguridad social;

i)        el derecho a vivir libre en una organización política, social y económica que garantice la paz ye respeto al amparo de las leyes.

 

En la vida internacional propugna la igualdad jurídica de los Estados. Condena el imperialismo y el colonialismo. Rechaza el nacionalismo agresivo. No acepta la discriminación entre los seres humanos. Estima necesario proscribir la guerra y su reemplazo por medios pacíficos de solución de los conflictos interestatales, en particular el arbitraje obligatorio.

 

La magnitud de la contribución radical al desarrollo institucional, jurídico, social, económico, político y educacional de nuestro país en los últimos 150 años es  gigantesco y desde su mas temprana fundación como partido y durante todo su accionar ha estado profundamente permeado por los ideales propugnados por la masonería, siendo innegables la concordancia y muchas veces la coordinación en el hacer político del país de ambas instituciones, ya que el Partido Radical, ha sido el principal y mas importante partido elegido por muchos destacados  masones para expresar y concretar sus ideales masónicos en el mundo profano de nuestra Republica. A modo de ejemplo y de refuerzo de la importancia de este partido en el hacer nacional creo oportuno citar las palabras del presidente Jorge Alessandri Rodríguez quien sostuvo que:

 

 “Las mas grandes iniciativas de progreso nacional, llevan el sello del partido radical”.

 

Cabe destacar la honestidad de estas palabras por venir de una persona que si bien era un demócrata, no comulgaba totalmente con las ideas y principios sociales propugnados por los radicales y masones.

 

 

Bombero, “Chico Bueno”

 

La frase “radical, masón y bombero”, probablemente nació en Santiago, donde a partir de 1863 los miembros de las pocas logias existentes en Chile se volcaron en ayuda de la recién nacida Institución Bomberil, en donde militaron jóvenes y entusiastas como lo eran, además de radicales. Enrique Mac Iver, mas tarde Gran Maestro de la Francmasonería, Superintendente de Bomberos de Santiago y Senador Radical, es un ejemplo de ello y como el varios miles mas a lo largo de la historia y geografía  de nuestro país.

 

Otro ejemplo lo constituyen las ciudades de Concepción y Copiapó donde imperaban los conocidos políticos y masones Pedro León Gallo, Manuel Antonio Matta , Blanco Encalada en su fundación y muchos otros... La primera bomba y materiales del Cuerpo de Copiapó fueron entregados por la Logia “Orden y Libertad” nº 3 de esta ciudad, comprados por la Guillermo Matta, a la sazón voluntario de la 2ª Compañía de Santiago, cuyo nombre es “Fraternidad”.

 

A propósito del nombre que distinguen el nombre muchas bombas y logias, se recuerda que la primera oficialidad de la 1ª Compañía de Santiago, buscaba un lema que sirviera de nombre a la recién nacida Compañía. El secretario de esta bomba propuso el nombre de la logia a la que el pertenecía,  “Deber y Constancia” Nº 5, la propuesta fue aprobada por unanimidad. Ejemplos como este hay muchos, pero tal vez uno de los mas curiosos y simbólicos es el siguiente: la bandera de la Comandancia de Bomberos de Santiago, es una bandera rectangular blanca cuyos cuatro bordes están listonados por bandas rojas y en el medio geométrico de este rectángulo una solitaria estrella roja de cinco puntas. Los mas bromistas dicen que Mac Iver, lo único que hizo fue tomar un mandil de la Gran Logia, le cortó los tirantes y lo izó en el mástil de la comandancia.

 

Los dos primeros mártires que tuvo el Cuerpo de Bomberos de Santiago fueron Tenderini y Quitanilla encarnando lo mejor del espíritu humano y cívico en cuanto a caridad y fraternidad y sírvame esta cita  de homenaje y gancho para el cierre conclusión de este trabajo:

 

Se me pidió que realizara un trabajo en donde debía exponer , “El Aporte Masónico en la Institucionalidad Republicana de Chile”, creo que el trabajo mas gratificante para un masón es el recorrer todas y cada una de las páginas de nuestra historia independiente como Republica y no encontrar ninguna en la que no parezca un masón o un grupo de masones gestando un capitulo importante de nuestra historia republicana.

 

Masones fueron los Padres de la Patria, masones los ideales de la Republica, el ejercito lo fundaron masones, el sistema educacional fue concebido y creado por masones, nuestra constituciones , a excepción de la actual y el espíritu de nuestras mejores leyes fueron redactadas y concebidas por masones, los mejores hijos de esta Patria en las aulas, en los campos de batalla y el ejercito, en las instituciones cívicas, en los poderes del Estado, en los hospitales, en las instituciones de beneficencia han sido masones consecuentes y a plomo con sus ideales, nuestros mejores políticos e intelectuales han trabajado en nuestros talleres y se han formado en ellos, no existiendo campo de la actividad nacional ni institución de la Republica, en la cual no se haya hecho notar la influencia y aporte de los ideales masónicos para la construcción de esta Republica laica llamada Chile, soñada y edificada desde hace 210 años por hombres como Carrera, O’Higgins, Camilo Henriquez, de Salas, Bulnes, Bilbao, Montt, Balmaceda, Alessandri Palma, Aguirre Cerda, Lastarria, Vergara, Bello, de la Barra, Orrego Luco, Mac Iver ,Allende y cientos de otros pro hombres de esta tierra que con su trabajo y aporte a nuestra sociedad han sido grandes patriotas, grandes benefactores sociales y culturales, hombres buenos y por sobre todo masones ejemplares.

 

Tomas Carlyle decía que : “La historia de las naciones no es sino la biografía de sus grandes hombres”, de ser esto cierto, podemos decir que la historia de Chile como Republica en sus mejores logros, no es mas que la biografía de grandes masones y que el aporte de la masonería a la Institución de esta Republica fue y ha sido, arquitectónicamente, filosóficamente y simbólicamente hablando; absolutamente fundamental, de fundamento, estructura, soporte y concepción.

 

Chile nació como una Republica inspirada en nuestro mas amados valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad y durante estos últimos 210 años hemos sido los masones quienes la hemos construido y decorado con nuestros mas sublimes esfuerzos, para hacerla mas Libre, mas Igualitaria y mas Fraterna.   

Nuevas Tecnologías

Cuando aproximadamente hace tres años discutía con la gente que proyectaba abrir la mayor cantidad de los mal llamados infocentros para reducir la “brecha digital”, obviamente de una manera minimalista ellos aludían que era “la” formula para acercar la información y la informática a la gente, negándose a ver que estos eran meramente un centro de chateo y revisión de correos electrónicos.

 

 

Esto demuestra que el desperdicio de recursos financieros por parte del Estado y de organismos como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en montar cientos de infocentros en el país no a ayudado en reducir la brecha digital. El informe del PNUD concluye que el uso masivo en Chile del celular, la televisión, la computación, y el Internet no  producirán un salto cualitativo hacia el desarrollo humano si, al mismo tiempo, no se crean las condiciones que permitan ponerlas al servicio de los fines de la sociedad y las personas.

 

El INJUV, precursor de esta idea de crear infocentros, gasto (además de manera ineficiente e irregular como lo demuestra la auditoria y el sumario que ahora se lleva a cabo en esa institución) millones de pesos en recursos materiales, económicos y humanos sin darse la molestia de ESTUDIAR de manera seria y profesional el impacto real ya que el informe del PNUD dice que los chilenos creen que las tecnologías de la información ayudarán al país a dar un salto al desarrollo pero al mismo tiempo que las valoran también les tienen temor.

 

Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información no producirán, por si solas, un salto cualitativo hacia el desarrollo humano. Un análisis de las transformaciones que han protagonizado en la educación, en el trabajo y en el acercamiento de los ciudadanos a sus   representantes políticos, muestra que en estos tres ámbitos las promesas hechas por la incorporación de la tecnología no se han cumplido a cabalidad. Estas serán una oportunidad para el país sólo si se crean las condiciones que permitan ponerlas al servicio de la sociedad y las personas.

 

No basta con adquirir más y mejores tecnologías de nuevo tipo, ni con difundirlas por todos los rincones y reconvertir los procesos productivos, políticos y sociales a las exigencias de aquellas. El desafío es saber apropiarse de ellas y saber usarlas.

 

Es necesario disponer de condiciones socioculturales que no se desprenden de la expansión de las tecnologías mismas, sino que deben ser creadas intencionalmente por la sociedad.

 

Los que están fuera del mundo de las nuevas tecnologías, según constata el Informe de Desarrollo Humano en Chile 2006, son en su mayoría mujeres, jubilados y personas pertenecientes al grupo socioeconómico bajo de menor nivel educacional.

 

El Informe de Desarrollo Humano 2006 muestra que la escuela se ha transformado en un elemento central para disminuir la brecha digital, pues representa la principal fuente de acceso gratuito a las NTIC. El gran logro del Programa Enlaces, del Ministerio de Educación, ha sido otorgar acceso a infraestructura computacional casi universal al sistema público de educación en Chile. Ese logro es ampliamente valorado incluso por aquellos que se sitúan fuera del mundo de las nuevas tecnologías.

 

Efectivamente, los datos muestran que si bien las diferencias de acceso a tecnologías en el hogar entre los alumnos del sistema escolar subvencionado y los del privado son marcadas, las diferencias en el manejo de las tecnologías como el computador e internet no lo son tanto. Es decir, el acceso a estas tecnologías en la escuela permite que aquellos que no disponen de computador en el hogar igual puedan aprender a usarlo y sentirse parte de ese mundo.

 

Es posible que estas tecnologías afecten otras capacidades más generales, de indudable valor, como el desarrollo de destrezas sociales, habilidades de colaboración y toma de decisiones.

 

El Informe del PNUD concluye que el acceso a computadores e internet en el sistema escolar ha permitido nivelar un “primer piso”, que es la oportunidad de conocer y usar estas herramientas. Pero para pasar a un “segundo piso” en que se extrae todo el potencial de las NTIC se requiere de ciertas condiciones de contexto, recursos y una base subjetiva fuerte.

 

La existencia de claros sentidos pedagógicos, de un entorno de hábitos de aprendizaje y de docentes que usan la computación con fines didácticos y de aprendizaje son los elementos que, en conjunto podrían potenciar el impacto de las tecnologías en los aprendizajes. No basta pues con introducir los “fierros” sin criterios y sin acompañamiento.

 

En consecuencia, los cambios actuales son percibidos como una marea avasalladora, como algo que no se sabe a ciencia cierta en que dirección avanza y hasta dónde llegará y como algo casi imposible de controlar por parte de la sociedad

 

Dentro de todos los fenómenos estudiados en este informe, la impotencia frente al avance de las nuevas tecnologías y la incertidumbre sobre su futuro es el hecho que provoca más temor y que más predispone negativamente a las personas hacia aquellas.

 

Frente a esto las personas levantan una demanda compleja: quieren libertad para usar las tecnologías y aprovechar sus ventajas, pero quieren también un aliado fuerte que controle las posibles consecuencias adversas de su uso.

 

Pareciera  que la sociedad chilena se encuentra en un punto intermedio en su transición del autoritarismo a la mayoría de edad social, y esto se refleja, también en el modo ambivalente  como las  personas se relacionan con las nuevas tecnologías, concluye el Informe2006 del PNUD.

El autismo del imperio

En contra de lo que se podría pensar, las ocupaciones militares, incluso cuando se realizan del modo más brutal, pueden salir triunfantes. Sirva como ejemplo la ocupación por parte de Hitler de Europa occidental o la de los países de la Europa del Este por parte de Rusia durante la posguerra. En ambos casos, los territorios ocupados estaban gobernados por colaboradores que tenían a su disposición aparatos locales civiles y militares y que contaban únicamente con el apoyo de las tropas de los ocupantes. En el caso de Hitler surgió una valiente resistencia, pero sin la ayuda exterior habría sido eliminada. En Europa del Este (así como en Rusia), Estados Unidos trató de apoyar a la resistencia antisoviética hasta principios de la década de 1950, sin éxito.

 

Consideremos, en cambio, la invasión de Irak. Ha acabado con dos regímenes monstruosos, uno del que se podía hablar, otro del que no. El primero era el reino del tirano; el segundo las sanciones impuestas por Estados Unidos y Gran Bretaña, que han matado a centenares de miles de personas, devastado la sociedad, reforzado el poder del tirano y obligado a la población a confiar en él para sobrevivir (a través del racionamiento), preservando, de este modo, a Saddan Hussein del destino de otros dictadores apoyados por distintos gobiernos de Estados Unidos y, en particular, por los miembros y amigos de la actual administración americana –Suharto, Marcos, Duvalier, Mobutu, etc.- que fueron derrocados desde dentro. Algo así era plausible antes de la guerra.

No hay duda de que la población ha acogido bien el fin de las sanciones y el fin del régimen de Saddam Hussein; los que se oponían a la guerra contra Irak en todo el mundo también, aunque este hecho se haya ocultado por parte de la administración actual. Pero se podían suprimir las sanciones sin conflicto; además, si estas hubieran sido abolidas, la población probablemente habría logrado librarse de la dictadura. Las investigaciones del inspector David Key, nombrado por el presidente George Bush tras la victoria, no solo han desmentido de forma clara la presunta posesión de armas de destrucción masiva por parte de Irak, sino que también han demostrado que, en los años anteriores a la invasión norteamericana, el poder que ejercía Saddam Hussein era muy frágil. Todo ello ha confirmado, a posteriori, las tesis de numerosos expertos que conocían bien la situación interna de Irak. Por ejemplo, Denis Halliday (1) y Hans van Sponeck, coordinadores de la ayuda humanitaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) habían afirmado repetidas veces que, si el embargo y las sanciones impuestas por Washington y Londres no hubieran afectado a la población, los mismos iraquíes se habrían ocupado de derrocar al tirano.

Sabemos que las intervenciones militares pueden tener efectos secundarios positivos: así, el bombardeo de Pearl Harbour por parte de la aviación japonesa, en diciembre de 1941, condujo a la expulsión de las potencias imperiales occidentales de Asia, salvando así los millones de vidas que se habrían perdido en las guerras de liberación. ¿Justifica esto el fascismo japonés y sus crímenes? Está claro que no. Y estoy convencido de que la agresión japonesa contra Estados Unidos fue un crimen de guerra, el “crimen capital” según el tribunal de Nuremberg.

Arthur Schlessinger, el historiador americano de mayor prestigio, al iniciarse los bombardeos de Irak, recordaba con toda la razón el precedente de Pearl Harbour. El presidente Franklin D. Roosevelt, escribía, no se equivocaba cuando decía que el ataque japonés era una fecha señalada en la infamia y que los norteamericanos deberían vivir el ataque contra Irak como una infamia comparable a la de la política imperial japonesa.

Con el fin de los dos regímenes, el de las sanciones y el de Saddam Hussein, Estados Unidos disponía de inmensos recursos para reconstruir Irak. La población se sentía aliviada y la resistencia no tenía prácticamente ningún apoyo externo. Sin embargo, esta se ha ido desarrollando en el interior, básicamente en respuesta a la violencia y a la brutalidad de los invasores. Hacia falta verdadero talento para sufrir un fracaso...

Y es que la invasión ha desencadenado un ciclo de violencia que ha engendrado, a su vez, todavía más violencia, como demuestran los terribles combates en Faluya en donde los civiles iraquíes son las primeras victimas. Si los vínculos entre el antiguo régimen iraquí y la red terrorista Al-Qaida no han existido nunca, todo el mundo admite que el Irak ocupado se ha convertido en un “santuario de terroristas”. Esto lo ha demostrado de forma especial Jessica Stern, especialista en terrorismo de la Universidad de Harvard, en un estudio publicado por el New York Times (2) tras la destrucción de la sede de la ONU en Bagdad.

La guerra contra Irak se llevó a cabo a pesar de la oposición de la opinión pública internacional, que temía que esta agresión llevara a una diseminación del terrorismo. La administración George Bush consideró este riesgo como menor comparado con la perspectiva de hacerse con el control de Irak y de sus riquezas, de lanzar la primera “guerra preventiva” y de reforzar su influencia en el panorama interno norteamericano.

Por otra parte, la “guerra contra el terrorismo” ha fracasado y los ataques sangrientos se han extendido por todo el mundo. Para desgracia de sus habitantes, el número de ciudades a las que ha alcanzado el terror tras el 11 de septiembre de 2001 no deja de aumentar, especialmente después de la guerra de Irak. Actualmente incluye a Bagdad, Casablanca, Estambul, Yakarta, Jerusalén, Haifa, Ashdod, Mombasa, Moscú, Riyad y Madrid. Antes o después, a este ritmo, es posible que el terrorismo y las armas de destrucción masiva acaben por juntarse en el seno de una misma organización violenta cuyos ataques podrían ser aún más terribles.

El concepto de “guerra preventiva” tan apreciado por Bush ha revelado su verdadera naturaleza: un simple eufemismo para poder agredir libremente a quien se quiera. El carácter arbitrario y peligroso de esta doctrina, y no solamente su aplicación en Irak, fue lo que dio lugar en febrero de 2003 a las grandes protestas contra la invasión, rechazo que se ha ido ampliando a partir de entonces, especialmente por la incapacidad de Washington para probar que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva, una acusación que apunta a una gran mentira de Estado.

En abril de 2003, los sondeos de opinión mostraban que los ciudadanos americanos deseaban que la ONU ejerciera la responsabilidad principal durante la posguerra en la reconstrucción política y económica de Irak. A pesar de todo, el fracaso de la ocupación resulta sorprendente, dada la potencia militar y los recursos con los que cuenta Estados Unidos y ha llevado a la administración Bush a dar marcha atrás y a resignarse a solicitar la ayuda de Naciones Unidas. Sin embargo, la ONU querría saber si Irak va a ser algo más que un Estado vasallo de Washington. Norteamérica construye en Bagdad su sede diplomática más grande del mundo con 3000 funcionarios, lo que indica claramente que el trasvase de soberanía previsto para el próximo 30 de junio de 2004 será muy limitado.

Este sentimiento se ve reforzado por la pretensión norteamericana de mantener en Irak importantes bases militares y una gran presencia de sus fuerzas armadas. Esta voluntad de hacer de Bagdad su vasallo, se confirma asimismo por las ordenes dadas por Paul Bremer, el procónsul de Washington, para que la economía local permanezca abierta y controlada por los extranjeros. La pérdida del control de la economía reduce radicalmente la soberanía política y las perspectivas de un desarrollo sano. Es una de las lecciones más claras de la historia. Ningún país colonizado ha podido desarrollarse mientras su política y su economía han estado dominadas por la potencia ocupante.

En diciembre de 2003, una investigación del Program on International Policy attitudes/Knowledge Networks señaló que la misma población norteamericana solo apoya de forma muy débil la decisión de mantener, permanentemente, una fuerte presencia militar en Irak. Esta inquietud popular proviene del hecho de que la gente no cree en la justicia de la causa. Si esta se reflejara en las urnas, el próximo mes de noviembre, podría provocar un cambio político importante. Incluso si la oferta electoral en Estados Unidos es muy reducida y si la gente sabe que las elecciones normalmente están amañadas. Al candidato demócrata John Kerry se le describe a veces como un “Bush con pocas calorías”, Sin embargo, puede ocurrir que las dos facciones de lo que llaman el “Partido de los empresarios” presenten políticas diferentes. Pequeñas variaciones, al principio, entre los dos candidato pueden dar lugar, a la larga, a impactos gigantescos y de naturaleza muy contrastada según que el elegido sea Bush o Kerry. Eso se confirmará el próximo mes de noviembre como se confirmó en el 2000 cuando se enfrentaron Bush y Albert Gore.

Bush expone así su doctrina: “Liberar el mundo del mal y del terrorismo”. “Declarar la guerra al terrorismo, afirmó tras el 11 de septiembre de 2001, supone también declarar la guerra a cualquier Estado que de refugio a los terroristas. Porque un Estado que acoge en su suelo a terroristas es a su vez un Estado terrorista y debe por lo tanto ser tratado como tal”. En nombre de esta doctrina, Bush declaró la guerra a Afganistán en el 2001 y a Irak en el 2002. Y amenaza a otros países como Siria. Podemos preguntarnos si Bush realmente es coherente, ya que hay muchos otros Estados que acogen terroristas, que los protegen y a los que ni se bombardea ni se les invade. Empezando por... ¡los mismos Estados Unidos!

Es sabido que desde 1959 los Estados Unidos han apadrinado ataques terroristas contra Cuba. Entre ellos se pueden señalar la invasión de la bahía de Cochinos en 1961, el ametrallamiento aéreo contra civiles, las bombas en lugares públicos de la Habana y en otros sitios, el asesinato de funcionarios, la destrucción en vuelo de un avión de línea cubano en 1976 que causó más de ochenta muertos, así como decenas de complots para matar a Fidel Castro. Uno de los terroristas anticastristas más conocidos, acusado de ser el cerebro del atentado contra el avión civil en 1976, es Orlando Bosch. En 1989, George Bush padre anuló la decisión del Ministerio de Justicia que había denegado una solicitud de asilo formulada por Bosch. En consecuencia, vive tranquilamente en Estados Unidos en donde prosigue con sus actividades anticastristas.

La lista de terroristas que han encontrado refugio en Estados Unidos incluye también a Emmanuel Constant, de Haití, conocido por el nombre de “Toto”, un antiguo líder paramilitar de la época de los Duvalier. “Toto” es el fundador del Frente Revolucionario para el Avance y el Progreso de Haití (FRAPH), grupo paramilitar que, a las ordenes de la junta que derrocó al presidente Aristide, aterrorizó a la población de 1990 a 1994. Según informes recientes, “Toto” vive en el Queens en Nueva York. Y Washington ha denegado la petición de extradición presentada por Haití. ¿Por qué? Porque “Toto” podría revelar los vínculos entre Estados Unidos y la junta culpable de haber hecho asesinar –por los hombres del FRAPH- entre 4000 y 5000 haitianos... Hay que añadir que entre los gansters que han participado, al lado de las fuerzas americanas, en el reciente golpe de estado contra el presidente Aristide figuran varios ex dirigentes de la organización terrorista FRAPH.

Washington rehuye continuamente entregar a aquellos que le han servido bien, incluso cuando se trata de terroristas. Así, en febrero de 2003, Venezuela pidió la extradición de dos oficiales que habían participado en el golpe de estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez y que, acto seguido, habían organizado un atentado en Caracas para después huir a Miami, en donde encontraron refugio. Claro está, Washington la denegó.

Y es que no todos los terroristas son iguales. Y los que sirven a los intereses de Estados Unidos no deberían ser calificados con la fea palabra “terroristas”. Son los nuevos “combatientes de la libertad”, como llamaban los medios de comunicación antes al mismo Osama bin Laden, en la época en la que aterrorizaba a los soviéticos por cuenta de Estados Unidos...

 

1.      Véase Denis Halliday, “Des sanctions qui tuent”, Le Monde diplomatique, enero de 1999.

2.      Jessica Stern, “How America Created a Terrorist Haven”, The New York Times, 20 de agosto de 2003.


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